Personajes
- PADRE de familias
- EMANUEL, su hijo
- ADÁN
- EL JUDAÍSMO
- EL SUEÑO
- LA IDOLATRÍA
- LA APOSTASÍA
- LA CULPA
- GABRIEL
- MARÍA
- LA FE
- LABRADOR 1
- LABRADOR 2
- LABRADOR 3
- LABRADOR 4
- MÚSICA
Salen el Padre de familias, viejo venerable, vestido de mayoral, y Emanuel, su hijo, de galán.
PADRE
Mortales hijos de Adán
que en las fértiles campañas
del universo vivís
a merced de la labranza:
el gran Padre de familias,
rico mayoral de cuantas
heredades cultivaron
jornaleras vuestras ansias,
para la mejor de todas
hoy os convida y os llama,
porque es una virgen tierra
tan pura, limpia y intacta,
que de su cosecha espera
y de sus frutos aguarda
no sin gran colmo llenar
la troj de sus esperanzas.
¡Ea, pues, venid, venid
a su labor!, que a esta causa
al alba os despierta, dando
cumplimiento a la palabra
de aquel mayoral que dice
la Escriptura que a la plaza
del mundo salió a buscar
sus jornaleros al alba.
Dentro
ADÁN
Labradores de la tierra
que vivís de cultivarla,
¡despertad, que viene el día!
EMANUEL
Ya, Señor, tus voces claras
y claras luces del sol
penetran a un tiempo y rasgan
esas los azules velos
y aquellas las sombras pardas,
cuyo esplendor, cuyo ruido
hacen una consonancia
en el hombre y en la flor
careando la semejanza
que Job significa cuando
el hombre a la flor compara
que con la sombra fallece
aunque con la sombra nazca;
pues así como la flor
da al tiempo edades de nácar
cuya pompa de rubíes
fue vanidad de esmeraldas,
el hombre restituido
a sus sentidos da al aura
breves alientos, que son
caducas flores del alma.
PADRE
Con todo, aún no bien despiertos
responden. ¡Ah de la humana
familia! ¡Venid, venid
a mis voces, que la paga
ya sabéis cuánto segura
en mí tiene el que trabaja
las obras de su tarea!
ADÁN
Dentro
Amigos, el sueño basta;
despidámosle por hoy,
que al umbral de su cabaña
el mayoral de estos montes
con el jornal nos aguarda.
Vaya, pues, de entre nosotros
despedido el sueño.
TODOS
Vaya.
Sale el Sueño vestido de villano.
SUEÑO
Sí haré, mas vendrá la siesta,
que yo tomaré venganza
de los baldones de agora.
PADRE
Villano, detente, aguarda,
y si es que el trabajo buscas,
haz cuenta que ya le hallas
en mi jornal.
SUEÑO
¡Eso es bueno
para mí, que a cabezadas
suelo matar a cualquiera
que donde yo estoy trabaja!
PADRE
Pues ¿quién eres?
SUEÑO
Soy aquel
que a cobrar va de la humana
vida el primero tributo
que ofrece a la muerte en parias;
aquel que, hurtándole el medio
caudal, es ladrón de casa
tal que, aunque hace falta el hurto,
hace el ladrón mayor falta;
aquel familiar veneno
que prestadamente mata,
siendo hijo de la pereza
y padre de la ignorancia;
aquel que de tan villano
se precia, que en pobres pajas
suele estar mejor hallado
que no en las delicias blandas
de la pluma, porque tiene
por enemigos en armas
al cuidado de la honra
y al desvelo de la fama;
aquel que, echado del hombre,
se sale cada mañana
a buscar la vida, y no
la vulgaridad me valga,
pues es cierto que voy solo
a perderla con buscarla;
aquel, pues, que siendo siempre
sombras, delirios, fantasmas,
tal vez suelen ser misterios
que ni se entienden ni alcanzan;
aquel… Pero ¿dónde voy
con difinición tan larga
siendo el Sueño y siendo fuerza
admirarme de que haya
quien no me conozca?
PADRE
Pues
no os admire esa ignorancia,
que no conocen al Sueño
los que en sí, sin vos, descansan
y sin saber de vos viven
en continua vigilancia.
SUEÑO
Por lo menos no podéis
negarme que buena fama
no tenéis, pues no os echáis
a dormir.
PADRE
Locuras bastan,
y idos de aquí, que admitiros
no quiero yo en mi labranza,
porque en ella perezosos
no me sirven ni me agradan
y ya llegan los que espero.
EMANUEL
El que a todos se adelanta
es Adán.
PADRE
La Natural
Ley representa y señala,
y así madruga el primero.
SUEÑO
Pues aunque no me des plaza
de jornalero, he de andar
entre ellos buscando trazas
de estorbarles las tareas,
pues siendo yo semejanza
de la muerte y de la culpa,
debo ser amigo de ambas
y he de buscar de vengarme
ocasión.
Vase y sale Adán vestido de pieles, y Labradores de la misma manera, y todos con azadones.
TODOS
Danos tus plantas.
Se arrodillan.
PADRE
De la tierra alzad, amigos.
ADÁN
Sí haremos, pues tú lo mandas,
porque se vea en aqueste
rasgo de piedad tan rara
que los que a servirte llegan
de la tierra se levantan.
Se ponen de pie.
Y yo, en el nombre de tantos
profetas y patrïarcas
como en la Ley Natural
me siguen y me acompañan,
haré contigo el asiento
del jornal a que nos llamas,
ya que el cielo nos condena
por mi culpa y mi desgracia
a que hayamos de vivir
en las ásperas montañas
del llanto de nuestros ojos,
del sudor de nuestra cara.
Llora.
PADRE
Pues ¿quién eres o por qué
lloras con terneza tanta?
ADÁN
¿Tú lo ignoras?
PADRE
No lo ignoro,
pero conviene que haga
esta pregunta (no tanto
por la imitación humana
cuanto por ocasionar
con las memorias pasadas
esas lágrimas que vierte
y esos suspiros que lanza);
¿quién eres, pues?
ADÁN
Aunque suelen
decir por grande alabanza
«el primer hombre del mundo»,
en mí hay razón tan contraria,
que decir el primer hombre
es, más que excelencia, infamia.
PADRE
¿Por qué?
ADÁN
Porque desterrado
salí de mi hermosa patria
por un delito.
PADRE
Tu historia
me cuenta.
ADÁN
Escucha y sabrasla.
En alegre, en feliz, en dulce estado,
todo amor, todo paz, todo alegría
viví, teniendo a la obediencia mía
pez, ave y fiera en mar, en viento, en prado.
El pesar con las señas disfrazado
del contento llegó tanto, que el día
aun no supo decirme si venía
de pesar o contento acompañado.
Yo entre los dos (¡oh, rigurosa suerte!)
equívoco juzgué (¡necia disculpa!);
quise seguirle y vi que era mi muerte
la que seguía, y luego en un momento
llegó la noche y vi que era mi culpa:
¡tanto engaña el pesar, tanto el contento!
PADRE
De tu infelice tragedia
no poca parte me alcanza
y quizá es la labor de hoy
en orden a repararla;
y para que lo conozcas
quiero que el asiento que hagan
los de la Ley Natural
sea de un talento paga
suficiente, y más si ellos
bien este talento gastan.
Esto es cuanto al precio; cuanto
a que tengan esperanzas
de remedio, escucha agora:
sabrás, si bien se repara,
cómo puede ser remedio
de tu culpa mi labranza.
Aquí, curiosos, aquí
hoy vuestra atención me valga,
porque habemos de ajustar,
si a tanto el ingenio basta,
cómo es la Madre la tierra
y el fruto el Hijo, mirada
la alegoría a dos luces,
siguiéndose a un tiempo entrambas.
Este del mundo mejor
pedazo, por ser montaña
de Judea, en sí contiene
(ya lo dije) la sagrada
parte de una virgen tierra,
fértil, pura, limpia, intacta
tanto, que no ha caído en ella
yerro de sulco ni azada
que la cultive, pues ella
purpúreas rosas y blancas,
que son sus virtudes, brota
tan hermosas, que a la saña
ya de los rayos del sol,
ya de los soplos del aura,
sin abrojos se defienden
y sin espinas se guardan.
Esta, pues, tierra felice
labrar quiero, porque aguarda
el cielo que de sus frutos
el contraveneno salga
de aquel primero veneno,
que no en vano en la pasada
lid de elementos tuviste
la mies por amparo y guarda,
pues se ha de sembrar en ella
el grano de mi palabra,
que es el trigo. Así el sagrado
Evangelio lo declara
cuando dice que es el reino
del cielo su semejanza;
y pues mi palabra dije
que se ha de sembrar, y es clara
cosa que es el trigo el cielo,
cuando aqueste trigo nazca
nacerá con él quien es
el Verbo de mi palabra;
y para la estimación
que a esta heredad soberana
he de dar, en ella pienso
fundar por legado y manda
el mayorazgo a mi hijo,
en cuya hermosura y gracia
se ha complacido mi amor,
siendo su familia y casa
unión de fieles, herencia
la más ilustre y más alta.
¡Ea, pues, Ley Natural!,
ya que prevenciones tantas
dicen cuánto en su labor
te importa la vigilancia,
empieza de su tarea
la ocupación, que es labrarla
para que se siembre, pues
lo primero que se encarga
a un jornalero es que antes
que el grano en la tierra caiga
esté labrada y dispuesta,
porque dispuesta y labrada
conciba y para fecunda
los frutos en abundancia;
y pues vosotros venisteis
más que todos de mañana,
vosotros sois a quien toca
disponerla y cultivarla.
Pero advertid que ha de ser
su labor tan nueva y rara,
que ha de ser a pura fuerza
de penas, suspiros y ansias,
porque regándola solo
de vuestros ojos el agua
y del cielo el rocío, virgen
a un tiempo conciba y para
y quede, siendo bendito
el fruto de sus entrañas.
ADÁN
Yo por la Ley Natural
te doy, Señor, la palabra
de que en la suma asistencia
de su labor no haya falta.
TODOS
Todos decimos lo mismo.
ADÁN
Que alguien nos enseñe manda
ya la heredad.
PADRE
Con vosotros
irá un criado a enseñarla.
¿Gabriel?
Sale Gabriel.
GABRIEL
¿Señor?
PADRE
Mi heredad
a estos obreros señala.
GABRIEL
Venid, que yo os diré de ella,
ya que llevo esta embajada
de parte del dueño mío.
EMANUEL
Si puedo puesto a tus plantas
merecer, Padre y Señor,
que hoy una fineza hagas
por mí, sea que yo sea
obrero de esta labranza.
Déjame que yo el primero
en ella tome la azada
y, como los demás hombres
vestida la jerga basta
de humana naturaleza,
vean que entre ellos trabaja
el hijo del mayoral
sin rehusar la destemplanza,
ni del agosto el calor,
ni del diciembre la escarcha.
PADRE
Lo mismo que tú me pides
es lo que a Gabriel encarga
mi voz; mas deja primero
que a labrar la tierra vayan
los hombres, que en mereciendo
su fe ventura tan alta,
irás tú.
EMANUEL
¿Y cuándo, Señor,
yo con aquesta esperanza
naceré a la tierra?
PADRE
Cuando
el trigo a la tierra nazca.
Vase.
EMANUEL
¡Ea, pues, amigos míos,
tened, tened confianza
de que seré entre vosotros
compañero en vuestras ansias!
Vase.
ADÁN
Porque no perdamos tiempo
en bien tanto, en dicha tanta,
dinos ya qué tierra es esta.
GABRIEL
¿Veis desde aquí las montañas
de Judea, y a la parte
de Nazaret una casa?
LABRADOR 1.º
Sí, por señas de que más
parece sagrado alcázar
de la torre de David.
LABRADOR 2.º
Ciudad ceñida y murada
es sobre quien vela el cielo.
LABRADOR 1.º
Tanto a serlo se levanta,
que parece escala suya.
LABRADOR 2.º
Y después de ser escala,
huerto es concluso.
ADÁN
Es verdad,
pues que sus puertas cerradas
se ven, siendo en sus almenas
las estrellas luminarias.
GABRIEL
Pues esa escala, ese huerto,
torre, ciudad y muralla
en sus términos contiene
esta tierra que exaltada
habéis de ver.
Yéndose.
ADÁN
Oye, espera:
¿esa voz divina y santa
no quiere decir María?
GABRIEL
La duda en las sombras basta;
no hablemos tan claro.
ADÁN
¿Y dónde
vas tú agora?
GABRIEL
A visitarla
de parte del dueño mío
porque se vea que mana,
de empezar tú aquí la obra,
sembrar yo allí la palabra.
Vase.
LABRADOR 1.º
¿Qué misterios son aquestos
que nuestra vista no alcanza?
ADÁN
Ese sentido dirá
adelante esta sagrada
alegoría, y así
por ahora saber nos basta
que es esta la fértil tierra
que han de labrar nuestras ansias.
LABRADOR 2.º
Pues en ella divididos,
empezando el llanto vaya
la labor.
LABRADOR 3.º
Mejor será,
si así el trabajo se engaña,
que sea el canto quien la empiece.
LABRADOR 4.º
Ya llora el que triste canta.
ADÁN
Pues cada uno por su parte
cantando y llorando vaya
al compás de la tarea,
siendo instrumento la azada.
Cantan cavando los cuatro, Adán en medio, y sale la Culpa escuchando.
ADÁN
Canta.
Para templar el disgusto
de nuestro destierro impío…
TODOS
… llueva el cielo su rocío,
dennos las nubes al Justo.
CULPA
¿«Llueva el cielo su rocío,
dennos las nubes al Justo»?
¿Qué nueva canción es esta
que hoy entona la villana
naturaleza del hombre
cuando mísera trabaja
en la labor de esta tierra?
Pero oigamos lo que falta.
ADÁN
Canta.
Para templar la inquietud
de nuestro llanto prolijo…
TODOS
… danos, Señor, a tu Hijo,
envíanos la salud.
CULPA
¿«Danos, Señor, a tu Hijo,
envíanos la salud»?
Músicos son de estas voces
profetas y patrïarcas,
cuyo misterio no entiendo
si más no se me declara.
ADÁN
Canta.
Para templar el rigor
de nuestra continua guerra…
TODOS
… ábrase, Señor, la tierra
y produzga al Salvador.
Vanse los cuatro Labradores.
CULPA
¿«Ábrase, Señor, la tierra
y produzga al Salvador»?
¿Qué secreto incluye en sí
decir que la tierra se abra
y que al Salvador produzca
al tiempo que de labrarla
trata el hombre? Llegaré
de él a saberlo.
ADÁN
¿Qué estraña
suspensión de mis sentidos
me enajena y arrebata?
¿Qué luces son o qué sombras
estas que miro?
CULPA
¿En qué cavas,
hombre, en tu imaginación
o en la tierra?
ADÁN
¡Ay, Culpa ingrata!,
imaginación y tierra
cavando estoy, porque saca
hoy mi discurso que han sido
una misma cosa entrambas;
y así, déjame este breve
rato de afligirme el alma.
CULPA
¿Cómo he de dejarte, cómo,
si desde aquella pasada
lid del pesar y el contento
soy sombra que tras ti anda?
ADÁN
Es verdad, mas de la sombra
oye una propiedad rara:
cuando en las espaldas da
el sol, la sombra a la cara
trae uno; mas cuando en ella
da el sol, viene a las espaldas.
CULPA
Es así, pero ¿qué quieres
en eso decir?
ADÁN
Aguarda.
Cuando yo pequé, volví
la espalda a Dios, cosa es clara,
y así hizo el Sol de Justicia
que yo delante la traiga;
pero hoy que la cara vuelvo
a ver su luz, no me espanta
tu horror, pues arrepentido
de mi culpa y mi ignorancia,
dándome en la cara el sol,
has de andar a las espaldas.
CULPA
¿Y quién te ha dicho que el Sol
de Justicia con sus claras
luces te ilumina?
ADÁN
El mismo
ejercicio en que me hallas.
CULPA
¿No es labrar la tierra?
ADÁN
Sí,
pero es tierra tan sagrada,
que con llanto se cultiva
y con suspiros se ablanda.
CULPA
Tierra de Adán, en efecto,
es en la que Adán trabaja,
y así como en tierra suya
pondrá la Culpa las plantas
haciendo que de su huella
abrojos y espinas nazcan;
Intenta moverse, pero no puede.
mas, ¡ay de mí!, que no puedo
moverlas para pisarla.
¿Qué línea, qué margen, cielos,
aqueste término guarda
de tierra de Nazaret
que la Culpa no le pasa?
Si labrar la tierra, Adán,
es tu ejercicio, levanta
la mano y imprime en ella
ese yerro de tu azada,
que así la tierra se rinde.
ADÁN
Esta dar su fruto aguarda
sin que la alcance ni toque
yerro mío.
CULPA
¡Pena estraña!
¿No es este el de Adán?
ADÁN
Sí.
CULPA
Pues
suelta y verás si la alcanza.
Quítale la azada.
Mas, ¡ay de mí!, otra vez y otras
mil veces yerta y helada,
soy de fuego y nieve a un tiempo
ni viva ni muerta estatua;
un áspid tengo en el pecho,
un cordel en la garganta,
que el corazón y el aliento
impiden y despedazan,
pues uno el uno me quita
y el otro el otro me arranca.
¿Cómo, cielos, (¡qué rigor!)
el yerro de Adán (¡qué rabia!)
no hiere (¡qué sentimiento!)
esta virgen tierra (¡qué ansia!)
y en las manos (¡qué desdicha!)
de la Culpa (¡qué desgracia!)
suspensa queda la acción
sin poder ejecutarla?,
Cáesele la azada.
a cuya novedad toda
la naturaleza humana
atónita o suspendida
o se embelesa o se pasma,
a tiempo que porque saque
el sol, que a verlo se para,
en figura y figurado
dos efectos de una causa,
Dentro instrumentos.
dentro allá de Nazaret
se escuchan músicas varias.
UNA VOZ
¡Ave, pura, virgen tierra,
bendita y llena de gracia!
TODOS
¡Ave, porque sea bendito
el fruto de tus entrañas!
CULPA
¿«Ave, pura, virgen tierra,
bendita y llena de gracia.
Ave, porque sea bendito
el fruto de tus entrañas»?
¿Qué tierra, Adán, o qué fruto,
dime, es aqueste?
ADÁN
Esa instancia
está a nuestro mayoral
por agora reservada;
él con llanto solamente
labrar su heredad me manda,
dando a la Ley Natural
señales anticipadas
de lo que ha de ser, y así
no me toca más de que haga
prevenciones a la tierra
para que conciba y para
Verbo y Trigo, que han de ser
su semilla y su palabra,
diciendo en las profecías
de aquesas músicas varias:
MÚSICA
Dentro.
¡Ave, pura, virgen tierra,
bendita y llena de gracia!
¡Ave, porque sea bendito
el fruto de tus entrañas!
Representando y cantando se va Adán.
CULPA
¡Detente, villano, espera,
que en ti mi cólera airada
se vengará!… Mas, ¡ay, cielos!,
que el que me ha atado las plantas
para no entrar este linde
también las manos me ata
para no darte la muerte,
que aunque es verdad que a mi saña
no la falta su poder,
la fuerza por hoy la falta.
¿Qué tierra, cielos, es esta?
Ya que no puedo tocarla,
desde lejos bien podré
reconocerla y mirarla.
Mira al vestuario.
Cándida azucena, rosa
mística son las que esmaltan
su campo, inspirando al viento
aromas de mirra y ámbar;
un lirio, un ciprés, un cedro,
una oliva y una palma
la hermosean y guarnecen
y allí una fuente sellada
en la forma de culebra
la da un arroyo de plata
que sus plantas fertiliza;
mas, ¡ay!, no es esta la causa,
sino haber dicho «culebra»
y haber de verse en sus plantas.
¿Quién de su labor podrá,
a estos obreros que andan
sembrando ya la semilla
del grano y de la palabra,
impedirles las tareas?
Sale el Sueño.
SUEÑO
Yo podré, que tengo gana
de hacer que todos me sueñen,
puesto que todos me agravian.
CULPA
Pues, Sueño, si te parece
que tú a suspenderlos bastas,
las letales sombras mías
gobierna, dispensa y manda.
SUEÑO
Sí haré; y pues ya de las horas
el mayor reloj señala
la del mediodía, partiendo
desde el cenit sus distancias
tan iguales que en el auge,
árbitro a la azul campaña,
duda cuál es lo que ha andado
o lo que de andar le falta,
haré que a esta siesta rindan
las tres potencias del alma,
de suerte que un limbo obscuro
escondida y sepultada
tenga la Naturaleza.
CULPA
Pues ¿qué esperas? Ve y ataja
esa codicia penosa.
SUEÑO
¿Quién creerá que mi venganza,
siendo hasta aquí fugitiva,
sea desde aquí sin pausa?
Vase el Sueño. Cajas dentro.
CULPA
Pero ¿qué gente es aquella
que de los desiertos baja
a estos valles, trascendiendo
el rigor de sus montañas?
Mas ¿cómo, si soy la Culpa,
en mí hay duda ni ignorancia?
Israelitas son; al paso
les saldré, mostrando ingrata
que de la Ley Natural
la Culpa a la Escripta pasa.
Salen el Judaísmo , la Idolatría y la Apostasía.
JUDAÍSMO
Deidad de aquestos montes,
en cuyos desiguales horizontes
sin duda alguna eres
o la Flora o la Venus o la Ceres
pues por ti nos franquean sus verdores
las mieses, las delicias y las flores,
dinos, ya que la luz primera has sido
que al paso a recibirnos has salido,
¿cuál en esta campaña
del mayor mayoral es la cabaña?
CULPA
Aparte.
(Estos no han conocido
que soy la Culpa; gran ventura ha sido
poder hacer que sus jornales gocen
obreros que su culpa no conocen.)
Míseros estranjeros,
si a ser venís de su heredad obreros,
llegad, llegad conmigo;
yo os guiaré.
JUDAÍSMO
Tan bello norte sigo,
marinero feliz, que he de ser fundo
de estos enjutos piélagos del mundo.
CULPA
Aparte.
(De guiarlos yo mi rabia me disculpa,
pues interés dañoso de la Culpa
es que con ella errado el Hombre vaya,
aunque vaya al trabajo, porque haya
más en mí esta razón de ser serpiente
cuando halagar para morder intente.)
La cabaña es aquella
del mayoral; llamad, que él está en ella,
y pienso que a buen tiempo habréis venido,
pues la Ley Natural, dando al olvido
la labor en que al dueño satisface,
en blando sueño por agora yace.
Se retira la Culpa.
JUDAÍSMO
¿Tú por qué te retiras?
CULPA
Porque temo
verle el rostro.
JUDAÍSMO
Si él causa en ti ese extremo,
¿en nosotros qué hará? Y pues no lo ignora,
no te ausentes agora.
CULPA
Yo volveré (a turbaros los sentidos)
Aparte.
en estando a su sueldo reducidos,
de que te doy la mano y la palabra.
JUDAÍSMO
Con esa condición el irte sea.
CULPA
Sí haré, porque se vea
que aunque tu afán la tierra hiera y abra,
en vano labra quien en Culpa labra.
Vase.
JUDAÍSMO
¡Ah de la gran cabaña en cuya esfera
la luz del sol dudosa reverbera
porque con su esplendor la luz es sombra!
LOS DOS
¿Mayoral de estos montes?
Sale el Padre.
PADRE
¿Quién me nombra?
JUDAÍSMO
Quien por rumbos distintos,
venciendo los confusos laberintos
de la vida, a pesar de sus pesares
penetra ya desiertos y ya mares.
Nosotros, peregrinos,
transcendiendo caminos
tarde o nunca pisados,
a tu jornal venimos destinados,
bien que nos desconfía
haber llegado a la mitad del día.
PADRE
No os pese de eso, porque nadie ignora
que yo recibo gente a cualquier hora
que ella a servirme venga
sin que en mi casa ni familia tenga
estorbo quien mi paga solicita;
mas ¿qué ley profesáis?
JUDAÍSMO
La Ley Escrita,
que es de misterios piélago y abismo.
PADRE
¿Y quién eres tú en ella?
JUDAÍSMO
El Judaísmo.
IDOLATRÍA
Todos su ley seguimos;
si bien los dos de un mismo bando fuimos,
yo el infelice día
que reprehendió Moisés la idolatría,
cuya gran religión, de dioses llena,
a la gentilidad mi afecto ordena.
APOSTASÍA
Yo soy de aquellos que en Moab dejamos
la Ley y por amor prevaricamos,
de cuya acción nació la Apostasía.
PADRE
Aunque a los dos para familia mía
nada aqueso os abona,
no he de exceptar persona,
pues el castigo o premio hallar espere
gastando allá el talento que le diere
bien o mal, y así quiero
que en mi servicio estéis; y pues infiero
que, suspendiendo la labor penosa
de la Ley Natural, allí reposa
la gente en limbo obscuro sepultada,
dejándome la obra comenzada
sea justo que tú me la prosigas.
JUDAÍSMO
Sí haré, pero conviene que me digas
en qué estado dejó esa ley la tierra.
PADRE
Dispuesta y cultivada,
y mi palabra en ella ya sembrada,
que este es el trigo que en su vientre encierra.
JUDAÍSMO
Según eso, ¿no yerra
mi discurso en pensar que en su tributo
a mí me tocará coger el fruto?
PADRE
Claro está.
JUDAÍSMO
Pues envía
quien la mies nos enseñe, y de mí fía
este cargo.
PADRE
¿Gabriel?
Sale Gabriel.
GABRIEL
¿Qué es lo que mandas?
PADRE
Pues tú de mí a la tierra por mí andas
siendo el embajador de mi deseo,
que esto Gabriel decir quiere en hebreo,
con mensaje segundo
vuelve otra vez al mundo
y enseña a esos obreros
la heredad que enseñaste a los primeros.
GABRIEL
Mercedes son que me haces no pequeñas.
Venid conmigo.
Aparte.
(Si a unos di por señas
de Nazaret la casa,
a otros les he de dar, porque ya pasa
la hora a otro estado,
la de Belén, que viéndose sembrado
el trigo, y ya para nacer, bien digo
que su seña es Belén, casa de trigo.)
Vase con los tres y sale Emanuel.
EMANUEL
Ya, Padre soberano,
que segundos obreros de tu mano
sueldo y jornal reciben
y en tu servicio desvelados viven,
dame aquella licencia
que me ofreciste, porque mi presencia,
yendo yo a visitallos,
en sus fatigas pueda consolallos.
PADRE
Yo, hijo, no quisiera
que su consuelo desconsuelo fuera
de mi amor.
EMANUEL
¿De qué suerte?
PADRE
¿Qué amante no temió desdicha o muerte?
No vas seguro, que ese pueblo ciego
que hoy dice que me sirve, ha idolatrado
tal vez, y tal después ha apostatado,
y enamorado luego
de su Culpa se halla.
EMANUEL
¿De su Culpa? Pues solo a desterralla
es bien vaya, que en tu familia justo
la Culpa, en su aflicción y mi disgusto,
no es que esté introducida,
y ya no importa aventurar mi vida.
PADRE
Pues con ese pretesto
no lo puedo negar, síguelos presto.
EMANUEL
Dime, ¿por dónde van?
PADRE
Desde la casa
de Nazaret hasta Belén te pasa,
que allí los hallarás.
EMANUEL
Pues, Padre mío,
dame tu bendición.
PADRE
Si yo te envío
a la tierra, tu afecto me disculpa
y ver que vas a desterrar la Culpa.
EMANUEL
No mi ausencia te deba afectos tales,
que voy a ser mortal con los mortales.
Vanse y salen el Sueño y la Culpa.
SUEÑO
Ya postrada, ya rendida
a funesta sombra obscura
dejo una Ley reducida.
CULPA
¿Qué le importa a mi locura
ver la primera dormida,
si la segunda a seguir
viene aquesta misteriosa
labor, y es fuerza sentir
cuán alegre y codiciosa
obedecer y servir
su mayoral solicita?;
con que el temor no me quita
que fruto que con fe tal
siembre la Ley Natural
venga a cogerle la Escrita,
y más cuando llego a ver
que la tierra fecundada
(¡ay de mí!, ¿qué puedo hacer?)
está del trigo preñada
y el grano para nacer.
SUEÑO
Pues si de ese fértil grano
de ocultos misterios lleno
imaginas, aunque en vano,
que ha de ser de tu veneno
antídoto soberano,
haz tú que nazca con él
yerba animada que infiel
le vicie de su virtud.
CULPA
¿Qué contrario hay tan crüel?
SUEÑO
Tres hay, que cualquiera daña
la espiga de aqueste trigo:
la langosta y la cizaña
y la neguilla, enemigo
de toda aquesta campaña;
una te puede negar
misterios que ha de tener
este trigo, otra talar
sus campañas, y otra hacer
que nadie llegue a gustar
sus frutos, si en el abismo
fuesen de tu favor mismo
neguilla la Apostasía,
langosta la Idolatría
y cizaña el Judaísmo.
CULPA
Dices bien, y pues se hallaron
esos enemigos tres
en ese pueblo que ves,
pues de ellos idolatraron
y apostataron después,
en ellos en opiniones,
argumentos y cuestiones
introduciré mis iras.
SUEÑO
Retirémonos, pues miras
ya en diversos escuadrones
que los segundos obreros
vienen buscando la tierra
que dejaron los primeros.
CULPA
Sembraré en ellos la guerra
de tres enemigos fieros.
Salen Gabriel , Judaísmo , Apostasía y Idolatría
JUDAÍSMO
Una casa derribada,
yerma y sola, ¿exaltación
de nadie quieres que sea?
GABRIEL
Presto con veneración
será posible se vea
de reyes adoración.
IDOLATRÍA
¿De reyes?
GABRIEL
Sí.
IDOLATRÍA
El pensamiento
lo duda.
GABRIEL
¿Por qué, si envía
Dios a ella…
IDOLATRÍA
¿Qué?
GABRIEL
… el augmento?
IDOLATRÍA
Que es Josef esa voz siento.
GABRIEL
Es verdad.
JUDAÍSMO
Yo, que es María
exaltación.
GABRIEL
Sí, también.
IDOLATRÍA
Yo no he de creer que den
de Josef y de María
los nombres tanta alegría
a la casa de Belén.
CULPA
Y haces bien: su voz te engaña.
JUDAÍSMO
Si tu voz me desengaña,
siempre sentiré lo mismo.
SUEÑO
(Ya empieza en el Judaísmo
a sembrarse la cizaña.)
IDOLATRÍA
Yo dudo que sea verdad
poder sola una deidad
hacer los prodigios que hace.
SUEÑO
(Ya en la Idolatría nace
la tala de la heredad.)
APOSTASÍA
Yo fácilmente creería
que un Dios todo lo podría,
pero no que al trigo dé
tantos méritos la Fe.
SUEÑO
(Ya es neguilla la Herejía.)
GABRIEL
A mí no me toca en tal
duda hoy responder a quien
la tiene; allá el mayoral
a quien sirva mal o bien
le pagará bien o mal.
Vase.
CULPA
Yo los cargos he de dar.
JUDAÍSMO
Será favor singular.
SUEÑO
Eso de los tres me esconde,
que no estoy yo bien adonde
se trata de trabajar.
Vase.
CULPA
Tú, que de la Idolatría
un tiempo el bando has seguido,
segarás el trigo el día
que nazca.
IDOLATRÍA
Elección ha sido
como tuya y como mía,
pues la hazaña singular
de mis iras enemigas
langosta es que ha de talar
sus campañas, siendo espigas
los cuellos que ha de cortar.
CULPA
Tú, en viendo el trigo segado,
le has de aventar.
APOSTASÍA
Cargo es
muy conforme a mi cuidado
siendo la Herejía, pues
siempre secar me ha tocado.
CULPA
Tú, que el Judaísmo eres,
le has de trillar y moler.
JUDAÍSMO
Bien a todos me prefieres,
y pues que le ultraje quieres,
la cizaña vendré a ser;
y pues que dispuesto me hallo,
el trillo es este que ves.
Saca una cruz.
IDOLATRÍA
Esta la hoz que ha de segallo.
Saca una guadaña.
APOSTASÍA
Y este de tres puntas es
bieldo que ha de levantallo.
Saca un palo con tres clavos.
CULPA
Pues que ya en los tres se encierra
mi furor moviendo guerra,
digan todas las criaturas:
Dentro Música.
MÚSICA
¡Gloria a Dios en las alturas
y paz al hombre en la tierra!
CULPA
Esperad, ¿qué nuevo acento
es el que suspende el viento?
JUDAÍSMO
No solo un acento es,
sino una luz en quien ves
desatarse el firmamento.
IDOLATRÍA
Una y otra el aire yerra.
APOSTASÍA
Y una y otra las obscuras
sombras del mundo destierra.
Dentro Música.
MÚSICA
¡Gloria a Dios en las alturas
y paz al hombre en la tierra!
CULPA
¿Quién igual prodigio vio?
JUDAÍSMO
¿Quién vio jamás tal portento?
IDOLATRÍA
¿Quién tal música escuchó?
APOSTASÍA
¿Quién vio tal luz en el viento?
TODOS
¿Quién causa este efecto?
Sale Emanuel.
EMANUEL
Yo.
Jornaleros de la vida,
labradores de mi Padre,
gloria a Dios y paz al hombre
el cielo y la tierra canten
pues en tan felice día
para glorias, para paces
de Dios y del hombre veis
que el trigo en la tierra nace
al mismo tiempo que yo
vengo a ella para hallarme
compañero en vuestras penas
y amigo en vuestros afanes,
mostrando a más luz la oculta
correspondencia que trae
nacer a un tiempo los dos
de tierra y de Virgen Madre,
a cuya causa los hombres,
las fieras, los peces y aves
con música me reciben,
que es la salva que me hacen
como vasallos que son
de la deidad de mi Padre,
solo y absoluto dueño
de esos orbes celestiales,
de esos empinados montes
y de esos soberbios mares.
A sentir vuestras fatigas,
y a aliviar vuestros pesares,
y a ser el primero vengo
que en esta heredad trabaje
desnudo como vosotros
al sol, al yelo y al aire;
y no contento con ser
igual vuestro en este traje,
quizá seré el mismo fruto
que…
JUDAÍSMO
No pases adelante,
que aunque nos admira el verte,
más admira el escucharte.
EMANUEL
¿Por qué?
IDOLATRÍA
Yo responderé
el primero: porque añades
dudas a dudas compuestas
de estrañas contrariedades,
pues decir que la deidad
de quien a la tierra sales
sola es, siendo así que son
infinitas las deidades,
es engaño, a cuya causa,
ya que la siega me cabe,
sin darte crédito iré
talando de aquestos valles
las espigas que contigo
nacieron, porque te espantes.
Vase.
APOSTASÍA
Yo bien creo un poder solo
y, por más que lo disfraces,
creo también que eres su hijo;
mas que de hacer creer trates
que tú y el trigo sois frutos
y que habéis nacido iguales
a hacer lo mismo uno que otro,
son muchas dificultades;
y así no, no me ocasiones
a que estas tres penetrantes
puntas que tres clavos son
de la tierra te levanten
de suerte que, suspendido,
veas pendiendo del aire
que como el trigo te aviento,
ya que como el trigo naces.
Vase.
JUDAÍSMO
Yo creo solo un mayoral
poderoso, inmenso y grande,
pues a solo un Dios ofrecen
sacrificio mis altares;
pero que tú seas su hijo
y pobre y desnudo bajes
a vivir entre nosotros,
permíteme que lo estrañe,
porque yo no he de creer
que su heredero se humane
tanto que sin pompa venga
de truenos y rayos; y antes
que lo crea obligarás,
padeciendo mil ultrajes,
que como el trillo te trille,
te muela y te despedace
porque como trigo mueras,
ya que como trigo naces.
Vase.
CULPA
¿A qué a la tierra has venido
en ese villano traje
si no habían de conocerte
los obreros de tu Padre?
EMANUEL
Ya de sus ingratitudes
me avisó Juan en la parte
que dice que en este mundo
no ha de conocerme nadie.
Pero si tú, Culpa, eres
de aquestas flores el áspid,
¿qué mucho que ellos errados,
confusos y absortos anden?
CULPA
Luego ¿todavía porfías
en que crean los mortales
que eres tú el trigo?
EMANUEL
¿Pudieran
faltar nunca mis verdades?
CULPA
Pues ajustemos los dos
la similitud que traes.
El trigo en dispuesta tierra
prende fértil y abundante.
EMANUEL
Yo también, pues fértil tierra
fue la que dispuso un ángel.
CULPA
El trigo a las inclemencias
del sol y del yelo nace.
EMANUEL
Yo también, pues no rehúso
todas sus penalidades.
CULPA
El trigo en caña y espiga
grano y paja mezcla iguales.
EMANUEL
Yo también: divinidad
y humanidad lo declaren.
CULPA
El trigo sediento crece
de las lluvias agradables.
EMANUEL
Yo también en los desiertos
padeceré sed y hambre.
CULPA
El trigo de agudas puntas
granado coronas hace.
EMANUEL
Yo también haré corona
de puntas más penetrantes.
CULPA
El trigo a la hoz se humilla
luego que se ve más grande.
EMANUEL
Yo también, pues de la muerte
la hoz espero inexorable.
CULPA
El trigo sufre que el trillo
le huelle, le pise y aje.
EMANUEL
Yo también, pues ultrajado
me verán mis humildades.
CULPA
El trigo al aire obedece
cuando aventado se esparce.
EMANUEL
Yo también, pues esparcidas
daré mis voces al aire.
CULPA
El trigo a una troj reduce
del campo las libertades.
EMANUEL
Yo también las de mi vida
reduciré a estrecha cárcel.
CULPA
El trigo a una piedra dura
se entriega a que le quebrante.
EMANUEL
Yo también, pues quebrantado
daré a una piedra el cadáver.
CULPA
El trigo en pan se convierte,
blando alimento süave.
EMANUEL
Yo también seré alimento
convertido el pan en carne.
CULPA
¡Calla, calla, que a esa voz
volcán soy que en un instante
lleno de fuego tirita
y lleno de nieve arde!
¿Tú habías de ser tan trigo
en la verdad que llegases
nunca a ser pan?
EMANUEL
Sí.
CULPA
¿Cómo?
EMANUEL
Este
acto lo dirá adelante.
CULPA
Pues primero que lleguemos
a tan misterioso examen,
dándote la muerte yo
lo embarazaré.
EMANUEL
¿Ahora sabes
que antes el darme la muerte
será el mismo fruto darme?
CULPA
¿Cómo?
EMANUEL
Como si no muere
grano que en la tierra cae,
no produce, pues es fuerza
que uno se corrompa y dañe
para que otro nazca de él;
luego vendrán tus crueldades,
cuanto antes me den la muerte,
a hacer que dé el fruto antes.
CULPA
Eso he de ver yo.
EMANUEL
Pues llega
a mis brazos.
CULPA
Más cobarde
te vi otra vez cuando en otro
alegórico combate
fuiste rodeando el camino
porque yo no te tocase.
EMANUEL
Es verdad, mas fue que entonces
en lo general mostrarte
quise que no era posible
que a mí la Culpa llegase;
llega pues, que siendo tuya
Luchan los dos.
la hago mía; porque arranque
de una vez estas raíces
de la heredad de mi Padre,
de ella saldrás.
CULPA
¡Ay de mí,
resistirme intento en balde!
¿Idolatría?
Sale la Idolatría.
IDOLATRÍA
¿Qué quieres?
CULPA
Que me defiendas y ampares
de quien arrojarme intenta
de vosotros; pues que traes
el instrumento que yo
te he dado para que tales
las mieses, sus pasos siega.
IDOLATRÍA
Sí haré; esta línea no pases.
Levanta la guadaña.
EMANUEL
¡Ay de mí!, que de la muerte
me representas la imagen
con esa guadaña, a cuyo
horror en la tierra yace
Hinca la rodilla.
desalentado mi brío
tanto que el sudor es sangre;
ya en derribarme en la tierra
tu oficio de segar haces.
CULPA
¡Dale muerte!
IDOLATRÍA
Sí haré… Pero
la hoz de la mano se cae
Cáesele la guadaña.
a la Idolatría, porque
causa no halla en él, y antes
de la sentencia que pides
es bien que mis manos lave.
CULPA
¿Apostasía?
Sale Apostasía.
APOSTASÍA
¿Qué mandas?
CULPA
Que de un peligro me guardes:
en defensa de mi vida
esos clavos penetrantes
del bieldo esgrime.
APOSTASÍA
Sí haré.
EMANUEL
Aunque con ellos me claves
pies y manos ejerciendo
tu cargo, que es levantarme
de la tierra, he de seguir
de aquesa fiera el alcance.
CULPA
¿No le das muerte?
APOSTASÍA
No puedo,
que yo herirle y injuriarle
en sus misterios podré,
no en su persona.
CULPA
¡Ah, cobardes!
¿Judaísmo?
Sale Judaísmo.
JUDAÍSMO
¿Qué das voces?
CULPA
Mi vida es bien que restaures
contra quien matarme intenta.
JUDAÍSMO
Pues ¿quién intenta matarte?
CULPA
Ese joven que diciendo
viene altivo y arrogante
que es hijo del mayoral.
JUDAÍSMO
Solo porque se lo llame
faltándole para serlo
tantas previstas señales
le diera la muerte yo,
cuando no por ver que cause
escándalos en la tierra
que labra, y así he de darle
la muerte; y aqueste yugo,
pues dice que es tan süave,
del carro, en cuyo ejercicio
me halla este impensado trance,
ha de ser el instrumento.
IDOLATRÍA
¿Qué es lo que intentas?
APOSTASÍA
¿Qué haces?
JUDAÍSMO
Quitarle la vida.
IDOLATRÍA
Advierte…
APOSTASÍA
Mira…
JUDAÍSMO
Apartaos de delante.
Cógenle los dos en medio.
IDOLATRÍA
… que está de los dos en medio.
JUDAÍSMO
Nada aqueso me embarace:
tú, ¿no idolatraste?, y tú
también, di, ¿no apostataste?
Pues ¿qué importa que entre dos
facinerosos le mate?
Dale con la cruz y cae en el suelo.
EMANUEL
Perdónale, Padre mío,
porque ignora lo que hace.
LOS DOS
¿Qué has hecho, bárbaro?
JUDAÍSMO
No
lo sé, pues al mismo instante,
empañado todo el cielo,
quiere que su luz me falte.
EMANUEL
¡Ay de mí! Herido, y deshecho,
y atormentado de tales
injurias, toda la mies
regando iré con mi sangre.
APOSTASÍA
A tanto prodigio absorto,
de ti es fuerza retirarme.
IDOLATRÍA
Yo, absorto a tanto prodigio,
antes pretendo acercarme
a él, que verdaderamente
es hijo de deidad grande.
EMANUEL
Tú, Gentilidad, tendrás
conmigo en mi reino parte,
heredero de la mies
que perdió por sus crueldades
el Judaísmo.
Terremoto.
CULPA
¿Qué es esto?
¿Quién hay que este eclipse cause,
si, siendo del sol, la luna
se ve dos veces menguante
y la república toda
de esos orbes celestiales
parece que desplomada
está titubeando fácil
para dar un estallido
si se cae o no se cae?
EMANUEL
Padre mío, Padre mío,
¿por qué me desamparaste?
Cae abrazado de la cruz.
JUDAÍSMO
¿Apostasía?
APOSTASÍA
De mí
ni te valgas ni te ampares,
que aunque yo no he de creer
los sacramentos que hace,
en cuanto a su muerte no
he de ser participante.
Vase.
JUDAÍSMO
¿Idolatría?
IDOLATRÍA
Tampoco
ni me nombres ni me llames,
que desde aquí tu enemigo
he de ser hasta quitarte
patria, libertad y vida
en defensa de esta sangre.
Vase.
JUDAÍSMO
¡Ay, Culpa, ahora te conozco!
CULPA
Pues ¿de qué que lo soy sabes?
JUDAÍSMO
De ver que todos me dejan
y tú sola me acompañes;
¿dónde, dime, ocultaré
mi delito?
CULPA
En mí no trates
hallar consuelo, que yo
al que más estime y ame
puedo ponerle en el riesgo,
pero en el riesgo dejarle.
Vase.
JUDAÍSMO
Pues yo, porque el sol no vea
ruina de tan lamentable
tragedia, de aqueste monte
en la más inculta parte
le esconderé entre dos piedras
que sean sepulcro de jaspe,
pues prófugo y vago es fuerza
que ya el Judaísmo ande
aborrecido de todos
y no amparado de nadie.
Toma la cruz.
El instrumento conmigo
llevaré para ocultarle
porque testigo no quede
que…
Dentro cajas y dice la Fe.
FE
No paséis adelante,
haced alto, que yo sola
he de llegar a informarme
de su cabaña.
JUDAÍSMO
¿Qué gente
es esta que a media tarde
marchando a estos campos llega?
No hay cosa que no me espante.
Sale la Fe.
FE
Dígasme tú, monstruo cruel,
que tan confuso y turbado
vas de sangre salpicado,
cuál de estas cabañas fiel
es la que…
JUDAÍSMO
Yo no sé de él.
FE
¿Antes de saber el fin
respondes?
JUDAÍSMO
En su confín
estará.
FE
¡Qué ciego abismo!
JUDAÍSMO
No sé de él.
FE
Aqueso mismo
a Dios respondió Caín.
JUDAÍSMO
(Pues eso respondo yo:
con justa razón lo fundo,
pues soy el Caín segundo
que al segundo Abel mató.)
FE
¿No me das respuesta?
JUDAÍSMO
No.
FE
Espera…
JUDAÍSMO
¡Pena crüel!
FE
Aguarda…
JUDAÍSMO
Yo no sé de él.
FE
Oye…
JUDAÍSMO
Solo huir intento.
FE
Tendrete yo.
JUDAÍSMO
El instrumento
que mató al mejor Abel
de la mano me has quitado.
Déjale la cruz.
FE
¿Qué Abel?
JUDAÍSMO
No sé de él, no sé.
Vase.
FE
Con él me quedo, con fe
de que verte tan turbado
señas son de tu pecado,
y pecado que ha podido
tenerte tan suspendido.
No sin misterioso intento
me deja a mí el instrumento
que veo en púrpura teñido.
¡Todo es sustos cuanto creo,
todo pasmos cuanto admiro,
todo horrores cuanto miro,
todo asombros cuanto veo!
Solo allí aparte segado
se ve el trigo que ha nacido;
del bieldo allí sacudido,
del trillo allí maltratado,
de piedras allí apretado
se ve también. ¿Dónde están
sus obreros que no dan,
cuando el fruto se desea,
ni este tiempo a la tarea
ni estas horas al afán?
Pero un villano ha salido
al paso… Si te enternece
quien una duda padece,
dime lo que ha sucedido
al que allí yace rendido,
que así le han desamparado
sus jornaleros.
Sale el Sueño.
SUEÑO
Turbado
lo diré, que en tanto empeño
todo el descuido del Sueño
se ha convertido en cuidado.
¿Ves esa heredad que yerma
entre suspensas labores
obstenta desamparadas
mieses, trillos, bieldos y hoces,
siendo la causa un cadáver
que de la cumbre del monte
rosas deshojadas vierte
a un valle que las recoge?
Pues ese estrago, esa ruina
testigos son desconformes
de la ignociencia de un Dios
y de la culpa de un hombre,
en cuya lucha ostentaron
ya piedades, ya rigores.
El más venturoso amante
y el más desdichado joven
murió a sus manos, y él,
turbado, confuso y torpe,
dejó la heredad cubierta
de lástimas y de horrores,
de suerte que monte y valle
la sangre inunda, que corre
tanto, que de ella animadas
cada flor es un Adonis.
Llegó a su Padre la nueva,
no ya porque sean veloces
las del mal, cuanto porque
nada hay que dude ni ignore;
y así desde lo eminente
de su cabaña con voces
lastimeras se lamenta
al ver que en iras atroces
robusta fiera ejecuta
la voluntad de los dioses.
Vase y sale el Padre y Gabriel.
PADRE
Aunque pudiera yo como David
los campos maldecir de Gelboé
al ver en ellos la sangrienta lid
que horror al mundo y pasmo al cielo fue,
mandando al sol que desde su cenid
ni luz ni rayo a estas campañas dé,
su rocío negándole al albor
porque no beban de él fruto ni flor;
pues aunque muerto un hijo miro en él,
no inobediente, no, y esto es decir
que de un hijo la pérdida crüel
es el no obedecer, no es el morir.
¡Ay, sangre justa del mejor Abel!…
Mas ¿quién pudo mis lástimas oír?
FE
Quien, aunque tarde llega a tu heredad,
hallar espera en ti abrigo y piedad.
PADRE
¿Quién eres?
FE
Capitana de esa unión
de fieles que, llamados del afán,
ocupando en callada suspensión
ese valle de lágrimas están;
buscando vienen con piadosa acción
como herederos míseros de Adán
tu jornal, y negársele no es bien
pues se le diste al bando de Moisén.
Confieso que ya el lóbrego capuz
de la noche cubriendo el mundo va,
mas no por eso ha de faltarme luz
si el Sol de tu Justicia me la da.
Este süave yugo que de cruz
la imagen tiene y en mi mano está
merezca hallar en ti gracia, porque
mi fe consiga méritos de fe.
PADRE
La tuya de manera me obligó,
que negarte no puedo mi jornal:
tarde has venido, mas por eso no,
si sirves bien, he de pagarte mal.
Gracia hallar solicitas en mí; yo
te la ofrezco si a Escrita y Natural
Ley la labor acabas, porque así
de Gracia nueva Ley empiece en ti.
Vase.
GABRIEL
Si a los primeros que guié les di
por señas la ciudad de Nazarén,
si luego a los segundos ofrecí
las derribadas ruinas de Belén,
toda Jerusalén te doy a ti.
Vase.
FE
Pues mía es hoy toda Jerusalén,
a cuyo efecto llamará veloz
a todos el acento de mi voz:
Canta.
A ver, mortales, venid
el trigo que en Nazaret
concibió una virgen tierra
para parirle en Belén.
Venid, mortales, venid y veréis
que el pan de este trigo pan de ángeles es.
Vase y sale el Sueño.
SUEÑO
Esto del pan me ha sonado,
si digo verdad, muy bien,
porque siempre el que es amigo
de dormir lo es de comer.
Sale la Culpa.
CULPA
¿Qué voz, oh, Sueño, ha sido esta
que el viento ha herido?
SUEÑO
No sé,
porque solamente yo
de ella he podido entender…
CULPA
¿Qué?
SUEÑO
… que terceros obreros,
llamados de una mujer,
van a acabar la labor
de esa misteriosa mies
convidando con el pan
que de su trigo…
CULPA
Detén
la voz, no prosigas, no,
que ese pan, ¡ay de mí!, es
el cumplimiento de tantas
sombras como yo intenté
en Ley Natural y Escrita
borrar y desvanecer.
¿Cómo, ¡ay de mí!, embarazar
de estas figuras podré
lo figurado en el pan?
SUEÑO
Que muy mal podrás se ve,
porque son muchos obreros
los que convoca la Fe
a su voz, a cuyo acento
se para el aire otra vez.
Un clarín. Dentro
FE
Venid, mortales, venid y veréis
que el pan de este trigo pan de ángeles es.
SUEÑO
Seña es con que el mayoral
sus obreros junta a hacer
cuenta con ellos, a fin
de pagarlos mal o bien,
si sirvieron bien o mal.
CULPA
Día de juicio ha de ser
en cuyo tribunal yo
fiscal de todos seré.
Van saliendo todos.
ADÁN
Tarde habemos despertado.
LOS CUATRO
Bien tenemos que temer
de dar la cuenta.
ADÁN
Aunque yo
desamparada dejé
su heredad, y nunca a ella
imaginaba volver,
esa trompeta, que horrible
imán de los vientos es,
por fuerza me trae.
APOSTASÍA
Y a mí.
FE
Y yo, aunque soy la Fe,
temblando vengo en el día
que es el mayoral el juez.
IDOLATRÍA
¿Qué haré yo, si tiemblas tú,
de quien me vengo a valer
poniéndome de tu parte?
FE
¡Oh, Gentilidad, con bien
vengas a mi gremio!
Sale el Padre.
PADRE
Ya
que con mi seña os llamé
para pagaros a todos
vuestros jornales, haced
cuenta conmigo qué tiempo
me habéis servido, porque
no quede a deberos nada.
ADÁN
Yo vine al amanecer.
JUDAÍSMO
Y yo vine al mediodía.
FE
Yo a la media tarde.
PADRE
Pues
¿qué habéis hecho en mi servicio?
ADÁN
Yo no más que disponer
esta tierra con mi llanto.
PADRE
Eso es lo que quiero ver.
ADÁN
Pues por testigo te doy
la casa de Nazaret.
Ábrese la primera nube y aparece en ella Gabriel y María de bulto.
GABRIEL
¡Ave, pura, virgen tierra,
tan llena de gracia que
eres bendita y bendito
es, ha sido y ha de ser
el fruto de tus entrañas!
MÚSICA
¡Ave, divina Raquel,
bendita entre las mujeres,
pues contigo el Señor es!
MARÍA
Esclava soy del Señor,
y aunque indigna, cúmplase
hoy en mí su voluntad.
PADRE
A Adán.
De ti estoy servido bien,
y aunque la siesta dormiste,
el tiempo te pagaré
que la tierra cultivaste.
JUDAÍSMO
Yo entré a servirte después
que tu palabra sembrada
se vio; dígalo Belén,
aquesa casa de trigo
adonde le vi nacer,
repitiendo nuestras voces
las que entonces escuché.
Descúbrese la segunda nube, y en ella una María con un Niño en los brazos entre unas manadas de trigo.
MÚSICA
¡Gloria a Dios en las alturas
y paz al hombre también
digan la tierra y el cielo,
pues para gloria y placer
de Dios y del hombre nace
hoy este trigo en Belén!
PADRE
Después de nacer el trigo,
¿qué cuenta me darás de él?
JUDAÍSMO
¿Qué cuenta he de dar? ¿No era
segar, trillar y moler
mi cargo? Pues ya lo hice
todo junto de una vez
deshaciéndole a mis manos.
PADRE
¿Adónde está?
JUDAÍSMO
¿No le ves
en la cumbre de ese monte?
Ábrese la tercera nube y vese Emanuel en la cruz.
PADRE
Sí, ya le miro, crüel,
padeciendo tus injurias.
EMANUEL
Fuerza era padecer
yo esta muerte por el hombre,
pues la padecí por él,
que viniendo a desterrar
Culpa que infinita fue,
menos que infinito precio
no pudo satisfacer;
y así te pido, Señor,
que le perdones.
FE
Yo hallé
en aquese estado el trigo
y así en pan le transformé.
PADRE
¿Y dónde está aquese pan?
FE
En la gran Jerusalén,
que es la ciudad militante
de todo mi gremio fiel.
EMANUEL
Yo soy Pan y Vino vivo
que con mi sangre la Ley
de Gracia amasó, en quien hoy
me mira sola la Fe
realmente en cuerpo y en alma.
Pues ya todos juntos veis
en figura y figurado
que la edad del trigo es
la edad mía, discurriendo
desde el sembrar al nacer,
desde el nacer al morir,
hasta que hecho pan me veis,
todos a este sacramento
celebrad.
CULPA
Huyendo de él,
la Culpa queda vencida.
PADRE
Y a todos premiar es bien,
y así a la Ley Natural
y Ley de Gracia a comer
este mismo pan convido.
Y tú, bárbaro, crüel,
maldito de mí saldrás
de mi heredad.
JUDAÍSMO
Pues ¿por qué
a la Idolatría, que hija
de la Gentilidad es,
no arrojas también de ti?
PADRE
Porque heredera ha de ser
de la gracia que perdiste.
JUDAÍSMO
Según aqueso, ¿también
a la Apostasía perdonas?
PADRE
Sí, como llegue a creer
los misterios de este pan.
APOSTASÍA
¿Cómo creerlos podré
si dices que hay carne y sangre
donde solo pan se ve?
PADRE
Reduciendo los sentidos
al crédito de la Fe.
APOSTASÍA
No es posible.
PADRE
Pues maldito
sal de la heredad también…
JUDAÍSMO
¡Un áspid llevo en el pecho!
APOSTASÍA
¡Yo en la garganta un cordel!
PADRE
… porque con premio y castigo
fin a aqueste auto den
de La siembra del Señor;
perdonad las faltas dél.
FIN
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- TextGrid Repository (2026). Calderón de la Barca, Pedro. La siembra del Señor (Los obreros del señor). CalDraCor. https://hdl.handle.net/21.11113/4gbxm.0