El Acaso Y El Error
Comedia
Personas
- FISBERTO, galan.
- FABIO, criado.
- CÁRLOS, galan.
- LISARDO, criado.
- CLOTALDO, duque de Módena.
- FLOR, dama.
- SILVIA, criada.
- DIANA, dama.
- LAURA, criada.
- GILETA, villana,
- EL DUQUE DE MANTUA.
- PEROTE, villano.
- CELIO, villano.
- FABIO, vejete.
- UN JARDINERO.
- UN ALCAIDE.
- CRIADOS.
- GENTE.
Jornada Primera.
Módena.— Parque del palacio del Duque.
Fisberto
En tanto que los caballos
Descansan, ver solicito
Este parque del Alcázar
De Módena, porque be oído
Que de toda Italia es
El más deleitoso sitio.
Fabio
Si te conocen, señor,
No echas de ver el peligro
a que te pones?
Fisberto
¿Por qué?
Fabio
Porque son tan enemigos
Módena y Mantua, que no
Dudo que habiéndose dicho
Ya que en Mantua casas, seas
Sospechoso en sus distritos.
Fisberto
Ese es engaño, porqué
Mi padre, de ambos amigo,
Antes fué quien sospendió
Los amenazados bríos
De sus pasados encuentros,
Cuando de Clotaldo el hijo
Fué prisionero de Mantua:
Fuera de que es desatino
Temer sepan quién soy, cuando
Paso tan desconocido,
A causa de ver amante
Antes que logre marido
La hermosura de Diana.
Fabio
¡Extraños son tus caprichos!
¿Pues no bastó, sin querer
Haller su retrato visto
Ir a verla a ella, sino
Arriesgar en el camino
La autoridad, por lo menos,
De ser de alguien conocido?
Fisberto
Si quisiera yo poner,
En razón mis desvaríos,
Dijera primero que
No puede el más parecido
Retrato copiar el alma;
Y más habiéndose visto,
Feo el dueño, estar hermoso
El retrato, porque al viso
Del aire sabe esmerarse
Lisonjero el artificio.
Esto, cuanto al primer yerro
De no haber, Fabio, querido
Ver de Diana el retrato;
Cuanto al segundo, lo mismo
Pudiera decir; pues quiero
Ver el alma, ver el brío,
El agrado de la voz
Y del ingenio el aviso.
Engáñeme yo, y no otro;
Pues hasta hoy nadie ha habido
Que desa fie al pintor
Porque verdad no le dijo.
Fabio
Que responder, no faltara;
Mas ya que quieras, movido
De curiosidad, ver algo
Deste jardín, allí miro
Un jardinero: quizá
Este le enseñara.
Fisberto
¡Amigo!
Jardinero
¡Qué mandáis?
Fisberto
Un forastero
Os ruega (que acaso vino
Por aquí) le hagáis favor
De guiarle en los laberintos
Desta bella esfera, donde
Vea de sus artificios
La fábrica.
Jardinero
Yo me holgara
De que hubiérades venido
A otra hora, en que yo pudiera
Enseñaros todo el sitio;
Pero á esta suele bajar
Flor, y no me determino
A que paséis adelante.
Fisberto
Si para hacer lo que os pido
Es buen tercero un diamante,
Él por mi os lo ruega.
Jardinero
Digo
Que persuadís de manera,
Que es lástima no serviros.
Venid por aquesta parte;
Pero ha de ser advertido
Que habéis de volveros luego.
Fisberto
¡Qué suntuoso edificio!
¡Qué bien en estas estatuas
Desmiente el cincel lo vivo,
Y qué bien fuentes y flores
Campean á opuestos giros,
Colores siendo y cristales,
En primores competidos,
Matiz perenne unos, y otros
Penachos de nieve y vidrio!
(Suena música.)
Pero ¿qué música es esta?
Jardinero
¡Triste de mí, que ha salido
Flor al jardín, y a esta parte
Se acerca para impedirnos
La salida!
Fisberto
¿Qué he de hacer?
Jardinero
Si llega a veros, perdido
Soy; y así entre aquestas murtas
Que os escondáis os suplico,
Mientras que pasa.
Fisberto
Sí haré,
Porque (si la verdad digo)
También me embarazo al verla.
Jardinero
Y yo de aquí me retiro,
(Ap.)
Porque ya que le vean, no
Sepan que yo le he traído.
(Vase el Jardinero, y se esconden Fisberto y Fabio.)
Flor
Desde aquí podéis cantar,
Va que amor al uso quiso
Tratarme a mí como a todas,
Pues entrando en el estilo
De común belleza, vengo
A galantear a mi primo
Con músicas y finezas.
Silvia
No tu altivez á partido
Tan bajo se dé; que no
Hay duelo donde hay cariño.
Si tu primo es ya, señora,
Tu esposo; si de tan digno
Empleo la dilación
La dispensación ha sido;
Si entre otros accidentes
Con que la suerte previno
Vengarse de tanta dicha
Es el mayor una grave
Melancolía, é qué indigno
Asunto es de tu decoro
Este agasajo festivo
A título de remedio?
Flor
Bien hoy, Silvia, hubieras dicho,
Si se quedaran aquí
Tu discurso y mi martirio;
Pero si tan adelante
Pasa el dolor con que vivo,
Que cuando tú me adivinas
El fin, aun no es principio,
¿Qué quieres que diga?
Silvia
Yo,
Como no sé lo escondido
De tu pecho, hablo no más
En disculpar el motivo
Deste amoroso festejo.
Flor
Si sabes
(Aparte.)
(Qué mal resisto
Mis penas!)
que siendo hija,
Yo del duque Ludovico
De Módena, por su muerte
Quedé en poder de mi tío
Clotaldo; que él, alegando
Que hembras no heredaban, quiso
Entrarse en la posesión;
Que el Consejo a resistirlo
Salió, y que durando el pleito,
Viendo el de Mantua diviso
El pueblo, intentó lograr
Tantos rencores antiguos
Como ha entre estos dos estados
La vecindad mantenido
Por tantos años; si sabes
Que concurriendo al peligro
Mas cercano la asistencia,
De las armas, tuvo el juicio
Suspenso, en cuyo intermedio
El Estado se convino
En que (para que mejor
Pudiese acudir unido
A las ofensas de Mantua)
Casase yo con su hijo?
Cárlos, mi primo; si sabes
Que él, generoso y altivo,
Se empeñó desde este día
Tanto, que arriesgado vino
De Mantua a ser prisionero,
Cuyo acaso fué motivo
Para que los potentados
Buscasen nuevos arbitrios
Hasta darle libertad,
Dejándonos indecisos,
Amigos en la apariencia,
Si no en la verdad amigos;
Y si finalmente, ¡ay Silvia!
Sabes que de ambos partidos
Fui la más interesada,
Creyendo que sus designios
Mis esperanzas lograsen,
Casándome con mi primo
Con quien ya estoy concertada,
Y tan al contrario ha sido,
Que fué lograrse mis quejas,
Pues como allá un poeta dijo:
«Ambos nos criamos juntos,»
Y si el romance prosigo,
«Amor en nuestras niñeces
Con dos arpones distintos
Hirió nuestros corazones,
Haciendo el oro en el mío
Su efecto, como en el suyo
El plomo», con que antes vino
A declarar el contrato
Mi fineza y sus desvíos;
¿Qué dudas mis sentimientos?
Pues cuando en Cárlos estimo
Mas la conveniencia que
Estimara mi albedrio
Mudas sus penas me han dicho
Que no agradece mi mano,
Sonando siempre continuos
A la voz de mis finezas
Los ecos de sus suspiros.
Silvia
No, señora, lo acaso
O accidente es...
Flor
Ya imagino
Cuanto me puedas decir,
Y cualquier consuelo es tibió.
Cantad, cantad, que ninguno
He de hallar, por haber visto
Que quien más quiere escucharlos
Es quien menos quiere oírlos.
Fabio
(Ap., á su amo.)
Hermosa es Flor.
Fisberto
Y no tanto
Por serlo lo ha parecido,
Cuanto por estar quejosa.
Fabio
¿Cómo?
Fisberto
Como es el más limpio
Afeite en lo lindo, verse
Desconfiado lo lindo.
Músicos
(Cantan.)
Yo quiero bien,
Mas no he de decir á quién.
Cárlos y Flor
(Ap. ambos.)
«¡Yo quiero bien;
Mas no he de decir a quién.»
Flor
(Ap.)
Bien se ve que no por mí
Aquesta letra se hizo...
Cárlos
(Ap.)
Por mí esta letra sin duda
Se escribió...
Flor
(Ap.)
Pues su sentido
Dice que no ha de decir
Lo que quiere
Cárlos
(Ap.)
Pues su alivio
Lo que ama
Flor
(Ap.)
Con que es preciso...
Cárlos
(Ap.)
Con que es forzoso...
Flor
(Ap.)
No sea
Yo, pues yo mi pena digo.
Cárlos
(Ap.)
Ser yo, pues yo mi mal callo...
Flor
(Ap.)
Y así por mi do habrá escrito...
Cárlos
(Ap.)
Y así por mi escrito habrá...
Los dos
(Ap.)
La letra, el que en ella dijo...
Los Dos Y Los Músicos
Yo quiero bien,
Y no he de decir a quién.
(Acércase Cárlos é Flor.)
Cárlos
Parece que trasladando
Estaba el concepto mío
El que escribió aquella letra.
Flor
Parece que adrede quiso,
Quien tono y letra escribió,
Satirice mis delirios.
(A los músicos.)
Callad: no, no prosigáis.
Cárlos
¿Por qué, Flor, si tan rendido
Su concepto es, no te agrada?
Flor
No sé; pero a mis oídos
Disuena que haya quien calle
Tanto.
Cárlos
La primera has sido
A quien disuena el silencio.
Flor
Silencio siempre remiso,
De poco mérito es,
O de poco amor, indicio.
Cárlos
El miedo reverencial
Ni de uno ni de otro es hijo,
Sino solo del respeto.
Flor
Sin tocar en atrevido,
Puede un amor ser osado.
Cárlos
Sí, pero nunca tan fino
Como el que padece y calla.
Flor
Quien pudo acabar consigo
Callar tan del todo, que
Solo se lo supo el mismo,
Diga que tiene otra cosa,
No amor.
Cárlos
Sujetos altivos,
Basta amarlos.
Flor
Basta amarlos,
Pero no sobra servirlos.
Cárlos
Servirlos es no ofenderlos.
Flor
¿Quién, que se ofenden, os dijo,
Con saber que son amados?
Cárlos
Quien piensa que el sacrificio
No es la voz, si no el afecto.
Flor
Eso es amar a lo antiguo.
Cárlos
Entonces se amó.
Flor
Y ahora;
Que del decoro el peligro
No está en decirlo.
Cárlos
¿En qué está?
Flor
En el modo de decirlo.
(A los músicos.)
De tono y letra mudad.
Cárlos
Yo iba a mandarles lo mismo.
Flor
(Ap.)
¡Ay sentimiento!
Cárlos
(Ap.)
¡Ay amor!
Flor
(Ap.)
¡Qué mal sufro!
Cárlos
(Ap.)
¡Qué mal finjo?
Fabio
(Aparte á Fisberto.)
Palaciegas discreciones:
Poco fruto y mucho ruido.
Fisberto
Déjalos vivir, pues desto
Se pagan los entendidos.
Músicos
(Canten.)
Quiero, p no saben que quiero:
Te solo sé que me muero.
Cárlos
Callad, callad.
Flor
Pues ¿por qué?
Cárlos
Porque es muy necio el estilo
De quien se da por dichoso.
Flor
Mas lo es el de quien lo ha sido,
Y se da por desdichado.
Cárlos
Una cosa es el sentirlo,
Y el publicarlo otra cosa.
Flor
Publicar desvanecido
Uno del favor el dueño,
Y a Ibera en amor delito;
Mas festejar el favor
Es gala.
Cárlos
El que el favor dijo,
Diría el dueño.
Flor
Es locura.
Cárlos
Si, pero locura en juicio.
Flor
(Ap.)
¡Qué mal finjo mi tormento!
Cárlos
(Ap.)
¡Qué mal mi dolor reprimo!
Flor
De suerte que el que dijera
El favor, ¿fuera atrevido,
Grosero amante?
Cárlos
Sí, pues
Pusiera al dueño en peligro.
(Sacan los lienzos dama y galan, y al sacar Cárlos el suyo, se le cae un retrato.)
Flor
Luego vos lo sois, pues vos
Favor y dueño habéis dicho.
Cárlos
¿Yo?
Flor
Sí.
Cárlos
¿Cuándo o cómo?
Flor
Este
Retrato que está caído
A vuestras plantas, dirá
(Le levanta.)
Si sois un desvanecido,
Grosero, necio, villano,
Descortés...
Cárlos
Tus desvaríos
¿A qué más pueden llegar
(Ap.)
(¡Ay, hermoso dueño mío!)
Que a decir que este retrato
Se me cayó a mí ?
(Ap.)
(Perdido
Estoy; más menos importa
que pierda yo en tal conflicto
I retrato, que Diana
La fama, habiéndole visto
En mi poder.)
Flor
¿Luego no
Es vuestro?
Cárlos
Ni lo es, ni ha sido.
Ni ha de ser.
Flor
Pues en verdad
Que no es trasto tan jarifo
Para negado, porque es
(Jurando gentil y lindo
Aquello de, en mi conciencia)
Blanca la tez, negro el rizo,
Y entre lo dormido y bello,
Agrio el ceño y dulce el viso. —
Cobrad color y retrato.
Cárlos
Eso es quitarme el sentido.
¿Cómo tengo de decir
Que ese retrato no es mío?
Flor
¿Pues cuyo queréis que sea?
Cárlos
De Alguien que le haya perdido.
Flor
Aquí ¿quién (si aun aquí apenas
Entrar los criados miro)
Queréis que pierda retrato
De diamantes guarnecido?
Cárlos
¿Será por dicha
(Ap.)
(¡Ay de mí!
El fingir algo es preciso)
Novedad que varias gentes
Entren á ver este sitio?
Pues hoy de esa galería
(Ap.)
(Déme amor industria) he visto
Pasear por estos jardines
Forasteros bien lucidos
Y galanes.
Fabio
(A su amo.)
¿Oyes esto?
Fisberto
Cárlos me vió; y pues conmigo
Se disculpa, yo con él
Me disculparé, advertido
De cuánto debe amparar
Un noble amantes delitos.
Sal, haciendo la deshecha
Que yo hiciere, pues consigo
El sacar con un engaño
A él y a mí de dos peligros. —
(Salen Fisberto y Fabio.)
(En alta voz.)
Si él no parece, yo muero.
Fabio
Este, señor, es el sitio
Que anduviste.
Flor
¿Qué es aquello?
Cárlos
Mira si yo verdad digo.
(Ap.)
(¡Si se retirase Flor!)
A tiempo esta gente vino:
Los forasteros son. No
Te vean; y así te pido
Te retires.
Flor
¿Para qué? —
(A Fisberta y Fabio.)
Pues ¿cómo tan atrevidos
Aquí entráis?
Cárlos
(Ap.)
¡Oh! ¡quién pudiera
Darles de mi pena aviso!
Fisberto
Perdonad, hermosa dama;
Que el no haberos antes visto
Disculpa mi atrevimiento.
Y vos (¡oh joven invicto!)
Perdonad también un yerro,
Que no llega a ser delito.
Forastero soy en este
País, tanto que hoy he venido
Y hoy he de volverme; pero
De la fama persuadido
Deste Alcázar, quise verle,
A causa que mi camino
Es dar una vuelta a Italia,
Con el inquieto capricho
Que los franceses tenemos
(Ap.)
(Así nombre y patria finjo)
De ver ajenas ciudades,
Parques, templos y edificios.
Con aquesta inclinación,
Entré donde, divertido,
Del pecho se me cayó
(Si no le hallo, soy perdido)
Un retrato de una dama.
Humildemente os suplico
Deis licencia de buscarle;
Que acasos de amor, no indignos
Son de perdón y licencia.
Cárlos
(Ap.)
(Este hombre es entendido,
Y sin duda en esta parte
Debe de habernos oído.
Convenir con él importa.)
Mira, ingrato dueño, impío.
Si vuelve el cielo por mí,
Y si era el retrato mío,
O de aqueste caballero.
Flor
(Ap.)
(No sé lo que me imagino;
Mas si es cierto, por si es cierto,
Y si no, porgue es fingido,
Lo he de guiar desta suerte.)
Mucho, caballero, estimo
Haber yo hallado el retrato.
Si es este, tomadle, é idos,
Sin que un instante paréis
En todos estos distritos,
Pues del haber aquí entrado
Será el hallazgo el castigo.
Fisberto
Mil veces vuestros pies beso,
Y en irme veréis que os sirvo
Al punto.
(Ap.)
(Si enviare Cárlos
Por él, al instante mismo
Le daré; pero si no,
No he de perder mi camino.)
(Vanse Fisberto y Fabio.)
Cárlos
Oíd, esperad, caballero...
Flor
¿Para qué quieres seguirlo?
Cárlos
Para que, habiéndome dado
Vida, quiero agradecido
Agasajarle, de noble
Viendo en él tantos indicios.
Flor
Harto agasajado va
Quien baila lo que ha perdido.
Cárlos
Pues yo le he de hablar siquiera.
Flor
No le has de hablar.
Clotaldo
¡Cuánto, hijos,
Hallar juntos a los dos
En esta ocasión estimo!
Porque del favor de ambos
Igualmente necesito.
Flor
Pues yo ¿en qué, señor, te importo?
Cárlos
Pues yo ¿en qué, señor, te sirvo?
Flor
(Ap.)
No entienda mis sentimientos.
Cárlos
No alcance mis desvaríos.
Clotaldo
Ya sabéis en el estado
Sue aquellos bandos antiguos
hoy con Mantua nos mantienen,
Obligando a nuestros bríos
El canje de tu persona.
Que allá prisionera vimos,
Entonces á retirarnos,
Y agora á no desabrirnos.
Pues sabed (que esto no es
Del caso) que hoy he sabido
Que Fisberto, ilustre joven,
Del duque de Milán hijo,
Casa en Mantua con la hermosa
Diana.
Cárlos
¿Qué decís?
Clotaldo
Digo
Lo que en as lenguas del viento
A voces la fama dijo.
Flor
(Ap.)
Qué nueva turbación ¡cielos!
Es la que en Cárlos admiro?
(Suenan dentro látigo y corneta de posta.)
Cárlos
(Ap.)
¡Ay de mí! retrato y dueño
En un día se ban perdido,
Pues cuando sus bodas oigo,
Irse al forastero miro.
Clotaldo
¿De qué tan sobresaltado
Estás?
Cárlos
Hame dado el frío
Del accidente, y así
Licencia, señor, te pido
Para retirarme.
Clotaldo
Aguarda,
Que breve es lo que te digo.
Viendo pues que de Milán
A Mantua es este el camino
(Pues no es posible que pasen
Sino por estados míos),
Hospedándolos en ellos
Mostrar cuerdo determino
Que nunca el enojo noble
Ha de alterar los estilos
De la noble urbanidad;
Pues siempre blasón fué altivo
Del valor, ser más corteses
Dos, mientras más enemigos:
Fuera de que el de Milán
Siempre profesó conmigo
Grande amistad; y por el
Y por todos solicito...
(Suena la cometa.)
Cárlos
(Ap.)
De más lejos ya la posta
Suena.
Clotaldo
Atiende a lo que digo. —
Festejarlos cuando pasen
Por aquí; — y así te pido,
Cárlos, que de tus tristezas
Pidiendo al dolor esquivo
Licencia, bien como joven
Tan airoso y tan lucido,
Prevengas tiestas que hacerles;
Y tú, Flor, con este mismo
Fin, a tal huéspeda tengas
Hospedaje prevenido
En tu cuarto. Y no los dos
Envidiéis inadvertidos
Ajenas dichas, que presto
Serán propias; pues ya he escrito
Por dispensación, y haréis,
Al amor agradecidos,
Igual la dicha, pasando
Con el gusto que imagino,
De envidiosos á envidiados.
Flor
Tú verás cómo la asisto.
Cárlos
Y cómo yo te obedezco.
Clotaldo
Así de los dos lo fío.
(A Flor.)
Dadme los brazos; — y tú
Retírate ahora.
(Vase.)
Cárlos
(Ap.)
¿Qué he oído,
Cielos? ¡Cielos! ¿qué he escuchado?
Flor
Pésame de haberte visto
Tan mudado de color.
Cárlos
¿Ya la causa do has sabido?
Flor
Y aun las tres causas.
Cárlos
¿Tres? ¿Cuáles?
Flor
Sobre haberse el hombre ido
(Ap.)
(A quien si tú le siguieres,
verás que yo a ti te sigo),
Pienso que, casar Fisberta
Con Diana, y tú conmigo.
(Vanse Flor, Silvia y músicos.)
Cárlos
Engáñaste, que son cuatro,
Añadiendo a las que has dicho,
Haber de ser quien festeje
Mi misma muerte yo mismo.
¿No bastó ¡cielos! que á vista
De un tirano basilisco,
Porque no se pierda todo
Seguir no pueda al que vino
A dejarme de una vez
Quejoso y agradecido,
Viéndole ir con el retrata?
¿No bastó el haber oído
Que casan Diana y Fisberto,
Sino que por los motivos
Superiores de mi padre,
Haya de ser yo, yo mismo
Quien de mí amor las exequias
Celebre con regocijo?
Pero ya que be de morir
A manos de mi destino
En medio de aquestas dudas,
Sabré buscarme camino
En que todo lo halle o todo
Lo pierda; pues si benigno
El sol de Diana no es hoy
El iris de mis suspiros,
Y esta noche cuando a verla
Vaya (pues que tan vecinos
Los estados, y los medios
Que Lisardo me previno
Lo facilitan), no da
A tantas penas alivio,
Yo he de intentar... Pero esto
Aun no lo he de hablar conmigo,
Porque el labio ha de callarlo,
Y el efecto ha de decirlo.
(Vase.)
Mantua.—Jardín d-el palacio ducal.
Perote
Si alguno en el mundo huere
Tan mezquino y desdichado,
Que namorado estoviere,
Y el remiendo saber quiere
De no estar enamorado...
Gileta
Si hobiere en el mundo alguna
Tan desdichada y mezquina,
Que dell amor la emportuna
Pesadumbre la amohína,
Y quiere mudar fortuna...
Perote
Véngase a mí, y le diré,
Mijor que Ovillo, cuál hué
El remedio dell amor;
Porque yo mucho mijor
Que el mismo Ovillo lo sé.
Gileta
A mí se venga, que yo
Sé un remedio, con que no
Se sienta más desde allí,
Que es el mismo con que a mí
Eli amor se me quitó.
Perote
Mas no quiero her desear
A nadie una melecina
Tan rara y tan singular...
Gileta
Mas no quiero escatimar
Virtud que es tan peregrina.
Perote
Sepan pues los que lo están,
El remedio de su afán.
Gileta
Oiga el que siente su llama.
Perote
Despósese con su dama.
Gileta
Vélese con su galán.
Perote
Esta es la mijor receta.
Gileta
Esta (nadie se alborote)
Es la cura más perfeta.
Perote
Que así hice yo con Gileta.
Gileta
Que así hice yo con Perote.
(Vanse.)
Perote
¿A qué perpósito fué
El nombrarme, carillucia?
Gileta
¡Mal haya yo que os nombré
Con aquesta boca sucia,
Sin por qué, ni para qué!
Mas vos, ¿con qué intento aquí
Me pernunciasteis a mí?
Perote
Por el cogote a hablar venga
Luenga que os loma en la luenga,
Ya que os enojáis así.
Gileta
¿Pues por qué tan mal sofrido
Siempre conmigo heis de ser?
Perote
¿Por qué conmigo lo heis sido
Gileta
Porque sos mi marido.
Perote
Yo, porque sos mi mujer.
Gileta
¿Pues cómo antes de casaros
Todo era resquiebrarme,
Y en viéndome embelesaros
Y como un bausán andaros?
Perote
Como era antes de casarme.
Gileta
Pues buen remedio, Perote.
Perote
Venga, y sea malo, Gileta.
Gileta
Volverme todo mi dote,
Y darme...
Perote
¿Con el garrote
Vais á decir? Sois discreta,
Y lo haré, pues vos gustáis.
Gileta
¡Malos años para vos!
¡Ay, ay, ay!
Perote
¿De qué os quejáis?
Gileta
De que darme imagináis.
Perote
¡Oh, mal magín os dé Dios!
(Da tras ella.)
Celio
¿Todo aporrear ha de ser?
Perote
Algo de gusto ha de haber.
Celio
Teneos.
Perote
Ya que así me vi,
No me he de quedar así:
Fuerza es que éste ha de caer.
(Pégala.)
Gileta
¿En las espaldas me da?
¿No era mejor, buena pieza,
Acabar con todo ya,
Y una vez en la cabeza
Darme? ...
Perote
Todo se andará.
Celio
Ved que a casa os he traído
Un primo que á ser soldado
Se fué. — Entra acá, pan perdido.
Perote
Vos seáis, primo, bien llegado.
Gileta
Vos seáis, primo, bien venido.
Perote
Gileta, no os toca a vos
Dar a nadie parabién.
Gileta
No toque: ¡válgame Dios!
Celio
¿Ir a ver no será bien
Lo que habéis de hacer los dos?
Tú, Perote, ve a plantar
El cuadro que dibujado
Quedó ayer, y tú a regar
Las calles; porque ha de estar
Limpio lodo y adornado,
Por si esta larde también
Baja Diana al jardín
Con tantas damas, a quien
Deben clavel y jazmín
Nieve y púrpura.
Perote
Está bien,
Yo iré; más Gileta aquí
No ha de quedar: cabe mi
Que vayas, Gileta, quiero.
Gileta
(Ap.)
A fe que es el jardinero
De los más lindos que vi.
(Vanse Gileta y Perote.)
Celio
Ya, Lisardo, en casa estás,
Y ya ves a cuánto riesgo,
Por servir a tu señor,
La vida y lealtad he puesto.
Confieso que agradecido
A sus dádivas (el tiempo
Que estuvo en estos jardines,
De Diana prisionero,
Más que el Duque) quedé;
Pero no bastara esto,
Sin segunda inclinación,
A hacer tan notable empeño.
Y así te pido, Lisardo,
De tanta fineza en premio,
Que en ningún tiempo me des
Por autor oeste concierto,
Porque en llegando que lleguen
Las cosas a rompimiento,
He de decir que no supe
Quién eras.
Lisardo
Otra vez vuelvo
A darte, Celio, palabra
De mirar por ti, primero
Que por mí; que el riesgo tuyo
No facilita mi riesgo.
Celio
Dices bien; y por no hacer
Sospechoso el trato nuestro,
No hablemos más.
(Vase.)
Lisardo
¡Ay, lealtad!
¿A qué no obligas, pues vengo
hoy a buscar, disfrazado,
En mi peligro el remedio
De otro amor? Pero ya en vano
Recelo, dudo, ni temo;
Que es excusado en el golfo
Volver a mirar el puerto.
Esta noche, por si acaso,
Como otras, viene al terrero
De aquestos jardines Cárlos,
Ya que de parte de adentro
Estoy, le he de abrir la puerta;
Y así reconocer quiero
Cómo queda, con el día,
Para que de noche el liento
No me falte. Más Gileta
Es...
Gileta
(Ap.)
Par diez, acá me vuelvo,
Porque me trae sin querer
A verle este jardinero
Que hoy ha venido.
Lisardo
(Ap.)
(Informarme
De algunas cosas pretendo,
Y engañar esta villana
Es facilitar mi intento.)
Gileta del alma mía.
Mil años os guarde el cielo.
Gileta
Y a vos os guarde, señor
(Pocos son mil), más de ciento.
Lisardo
En verdad que le debéis
Todo ese amor al que os tengo;
Que si no fuera por vos,
No hubiera venido (es cierto)
A servir a estos jardines.
Por vos solamente vengo,
Porque ha días que os adora
El alma.
Gileta
¿Es cierto?
Lisardo
Y tan cierto,
Que podrá ser que algún día
Sea mi amor de provecho,
Y que servida os veáis
Y estimada en otro puesto.
Gileta
No en vano, par diez, el alma
No me cabía en el pecho,
Desde el punto que os miré;
Pues sin paz y sin sosiego,
SI tienen las almas pulgas,
Pulgas en el alma tengo.
Lisardo
Pagáis, Gileta, mi amor,
Porque es mucho lo que os quiero.
Gileta
¿Mucho ?
Lisardo
Sí.
Gileta
Yo a vos también.
Perote
(Ap.)
¿Yo a vos también? Malo es esto.
Lisardo
(Ap. á Gileta.)
Vuestro marido.
Gileta
(Ap. á Litar do.)
Id con Dios:
No os vea hablar conmigo.
Lisardo
(Ap.)
¡Cielos!
Hoy veré si la fortuna
Ayuda al atrevimiento.
(Vase.)
Perote
¿Qué es lo que hablaba, Gileta
Con vos ese jardinero
Rocín-venido?
Gileta
Decía:
¿Adónde estaba el jumento
De la noria?
Perote
Espera un poco
En tanto que lo concierto:
«El jumento de la noria
¿Dó tiene su alojamiento ?
—Yo a vos también.» No cae bien.
Por estotra parte vuelvo.
«¿Adónde, Gileta, está
El de la noria jumento?
—Yo a vos también.» Tampoco ahora.
Gileta
¿Qué estáis maliciando, necio?
El dijo: «Decid, Gileta,
¿Dónde está para saberlo,
El jumento de la noria?
Que a ir vos adonde yo vengo,
Yo os dijera allá de lodo
Cuanto pescudarais.» A esto
Le dije: «Yo a vos también».
Perote
Pues si dijo todo eso,
Digo que tenéis razón.
Basten pues los recovecos;
Que si va a decir verdad,
Como a el alma misma os quiero.
Gileta
Si a eso va, yo a vos también.
Perote
Mejor entra ahora, por cierto,
El «yo a vos también».
Gileta
Callad.
Id, en tanto que yo enredo...
Perote
Muy lejos queréis que vaya,
Si he de gastar tanto tiempo.
Gileta
Estos jardines regando
Vos.
Perote
Pues cantemos.
Gileta
Cantemos.
(Cantan.)
«Zagal, que ninguno iguala,
Por su brío y su virtú...»
Perote
¿Qué quieres, bella zagala?
Gileta
Que te vayas noramala.
Perote
Vete tú.
Gileta
Mas vete tú.
Laura
En esta verde esfera.
Donde hermosa tejió la primavera,
Con elección de flores,
Alfombras matizadas de colores,
Podrás, señora mía,
Divertir tan mortal melancolía.
Diana
¿Qué importa ¡ay Dios! que hermosa
Borde la primavera
La alfombra lisonjera
De jazmín y clavel, de nieve y rosa,
Perdiéndose felices
Por hacer un matiz, muchos matices?
¿Qué importa que los vientos,
En sutil consonancia,
Armonía y fragancia
Confundan, siendo aromas e instrumentos
Al concento sonoro
Con cuerdas de ámbar sobre trastes de
¿Qué importa que las fuentes, oro?
Cuando yo llego a verlas,
Rian llorando perlas,
Que en cláusulas y acentos diferentes
El compás lleven graves
Al métrico discante de las aves,
Si la varia hermosura
De las tejidas flores,
Si los dulces amores,
Si el aura blanda, si la plata pura,
La pompa, la belleza,
Todo es pesar en mi, todo tristeza?
Gileta
Vos tenéis mucha razón
En tener tal sentimiento,
Y más, si es porque pretenden
Casaros: no os aconsejo
Que hagáis tal.
Diana
¿Por qué, Gileta?
Gileta
Daba un día un caballero
El parabién a una dama
De que hacia el casamiento
Con un galán que tenía;
Y ella respondió riendo:
«¿De qué me dais parabién?
¿De que un buen amigo pierdo?»
Laura
No dijo muy mal la dama.
Perote
(Ap.)
Aquí tengo yo mal pleito.
Al novio voy a buscar,
Para decirle lo mesmo.
(Vase.)
Diana
Gracia, Gileta, has tenido.
Gileta
Por muchas gracias que tengo,
Nunca me habéis dado nada.
Diana
Dices bien. ¿Qué quieres?
Gileta
Quiero
El vestido que dijistes
Que me daríais, al tiempo
Que tratabais de casarme.
Diana
¿Es bueno aqueste?
Gileta
Y tan bueno,
Que no me le daréis.
Diana
Laura,
Este vestido da luego
A Gileta.
Laura
Si daré;
Mas con condición que puesto
Lo ha de traer cuatro días.
Gileta
Si traeré, y aun cuatrocientos.
Diana
¿Qué dices?
Laura
(Ap. á su ama.)
Con desatinos
Templar tus penas pretendo,
Pues no dejaré de ser
De algún entretenimiento
Tal despropósito, como
Ver tan rústico sujeto
Vestido de dama: fuera
De que no es novedad esto
De dar é un traban vestidos
Coa condición de traerlos.
Gileta
(Ap.)
Aun si de no traerlo fuera
La condición, el concierto
Fuera más inficil: ya
Por ponérmele me muero.
Apostaré que en pensarlo,
En toda la noche duermo.
(Vase.)
Lisardo
Dame, señora, tu mano.
Diana
¡Lisardo aquí! Pues ¿qué es esto?
Lisardo
Ser de mi dueño el amor,
Y mío el atrevimiento.
A asistirte de su parle
En aqueste traje vengo,
Porque a todas horas tengas
Su cuidado a tus pies puesto.
Bien recelé que lo habías
De extrañar quejosa; pero
También previne que estaba
A cuenta de leal el yerro;
Y así entre una y otra duda
A darte un aviso vengo,
Porque cargue hacia el agrado
La balanza, conociendo
Que con el disfraz te sirvo,
Si con el disfraz te ofendo.
Natural soy de Milán,
Por disgustos que no cuento,
Después de varias fortunas
En Módena tomé puerto
A los umbrales de Cárlos.
Pero no es del caso esto,
Pues solo lo que es del caso,
Es que sepas como puedo,
Siendo mitanes, haber
Conocido aquí a Fisberto.
En aquesa puerta estaba
Del jardín, cuando le veo
Llegar, haciendo deshecha
De que viene con un pliego
Para el Duque, embajador
De sí mismo.
Diana
¡Qué bien, cielos!
Que tiene lodo dos visos,
Dijo un cortesano ingenio,
Y que al viso que se toma,
Es bueno o malo? Mi afecto
Lo diga, pues siendo una
La acción en los dos, y siendo
Una en los dos la fineza,
Una estimo y otra siento;
Una agradezco, otra extraño;
Una admito, otra aborrezco;
Una disculpo, otra acuso.
Mas ¿qué mucho si las veo
Una al viso del amor,
Otra a la luz del desprecio?
Y ya que en aquesta parte
Tu lealtad, Lisardo, apruebo
(Que no me quiero quejar
De quien sin rencor me quejo),
Que es Fisberto ese hombre, a nadie
Digas; que tampoco quiero
Darme yo por entendida.
Y por si acaso (supuesto
Que queda a la puerta) entrare,
Ven, Laura. No aquí su intento
Me halle; que no ha de lograr
La curiosidad, si puedo,
De venir a hacer examen,
Dudoso en lo que merezco.
Laura
Dices bien, que basta ser
Quien eres, sin que grosero
intente inquirir...
Duque
Diana...
Diana
Señor...
Duque
En tu busca vengo.
Diana
¿Qué me mandas?
Duque
De Milán
Ha venido un caballero
De parte, según me han dicho,
Del Duque tu esposo; y quiero
Hacerle el favor de que
Bese tu mano, admitiendo
En tu presencia visita
Y cartas. Que entre al momento,
(A un criado.)
Decid, aquese criado
Del duque de Milán.
(Vase el criado, y vuelve á salir con Fisberto y Fabio.)
Fisberto
(Ap. á Fabio.)
Muerto
Con Ileso, Fabio, que voy,
De turbación y de miedo,
A ver a Diana.
Fabio
¿Porqué?
Fisberto
Porque no sin causa lomo,
Cuando en Flor tanta hermosura
Admiro, y cuando contemplo
En el retrató que truje
(Por no enviar por él a tiempo),
Tanta belleza, que falle
Perfección para más, puesto
Que Flor y retrato toda
La apuraron. más yo llego. —
(Adelántase.)
Dadme, señor, a besar
Vuestra mano.
Duque
Alzad del suelo,
Que en los brazos os aguarda
Justo reconocimiento
De mi obligación.
Fisberto
Por mí
Tanto favor no merezco;
Pero habré de recibirlo
Por quien a lograrlo vengo.
Duque
¿Cómo queda el Duque, y cómo
Fisberto queda ?
Fisberto
Este pliego
Lo dirá mejor que yo.
Duque
Llegad, mientras le abro y leo,
Besad la mano a Diana.
Fisberto
La tierra que pisa beso,
Porque aspirar a la mano
Fuera osado atrevimiento.
A vuestras plantas, señora,
Yace en nombre de su dueño,
Con poderes de rendido.
Humilde un esclavo vuestro,
A quien granjeó su fortuna,
Que no su merecimiento,
Gozar de primer vasallo
La dicha.
Diana
Guárdeos el cielo.
Fisberto
(Ap.)
i Ay de mi! ¿Qué es lo que miro?
Diana
Y seáis bien venido.
Fisberto
Habiendo
Venido a veros...
(Ap.)
(Turbado
Estoy: no acierto a hablar. ¡Cielos!
¿No es este el original
Desta copia?)
Diana
(Ap. á Laura.)
Tan suspenso
quedó al verme, que parece
estatua viva de hielo.
Laura
Cuando no supieras que es
El novio, ya fuera cierto
Haberlo su turbación
Dicho.
Fisberto
(Ap.)
¡Ay de mí, que estoy muerto,
Pues aunque quiera dudarlo,
No puedo dejar de verlo!
Diana
(Ap. á Laura.)
Una y otra vez me mira,
Y vuelve a mirar alentó
No sé qué, que está en su mano.
Duque
Ya he leído, muy contento
De haber sabido que gozan
Salud el Duque y Fisberto.
(A Diana.)
Esla carta es para ti.
Fisberto
Y para mí este veneno,
Que me han dado por los ojos.
Duque
En tanto que respondemos
Diana y yo, descansaréis,
Huésped mío. — El aposento
Se le prevenga en palacio,
En ese cuarto primero
Que cae a aquestos jardines.
Fisberto
(Ap.)
Honra y favor agradezco;
Pero el orden que yo traigo,
Es de volverme al momento:
Y así, señor... no por qué...
Cuando... a pronunciar no acierto...
Duque
(Ap.)
(Bien en su turbación muestra,
Afectado su respeto,
La admiración con que ha visto
A tan soberano dueño
Como Diana.) Aunque sea
Aquése el orden, os ruego
Que descanséis por ahora;
Que yo os despacharé presto. —
Ven, Diana.
Diana
(Ap. á ella.)
No sé, Laura,
Si a sus acciones atiendo,
Qué diga de sus acciones.
Laura
Que al verte se cayó muerto
De amor. ¿Qué has de decir?
(Vanse el Duque, Diana, Laura y criados.)
Lisardo
(Ap.)
Cárlos
Sabrá de mi todo esto.
(Vase.)
Fabio
Señor, ¿pues qué turbación
Es ésta? ¿Tú tan suspenso,
Tan elevado y absorto,
Que apenas tuviste aliento
Para hablar entonces, y ahora
Para respirar? ¿Qué es esto?
Fisberto
¡Ay, Fabio! no sé, no sé
Qué te diga: que estoy muerto.
Fabio
¿Tan divina es la hermosura
De Diana, que te ha hecho
Perder, al verla, el sentido,
Y al no verla el sentimiento?
Fisberto
¿Vístela tú?
Fabio
No, señor;
Sue sobre quedarme lejos,
siempre de espaldas la tuve.
Fisberto
Pues si la vieras, sospecho
Que no extrañaras la causa
Con que, al verla, el juicio pierdo.
Fabio
Obligarásme a que vuelva
Al contrario el argumento.
¿Tan fea es, que te ha dejado
Su vista tan mal contento?
Fisberto
No es porque es hermosa, Fabio,
Ni es porque no lo es, ni puedo
Decir por qué; que en pensarlo
Me parece que me ofendo.
Sabrás... más si lo sabrás
En llegando a verla, puesto
Que en el camino un retrato
Fué nuestro divertimiento,
¿No es ruindad en mí decirlo,
Siendo en ti fuerza el saberlo?
Sabrás...
Fabio
No me digas más,
Que sin decirlo, lo entiendo.
Pero, señor, soberanas
Deidades, altos sujetos,
Nacen a vivir pintados,
Más por vanidad de maestro
que por propia elección. ¿Viste
en Cárlos más que un afecto
A un retrato, que a su mano
Pudo (y será lo más cierto)
Llegar sin voluntad suya?
Fisberto
Dices bien; más con todo eso,
Morir de desconfiado,
Ni de confiado quiero.
Fabio
¿Pues qué has de hacer?
Fisberto
No lo sé;
Que no han de tomarse presto
Las grandes resoluciones,
Sin consultarlas al tiempo.
El es quien me ha de decir
Lo que he de hacer.
Perote
Caballeros,
Mirad que el Duque os aguarda,
Y que de cerrar es tiempo
El jardín, pues ya la noche,
Buscona de poco precio,
Por no tener mantellina
Blanca, extiende el manto negro.
(Vase.)
Fisberto
Vamos de aquí, Fabio, donde
Lo que hemos de hacer pensemos.
Fabio
Que no lo pienses aprisa,
Solo es lo que te aconsejo.
(Vanse.)
Diana
Ya que el ave de la noche
Las alas nocturnas tiende,
A cuya caduca sombra
Cadáver el mundo duerme,
Aquí os quedad, desde aquí
(A los musicos, que se quedan dentro.)
Cantando, para que suenen
Mejor de lejos las voces...
(Ap.)
(Y no es sino porque lleguen
dejarme sola, y sola
Decir pueda a la corriente
Deste cristal, que mi pena
Está murmurando siempre...)
Ella Y Músicos
Malograda fuentecilla,
Detén el curso, y advierte...
Diana
Si la envidia de mis ojos,
Mas que tu raudal perenne,
Te tiene de mí celosa,
Con poca causa te ofendes,
Pues me llevas de ventaja
Que precipitarte puedes,
Cuando mis obligaciones
Tan de su mano me tienen,
Que no me dejan a mí:
De suerte ¡ay de mí! de suerte,
Que tú eres la despeñada,
yo la envidiosa al verte...
Ella Y Música
Que si raudales presumes,
precipitada te pierdes,
Diana
Y ya que tantos consuelos
A mis desdichas les debes,
Mira ¡qué poco te pido!
Dame uno tan solamente.
Dime, pues, si dijo el viento
Alguna de tantas veces
Como va con mis suspiros
Y sin mis suspiros vuelve,
¿Si hay un triste en otra parte
Que de mi dolor le pese,
Y sienta como yo?
Cárlos
Sí,
Y aun más, pues por ambos siente.
Y díganlo aquesas voces,
Que hablando de mis placeres
Con mis pesares, le dicen
A mi pensamiento, al verlo
Arrojado de tu pecho,
En cuyo seno de nieve
Un tiempo estuvo: «No ya
Blasones que feliz eres,
Pues ya entre abrojos y espinas
Vivirás, aunque otras veces...
Él Y Músicos
Entre sauces y azucenas
Tuviste más dulce albergue.
Diana
¡Cárlos! ¡ay de mi! ¿Pues cómo
Pues cómo a pasar te atreves
Los cotos de aquellas rejas,
Y osado intentas y emprendes
Tan vanas temeridades,
Y más cuando (¡pena fuerte!)
Sabes ya que muerta a manos
De tantos inconvenientes
Como hay en la enemistad
De padres y de parientes,
Tu esperanza (mi esperanza,
No acierto a decir) fallece;
Y que el mío (¡oh! ¡nunca, nunca
Voz con que decirlo encuentre!),
Traidor alcaide del alma,
Por trato entregarla quiere
A ajeno dueño? Si sanes
Que te pierdo y que me pierdes.
Porque soy quien soy, y no
Puedo no serlo; ¿qué quieres?
¿Qué quieres, Carlos, de mí?
Cárlos
Que me escuches solamente;
Que habiéndome dicho ya
Lisardo quien es el huésped
Que en tu casa disfrazado
Ya posesión della tiene,
Solo en despedida quiero
Que de lo que fui te acuerdes,
Porque mi difunto amor
Solo este consuelo lleve
De que al fin supo quejarse.
Diana
Di, más sea brevemente.
Cárlos
Haz tú breves mis desdichas,
Haré yo mis quejas breves.
El día...
Diana
Espera un poco. — Laura...
Laura
¿Qué es, señora, lo que quieres?
Diana
Que porque con el silencio
De nuestras voces no suene
El menor susurro, bañas
Que allá estén cantando siempre.
Cárlos
El día que por los trances
De nuestras armas crueles,
De Amor y Marte en tu corte
Fui prisionero dos veces,
Te rendí tan luego el alma,
Que no distinguí cuál fuese
Primero, verte o amarte...
¿Qué más amarle que verte?
—Desde entonces...
Diana
¿A qué efecto
iAy Cárlos! ociosamente,
Supuesto que no lo olvido,
Quieres que dello me acuerde?
No me digas lo que sé.
Cárlos
Sí los amantes no hubiesen
De hablar siempre lo que saben,
¿Qué tendrían que hablar siempre?
Desde este día, buscando
Medios...
Diana
Yo seré más breve.
Alguno fué, que me hablase
Laura en ti...
Cárlos
La voz suspende;
Que a mí me toca decir
Que mi cuidado prudente
Supo granjear a Laura.
Diana
Y a mi decir que rebelde
Al principio la escuché.
Cárlos
¡Cuánto sentí tus desdenes!
Diana
Pero no negaré ahora
De que llegó a merecerme
Tu cuidado algún cuidado.
Cárlos
¡Cuánto estimé yo saberle!
Diana
Domesticado el rigor,
Recibí algunos papeles.
Cárlos
¡Con cuántas almas escritos!
Diana
Y di lugar que pudieses
Hablarme por esas rejas
Algunas noches.
Cárlos
¡Tan breves
Como mis dichas!
Diana
Y mías:
Pues tu libertad, en este
Tiempo, tu padre trató.
Cárlos
Es que no supo imprudente
Que la libertad no es
Dadiva ¿quien no la quiere.
Diana
Ausente, pues, ¡ay de mi!...
Cárlos
Di apartado, más no ausente,
Pues siempre conmigo estabas.
Diana
Venias de noche a verme.
Cárlos
¡Y plegue é Dios que él me falte,
Si no le pedí mil veces,
Por no volverme sin ti,
Que aquí me dieran la muerte!
Diana
En este tiempo también
Mi padre (¡tirana suerte!)
Al revés del tuyo...
Cárlos
¿Cómo
Al revés?
Diana
Bien claramente,
Pues a ti el tuyo te libra,
Cuando a mí el mío me prende ,
Trató casarme en Milán.
Cárlos
¿Y es justo que tú lo aceptes?
Diana
¿Qué puedo hacer?
Cárlos
Lo que yo,
Que también mi padre quiere
Casarme con Flor, mi prima.
Y yo...
Diana
¿Qué dices?
Cárlos
Mil muertes
Antes padeceré.
Diana
¡Ay, Carlos!
Eres hombre, y hacer puedes
resistencias.
Cárlos
¡Ay, Diana!
Para hacer lo que no quieren,
No tienen más privilegio
Los hombres que las mujeres. ¡
Diana
¡Oh! ¡A qué mal tiempo me has dicho
Que Flor ser tuya pretende!
Cárlos
No me has dicho tú a mejor
Que Fisberto te merece.
Diana
¿Yo, Cárlos?
Lisardo
Señor...
Laura
Señora...
Cárlos
¿Qué me dices?
Diana
¿Qué me quieres
Laura
Que del cuarto donde está
Fisberto, ha salido gente.
Lisardo
Que de la parte de afuera
Ruido en la puerta se siente.
Diana
(A Cárlos.)
Vete, por Dios, no te vea
Alguien aquí.
Lisardo
¿Cómo puede
Salir, si hay gente en la calle?
Laura
Ni estarse, si hacia aquí vienen.
Cárlos
¿Ni estar puedo, ni salir?
Diana
¡Ay, infeliz!
Lisardo
Solamente
Hay un medio: a mi aposento
Ven.
Diana
Dice bien.
Cárlos
¡Finalmente,
He de ir huyendo, a tus ojos,
De otro que en tu casa tienes!
Diana
¡Finalmente, vas acaso
Donde hay otra que te espere!
Cárlos
¿Quieres remediarlo?
Diana
Si.
Cárlos
Buen remedio.
Diana
¿Qué?
Cárlos
Atreverte
A todo.
Diana
¿Cómo es posible
Que eso a quien soy aconsejes?
Cárlos
Pues no te quejes de mí;
Que si tú no te resuelves,
Quizá yo...
Diana
No me amenaces,
Que quizá yo...
Laura Y Lisardo
Hacia aquí vienen.
Diana
¡Adios!
Cárlos
¡Adios!
Los Dos
¡Oh! ¡qué mal
Se pronuncia un «para siempre»!
Cárlos
¡Que no he de volver a hablarte!
Diana
¡Que no he de volver a verte!
Jornada Segunda.
Gileta
Apenas vi escrarecido
El primer arbor; y apenas,
Como si no fueran rubias,
El sol enrubió sus trenzas,
Cuando en el cuarto de Laura
Ya estaba: ¡mal haya ella,
Que no me vistió basta agora!
¿Qué dirá, cuando me vea,
Perote? que con cuidado
No he querido que lo sepa,
Hasta que me vea vestida
Con este sayo de tela.
Bizarra esto. Solo traigo
Una cosa que me pesa,
Y es que Laura, por hacerme.
Comprida toda la fiesta,
También me pringó la cara
Con un betún que se pega
A las manos, y el pellejo
Me estira de tal manera,
Que parece que le importa
Que a otra cara mayor venga.
Perote
(Sin ver á Gileta.)
Apenas él sol dorado
Dijo «Ox aquí» a las estrellas,
Y ellas como unas gallinas
Huyeron, cuando Gileta
Saltó fuera de la cama,
Y siendo más de la media
Tarde ya, no ha parecido:
¡Prega a Dios que por bien sea!
Este primo... Yo no sé
Qué se me ha puesto en la testa,
Que es temerario, y no juicio.
Mas esta es Diana: a ella
De los dos me he de quejar,
Para ver si lo remedia.
Yo llego, y por no enturbiarme
De respleuto o de vergüenza
Mientras que la habrare, no
La veré la cara.
Gileta
(Ap.)
Ea,
Amor: vamos a buscar
Al primo para que vea
Que, cada cosa en su tanto,
Soy la diosa Viernes mesma.
Perote
La mano me dé a besar
Vuesa altura, o vuesa Alteza.
Gileta
(Ap.)
(Por Diana me ha tenido
Perote; pues no me vea
Tau presto la cara. ¡Oh! ¡quién
Fingir gravedad supiera!)
Tomad, Perote.
Perote
(Ap.)
Por Dios,
Que huele a cochambre esta
Como la de Gila; pero
También las ducas hembras.
Gileta
¿Qué es lo que queréis?
Perote
Nuesa ama
Sos; y como tal quisiera,
Que vuestra gran duqueria
Pusiese a un gran daño enmienda.
Gileta
¿Qué daño?
Perote
Yo esto casado,
Y casado con Gileta.
Gileta
¿Es circunstancia?...
Perote
Que agravia.
Gileta
(Ap.)
Aquí es menester prudencia.
Perote
Hásenos venido a casa,
Sin saber de dó nos venga
Ni cómo ni cuándo, un deudo,
Que más parece que es deuda
Según lo que a todas horas
Afrige, pues no nos deja
Comer ni dormir; y así
Quijera con tu licencia
(Que sin pedirla no es justo,
Siendo la señora nuesa)
Añublar el matrimonio;
Pues, cuando no baste esta
Razón, de más del primazgo,
No hay en ella cosa buena;
Porque empués de ser, señora,
Mal segura zagaleja,
Fea es sobre mal segura,
Mentecata sobre fea,
Puerca sobre mentecata,
Y atrevida sobre puerca.
Gileta
Mentís como un maridillo
De por ahí, que la lengua
Pone en su mujer así.
Perote
¡Por Dios, que es ella por ella!
Gileta
Craro está.
Perote
¿Y haslo oído todo?
Gileta
De pe a pa,
Perote
¿Sin quedar lletra?
Gileta
Sin quedar lletra.
Perote
¿Nenguna?
Gileta
Nenguna: desde te puerca
A lo mentecata.
Perote
Pues
Lo dicho, dicho, Gileta.
Y dejando en este estado
Dimes y diretes, vengan
Dares y lomares. ¿Cómo
Vinión y de qué manera
Aquesos batos a casa?
Gileta
Mal seguras zagalejas
No dan de lo que se visten,
A sus manidos la cuenta.
No quiero pues, ni me toca
Decirlo, por si te pesa.
Perote
Pues daréte yo con el
Garrote, por si te huelgas.
Gileta
¡Hay tan grao bellaquería!
¡Hay tan grande desvergüenza!
¿Con el palo da al vestido
De la señora Duquesa?
Séanme testigos todos.
Perote
¿Luego es el suyo, en conciencia?
Gileta
El mismo.
Perote
Ya arrepentido,
De haberle dado me pesa.
Pero ¿cómo a tu poder
Pudo venir?
Gileta
Ella mesma
Me le dió.
Perote
Cuando ella fuese
Quien te le diese, ¿no echas
De ver que es descortesía
Ponértele tú?
Gileta
No, que ella
Con condición me le dió
De que puesto le trujera.
Perote
¡Vestido de nuesa ama
Y con condición expresa
De traerle! ¿Eres juglara?
Gileta
¿Qué es Juen-clara?
Perote
Pracentera.
Gileta
¿Que es praza entera?
Perote
Presona
De humor.
Gileta
¿Qué presona es esa,
Que no sé quién es?
Perote
Bufona.
¿Quiéreslo más craro, bestia.
Gileta
Ni aun tanto.
Laura
(Ap. á Diana.)
(Si no te ríes,
imposible es tu tristeza
De divertir, porque está
Extremada.) ¿Oyes, Gileta?
Gileta
¿Qué mandas?
Laura
Por la merced,
Besa la mano a su alteza.
Gileta
Béseme ella a mí la mano;
Que vestida de oro y seda,
Tan duca como ella só.
Perote
Aquel refrán te desmienta»
De que la mona vestida
De seda, mona se queda.
Diana
(Ap. à Laura.)
¿Que digas que puede dar
Gusto frialdad como ésta?
Laura
A quien está triste, nada,
Señora, hay que Te divierta.
Pero ¿qué hay perdido en esto?
Perote
Solo el juicio de Gileta;
Pero él es tan poco, o nada,
Que no importa que se pierda.
Gileta
El es más que merecéis
Vos descalzar.
Diana
Salios fuera,
Que no estoy de gusto.
Laura
Idos,
Que está triste la Duquesa.
Perote
Yo me iré; tú no te Tayas.
Gileta
¿Por qué?
Perote
Porque agora entran
Las bufas: enjerce, enjerce.
(Vase.)
Gileta
No sé qué es, y a buena cuenta
Digo que mientes...
(Ap.)
(Y voy
Donde el deseo me lleva,
Hasta encontrar con el primo.
¡Oh! ¡Quiera amor que parezca!)
(Vase.)
Diana
Cuidadosa, Laura, estoy
Y lo estaré, hasta que sepa
A qué hora salió Cárlos,
Ya que, como viste, fuerza
Fué retirarse (hasta que
Seguro el paso estuviera)
Al miserable hospedaje
Donde Lisardo se alberga.
Laura
Con ese mismo cuidado
He estado; y como hasta esta
Hora, en que ya el sol declina,
¡Novedad, señora, fuera
Bajar al jardín, no pude
Saber nada.
Diana
Pues atenta
Mira si por ahí parece
Lisardo, que nos dé cuenta
De a qué hora salió y si pudo
Verle alguien, ya que aquella
Música, que nos sirvió
De armoniosa deshecha,
Vino a ser contra nosotros
En la parte de que ella
Fuese quien de aquese cuarto
La gente sacase, y fuera
Parase a tos que pasaban.
Lisardo
Esperando a que estuvieras
Sola, no llegué, señora,
Antes de ahora a tu presencia.
Diana
¿Qué hay, Lisardo, de tu dueño,
Y a qué hora hizo de aquí ausencia?
Lisardo
A ninguna.
Diana
¿Cómo?
Lisardo
Como
Hasta que el alba saliera,
Fisberto en este jardín
Se estuvo, dando mil vueltas:
Con que, declarado el día,
Fué preciso se estuviera
En mi aposento hasta agora,
Esperando que anochezca.
Diana
Lástima me da la noche
Que habrá tenido.
Lisardo
Aun si vieras
Lo tierno de sus suspiros,
Lo rendido desús quejas,
Mejor lo dijeras.
Diana
Otra
Y otras mil veces ¡oh adversa
Suerte mía! vuelve a hacer
De tus lisonjas ofensa.
¿Para qué, quien soy, me hiciste,
Si había de vivir sujeta
Al mismo ser de quien soy?
i Qué aliviar qué Lisonjea
Que le doren la prisión
Al ave que vive presa,
Ni que la reja le bruñan,
Si no le liman la reja
Pues la cadena dorada.
No deja de ser cadena?
¡No fuera yo alguna humilde
villana, que no tuviera
La curiosidad de tantos
A mis acciones atenta!
¡No fuera Cárlos, pues Cárlos
bastaba, uní... Pero la lengua,
Viendo a Fisberto, aun el corto
Alivio de hablar, suspenda.
Fisberto
(Ap.)
(Aquí está Diana, y me ha visto.
¡Quién disimular supiera!)
¿Cuándo tu Alteza, señora,
Dará a mi atención licencia,
Que por su respuesta acuda?
Porque volverme quisiera
Luego; pues como antes dije,
La instrucción que traigo es esta,
Y sé que Fisberto está
Pendiente, hasta que yo vuelva.
Diana
Por mí luego podréis iros,
Y porque veáis que en esta
Parte yo no os tengo, iré
A mi padre de la vuestra,
Y procuraré enviaros
Su respuesta y mi respuesta.
(Vase, y Laura.)
Lisardo
(Ap.)
Aunque deje solo a Cárlos
Por tan largo tiempo, es fuerza
No ir al aposento, pues
Andando por acá fuera,
No me buscarán a mi
A riesgo de que a él le vean.
(Vase.)
Fabio
¿En fin, señor, te resuelves
A volverte tan apriesa?
Fisberto
¿Qué he de hacer, si aquí no estoy
Bien, adonde haya quien pueda
Conocerme?
Fabio
¿Y qué has resuelto
Acerca, dime, de aquella
Consulta que remitiste
Al tiempo, pues toda entera
La noche en vela has estado
Con él para resolverla?
Fisberto
Pues aún no he resuelto nada.
Por una parte me cerca
El duelo de que el retrato
Por un acaso a mi venga;
Por otra lo que dijiste
De que puede ser que sea
Sin voluntad suya, me bace
Agrado, pero no fuerza;
Y así entre una y otra duda
No hay nada a que me resuelva,
Si ya no es, antes de irme,
A hacer, Fabio, una experiencia,
Para saber si el retrato
Cárlos con gusto le tenga,
O sin gusto de Diana.
Fabio
¿Qué experiencia ha de ser ésa?
Fisberto
Buscar algún mudo, en que
Ella en mi poder le vea.
Si al verle se sobresalta,
Admirada en cómo pueda
Haber venido ¿mis manos,
Será señal (cosa es cierta)
De conocerle; si no
Se turba, asusta ni altera,
Sino al verle le ve como
Otro retrato cualquiera,
Será señal de que no
Sabe nada: de manera
que su semblante ha de ser
El crisol de la experiencia.
Fabio
Para que le vea, ¿qué medio
Será posible que tengas?
Fisberto
Uno solo se me ofrece.
Fabio
¿Cuál es?
Fisberto
Hacer con cautela
Lo que hizo Cárlos acaso;
Y estando hablando con ella.
Caedizo hacer el retrato;
Que los acasos enseñan.
Mas tal vez que los estudios.
Fabio
Es sin duda...
(Háblanse bajo.)
Cárlos
(Ap. entreabriendo la puerta del cuarto del jardinero.)
(A la pequeña
Luz que me dispensan breves
Los resquicios desta puerta,
Vi atravesar a Diana,
Y sintiendo cuán apriesa,
Exhalación de mis ojos.
Se me deshizo, por verla
Me he de atrever a entreabrirla.
En toda esta verde esfera
(Sale.)
Ya no parece: ¡ay de mí!
Mas ¿qué es lo que miro en ella?
Solo el francés caballero
Del retrato está. Bien muestra
Su inclinación, que no es mas
Que andarse de tierra en tierra
Viendo lo mejor de Italia.
Y pues que me da tan buena
Ocasión amor, que nadie
Hay que por aquí parezca,
No la be de perder, pues puedo
Cobrar mi perdida prenda.)
¡Ce, caballero!
Fisberto
¿Quién llama?
Cárlos
Quien a vuestros brazos llega
Quejoso y agradecido:
Agradecido, a la deuda
Eu que le pusisteis, cuando
Le enmendó vuestra advertencia
Ei susto de aquel acaso;
Y quejoso, de la priesa
Con que os vinisteis, sin que
Tiempo de enviar tuviera
Por el retrato Y supuesto
Que uno estime y otro sienta,
Váyase lo uno por lo otro;
que no son muy malas ferias
I que un agradecimiento
Se trueque por una queja.
Y supuesto que hasta aquí
He venido por las señas
Siguiéndoos, dadme el retrato,
Y adiós...Mas Diana es esta.
No, no le saquéis agora,
Porque con vos no me vea;
Pues sabiendo quién soy, ya
Sabéis lo que aquí se arriesga,
Y así me redro en tanto
Que pasa. Por vida vuestra,
No os vais hasta que le deis,
Si ya no queréis dé vuelta
Tras de vos también a Italia.
Y si por ventura la verla
(Noble sois y caballero)
Algo os dijere, en las señas
Por entendido no os deis;
Pues ya prósperas, ya adversas.
Fortunas de amor, al noble
Le toca favorecerlas.
(Escóndese.)
Fisberto
i Quién se habrá visto en el mundo
En confusión como esta?
Dejo aparte que me fie
En secreto mis ofensas;
Dejo que dar el retrato
(Siendo cúyo es) es bajeza;
Dejo que es no darle empeño
Y voy a que...
Fabio
Diana llega.
Fisberto
Aun pan discurrir ¡cielos!
Tiempo mi dolor no deja,
Eu lo que debo hacer.
Diana
Ya
Tenéis aquí la respuesta;
Que ancianos achaques hoy
Tanto a mi padre molestan,
Que manda que por él supla
Enfermedades y ausencias.
Despachado estáis, y así
Podéis siempre que os parezca
Que os está mejor, partiros
Donde Fisberto os espera,
Porque no es razón que esté
Pendiente de la respuesta.
Cárlos
(Ap.)
¿Qué es aquello? ¡Vive Dios,
Que le habla Diana bella
Como a quien vino de parte
De Fisberto! Con que es fuerza
Que en quien retrato y secreto
Vino a dar, él mismo sea.
Un acaso y un error
La vida quitarme intentan.
Fisberto
(Ap.)
(Ya lo que quise decir.
Bien claro se manifiesta;
Pues cuando no sepa Cárlos
Quién soy, preciso es que sepa
Ser de Fisberto criado:
Con que ya medio no queda
Dél a mí sino la espada.
Pues si ha de acabarlo ella,
Por Dios que ha de ser por lodo,
Llevando hacia la pendencia
Sabido, si Diana sabe
El que él el retrato tenga.)
Yo voy muy favorecido
De vos; y pues corre a cuenta
Todo de Fisberto, él
Lo estimará, cuando advierta
Que mi tratamiento ha sido
Como a su persona mesma.
Dadme la mano... Mas ¡cielos!
¡Qué notable inadvertencia!
(Saca el pañuelo, caésele el retrato, y tómale fingiendo turbación.)
Diana
¿Qué es esto?
Fisberto
Nada, señora.
Diana
¿Qué hay que os asuste y suspenda?
¿Qué es? digo.
Fisberto
Un retrato vuestro.
Diana
¿Retrato mío?
Fisberto
¡Qué pena!
Cárlos
(Ap.)
¡Vive Dios, que se declara
Conmigo à un tiempo y con ella,
Valiéndose del acaso
Mío, para su cautela!
Fisberto
Vuestro, que sabiendo cuánto
Fisberto estima tal prenda,
un artífice extranjero
Me buscó ahora en la bella
Esfera desos jardines,
Y hizo dél conmigo ferias.
Sin saberlo vos, pensaba
Llevarle; más ya que esta
Descuidada acción acaso
A vuestros ojos le muestra,
Os suplico le toméis
En vuestra mano siquiera
Un instante, porque yo
Llegue a recibirle della,
Y pueda allá decir que
Me le dio la mano vuestra.
Diana
(Tómale.)
Para que no le llevéis,
Le tomaré...
(Ap.)
(¡Yo estoy muerta!
¡Cielos! ¿no es este el retrato
Que di a Cárlos?)
Fisberto
(Ap.)
La experiencia
No salió mal, pues salió
Tan bien, que al mirarle, tiembla.
Cárlos
(Ap.)
¡Cielos! ¿qué debo hacer cuando,
En confusión como esta,
Un acaso j un error
Me empeñan y me despeñan?
Diana
(Ap.)
Bajamente de sus celos
Cárlos ¡ay de mí! se venga.
¡Oh! ¡nunca anoche quedara
Aquí, donde hacer pudiera,
Fingido artífice, aqueste
Despecho!
Fisberto
(Ap.)
(Mas que quisiera
Me ha dicho el color. ¡Mal haya
Quien celos a buscar llega!
Que si no se hallan, no alivian,
Y si se hallan atormentan.)
Ya que en vuestra mano estuvo,
Vuestra mano me le vuelva.
Dadme el retrato, y adiós.
Diana
(Ap.)
(Aunque no darle quisiera,
Por vengarme dél con él,
Ya que Cárlos le enajena,
Le be de dar: castigue ¡cielos!
Su bajeza a su bajeza.)
Tomad.
(Sale Cárlos, y quísatele de la mano )
Cárlos
Eso no.
Diana
¿Qué es esto?
Cárlos
¿Qué ha de ser? Ver que su hacienda
La puede cobrar un hombre
Donde quiera que la encuentra.
Fisberto
A tan grande atrevimiento.
Solo la espada es respuesta.
(Saca la espada.)
(Riñen.)
Cárlos
¿Quién dice que no?
Fabio
A tu lado
Estoy.
Fisberto
Un aleve muera.
Diana
¡Ay, infelice de mí!
Voces dentro.
En el Jardín hay pendencia:
Llegad todos.
Fisberto
Muerto soy.
(Cae.)
Fabio
¡Qué desdicha!
Diana
¡Qué tragedia!
¿Qué has hecho, Cárlos?
Cárlos
Perdida
Tú, más que todo se pierda.
¿Qué había de hacer al mirar
Que la retrato le entregas?
Diana
Nunca yo se le entregara,
Sin ver que tú le desprecias.
Cárlos
Fué un acaso.
Diana
Fué un error.
Fabio
¿Viendo la persona muerta
De Fisberta, en su venganza
No muero?
Voces dentro
Todos se tengan.
Lisardo
Señor, la gente que estaba
Cuidadosa de tu ausencia,
Hasta el jardín ha llegado
En tu busca. Pues tan cerca
Está, ponte en un caballo;
Que yo quedo en tu defensa.
Cárlos
Tú no te empelles por mí,
Ni te declares quién seas:
Que más me importas, Lisardo,
Sirviendo de espía secreta,
Donde me avises de todo.
Tú, ingrata, tú, aleve, piensa
Que no voy más vivo yo
Que el que muerto a tus pies queda;
Que él queda muerto en la vida.
Y yo llevo el alma muerta.
(Vase.)
Lisardo
Aunque me manda quedar.
No lo ha de hacer mi obediencia.
Y be de seguirle basta que
Partir seguro le vea.
Fabio
Tras ellos he de ir.
Celio Y Criados
Teneos.
Duque
¿Qué confusiones son estas?
Diana
Esta desdicha lo diga.
Fabio
Y aun es más que tú sospechas;
Que es Fisberta mi señor
A quien mató su fiereza.
Diana
(Ap.)
Declaróse la fortuna
Contra mí.
Duque
¿Quién hay que pueda
Darle aquí la muerte?
Fabio
Cárlos
De Módena.
Duque
¡Mas aumenta
Eso el dolor!
Fisberto
¡Ay de mí!
Fabio
Albricias, porque aun alienta.
Duque
Llevadle donde se cuide
(Sí es posible que la tenga)
(Llévanle.)
De su vida; y tú, tirana,
Tú, aleve, tu, injusta, piensa
Que si mis sospechas... Pero
No es tiempo de mis sospechas,
Ni las doy buen nombre, pues
Ya no son sino evidencias.
(Vanse todos, ménos Diana.)
Diana
¿Qué es lo que pasa por mí?
Bien dijo quien dijo que eran
Muy cobardes las desdichas,
Pues nunca solas se arriesgan;
Siempre acompañadas andan
En cuadrilla, de manera
Que unas de otras se eslabonan
Unas de otras se encadenan:
Con que, dándose la mano,
A cada paso se aumentan.
Dígalo yo, combatida
De tantas como me cercan,
Que no es posible contarlas,
Siéndolo ¡ay Dios! padecerlas.
Fisberto muerto en mi casa,
¿No es fuerza ¡ay de mí! que sea
El sobresalto de Europa,
Su tragedia y mi tragedia?
Cárlos su homicida, ¿no es
(Otra vez ¡ay de mí!) fuerza
Que sea el terror de Italia
O su ofensa, o su defensa?
Mi padre de mi ofendido,
¿Fuerza no es que sus violencias
Sean de mi vida asunto?
Y sobre todas aquestas
Fortunas que me persiguen,
Desdichas que me atormentan,
¿No es fuerza ser imposible
Ya el que Cárlos me merezca,
Y logre Flor so esperanza,
Y que se case con ella;
Porque, seguro el Estado,
Mejor defenderse pueda
De sus contrarios? ¡Mal haya
Esta villana potencia
De la memoria, que ahora
Amor y celos me acuerda!
Mas ¿cuáles deben de ser
Mis ansias, cuáles mis penas,
Pues la de celos y amor
La tienen por la postrera,
Y viniendo siempre antes,
La riñen que aun después venga?
¿Qué he de hacer, cielos, sitiada
De tantas, de tan opuestas
Ojerizas de los hados
Y ceños de las estrellas,
Como contra mí conjura
El cielo, siendo la piedra
Del escándalo mi vida?
Pero ¿qué dudo? La negra
Noche ¿no baja en mi ayuda
De pardas sombras cubierta?
¿No andan con el sobresalto
Que a todos los amedrenta,
Tan turbados, tan confusos,
Que no hay quien a nada atienda?
Pues aunque segunda vez,
Villana memoria, quieras
A tan maI tiempo acordarme
Quien soy, no ha de bastar. Ea,
Deshecha fortuna mía,
Trátate como deshecha,
Y sin que nada repares,
Nada mires, nada adviertas,
Arroja la ropa al mar,
Y de su saña soberbia
Salva la vida, que está
En poder de la tormenta,
Sujeta a tantos embates,
Y a tantos golpes expuesta,
Como mi padre amenaza,
Capaz ya de sus ofensas;
Como Fisberto previene,
Ya enemigo, viva o muera;
Como a Cárlos adivino,
Ya imposible que aquí vuelva;
Y como propone Flor,
Dueño ya de sus finezas.
Y siendo así que ya todo.
Está perdido, no lemas,
Sino ve a disponer cómo
Tal temeridad emprendas;
Que no faltará de quien
Fiar honor y vida puedas,
Cuando Lisardo, que fué
Tras su señor, no parezca.
Y nadie, y más si ama, extrañe
Resolución tan violenta,
Pues una novela no es
Número en tantas novelas
Como contiene la fama,
De amantes sucesos llenas,
En las alas de sus plumas
Y en los ecos de sus lenguas.
(Vase.)
Celio
En notable confusión
Está desgracia me ha puesto,
Y no sin causa, supuesto
Que fui quien dio la ocasión
A ella, con haber tenido
A Lisardo disfrazado,
Pues él ha facilitado
El que haya Cárlos venido
A estos jardines; y así
Es bien para asegurar
El secreto, procurar,
No quede un instante aquí,
Sino que se vaya luego.
En todo el jardín no está,
O como la noche ya
Ha cerrado, a ver no llego
Mas que los bultos. ¿Quién vió
Igual la duda? A mi pues:
Todo me asusta. ¿Quién es?
Perote
¿Quién ha de ser sino yo.
Que vengo de haber llevado
A este Gil Huerto, o Gilberto,
A quien parece hizo muerto
La sangre que le ha faltado?
Celio
Perote, ¿sabes, me di,
Dónde aquel pariente está?
Perote
Gileta te le dirá.
Celio
¿Gileta lo sabe?
Perote
Sí.
(Vase Celio.)
Lisardo
En fin, ¿aquí vuelves?
Cárlos
Sí,
Pues ya que tú no quisiste
Dejarme, y que me seguiste
Hasta que mi gente vi.
Es bien volverme a valer
De ti, de la noche y della:
No diga mi opuesta estrella
De mí que dejé de hacer
Nada que a mí me tocase.
Lisardo
Pues ¿qué por hacer te queda
De cuanto tocarte pueda?
Cárlos
Yo lo diré cuando pose
La gente que al paso está.
Habla tú, que yo te sigo.
Perote
¿Quién va allá?
Lisardo
Perote amigo...
Perote
Ya he dicho que ¿quién va allá?
Lisardo
Yo soy. ¿Quién aquí ha de ser?
Perote
Señor y primo, ¡qué error!
Hoy que mi suegro y señor
Os ha habido menester,
¿No venís hasta irse el día?
De más de que muy inquieta
Habéis tenido a Gileta,
Vuestra prima y mujer mía.
Lisardo
Tuve cierto inconveniente.
Perote
¿Quién viene ahí?
Lisardo
Mi hermano ha sido,
Que solo a verme ha venido.
Perote
¿Luego ya hay otro pariente?
Cárlos
Y que desde aqueste día
Muy vuestro amigo será.
Perote
¿Han visto lo que se va
Creciendo la alcurnia mía?
Vo a decir a mi mujer
Que hay otro primo en campaña,
Que venga a abrazarle. ¡Extraña
Familia debe de ser!
(Vase.)
Cárlos
No pudimos excusar
El verme.
Lisardo
No importa nada,
Que aqueste es un simple; y ya
Que aquí estás, aunque te valgas
De decir que al delincuente
Ningún sagrado le guarda
Mas seguro, que el lugar
Donde hizo el delito, salga
Resta confusión. ¿Qué intentas,
Cuando a lodos volver mandas
Contigo, y que la carroza
(Que en ese monte emboscada,
O por venir más secreta
O por ser postas de Italia,
Dejaste) mandas te siga?
Cárlos
Que nunca pueda la fama
Decir de mí que volví
A mi peligro la espalda,
Sin atender al peligro
En que ha quedado Diana.
Confieso que anduve mal
En salir de aquesta estancia
Sin ella; más ¿quién está
Tan en sí, cuando se halla
En caso como el mío, que
Tan cabal la facción haga,
Que algo que enmendar no encuentre,
Siempre que vuelva a mirarla?
Pendencias y borradores
Tienen una semejanza,
En que a la postrera vista
Se mejoran, o se rasgan.
Y aunque es verdad que me acusa
En lo principal la falla,
Pues a todo trance debe
Ser lo primero la dama;
Sobre que el yerro conozco,
Recíbaseme que estaban
Contra mí, a cuenta del yerro
Celos, amor y venganza.
Y pues es fuerza que esté,
A vista desta desgracia,
De su padre combatida,
Y quizá a riesgo que haga
Algún extremó con ella;
Vuelto por ti, vuelvo a hablarla,
A ver qué quiere de mí:
Que a precio de vida y alma
He de asegurar la suya,
SÍ es que el intento adelantas
Como halle ocasión en que
La vea sola, he de sacarla
Una vez de tanto empeño
Como su vida amenaza.
Lisardo
¡Ah, señor! ¡cuánto mejor
(Puesto que un padre no mata)
Fuera apelar al olvido
De una vez y!...
Cárlos
Calla, calla,
No prosigas; que ya sé
Que vas a decir la extraña
Enemistad que han tenido
Nuestra sangre y nuestras casas;
Que dejando contra mí
Quejosos Milán y Parma
Y Módena, no me queda
Tierra en que poner las plantas.
Todo lo tengo mirado;
Pero todo importa nada,
Como a Diana no pierda;
Pues teniendo yo a Diana,
Con ella todo me sobra,
Sin ella todo me falta.
Lisardo
A tanta resolución
No he de responder palabra,
Sino morir a tu lado.
Mas, si las sombras no engañan,
La puerta a la galería
De su cuarto abren.
Cárlos
Dos damas
Salen al jardín. Aquí
Te retira entre estas ramas,
Hasta asegurarnos bien
De quién son.
(Escóndense.)
Diana
(Ap.)
¡Oh noche! Ampara,
Pues de los hurtos de amor
Eres la nocturna capa,
El mío, ya que dispuesto
Queda todo con tan rara
Cautela, que aun Laura no
Lo ha de saber; que me cansa
El que nadie me aconseje.
Laura
¿A qué vuelves a esta estancia,
Teatro de una desdicha
Tan notable?
Diana
No sé, Laura,
Si va no es que mi dolor
Solo en mi dolor descansa.
Lisardo
(Ap. á Cárlos.)
Laura y Diana son.
Cárlos
Las voces
Conocí, y ya me acobarda.
Para salir, el pensar
Que la he de hallar enojada.
¿Quién creerá que quieta no teme
Riesgos, peligros y orinas,
El ceño de una hermosura
Tema con flaqueza tanta,
Que tiemble al verla?
Diana
(Ap.)
(¿Qué haré
Para quedar sola?) Laura.
Laura
¿Qué es lo que mandas, señora?
Diana
Vuelve a mi cuarto, y dél saca
Un pañuelo que olvidado,
Como si no fuera alhaja
Tan del servicio del llanto,
Dejé acaso.
Laura
Antes que vaya,
Sabe que tu padre, dicen
Que está...
Diana
Habla quedo.
(Hablan las dos en secreto.)
Lisardo
(Ap. á Cárlos.)
Repara
Que la que quedare sola,
Diana es.
Cárlos
(Ap. á Lisardo.)
Pues amor ampara
Mi osadía en ocasión
Que sola he podido hallarla,
¡Vive Dios, que be de atreverme
A todo!
Lisardo
Pues mientras Laura
Se va, considera que
Se queda a mucha distancia;
Y si salimos de aquí,
Al ver dos bultos, es clara:
Cosa que se sobresalte,
Pues no le espera, y que haga
Defensa al intento.
Cárlos
Pues
¿Qué haremos?
Lisardo
Por las espaldas
De aqueste cenador, toma
La vuelta, para que salgas
Tan cerca de ella, que puedas,
Antes de verte, abrazarla.
Cárlos
Dices bien: tú en tanto llega,
Y toda la gente llama.
(Vanse los dos.)
Diana
Cuanto me has dicho sabía.
Ve por el lienzo.
Laura
Aquí aguarda.
(Vase.)
Diana
Pues ya quedé sola, ya
Ir puedo a la puerta falsa,
Donde un caballo me espera.
Mas ¿quién será estotra dama
Que tras mí viene?
Gileta
(Ap.)
Harto siento
El quitarme aquestas galas
Sin que mi primo me vea
Con ellas; que la borrasca
De hoy no dió tugará verle
Hasta ahora, si está en casa.
(Sale Perote.)
Perote
(Ap.)
Hasta ver adónde va,
Voy siguiendo esta picaña.
Diana
Diciendo yo que ninguna
Me siga, ¿quién tras mí baja?
Gileta
¿Es señora?
Diana
(¿Mas que viene,
A estorbarme esta villana?)
Sí, yo soy.
Lisardo
(Ap. á Cárlos.)
Aun se están juntas;
Las dos.
Diana
Gileta, aquí aguarda,
¿Y no te quites de aquí.
Ya vuelvo.
Gileta
De buena gana.
Diana
(Ap.)
¡Déme atrevimiento amor!
Lisardo
Ya, señor, Laura se aparta.
Y sola Diana queda.
Cárlos
Y de más cerca miraba,
Lo dice mejor el mudo
Brillar de telas y galas.
Diana
(Ap.)
Quien no supiere de amor,
No acuse, no, de liviana
Esta acción: aprenda a amar
La que hubiere de juzgadla.
(Vase.)
Perote
(Ap.)
¿Qué hará aquí sola Gileta?
Cárlos
(Ap.)
(Ya no se descubre Laura:
Agora es tiempo.) Perdona,
(Llega Cárlos, y coge á Gileta en los brazos.)
Hermosísima Diana;
Que no has de quedar tú al riesgo,
Cuando mi vida se salva.
Gileta
¡Ay, ay de mí!
Cárlos
No des voces:
Con tu esposo vas.
Perote
Se engañan
Vuesas mercedes, si no es
Que también conmigo cargan.
Lisardo
O callar, u os meterán
En el cuerpo cuatro balas.
Perote
Mas fácil es lo primero.
Cárlos
Lisardo, excediendo al aura
Ponía en la carroza, y vuela:
Yo le guardaré la espalda.
Ya sabes dónde, al primero
Fuerte entre Módena y Mantua.
Venga ahora el mondo, pues ya
Está en mi poder Diana.
(Vanse Cárlos y Lisardo, llevándose á Gileta.)
Perote
Vayan muy enhorabuena
Vuesarcedes; y si mandan
Otra cosa, me lo avisen;
Que a mí no se me da nada
Por mí, sino por un primo,
A quien Gileta hará talla.
Laura
Ya el lienzo... —Pero ¿qué ruido
Es aquél?
Perote
No hables palabra,
Laura, si no quieres ver
En tu cuerpo cuatro balas.
Laura
(A voces.)
¡Traición! ¡traición! Acudid,
Que se llevan a Diana.
Perote
Mejor lo hizo Dios conmigo:
Gileta es con la que cargan.
Laura
¿Quién querías que a ella lleve?
Perote
Gente del Refugio, que anda
Quitando por caridad
A las mujeres que cansan.
Laura
¡Traición! ¡traición! Acudid,
Que se llevan a Diana.
(Vanse.)
Inmediaciones de un castillo, situadó en la linea divisoria det territorio de Móden y Mantua.
Salen Flor y Silvia, vestidas de casa.
Flor
Silvia, ¿no me decías
Que eran livianas presunciones mi as
Las que astrólogo el pecho adivinaba,
Pues a Cárlos de mí sólo ausentaba,
Por vencer sus tristezas,
La caza de estas bárbaras malezas,
Que al sol el paso impiden,
Y que a Mantua y a Módena dividen?
Pues mira si lo fueron,
O si fueron verdades, pues no vieron
A Carlos estos días
Dese fuerte ni desas caserías
Los moradores; pero ¿cuándo, ¡cielos!
Mintió la astrología de los celos?
Silvia
Si te digo verdad, yo bien temía
Que otra ocasión ausente le tapia;
Pero muy necia friera
Si templar tu pasión no pretendiera
Con alguna disculpa.
Flor
Mas que te absuelve esa lealtad, le culpa.
Porque no hay mayor daño
Que un engañó curar con otro engaño.
¡Cuánto mejor lía sido
Que habiendo yo Ungido
También que mi mortal melancolía
La caza templaría,
Haya venido donde
El dolor al recelo corresponda!
Pues, si verdad te digo,
Nadie en mi condición puede conmigo
Mas que mi mismo daño.
Duela pues, como sane, el desengaño.
Silvia
Mira que dicen que es médico incierto
Y son más los que ha muerto
Que no los que ha sanado.
Flor
También dicen, hablando en mi cuidado,
Que es mejor, quien padece los recelos.
Morir de celos, que...
Diana
(Dentro.)
¡Socorro! ¡Cielos!
Flor
¿Qué voz tan temerosa
¡Los vientos ha cortado lastimosa?
Silvia
En ese monte ha sido.
Flor
Ya no solo es asombro del oído;
Mas también de los ojos,
Pues entrando a la parte en sus enojos,
Miran precipitado
Un bruto, que sin rienda, desbocado,
Desde una en otra peña
Por despeñarse más, no se despeña.
Silvia
Y sí las señas lo veloz permite,
Es, a lo lejos que la vista admite,
Una mujer.
Flor
Ya el bruto cayó, y ella
Exhalación, si no arrancada estrella.
Desde la cumbre al suelo
A nuestras plantas da.
(Sale cayendo Diana.)
Diana
¡Válgame el cielo!
Flor
¡Infeliz hermosura,
Si rayo no de la región más pura?
En mis brazos descansa.
Silvia
Ni respira,
Ni habla, ni oye, ni mira.
Flor
Poco deso me espanto;
Que quizá a mí me sucedió otro tanto,
Pues yo también, al vella
En la tierra, tan bella,
Casi exhalando el último suspiro,
Ni miro, ni oigo, ni hablo, ni respiro.
Belleza que desmayada
Te me ha entregado un rigor,
Porque me acuerdes mejor
Las especies dé pintada,
Yo te vi otra vez postrada
Al suelo; y porque el desvelo
No dude ser tú, recelo
Que muda diciendo estás,
Para parecerte más,
Que te levante del suelo.
Yo lo haré, y pues basta aquí
Todas tus señas se ven,
Sé parecida también
(Levántanla.)
En que alguien venga por ti.
No sea Cárlos ¡ay de mí!
El que desmienta esta seña;
Que será ansia no pequeña,
Si contigo no la traes,
Ser tú siempre la que caes,
Y yo la que se despeña.
Silvia
¿Qué es lo que decir quisiste
En eso?
Flor
Que aquesta es
La de aquel retrato.
Silvia
Pues
Sola una vez que la viste.
¿Tanta aprensión della hiciste,
Que la has conocido?
Flor
Sí,
Que si con celos la ti,
¿Cuándo borraron los cielos
Lo que se mira con celos?
Diana
¡Ay infelice de mí!
Silvia
Parece que ya cobrada
En sí vuelve.
Diana
¿Dónde estoy?
Flor
En mis brazos.
Diana
Feliz soy,
Pues me hallo tan mejorada
De aliento, vida y fortuna.
Flor
Poca mejora o ninguna
En mí vuestra suerte halló;
as la que pudiere yo
(Si yo puedo dar alguna),
Os la ofrezco.
Diana
A vuestros pies
Humildemente rendida,
Doy voluntaria la vida
Que antes di forzada; y pues
Justo que ignore no es
A quién debo igual favor,
Sepa yo quién sois.
Flor
Error
Negaros mi nombre fuera.
Flor soy.
Diana
¿Flor!
Flor
Si.
Diana
Yo creyera
Que erais estrella, y no Flor,
Tanto por la mejoría
De sus bellas competencias,
Cuanto por las influencias
De la nueva dicha mía.
Flor
Preguntar quién sois querría,
Mas después me lo diréis,
Que más reparada estéis
De tan rigurosa suerte.
Venid pues hasta aquel fuerte
Conmigo, donde podréis
Cobrar aliento y sentido.
Diana
De ser en aquesta esfera
Peregrina y forastera,
Bastante argumento ha sido
El no haberos conocido.
Lo demás que soy o fui
No queráis saber de mí;
Que no es lícito al valor
Vuestro oír fortunas de amor.
(Ap.)
(¡El me dé industria!) Y así
Pues mejorada me hallo,
Sin que más noticia os dé,
Dadme licencia de que
Vuelva a cobrar el caballo.
Y creed que lo que callo,
Es respeto y es temor,
Por no decir que a un traidor
Sigo.
(Ap.)
(Nombre y calidad
Desmienta con la verdad.)
Flor
Dejaros fuera rigor,
Y más cuando agradecida
A las señas que me dais,
De que tras un traidor vais.
tulláis un susto a mi vida,
me doy por entendida
De que conozco al ingrato;
Bien que desconozco el trato
De la queja entre los dos.
Pues no volviendo por vos,
Vuelve por vuestro retrato.
Diana
¿Qué retrato?
Flor
Uno que vi
En su poder.
Diana
¿Y de quién?
Flor
De quien seguís. Mas no es bien
Deteneros tanto aquí.
Venid conmigo.
Diana
(Ap.)
¡Ay de mí!
¿Dónde iré; cielos! que no
Me dé el retrato, que vió;
Cárlos en su poder, muerte!
Flor
Llama al alcaide del fuerte.
Silvia
Lidoro.
Alcaide
¿Quién llama?
Flor
Yo.
Esa dama que ha caído
Despeñada de un caballo.
Aunque cobrada la hallo
En su acuerdo y su sentido,
Que aquí la alberguéis os pido,
Hasta que proseguir pueda
Su camino.
Alcaide
A cargo queda
De quien servirla sabrá.
Flor
(Ap. á Silvia.)
Nosotras (puesto que ya
Nada hay que bien nos suceda)
A la corte (¡oh ansia fuerte!)
Volvamos, Silvia, sin que
Sepamos adónde fué
Cárlos.
Silvia
De dos, que te advierte
Ya por lo menos tu suerte.
El un desengaño gana.
¿Qué importa ¡pena tirana!
Pues sin Cárlos volver trato,
Ir segura del retrato,
Si no lo voy de Diana!
(Vanse Flor p Silvia.)
Alcaide
Venid, señora, donde
Veáis que al precepto la atención responde
Sirviéndoos.
Diana
La fineza
Mayor que puede hacer vuestra nobleza
Por mí y por quien lo manda, pues me hallo
Mejor, es que cobréis aquel caballo,
Que suelto, el monte por tan suyo tiene;
Que pasar adelante me conviene.
(Ap.)
(Y es verdad, pues no hay nada que me importe
Como buscar a Cárlos en la corte.)
Alcaide
Mal el orden que tengo ejecutara,
No sirviéndoos primero.
Voces dentro
Para, para.
Diana
¿Qué es aquello?
Alcaide
Una tropa, qué el camino
De Mantua trujo, y a esta torre vino.
Diana
¡Ay, infeliz de mí! Yo estoy perdida,
Si esa gente me ve, de quien seguida vea
Soy... La fineza sea
Que habéis de hacer por mí. que no me
Porque me va el honor, me va la vida.
Alcaide
Entrad pues a esconderos;
Que yo nunca diré que llegué a veros.
(¿Qué aventura será esta, peregrina?)
(Vanse.)
ESCIENA XXVI.
Sala del castillo.
Lisardo
(Dentro.)
Ninguno corra al coche la cortina,
Hasta que yo prevenga
Alcaide
(Saliendo.)
¡Lisardo!
Lisardo
Que se tenga
Una dama que viene
En aquesta carroza te conviene,
Del fuerte en lo más íntimo y secreto,
Porque es cosa de Cárlos.
Alcaide
Yo prometo
Hacerlo. Fácil es el concertarlos,
(Vase Lisardo.)
Pues lo mismo que Flor, me manda Cárlos.
Lisardo
(Dentro.)
Bien puede ya apearse vuestra Alteza.
Alcaide
¿Qué oí?
Lisardo
Y asegurarse,
Pues aquí es donde oculta estar conviene
Mientras que Cárlos viene,
Que asegurando el paso se ha quedado.
(Salen Lisardo y Gileta.)
— Pero ¡qué es lo que miro!
Gileta
¿Hemos llegado,
Primo, do me traéis? Sí, pues discreta
Se paré en esta casa la carreta.
Lisardo
(Ap.)
(¡Cielos! ¿qué es lo que veo,
Que mirándolo más, menos lo creo?)
Villana, ¿cómo, cuándo, de qué suerte
Eres tú la que aquí (¡desdicha fuerte!)
Estás?
Gileta
¿No me dijiste que algún día
Por vos en otro Estado me vería?
Pues veislo aquí cumprido y efectuado.
Si me amáis, ¿de qué estáis tan enojado?
Dejadle allá a Perote que le pese.
Lisardo
(Ap.)
(¿Que aquesto sucediese?
¿Que hará Cárlos (¡ay cielos!) cuando vea
Que esta villana la robada sea?
Retirarme pretendo
Antes que él llegue a verla, porque entiendo
Que aunque él igual conmigo hizo el engaño,
Sobre mí solo ha de cargar el daño,
Sin mirar que su culpa me disculpa;
Que los amos jamás tienen la culpa.
así sepa el error con que me envía
De otro primero, y en ausencia mía.)
Llevad aquesta dama, y escondella
(Al Alcaide.)
Tratad donde ninguno pueda vella. —
(A Gileta.)
Vete de aquí.
(Ap.)
(¡Qué peinas!
¡qué molestias!)
Gileta
¡Han vido! Ya se irán, que no son bestias
Mas ¿para qué, si ya de verme os pesa,
Fué ni el traerme, ni llamarme artesa?
Alcaide
(Ap.)
En grande confusión mi lealtad se halla.
Lisardo «Alteza» dijo al apealla.
¡Diana es! Si lleca esto a saberse,
Milán, Módena y Mantua han de perderse
Y así al Duque avisar de todo quiero,
Para que lo remedie; que esto infiero
Que, a ley de buen vasallo,
Debo hacer. Voy al punto a ejecutallo.
(Vanse el Alcaide y Gileta.)
Lisardo
Si aguardo a Cárlos, a mi muerte aguardo;
Y así no me halle aquí.
Cárlos
¿Dónde, Lisardo,
El sol está que adoro?
¿Dónde la estrella cuya ausencia lloro?
Dónde el hermoso día?
Dónde la luz que al alba desafía?
¿Cómo no me respondes?
¡El color mudas, y la acción escondes!
Dime, ¿dónde escondido
Está el rayo del sol que hemos traído?
¿Adónde la has dejado?
Lisardo
Ese rayo que al sol hemos hurtado,
En este fuerte está. Al Alcaide dije
Que en él la retirara.
Cárlos
¿Qué te aflige,
Si en él está? ¿Qué teme tu cuidado?
Iré a vella, y en lágrimas bañado,
La pedirá perdón mi atrevimiento.
Lisardo
(Ap.)
Mientras él llega a verla, yo me ausento.
(Vase.)
Diana
(Ap.)
Parece que ya el ruido
Se ha sosegado.
Cárlos
(Ap.)
Pasos he sentido.
Diana
(Ap.)
¡Si pudiera salir! Pero ¡qué veo!
¿No es Cárlos?
Cárlos
(Ap.)
¿No es Diana?
Diana
(Ap.)
Mi deseo
Cumplió amor.
Cárlos
(Ap.)
Mi esperanza
Su mayor dicha alcanza.
Diana
(Ap.)
Pero cobarde al verle me suspenda,
Porque no sé si mi osadía le ofenda.
Cárlos
(Ap.)
Pero el temor al vella me desvía,
Por si ofendida está de mi osadía.
Diana
(Ap.)
Ponga amor en mis labios y en mis ojos
Afectos que disculpen sus enojos.
Cárlos
(Ap.)
Ponga amor en mis ojos y en mis labios
Afectos que disculpen sus agravios.
Diana
(Ap.)
Mas vano es mi temor.
Cárlos
(Ap.)
Mi pena es vana.
Diana
Oye, Cárlos.
Cárlos
Escucha, tú, Diana,
Que antes que tú hables es justo
Que yo las disculpas dé
A tan grande atrevimiento
Como verte en mi poder.
Diana
Pues si tú das las disculpas,
Firme amante, galán fiel,
Dese atrevimiento antes,
¿Qué te diré yo después?
Cárlos
Nada me dirás, Diana,
Que es lo que yo intento, en fe
De no escucharte quejosa.
Diana
¿A mi quejosa? ¿De que,
Siendo la culpada?
Cárlos
Aquí
No hay culpa ninguna. ¿Quién
Ignora que es el amor
Una pasión tan cruel,
Que tirana no se rinde
A razón, consejo y ley?
Diana
Nadie lo ignora, mayor-
Mente si en mi extremo ve
Atropellado el decoro
De tan principal mujer.
Cárlos
Es verdad, más considera
Bue a un yerro de amor no es bien
El nombre darle de yerro,
Pues trae dorada la tez;
Y más si al de amor añades
El del peligro también
En que quedabas expuesta.
De tu padre en el poder,
El ceño de sus rigores,
Sobre acaso tan cruel
Como el que viste; y así
Pues ¿qué mucho, Diana, que
Enmendando aquel primero
Error, de que te dejé
En tanto peligro, te halles
Hoy en mi Estado?
Diana
¡Qué bien,
En el estilo galán,
Y en el término cortés,
No me has dejado que diga!
En mi vida no sabré,
Cuánto he estimado el oírte,
¡Ay Cárlos! encarecer;
Que me hallaba embarazada
Conmigo, por no saber
Qué disculpa habla de bailar
A tal osadía.
Cárlos
¡Oh, qué bien,
Tú en las finezas constante,
Y en los extremos fiel,
No te das por entendida
De tu ofensa! que pensé
Que no te desenojaras.
Diana
¿Yo? ¿Qué ofensa?
Cárlos
La de haber
Traídote con tanto riesgo
Diana
La caída fue cruel;
Pero ¿qué culpa tuviste
Della tú, para temer
Que eso había de ofenderme?
Cárlos
(Ap.)
Sin duda, la causa fue
Haber caído en el camino,
De que tan turbado hallé
A Lisardo.
Diana
Pero ¿a ti
Quién te dijo que aquí esté?
Cárlos
Yo les di ese orden, y yo
Nunca de seguir dejé
La carroza.
Diana
¿Qué carroza?
Cárlos
La que te trajo.
Diana
No bien
informado estás, que yo...
Cárlos
La voz, Diana, detén;
que parece que entra gente,
no todos te han de ver.
Retírate a aquesa sala,
Hasta que sepa quién es.
(Vase Diana.)
Lisardo
(Ap.)
(Ya que él se ha desengañado,
He de entrar; que aunque intenté
Huir, lo he pensado mejor,
Y así me atrevo a volver;
Que no me he de hacer culpado,
Aunque la muerte me dé.)
Señor, acasos no están
En manos de un hombre.
Cárlos
Pues
¿Quién te culpa a ti, Lisardo,
Siendo tú por quien hallé
El ser, el alma y la vida?
(Abrázale.)
Lisardo
Cuando enojado pensé
Hallarte, vengando en mi
Aquel descuido cruel,
¿Con los brazos me recibes?
Cárlos
Aunque gran descuido fué,
Que pudo costar su vida,
¿Tú qué culpa tienes dél?
Lisardo
Yo ninguna.
Cárlos
Todo ya
Cesó, cuando a Diana halle
Con salud; que la caída
No la hizo más mal, que haber
Con el susto desmayado
Su divino rosicler.
Lisardo
¿Qué caída, o qué Diana?
Tú no la debes de haber
Visto.
Cárlos
Si he visto.
Lisardo
¿A ella misma?
Cárlos
A ella misma, digo. Pues
¿Qué dificultad ha habido
(Si aquí la mandé traer,
Y tú la trajiste aquí)
Que aquí la halle?
Lisardo
Mira bien,
Señor, si has visto a Diana
Aquí, porque yo...
Cárlos
¿Qué estés
Tan necio? Si has presumido
Que murió del golpe, y es
Esa la causa de hallarte
Con tanta turbación, ven
A aquesta sala, y verásla
Buena y sana.
Lisardo
(Ap.)
Perderé
El juicio, si la veo aquí.
Cárlos
Espera; el paso detén,
No entres, que entra gente, y tú
Solamente la has de ver.
Alcaide
Señor, Flor tu prima, habiendo
Hoy estado aquí (porqué
La puso en este cuidado
Faltar tú dos días o tres),
No sé si te vió llegar,
Con esta dama; más sé
Que ella y el Duque han venido,
Por ti preguntando.
(Ap.)
(Esto es
Curarme en salud: no entienda
Que yo fui el que le avisé.)
Cárlos
¡Ay infelice de mí!
¿Si supo, Lisardo, que
Es la que está aquí Diana?
Lisardo
Pues ¿cómo lo ha de saber.
Si yo, con andar en ello,
Vive Dios, que no lo sé?
Clotaldo
Cárlos, seáis bien venido.
Cárlos
Humilde beso tus pies.
Clotaldo
¿Dónde habéis aquestos días
Estado?
Cárlos
En caza.
Clotaldo
Está bien. —
(A los que le acompañan.)
Todas las puertas tomad.
Cárlos
i A qué propósito? a qué
Fin, señor, armas y gente
Contra mí?
Clotaldo
Los hombres que
Tienen las obligaciones
Que yo tengo y vos tenéis,
de cualquiera enemistad,
De cualquier enojo, es bien
Hacer árbitro el acero,
Siendo la campaña el juez,
No al engaño y la traición;
Porque las vidas aquel
Quita, y el honor estotras;
Y el honor siempre ha de ser
Reservado al enemigo,
Y no ha de tocarse en él.
Y así, si el duque de Mantua
Es vuestro enemigo, haced
Guerra al Duque; pero no
En la opinión le toquéis;
Que si el vencer sin matar
Consigue sacro laurel,
¿Qué conseguirá victoria
Que es matar y no vencer?
Robada os habéis traído
(Ya todo, Cárlos, lo sé)
A Diana, su hija bella;
Y estar Diana, no es bien
En mi Estado, con desaire
Tan grande, como en poder
Vuestro, forzada; que claro
Es que una ilustre mujer
Tanto como ella, no había
De ser de acción tan infiel
Cómplice ni sabidora.
Y así que parezca haced,
Porque quiero a lodo el mundo
Con esto satisfacer
De que no fui parte yo
En tan osada altivez,
Viéndola con más decoro
En mi corte, en mi dosel,
Hasta que la restituya
A sus estados; porqué
Esto de ser vuestra esposa,
Ni ha de ser, ni puede ser
Cárlos
Señor, ¿yo a Diana? ¿Yo
Robada?
Clotaldo
No lo neguéis. —
(A los que le acompañan. )
Todo este fuerte mirad.
Cárlos
(Ap. á Lisardo.)
Si la hallan, ¿qué be de hacer?
Lisardo
¿Cómo la han de hallar, si no
Está en el fuerte?
Cárlos
¿Otra vez
Vuelves a quitarme el juicio?
Clotaldo
Todas las puertas romped.
Cárlos
Esperad, esperad: no
Lleguéis a esta; que no es bien
Que llegue a tanto sagrado
ninguna acción descortés.
(Entra en el cuarto adonde se retiró Diana, y sale con ella.)
Cárlos
Esta, señor, es Diana:
Encubrirla imaginé
Por excusarme este enojo;
Mas puesto que va la ves,
A peligro sucedido
Trata el remedio; porqué
El volvérsela a su padre
Ni ha de ser, ni puede ser.
Lisardo
(Ap.)
¡Viven los cielos, que es ella!
Diana
(Ap.)
(¿Habrá en el mundo mujer
lmás infelice?) Señor,
Humilde yo a vuestros pies...
Porque... si... cuando...
Clotaldo
Del suelo
Alzad, y no, no os turbéis;
Que si ofendida, señora,
De un aleve, de un infiel
Os bailáis, también servida
Os bailaréis de mi fe,
De cuya deuda los brazos
Una y mil veces...
Flor
Detén
La acción; que si retirada
A esa puerta me quedé
(Habiendo contigo vuelto
Del camino en que te hallé),
Por no estar aventurada
A tocar, oír, ni ver
Cara a cara mi favor
Al lado de su desden;
Viendo que Cárlos, no a mi
Sola engaña, más también
A ti, señor; no es razón
Que oculta más tiempo esté.
Esta, señor, no es Diana,
Sino una común mujer;
Tanto que tras su galán
Camina, en cuyo poder
Yo misma vi su retrato,
Y yo misma la dejé,
Para reparar su vida,
Hoy al Alcaide, porqué
En el monte medio muerta
he una caída la bailé.
De modo que por salvar
A Diana, y por poder
Quedarse con ella, ha hecho
Que esta finja que lo es.
Clotaldo
¿Qué decís, Flor?
Flor
La verdad. —
Alcaide, ¿no te entregué
Esta dama?
Alcaide
Sí, señora;
Que la que vino después
En la carrosa
(Ap.)
(supuesto
Que negarlo no podré,
Perdone Cárlos), es esta.
(Éntrase, y saca á Gileta.)
Gileta
¡Bravos guisados, par diez,
Conmigo hacen todos hoy!
Cárlos
(Ap.)
¡Cielos! ¿Qué es esto?
Flor
(Ap. á Cárlos.)
¡Cruel!
Busca otro engaño, supuesto
Que este no te valió.
Clotaldo
¿Ves
Quién eres? ¿También a mi
Engañar pretendías?
Cárlos
(Ap.)
(Pues
Me ha dado la vida Flor,
Por darme la muerte, haré
La deshecha.) Si de un yerro
Nacen mil, ¿qué mucho fué
Que de mil yerros, señor,
Nazca uno? Verdad es
Que ésta es Diana, a quien yo
Ocultar solicité
(No sin causa) de tus ojos,
Pidiendo a esta dama (a quien
No conozco) que fingiera
Que ella era; y pues ya veis
Que mi culpa y mi disculpa
Nacen de una causa, pues
Tan soberana hermosura
Mi culpa y disculpa es,
No severo...
Clotaldo
Basta, basta.
(Ap.)
(Esto en fin es fuerza.) Dé
Vuestra Alteza, gran señora,
La mano a besar, a quien
Desea su honor y vida.
Gileta
¿Con qué comeré después
Y haré las demás haciendas?
Clotaldo
Aunque más disimuléis,
Ya os habernos conocido.
Gileta
¿Luego do me compraréis?
Flor
(Ap.)
(Haga esfuerzos mi dolor.)
Venga tu Alteza con bien.
Gileta
¡Que me place y me replace!
Flor
¡Qué agasajo tan cortés!
Clotaldo
(A Diana )
¿Qué os obligaba a fingir
(No siéndolo ros) el ser
Diana?
Cárlos
(Ap.)
Apurar esto agora
Nos ha de echar a perder.
¡Cielos! ¿qué le ha de decir?
Diana
(Ap.)
¿Qué disculpa le daré?
Gileta
(A Diana.)
¿Tú también estás acá?
Clotaldo
Pues ¿de qué la conocéis?
Gileta
¿No queréis que la conozca,
Si la que me viste es?
Diana
(Ap.)
Ya es preciso disculparme
Con esto mismo.
Clotaldo
Hablad pues.
Diana
Laura soy, de Diana dama,
Y cuando a verla llegué
Robada, de leal y fina,
Seguirla quise en aquel
Bruto, de quien despeñada
A los pies de Flor llegué,
A quien dije, por no dar
A lo que venía a entender,
Que trances de amor me hacían
Seguir a un hombre. Esta es
La verdad; y porque aquí
Se pudiera ella esconder,
Fingí ser ella; más ya
Que el intento no logré,
Y que ella queda con vos
Tan segura, volveré
A Mantua, a dar de todo esto
Aviso.
Clotaldo
El paso tened;
Que ha de pensarse el aviso
Que habéis de llevar: y pues
Su dama sois, a palacio
Venid con ella también.
Diana
¿A qué, si queda con vos?
Clotaldo
A que la sirváis en él.
Cárlos
(Ap.)
Al amor ha estado mal,
Lo que a la disculpa bien.
Clotaldo
¡Hola! Llegad, la carroza. —
Venga su Alteza...
Gileta
Sí haré.
Clotaldo
Donde, hasta escribir al Duque,
Huéspeda de Flor seréis. —
Y vos no entréis en la corte
(A Cárlos.)
Mientras Diana en ella esté
Venid vos, venid con ella.
Diana
(Ap.)
Basta, que yo voy a ser
La criada de mí misma.
Clotaldo
Entrad, señora.
Gileta
(Ap.)
A la he,
Que pienso que todos estos
Están borrachos, par diez.
Flor
(Ap.)
En parte templa mis celos
Ser esta quien me los dé.
(Vanse todos, ménos Cárlos y Lisardo.)
Cárlos
Lisardo, ¿qué confusiones
Son éstas?
Lisardo
Pues yo ¿qué sé?
Cárlos
¿Quién trajo a Gileta aquí?
Lisardo
Nosotros mismos.
Cárlos
Pues ¿quién
Trujo a Diana?
Lisardo
¿Qué sé yo?
Cárlos
¿Cómo traer nosotros fué
A Gileta?
Lisardo
Por error.
Cárlos
Traer Flor a Diana después.
Di, ¿cómo fué?
Lisardo
Por acaso.
Cárlos
No digas más: cierto es
Sue un acaso y un error
me empeñaron una vez,
Y otra un error y un acaso;
Y pues contra mí se ven
Errores y acasos, ¡quiera
Amor que paren en bien!
Jornada Tercera.
Silvia
¿Has visto en toda tu vida
Igual tronco?
Flor
No por cierto,
Y pienso que vino solo
A apurar un argumento,
Muchas veces repetido.
Silvia
Dices bien.
Flor
Y después desto,
Si hemos de acudir a todo,
Porque nada haya suspenso,
A la dama del retrato
Vamos. Doy que lo primero
Fuese verdad, y que fuese
Aquel hombre forastero
Del retrato dueño: ¿hay cosa
Como ser la dama luego
Dama de Diana, y que,
A su señora siguiendo,
Hubiese de dar conmigo
Casi en el último alíenlo,
Burlarme ella, y yo albergarla.
Para que después, fingiendo
Que era la misma Diana,
Quisiese librar su dueño?
¿Cabe que el venir con ella
Solo me sirva de acuerdo
De que ella también me dió
Celos alguna vez? ¡Cielos!
Si tan desusada cosa
Hubiere ningún ingenio
inventado para hacer
Alguna fábula, quiero
Perder la vida; y si acaso
Llegase a escribirse esto,
Doy licencia al auditorio
Que por aqueste momento
Pueda no entenderlo, pues
Aun yo misma no lo entiendo.
Clotaldo
Flor, como si no tuviera
Hartos cuidados mi pecho,
Vengo a consultar contigo
El mayor de todos ellos.
Flor
¿Qué hay de nuevo? Vete, Silvia.
(Vase Silvia.)
Clotaldo
Mucho y nada.
Flor
¿Cómo es eso?
Clotaldo
Mucho, porque importa mucho;
Nada, porque nada es nuevo.
En las locuras de Cárlos
Un grande amigo que tengo
En Mantua (pero la carta
Lo dirá), me escribe esto:
(Lee.)
«Las muchas obligaciones
«Que a nuestra amistad confieso,
«No me permiten que deje
«De avisaros en el riesgo
«Que Cárlos vuestro hijo, a Mantua
«Módena y Milán ha puesto.
«Sabed pues que en los jardines
«Del palacio dió a Fisberto
«(Que por ver a Diana estaba,
«Embajador de si mesmo)
«Una herida; y aunque della
«Queda ya mejor, no es esto
«Lo más, sino que, aunque el Duque,
«Prudente, advertido y cuerdo
«Ha echado voz que Diana
«Con el grande sentimiento
«De la herida de su esposo,
«No sale de su aposento;
«Hay quien diga que la noche
«De aquel infeliz suceso
«Faltó de palacio, y que
«Cárlos, sin consentimiento
«Suyo, la robó. El aviso
«Me toca, mas no el consejo;
«Y perdonad el dolor,
«Pues va a buscar el remedio.»
Flor
Dos novedades añade
A la que acá nos sabemos:
Una, el recato del Duque
En dar a entender discreto
Que de su casa Diana
No falta; y otra, el despecho
Con que en el mismo palacio
Hirió Cárlos a Fisberto;
Y a mi parecer las dos
Tienen solamente un medio.
(Ap.)
(¡Oh! i cuán a costa del alma
La vanidad hace esfuerzos!)
Clotaldo
¿Qué es?
Flor
Que parezcan casados,
Pues acabarán con eso
De una vez quejas, rencores,
Agravios y sentimientos.
Clotaldo
Tú eres mi hija, no Cárlos,
Pues toda tú eres consuelos.
Cuando él todo es aflicciones.
El consejo estimo; pero
(Si tengo de hablar contigo
Como con quien da el consejo,
Dejando en su estimación
Tu respeto y mi respeto)
Si parecieren casados
Hoy con mi consentimiento,
¿No fuera decir que era
Yo cómplice en sus intentos?
¿Han de presumir Milán
Ni Mantua que yo consiento
En que les roben su hija
Y su esposa? Fuera desto,
Si Diana está forzada,
Como dicen los extremos
De una pasión que la tiene
Turbado el entendimiento,
¿Cómo puede sin su gusto
Intentarse el casamiento,
Ni con el mío, fallando
Contigo al primer concierto?
Y así, Flor, no, no ha de ser;
Aunque el valor te agradezco,
Con que hacer tu altivez sabe
De las ofensas desprecio.
Flor
¿Qué ofensas? ¿Pierdo yo a Cárlos,
O Cárlos a mí?
Clotaldo
Eso es cierto.
Flor
Y porque mejor lo veas,
Yo la asisto y la festejo
Tanto, que no hay hora alguna
Que este sin divertimiento.
Esas músicas lo digan;
(Suenan instrumentos.)
Que mientras se está vistiendo,
He mandado que la canten.
Clotaldo
Uno y otro te agradezco.
Y yo también quiero hablarla,
Por ver si averiguar puedo
Algo de aquestas tristezas,
Que en tal privación la han puesto.
Músicos
(Cantan dentro,)
Ojos, pues que Galatea
Me manda que no la vea,
Cegad, no os he menester,
Que no me queda que ver.
Gileta
Yo mosicas y yo galas!
¡Yo dorados paramentos!
¡Yo cama blanda y mullida!
¡Yo damas! Si bien me acuerdo,
Parecer quiere este paso
Algo de «La vida es sueño»;
Mas dure lo que durare,
Diana soy mientras despierto.
Diana
El Duque y Flor han venido
A verte.
Gileta
Mucho me huelgo.
(Ap.)
(Quizá me dirán del primo
Que en este estado me ha puesto.)
Diana
Ya te he dicho que hables poco
Y mesurado.
Gileta
Ya entiendo.
Clotaldo
Cómo ha pasado la noche
Vuestra Alteza, a saber vengo.
Gileta
Poco y mesurado.
Flor
¿Ha estado
Mas aliviada de aquellos
Molestos pesares?
Gileta
Poco
Y mesurado.
(Ap. á Diana.)
(¿Va bueno?)
Diana
Vuestras altezas no admiren
Despropósitos tan ciegos;
Que hallarse sobresaltado
Un tan delicado pecho
De armas y gente; venir
A poder suyo corriendo,
Adonde segunda vez
La sobresalta otro estruendo
Igual al primero; y verse
Sin su patria y padre, expuesto
Su decoro a las censuras
Varias, no es mucho hayan puesto
Desorden en la armonía
Del más claro entendimiento
Que tuvo mujer, y tanto
Que basta el estilo es grosero,
Villano y rústico...
Clotaldo
A mí
Harto me pesa de verlo.
Flor
(Ap.)
A mí no: esté de ansias loca,
Pues que yo lo estoy de celos.
Gileta
Ahora que me acuerdo, lio,
¿Sabéis de un primo que tengo,
Que me sacó de mi casa,
A quien las grandezas debo
En que me hallo?
Diana
(Ap. á Clotaldo.)
Por Cárlos
Pregunta.
Clotaldo
Ya yo la entiendo,
Con la experiencia de que
Quien pierde el entendimiento,
Con las especies se queda
De lo que trató postrero.
Flor
(Ap.)
No vendría muy forzada,
Pues aun loca le echa menos.
Diana
¿No quieres que canten más?
Gileta
Sí, canten más; advirtiendo
Que sea poco y mesurado.
Sentaos, mientras yo me siento.
Músicos
(Cantan.)
Ojos, pues que Galatea, etc.
Gileta
No sabéis lo que os cantáis.
Un Músico
Lo que mandes cantaremos.
Gileta
Pues cantadme aquella copla,
fue decía, si me acuerdo:
(Canta.)
Zagal, que ninguno iguala
Por su brío y su virtú...
Diana
¡Señora! Pues ¡vuestra Alteza
Se descompone! ¿qué es esto?
¡Qué lástima!
Silvia
¡Qué desdicha!
Clotaldo
¡Qué pesar
Flor
(Ap.)
¡Y qué contento!
Clotaldo
Flor, baja tú con Diana
Al jardín, por si con eso
Es posible que divierta
Sus tristezas; que yo tengo
Hoy muchos cuidados para
Tratar de divertimientos.
(Vase.)
Flor
(Ap.)
¡En fin, he de festejar
Yo a la causa de mis celos!
Pero menos eso importa,
Que el que piensen que lo siento.
Músicos
(Cantan.)
Ojos, pues que Galatea, etc.
(Vanse Silvia, Gileta, las damas y los músicos.)
Diana
¡Nunca mi lealtad me hubiera
Traído ¡ay Dios! a oírlo ni a verlo!
(Ap.)
(Por más que aquí sus simplezas
Disculpar quiera, no puedo.
Mas, como duren creídas
Hasta que pueda mi miedo
Salir de aquí, poco importa.
Mas ¡ay de mí! mal lo intento,
Pues no puedo ver a Cárlos,
Y en esta tierra no tengo
De quien fiarme. ¡Fortuna!
Duélete de mí, supuesto
Que errores y acasos son
Tu patrimonio, adviniendo
Que un acaso y un error
En tantas ansias me han puesto.
(Vase.)
Flor
¿Habrá pasado por nadie
Que una loca le dé celos?
Si viera Cárlos cómo hoy
Está Diana, bien creo
Que de su amor y mis ansias
Se enmendaran los extremos,
El mudado y yo vengada.
¿Qué hiciera, divinos cielos,
Para que llegara a verla?
Lisardo
¿Aquí vienes?
Cárlos
Aquí vengo;
Que no puede haber castigo
Mayor para mi deseo,
Que no ver a Diana bella.
¿En qué habrá parado el trueco
Della y Gileta?
Lisardo
Aquí está
Flor.
Cárlos
Pues vete tú, que quiero
Ver si una vez se conforman
Desengaños y respetos.
(Vase Lisardo.)
Cárlos
Flor hermosa, a quien el cielo
Guarde, sin que su esplendor,
Por hermosa ni por flor,
Pague vasallaje al hielo:
Mi desvelo
Restaurar quiere sus daños,
Sin engaños
Hablándote en esta parte;
Que fuera traidor dos veces en darle
Engaños, señora, y no desengaños.
Para aquesto me he atrevido
A haber entrado hasta aquí,
Sin que el destierro ¡ay de mi'
De mi padre baya temido.
Solo pido
Me oigas: y luego mi error
Castigue amor.
Si tiene que castigar
A quien por amar, hoy deja de amar.
¡Oh, si me escucharas, estrella, y no flor!
Yo, como en primera suerte
Vasallo luyo nací,
A adorarle me atreví;
Mas no me atreví a quererte.
Y así el verte
Superior, me hizo temer,
Por conocer
Que a una deidad singular,
Sin merecer, bien se puede adorar;
Sin merecer, mal se puede querer.
A mí me importa avisar
A Diana de un secreto
Que toca en su honor, a efeto
De un gran daño remediar.
Tú has de dar
Licencia; y porque agraviada
No esté en nada
La fe con que te venero.
Ni verla ni hablarla a ella misma quiero;
Que solo hablar quiero a aquella criada.
Flor
Negar, Cárlos, que haya sido
Grosera tu petición,
Fuera negar la razón
De tu amor y de mi olvido.
Yo te he oído
Tan poco atenta a la culpa
Que te culpa,
Que si fuerza decir fuera
Cuál fué la disculpa, tan solo dijera
Que debe de haberla, mas no qué disculpa.
Y así, porque el pensamiento
No pueda decir jamás,
De ti que celos me das,
Ni de mí que yo ¡os siento,
Ser intento
Tercera de tus desvelos.
Vean los cielos
En el valor que en sí encierra
Mi pecho, de cuantas los vieron de guerra,
Siquiera una vez de paz a los celos.
No solo ¡ay de mí! has de hablar
Con Laura ¡pena tirana!,
Mas para hablar con Diana,
Yo misma, yo te he de dar
Tiempo y lugar;
Que si de mi injusta estrella
Hay centella
Que me acuerde tu mudanza,
No quiero tomar de ti más venganza,
Con esto curar intento
Mi pesar, si en mí hay pesar;
(Ap.)
(Pues celos no puede dar
Quien no tiene entendimiento.)
Cárlos
Al tuyo atento,
Humildemente rendido,
Los pies pido.
Flor
No a ellos te arrojes postrado.
(Al levantarle can los brazos Flor, sale Diana.)
Diana
(Ap.)
¡Oh a qué mal tiempo a Cárlos he hallado!
Cárlos
(Ap.)
¡Oh a qué mal tiempo Diana ha venido!
Diana
Sea muy enhorabuena
La paz, Flor, entre los dos,
Pues así cesará...
Cárlos
(Ap.)
¡Ay Dios!
Diana
Hoy de Diana la pena;
Que si enajena
Cárlos su amor, claro está
Que cesará
La pasión a que ha venido.
Cárlos
Pues esto, Flor, es lo que yo te pido;
Licencia de hablar con Laura me da.
Flor
Ya he dicho, Cárlos, que yo
Aun para hablar la daré
Con Diana.
Cárlos
Basta que
Hable con Laura.
Flor
Eso no.
Pues halló
Mas tu amor, ¿qué duda ahora?
Cárlos
¿Quién ignora
Que por no ofenderte en nada,
No quiero más que hablar la criada?
Flor
Pues ¿cuánto es mejor hablar la señora?
Laura, ¿dónde está Diana?
Diana
(Ap.)
(Mucho haré en templarme.) Allí
viene hacia nosotras.
Flor
Di
(Ap.)
Que está aquí Cárlos.
Tirana
Altivez vana,
¡Esto me obligas a hacer!
Mas si a saber
Llega cómo Diana está,
Venganza es que tomo, no bien que doy.)
Diana
Ya
Está aquí Diana.
Gileta
¿Quién me quiere ver?
Cárlos
(Ap.)
(Dar a entender que a esta quiero
Mientras está Flor delante,
Es fuerza.) El más tino amante,
Que con amor verdadero,
Lisonjero
Tu esplendor sigue: testigo
Cuanto digo
Es, que tu luz soberana
Rendido idolatro, hermosa Diana.
Gileta
(A Diana.)
Respóndele tú, pues habra contigo.
Cárlos
¿Cómo dudas que tú eres
sol que adoro? ¡Ay de mí!
¿Quién te me ha eclipsado así?
Flor
Ahora es bien que consideres,
Si esto quieres,
Cárlos, y esto te ha tenido
Tan rendido,
Y de mi tan olvidado,
¡Qué agravios de una necia habré llorado!
¡Qué celos de una loca habré tenido!
(Vase.)
Cárlos
¿Fuése Flor?
Diana
Sí, ya se fué.
Cárlos
Pues apártate, villana.
Diana
Pues ¿por qué se ha de apartar?
Cárlos
Para que puedan mis ansias
Hablar sin testigo.
Diana
A mi
No tienes que hablarme nada.
Cárlos
(A Diana.)
Si tengo.
— Aparta.
(A Giteta.)
Diana
No apartes.
Gileta
¡Oigan, y cómo me tratan,
En yéndose de aquí Flor!
Cárlos
Permite, hermosa Diana,
Deja, bello dueño mío,
Que entre tus brazos...
Diana
Aguarda;
Que pensaré al abrazarme,
Según hoy liberal andas
De abrazos, que más por uso
Que por elección me abrazas.
Cárlos
¡Plegue a Dios, Diana mía,
Que él me destruya, si hay causa
A tu enojo!
Diana
¿Causa había
De haber? Mis ojos se engañan.
Cárlos
Sin engañarse los ojos,
Puede...
Diana
¿Qué?
Cárlos
Engañarse el alma.
Diana
Claro está, que como ella
Con los ojos no se trata,
No ha de creer a los ojos.
Cárlos
Si, mas la disculpa aguarda:
Entrará por los oídos,
Pues desta fábrica humana
Los oídos son las puertas,
Si los ojos las ventanas.
Gileta
Ahora bien, yo quiero irme,
Que no sirvo aquí de nada.
Cárlos
No te vayas, que a los dos
Importa que no te vayas.
Gileta
Pues decidme algo, que no
He de estarme hecha una estatua.
Cárlos
¿Qué quieres que a ti te diga,
Monstruo, de mis penas causa? —
Y volviendo a mi disculpa...
Diana
¿Qué disculpa?
Cárlos
Oye y sabrásla.
Informado ya de todo
Cuanto entre los dos nos pasa.
Que tú te viniste aquí,
Que yo robé esta villana,
in que los celos de Flor,
De mi padre la amenaza
Me acobardasen (que a un noble
Amor nada le acobarda),
Arrastrado de mi afecto,
Ya que no de mi esperanza
(Pues no la truje de verte),
Osé entrar hasta esta sala.
Si a Flor abracé...
Diana
¿Que aún no
Lo niegas?
Cárlos
No, porque echara
A mal mi verdad, si en una
Mentira fundar pensara
Su apoyo...
Diana
Con todo eso,
Me holgara que lo negaras
Aunque lo vi, y que mintieras;
Que en el duelo de las damas
Queda bien puesto el que miente,
Si miente a desenojarlas.
Cárlos
¿No es mejor desenojar
Con la verdad?
Diana
Sí; mas ¿hayla?
Cárlos
A Flor abracé, en albricias
De que licencia me daba
De hablarle; porque con ella
Buscando el ingenio trazas
De que el desengaño fuese
Tratable con la mudanza,
Me declaré como supe;
Y ella, o presumida, o vana,
Dando a entender que no siente,
O que siente sin venganza,
Lo concedió: ya lo viste.
Y arrojándome a sus plantas
(Que aún no fué abrazo), me tuvo...
Diana
Cárlos, a quien tiene gana
De perdonar y oye, presto
Cualquier disculpa le basta.
No hablemos en lo que ya
Sucedió (cosas son raras
El ver cuánto tras nosotros
Acasos y errores andan);
Sino al remedio acudamos
De lo que suceder falla.
Este engaño no es posible
Durar, pues de hoy a mañana
Ha de saberse quién soy;
Y lo que dura es a causa
De haber dicho yo que está
Loca del susto Diana.
Cárlos
Huélgome de saber eso,
Que puede ser de importancia.
Diana
Y así antes que el desengaño
Cierre el paso a la esperanza,
Mi padre y Fisberta lleguen
A hacer Arbitras las armas,
Tratemos salir de aquí;
Que siendo deudo el de Francia,
Nos amparará.
Cárlos
¿No sabes
Cuántas vistas, cuántas guardas
Tienes? Pues más imposible
Es sacarte de mi casa,
Que de la tuya.
Diana
Una industria
Se me ofrece.
Cárlos
¿Qué es?
Diana
Yo, a causa
De la locura o tristeza
besa rústica villana,
Diré que nada podrá
Divertirla ni alegrarla
Como la caza, porqué
Es en extremo inclinada
Al campo: con que podrá
Ser que, sacándola a caza,
Como en el monte tuvieses
Caballos y gente, hallara
Yo ocasión para escapar
De la gente que nos guarda.
Cárlos
Dices bien; y yo en lo inculto
De la más fragosa estancia,
Gente y caballos tendré
Que nos guarden las espaldas.
Y así la seña será,
Porque no puedas errarla.
Dos caballos, arrendados
Ambos a una misma mata.
Y ahora deja que a la industria,
A la fineza y la traza
Tus pies bese, agradecido.
Diana
Alza del suelo, levanta.
Cárlos
Hasta aquí hizo Flor: pues tú
¿Algo al favor no adelantas?
Diana
Si, que en ella quizá fué
El temor, pero no el alma.
Flor
Sea muy enhorabuena.
Diana
(Ap.)
¡Flor nos vió!
Cárlos
(Ap.)
¡Qué pena!
Diana
(Ap.)
¡Qué ansia!
Cárlos
(A Gileta.)
Bello dueño...
Gileta
i Ahora entro yo,
Que no estaba aquí, aunque estaba!
Cárlos
Aunque miro en tu salud
Y en tu ingenio tal mudanza…
Gileta
¿Qué ingenio o salú? Unas veces
So Duquesa, otras villana,
Unas monstruo, otras mi dueño.
¿So acaso vuesa pendanga
Que del palo que queréis,
Me hacéis con vuesas barajas?
Cárlos
Me ha dado vida el pensar
Lo que me asegura Laura,
Que es que tales accidentes,
Como pasiones del alma,
Te han dado otras veces: cuya
Noticia, con la esperanza
De que vuelvan a vivir
Tu ingenio, hermosura y gracia.
Con los brazos la agradezco
Y la vida.
Flor
Basta, basta,
Traidor, pues...
(Ap.)
(Pero mi tío
Viene entrando en esta sala:
Mude la razón de objeto,
Pero no mude de rabia.)
Pues ¿qué atrevimiento, Cárlos,
Es este? ¡Tú en esta estancia,
Tú en el cuarto de su Alteza!
Diré al Duque cuanto pasa.
Cárlos
¿Qué has de decirle, si tú?...
Clotaldo
¿Qué voces son estas?
Flor
Tanta
Es de Cárlos la osadía,
Señor, que loco a esta sala
Se ha entrado. sin advertir
Que soy yo la que la guarda.
Cárlos
(Ap.)
¡Vive Dios, que fué a avisarle,
Y que no me dió de humana.
Sino de cruel, licencia!
Mas yo tomaré venganza,
Dando color de camino
A aquestas locuras, para
Que cuide mi padre dellas
Desde hoy con mayor instancia.
Clotaldo
Por cierto, Cárlos, que vos
No lo miráis bien. ¿No basta
Poner hoy en contingencia
(Fisberto herido, Diana
Ofendida y Flor quejosa)
De perderse toda Italia;
Sino que una atención sola,
Que mi licencia resguarda.
Que es el decoro con que
Servirla intento y guardarla,
También queráis destruir?
Cárlos
Qué te admira, qué te espanta
de que rompiendo tu ley,
tu decoro y tu palabra,
Locos extremos, no ya
De amor, de dolor los haga?
En la torre donde yo
A obediencia tuya estaba,
Me acaban de decir ahora
(Que nunca a infelices falta
Quien lleve las malas nuevas,
O ellas se van, siendo malas;
Que las desdichas, señor,
De lodos saben la casa,
Y ellas se van por su pié,
Y no es menester llevarlas),
Que Flor (pues no es tiempo ya
De que disimule nada,
En lágrimas y en suspiros
La verdad deshecha salga),
Envidiosamente fiera
Rencorosamente ingrata,
En venganza de sus celos
Veneno ha dado a Diana.
Flor
¡Yo veneno!
Cárlos
Tú, cruel,
Tú, enemiga, tú, tirana.
No lo creí hasta que ansioso
Llegando a verla y hablarla,
Hallé sin luces al sol,
Sin albores la mañana,
La púrpura sin matices,
Y sin candores el nácar.
Mira esa beldad, señor,
Tan rendida y tan postrada
Que entre confusas especies,
De nada le sirve el alma;
Y advierte ¿quién aventura
Tu honor, tu opinión y fama,
Flor, o yo? pues para el mundo
Mi delito ha sido amarla,
Y el de Flor aborrecerla.
¿Qué dirá Milán? ¿qué Mantua,
viendo que hoy en tu poder
Perdió el juicio a la tirana
Fuerza de un veneno, quien
Hoy vive en tu confianza?
Pero yo la vengaré,
Si no me das a tus plantas
De mis delitos justicia,
Y de los suyos venganza.
(Vase.)
Flor
Oye, aleve, aguarda, espera.
Clotaldo
(A Flor.)
Espera tú, oye, aguarda;
Que aunque no creo de ti
Que anduvieses tan tirana,
El resultar la. sospecha
Contra mi seguro, basta
Para sentir que se diga.
Mal has hecho, temeraria,
En mostrar tanto tus celos.
Flor
¡Yo! ¿Qué celos?
Clotaldo
Calla, calla.
Flor
Si antes, para no mostrarlos,
Te aconsejé los casaras.
Clotaldo
Eso es lo que más te acusa.
Flor
¿Cómo?
Clotaldo
Como es cosa clara
que mostrar no tener celos
Es mostrar tener venganza.
Flor
Solo faltaba que tú
Lo creas.
Diana
Ya me espantaba
Yo que del susto no mas
Estuviese tan postrada
La luz de su entendimiento.
Flor
Pues si tú a Carlos abrazas
En albricias de que este
Accidente la maltrata
Otras veces, ¿cómo agora
De verla con él te espantas?
Diana
Como eso dije yo a Cárlos
Para no avivar la llama
Contra ti, de la sospecha
Que él traía.
Gileta
¡Ay desdichada!
Aun por eso estaba yo
Hecha un veneno, una rabia.
Clotaldo
¿De qué?
Gileta
De que me dejáis
Sola con Cárlos y Laura;
Pues en estando con gente,
So la Duca, so la infanta,
Y en quedándome con ellos,
Como ellos quieren me tratan.
(Vase.)
Diana
Locuras son cuanto dice.
Clotaldo
¡Qué desdicha!
Diana
¡Qué desgracia!
Flor
La desgracia y la desdicha,
No es sino que modo no baya
Para que yo decir pueda
Las contradicciones varias
Que hallo en las dos; y pues es
Fuerza por ahora dejarlas
Al tiempo que las descubra,
Lo que haré será, agraviada
De tan villana sospecha,
No verla, oírla, ni hablarla
Todo el tiempo que estuviere
En palacio, porque no haga
Mas consecuencia a mi noble
Esfuerzo, tan vil venganza.
(Vase.)
Clotaldo
Dime, tú, Laura (que aunque
Siempre su salud deseara,
Nunca más que ahora, por no
Dar a este motivo causa),
¿Qué haré para divertirla?
Diana
Su inclinación es la caza:
Sácala al campo, quizá
El, señor, podrá alegrarla.
Clotaldo
Al instante mandaré
Que al monte con ella salgan
Mis cazadores. Fortuna,
Dame alivio en penas tantas.
Diana
Y a mi medio en tantas dudas,
Recelos, temores y ansias.
(Vanse.)
Monte.
Fisberto
¿Arrendaste los caballos?
Fabio
A una mata los até
Juntos a los dos, por que
Podamos juntos hallarlos.
Fisberto
Pues ve y pregunta por él;
Y mientras yo aquí te espere,
Donde quiera que estuviere,
Dale, Fabio, ese papel.
Fabio
Yo lo haré; pero, señor,
Primero que te obedezca,
Una licencia merezca
O mi lealtad o mi amor.
Fisberto
¿Qué quieres decirme?
Fabio
Cuando
Apenas convalecido,
Sin despedir le has salido
De Mantua, solo, fiando
De la noche tu venida,
¿Qué es tu intención en llamar
A Cárlos aquí?
Fisberto
Lograr
El hallazgo de mi vida.
De Milán, Fabio, salí,
Ya lo sabes, solo a ver
A Diana... Pero hacer
Memoria de todo aquí,
Excusado es; pues no es bien
Decir, cuando abreviar trato,
Ni cómo gané un retrato,
Ni cómo perdí un desdén;
Pues basta para el rigor
De las fortunas que paso,
Que le hallé por un acaso,
Y perdí por un error.
En fin herido (porqué
Tiene cosas el acero
De acreedor, pues el primero
Es el más feliz) quedé:
Cuyo accidente obligó
Tu lealtad a declarar
Quién era, para obligar
A Diana (que se vió
Convencida) a retirarse
Tanto, que desde aquel día
No la vió la luz del día.
Yo viendo pues mejorarse
Mi salud, y que no estaba
Con buen propósito allí,
Sin despedirme salí,
Por pensar que el Duque estaba
De parecer de tenerme
Hasta que con Diana fiera
Casado a Milán volviera;
Y así, Fabio, por no verme
Obligado a decir cuál
La causa era que me dió
Para no casarme yo
(Porque esto de sentir mal
De una dama, nunca obliga
Que se presuma ni entienda,
Pues uno es que ella me ofenda,
Y otro es el que yo lo diga),
De Mantua, en fin, me salí.
Y considerando ahora
Que nadie el desaire ignora
Con que vuelvo, resolví
Consultar a mi opinión.
Que me llega a aconsejar
No me vuelva sin tomar
Alguna satisfacción.
A este efecto, en esta parte,
Término de Mantua, quiero
Verme con Cárlos, primero
Que me ausente; y así parte,
Pues ya sabes que se funda
Mi acción en que el hado quiera
Vengarme de la primera,
O morir en la segunda.
Y pues va en ese papel
Mi amor envuelto en mi ira,
Búscale y dásele; y mira
Que tú no vuelvas con él,
Si él con otro no viniere.
Fabio
Yo bien quisiera, señor,
Replicarte.
Fisberto
Fuera error,
Pues nada que sucediere
Me está peor que a Milán
Volver sin crédito y fama,
Desairado de la dama
Y ofendido del galán.
Fabio
SI que te obedezca es bien;
Mas solo esta vez quisiera
Poder excusarlo.
(Vase.)
Fisberto
¡Fiera
Suerte mía! ¿Habrá otro a quien
Jamás haya sucedido
Igual novela de amor,
Celos, fortuna y rigor?
Más hacia esta parte ruido
Siento: retirarme quiero
Entre estas ramas, no sea
Que alguien por aquí me vea.
Mas ya lograrlo no espero.
(Entrase.)
Diana
Ya que todos en la caza
Se divierten, y yo alcanzo
A ver la seña, pues veo
Dos caballos arrendados
A una mata, en uno quiero
Ponerme; y más si reparo
Que al venir yo, los desala
Un hombre. Gente es de Cárlos
Sin duda la que está aquí.
Pues ¿qué temo? pues ¿qué aguardo?
(Sale Fisberto.)
Caballero, si sois quien
Tiene orden... Mas ¡cielos santo!
¿Qué miro?
Fisberto
¡Cielos! ¿Qué veo?
Diana
(Ap.)
¿Sí es ilusión?
Fisberto
(Ap.)
¿Si es engaño?
Diana
(Ap.)
Porque do creo ¡ay de mí!
Que sea verdad tanto pasmo.
Fisberto
(Ap.)
Porque no creo que sea
Diana la que estoy mirando.
Cárlos
(Para si.)
(¿Caballos aquí, y Diana
Con ellos? Este es Lisardo,
Sin duda.) Amigo, es ya tiempo
De poner mi amor en salvo.
Sin que error ni acaso puedan...
Fisberto
Pues ¿qué más error y acaso
Que haber acaso y error
Traídote a dar en mis manos?
Vea el mundo que si al ver
A Diana me acobardo,
Al ver un contrario no;
Pues un corazón hidalgo
Mas se acobarda de ver
A una dama, que a un contrario.
Cárlos
Yo me huelgo de que tengas,
A vista del desengaño,
La ventaja del rencor.
Fisberto
Iguales en eso estamos,
Que la de favorecido
Tienes tú.
(Riñen.)
Diana
¡Fisberto! ¡Cárlos!...
¡Segunda vez de mi vida
Y vuestra muerte teatro
Hacéis la campaña?
Flor
Aquí
Vuelvo por ver si aquí hallo
A Diana
Fabio
Ya están, señor,
Prevenidos los caballos.
Flor
Mas ¡qué miro!
Fabio
Mas ¡qué veo!
Flor
(A voces.)
Acudid todos volando,
Que dan a Cárlos la muerte.
Clotaldo
¡Aquí atrevimiento tanto!
Diana
¡Ay infeliz!
Clotaldo
¿Qué esperáis?
Prendedlo al punto, o matadlo.
Cárlos
Deteneos, porque a mi
Me habéis de hallar a su lado.
Clotaldo
¿Tú le defiendes?
Cárlos
Esto es
Ser quien soy; que acompañado
No Be de embestir a quien solo
Me busca. — En ese caballo
Os podéis poner, seguro
De que yo la espalda os guardo.
Fisberto
(Ap.)
¿Hay hidalguía tan grande?
Cárlos
Mas decidme, ¿en qué quedamos?
Fisberto
Enemigos como antes.
Cárlos
Adiós, Fisberto...
Fisberto
Adiós, Cárlos.
(Hace que se va.)
Clotaldo
¡Fisberto! ¿Qué escucho? No
Os vais, detened el paso;
que ya en vez de otra vénganla,
serán la prisión mis brazos.
Fisberto
Yo de vos los recibiera,
Si pensara que obligaros
Con ellos pudiera; pero
Enemigos declarados,
Mientras más lejos están,
Están mejor.
Clotaldo
Yo no os llamo
Para enemigo, sino
Para, a vuestros pies postrado,
Mostrar que soy vuestro amigo,
Pues nadie es por hoy de Cárlos
Mas enemigo que yo. —
(Se oyen cajas.)
Más ¿qué bélico aparato
De cajas y de trompetas
(Vase Fisberto.)
Se oye?
Unos
¡Otro asombro!
Otros
¡Otro espanto!
Lisardo
Señor, el duque de Mantua
Con una tropa ha llegado
Al término dese fuerte
Que divide los estados,
Y dice que de paz quiere
Hablarte.
Clotaldo
Yo me adelanto
A recibirle. Decidle
Que llegue.
(Vanse Clotaldo y Lisardo.)
Cárlos
Pues se ha ausentado
Mi padre, ya es el silencio
Inútil.
Clotaldo
Dadme los brazos.
Diana
De su vista me retiro.
(Vase.)
Cárlos
Yo de sus ojos me aparto.
(Vase.)
Duque
Clotaldo, las experiencias
Que debemos a los años,
Nos enseñan que el honor
Se cura mejor con blandos
Remedios que con crueles;
Y así solicito hablaros
De paz, antes que otra vez
La guerra a romper volvamos:
A cuya (a decirlo vuelva)
Materia en público os hablo;
Que ha de serlo el desempeño
Cuanto lo ha sido el agravio.
Cárlos...
Clotaldo
Ya sé que atrevido
Os ofende; mas yo aguardo
Satisfaceros por mí,
Ya que no por él, mostrando
El respeto y el decoro
Con que el de Diana guardo.
Robada la trujo; pero
Sabiéndolo yo, A palacio
La llevé, donde tan grande
Fué su pena, fué su llanto,
Que ha perturbado su juicio
El dolor, asegurando
La violencia su disculpa;
Y así os entregaré a entrambos,
Para que en ella estiméis
Su virtud y su recato,
Que queráis. — Llamad volando
(A Lisardo.)
A Diana y Cárlos.
(Vase Lisardo.)
Duque
¿Quién
Pudiera hacer que escuchando
Esto estuviera Fisberto?
Gileta
¿Quién decís que me ha llamado?
Lisardo
Vuestro padre.
Gileta
¿Quién acá
Le trujo?
Clotaldo
Este es el milagro
De hermosura y discreción...
Duque
Este es otro nuevo engaño.
¿Esta bahía de ser mi hija?
Clotaldo
¿Pues no lo es?
Duque
No.
Clotaldo
¡Cielos santos!
Pues ¿cual puede serlo?
Cárlos
Esta,
Que yo a las plantas postrado
De ambos, pingo, porque en mí,
Y no en ella, os venguéis ambos.
Clotaldo
Pues ¿qué os obligó a decir
Que no era ella?
Cárlos
Un acaso.
Clotaldo
¿Y a traer a esotra?
Cárlos
Un error.
Duque
Yo ofendido...
Clotaldo
Yo indignado...
Duque
Del acaso...
Clotaldo
Y del error...
Duque
En ella vengarme aguardo.
Clotaldo
Yo en él.
Fisberto
Teneos los dos;
Que habéis de verme a su lado
En su defensa.
Duque
Fisberto,
¡Vos aquí, y vos amparando
Al enemigo!
Fisberto
Si, que
Una herida no es agravio,
Sino desgracia; y una
Hidalguía, que le pago,
Siempre es deuda.
Clotaldo
Bien mostráis
Los blasones soberanos
De vuestra sangre.
Fisberto
Pues no
Los enviéis desairados,
Volviendo a Milán yo airoso.
Clotaldo
Pues ¿cómo? decid.
Fisberto
Llevando
A Flor por esposa y dueño,
Si es que merezco su mano.
Flor
Yo soy dichosa, pues pierdo
A quien no me quiso, y gano
A quien me amó.
Gileta
¿Con que yo
Me vengo o quedar en blanco?
Cárlos
Con que enmendada la suerte
Del «Error y del Acaso»,
A vuestras plantas rendidos
Nos ponemos, suplicando
Que lo que se escribe aprisa
No lo murmuréis de espacio.
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- Zitationsvorschlag für diese Edition
- TextGrid Repository (2026). Calderón de la Barca, Pedro. El acaso y el error. CalDraCor. https://hdl.handle.net/21.11113/4gbfv.0