Personajes

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  • ENTENDIMIENTO
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  • PRÍNCIPE DE LA LUZ
  • NIÑO
  • VISTA
  • OÍDO
  • OLFATO
  • GUSTO
  • TACTO
  • FE
  • ESPERANZA
  • CARIDAD
  • MÚSICOS
Dentro cajas y trompetas, y sale el Demonio vestido de soldado con bengala, banda y plumas
DEMONIO
(A un carro)
¡Ah de la nevada cumbre
del monte a cuya altivez
alfombra es toda la tierra
y todo el cielo dosel!
(A otro)
¡Ah de la florida falda
del valle en cuyo vergel
tal vez la Luna es guirnalda
y el Sol diadema tal vez!
Dile al ámbito del Mundo,
que en ti se contiene, pues
se corona en ti el Olimpo,
de todos los montes rey;
dile al lascivo amor, áspid
de tus flores, que pues es
el venenoso matiz
de toda hipócrita tez,
atienda a la voz, atienda
a la invocación de quien
para el más glorioso duelo
que vio el Sol ni le ha de ver…
Cajas y clarines
con esa militar salva
a los dos saluda, en fe
de la inviolable jurada
alianza de los tres.
Salen el Mundo y la Lascivia de dos diferentes carros
MUNDO
¿Para qué es la salva, invicto
Príncipe, sabiendo que es
el Mundo el más familiar
amigo tuyo?
LASCIVIA
También
sabiendo que es la interior
llama tu amiga más fiel,
¿a qué fin a uno y a otro
invocas?
DEMONIO
A fin de que
sepáis el empeño antes
que habéis de lidiar después,
a cuyo efecto es forzoso
decir lo que ya sabéis,
porque asentado el principio
caiga el pretexto más bien.
Príncipe de Luz me vio
mi patria; bien de “Luzbel”
lo dice el nombre que hoy
“Bel” sin “Luz” me abate a ser
Príncipe de las Tinieblas
en los ídolos de Bel.
De tanta ruina la causa
fue que —como me crié
tan cerca de su persona
en la gracia de mi rey
(bien que en ella confirmado
no llegué a estar) que mi ser,
siempre inflexible, obtuviera
lo que aprehendiera una vez—
en fin, en aquel instante
a merecerle llegué
tan gran favor que fiando
de mí su amorosa fe
del ejemplar de su idea
me enseñó un retrato en quien
de la beldad que tenía
elegida para ser
su esposa vi la hermosura,
en cuyo rico joyel,
siendo sus sombras y luces
matices de rosicler,
puso mi amor más deseos
que primores su pincel.
Que era el alma en gracia supe,
cuyo nombre había de ser
para con nosotros —puesto
que en lo que se quiere bien
andar disfrazado el nombre
es disimulo cortés—
Filotea, que —de theos,
que es ‘deidad’, y philos, que es
‘amor’, ‘deidad del amor’—
sin violencia da a entender
en lo philos su hermosura,
y en lo theos su poder.
Que era el alma en gracia supe,
y como a un tiempo me hallé
en una parte inclinado
a su hermoso parecer
y en otra celoso viendo
que primero había de ser
adorarla como a reina
que amarla como a mujer,
de aquel amor y este odio
tan horroroso engendré
un monstruo que se compuso
de amar y de aborrecer;
conque entre los dos extremos
el que antes se explicó fue
el del rencor. Pero ¿cuándo
no se adelanta al placer
el pesar? ¿Cuándo no vino
más veloz el mal que el bien?
Dígalo de mi primera
instancia el vil proceder
de impedir a otro su amor
para quedarme con él.
Que no era su igual le dije,
ni mi igual, y añadí que
aunque el resto de su corte
de su emperatriz la dé
la investidura, yo no
había de obedecer
majestades de inferior
naturaleza, conque
amotinado a mi voz
el numeroso tropel
de vasallos rebelados,
toqué cajas, arbolé
banderas, y comunero
de la celestial Babel,
el imperio del Impíreo
en confusión tan cruel
puse… Pero ¿dónde voy?
¡Ay memoria! ¿Para qué
me acuerdas la lid si no
me has de acordar el laurel?
Quédese aquí la batalla,
cante sus triunfos Miguel,
y vengue mis ruinas yo,
solicitando atraer
esta esposa para mí
antes que case con él;
que aunque está comprometida
la boda con firme fe
de testigos que deponen
natural y escrita ley,
con todo eso dilatada
por ahora está hasta que
llegue el prefinido día
al plazo de no sé qué
ciertas capitulaciones
que pasan ante Daniel.
Conque dando tiempo al tiempo
para que procure hacer
experiencias por si alguna
la reduce a mi poder
a valerme de los dos
vengo. Escuchad y atended,
que quizá lo que ahora idea
será realidad después.
Suponed, pues, que el humano
cuerpo es un castillo en quien
por resguardarla de mí
quiere el esposo que esté
como en depósito el alma
en tanto que amante fiel
para llevarla a su reino
desciende a sacarla de él.
¿Dudaréis qué alusión tiene
el cuerpo humano con ser
metáfora de castillo?
Las pariedades corred
y veréis cuánto las señas
convienen de éste en aquél.
En las regulares plazas
desde la almena al arcén
el terraplén es lo más
de su fábrica; ahora ved
si siendo de tierra el cuerpo
humano y siendo también
del castillo el material
tierra, negarme podéis
la pariedad de ser ambos
fábricas de terraplén.
En cuanto a guarnición, cuantos
pertrechos ha menester
en su defensa el castillo
tiene el cuerpo, pues en él
aposentado Consejo
de Estado cabe, en quien juez
político es el celebro,
y el de la Guerra en quien es
general el corazón,
cuyas órdenes después
sigue la demás familia
militar toda en hacer
guarda a su dueño, mayor-
mente los sentidos, que
no hay ninguno que ocupado
en su servicio no esté.
La vista en el homenaje
del más alto capitel
señoreando tierra y mar
dos centinelas provee
que descubran sus campañas
para ir a reconocer
si es tropa, qué intento trae;
qué derrota, si es bajel.
Mas como estas centinelas
en la obscura lobreguez
no pueden asegurarse
de avisar lo que no ven,
el Oído proveyó
otras dos que alerta estén
en dos troneras del mismo
homenaje para que
a cualquier rumor, ya sea
de faena o de tropel,
atenciones del oír
suplan faltas del no ver.
Perfumes de buena fama
la sirve el Olfato, en tres
potencias y tres sentidos
de que es caudillo la Fe.
De la puerta del socorro
el Gusto el alcaide es,
a quien fuera del recinto
sirve el Tacto de traer
bastimentos a la plaza,
corriendo a su cuenta ser
el cabo de los convoyes,
yendo y viniendo al cuartel
en dos hileras de a cinco
una partida de a diez.
Los demás oficios… Pero
aquí no son menester,
que habiendo los militares
dicho, que es lo que saber
toca a nuestro intento, más
importa acudir a él
que a la metáfora, el día
que ya asentada una vez
notoria queda; y así
voy a que yo he de poner
sitio a este castillo, a cuya
causa me vengo a valer
de los dos, porque si tú,
Mundo, tratas disponer
varias levas, alistando
en toda tu redondez
naciones, ritos y leyes;
y tú tratas de poner,
Lascivia, las baterías
del siempre abrasado tren
de tus máquinas de fuego,
que son al humano ser
no fáciles de apagar
y fáciles de encender,
no dudo que con los dos
he de cortar y romper
este aún no apretado lazo
antes que consiga ser
si para ellos blando yugo
para mí duro cordel.
MUNDO
Cuanto yo, Príncipe, puedo,
auxiliar tuyo, ofrecer
a tan heroica conquista
es obligarme a correr
desde el más ardiente al más
helado clima que ve
en mis ámbitos el Sol
y en todos ellos mover
los ánimos a seguir
tus banderas sin hacer
más violencia que inclinar.
Pero por seguro ten
que a la persuasión del Mundo,
no habrá nación, rito o ley
que no te tribute gentes
que a tus órdenes estén.
LASCIVIA
Más te ofrezco yo, pues más
será que inclinar arder
a las máquinas de fuego
que yo ingeniosa pondré
volando minas y abriendo
brechas que escándalo den
a potencias y sentidos
y aun a virtudes también.
DEMONIO
En esa confianza yo,
haciendo del ladrón fiel,
en tanto que los dos vais
a cumplir lo que ofrecéis,
haré llamada afectando
con simulado doblez
que es manifiesto en servicio
suyo venirla a poner
en libertad.
MUNDO
Bien harás,
que en conquistas de querer
el vencer con persuadir
es el más noble vencer.
LASCIVIA
Aténgome a fuego y sangre.
DEMONIO
De uno y otro me valdré,
que el querer con celos mal
no es dejar de querer bien.
Id pues, y decid que pase
a la escuadra que en retén
dejé en resguardo y que al muro
que ya desde aquí se ve
haga llamada de paz.
LASCIVIA
¿Qué paz la has de proponer
si siempre los tres habemos
de estar de guerra?
DEMONIO
Ya sé
que son el Demonio, el Mundo
y la Lascivia los tres
más enemigos del alma,
pero como voy a hacer
alegoría la lid
quiero en sus diseños ver
cuál resulta en mi favor
para ejercerla después.
Tocan un clarín, y aparecen en lo alto del castillo la Vista y el Oído cantando
VISTA
Canta
¡Al arma, al arma, sentidos
que a lo que de aquí se ve,
bruñido monte de acero
brilla en uno y otro arnés!
OÍDO
Canta
¡Virtudes, al arma, al arma,
que lo que se oye, aunque es
llamada de paz, ser puede
ardid de guerra también!
VISTA
¡Al arma, sentidos,
OÍDO
¡Virtudes, al arma,
VISTA
que adelantado novel
OÍDO
caballero de armas negras
VISTA
pone en nuestra línea el pie!
LAS DOS
¡Oíd, escuchad, esperad, atended,
VISTA
que importa inquirir…
OÍDO
que importa saber…
LAS DOS
qué busca, qué quiere, qué intenta y quién es.
DEMONIO
¡Ah del muro!
Dentro
FILOTEA
Si uno es solo,
¿qué puede dar que temer?
A su llamada de paz
todas de paz responded
y abrid las puertas, abrid,
que quiero en persona ser
yo la que le reconozca,
y así bien trocar podéis
la trompa en clarín y en oliva el laurel.
Canta
VISTA
Pues la divina sin par Filotea,
Canta
OÍDO
que cifra en su nombre amor y poder,
LAS DOS
averiguar en persona pretende
qué busca, qué quiere, qué intenta y quién es,
a acompañarla bajemos trocando
la trompa en clarín y en oliva el laurel.
MÚSICA Y TODOS
Pues la divina sin par Filotea,
que cifra en su nombre amor y poder,
averiguar en persona pretende
qué busca, qué quiere, qué intenta y quién es,
a obedecerla salgamos trocando
la trompa en clarín y en oliva el laurel.
Con esta repetición, abriendo la puerta del castillo, salen la Fe, Esperanza y Caridad de damas, y los cinco sentidos, y detrás de todos Filotea de dama, y el Entendimiento
FILOTEA
Dime, oh tú, quienquiera que eres:
¿con qué pretexto atrever
pudiste la errada planta
a esta murada pared
donde aun el Sol temeroso
dispensa su rosicler,
con saber que viene el Sol
a alumbrar y no a ofender?
DEMONIO
Responder de paz y hablar
con ceño, dando a entender
que puede darse compuesto
de lo afable y lo cruel,
es tan grande novedad
que me obliga a enmudecer,
porque no sé lo que diga
bien que lo que siento sé.
En grande imperio nací
príncipe, no cupo en él
mi alto espíritu ambicioso
de glorias que merecer
por mí presumí y así
el mundo corro por ver
si en él puedo ganar fama
que eternos lauros me dé,
persuadido a que el obrar
importa más que el nacer.
Varias fortunas corrí,
varias victorias gané
hasta coronarme altivo
de otro nuevo mundo rey.
Vite un día en un retrato
—“vite” dije y dije bien,
que en sus retratos el alma
es donde se deja ver—;
supe quién eras y supe
que la deidad de tu ser
presa en un castillo estaba
en esperanza de ser
del Príncipe de la Luz
esposa, tan poco fiel
a tu amor que nunca el día
llega de sacarte de él.
Conque yo compadecido
de que malogre el desdén
de su olvido tu florida
primavera en la esquivez
de tan árido hospedaje
como un rebellín de quien
tierra todo el material
aun defensable no es
ni del céfiro a un embate
ni del ábrego a un vaivén,
a ponerte en libertad
vengo postrando a tus pies
sobre mi adquirido reino
en real trono, en real dosel
y en real estrado la alfombra
de tan florido vergel
que, corte del mayo, sea
todo el año solo un mes.
Y aun no es esto lo que más
me mueve, sino saber
cuánto no bien asistida
en este desierto estés
ni bien sustentada, puesto
que tu manjar a merced
del sol es solo un rocío
tan débil e inútil…
FILOTEA
Ten
la voz, suspende el acento
sin que llegues a poner
sacrílego labio en ese
rocío de leche y miel
que cuajado en el vellón
de la más cándida piel
para alimento del alma
pan de los ángeles es.
DEMONIO
Pregúntalo a tus sentidos,
que ellos sabrán responder
si lo es o no.
LOS 5 SENTIDOS
Sí sabrán,
que el alma en gracia lo cree
con todos cinco sentidos.
DEMONIO
¿Quién se lo ha dicho?
FE
La Fe.
DEMONIO
Y a la Fe ¿quién?
ESPERANZA
La Esperanza.
DEMONIO
¿Y a la Esperanza?
CARIDAD
La que es,
siendo Caridad y amor,
primero y último bien.
FILOTEA
Ya estás respondido y puesto
que no has visto ni has de ver
mudanza en mí que no sea
querer por solo querer,
no des otro paso más,
porque a otro paso que des
podrá ser…
DEMONIO
No, no prosigas,
déjame a mí el “podrá ser”.
Pues podrá ser que viniendo
a obligar vuelva a ofender,
que si en la fe de tu esposo
no mudas de parecer
quizá mudaré yo en ira
el rendimiento y vendré
a que lo que no ha logrado
humildemente cortés
el ruego logre el furor
forzándote a que me des
las llaves de este homenaje,
saliendo rendida de él
no como antes ofrecí
a ser reina, sino a ser
prisionera.
FILOTEA
Cuando a eso
te persuada tu altivez
también me persuadirá
la mía a que yo podré
castigar tus amenazas.
DEMONIO
Eso es obligarme a que
las ponga en ejecución.
FILOTEA
Esotro a que yo también
me ponga en defensa.
DEMONIO
En vano
será, que cuando el poder
de las armas no te rinda,
fuerza que te rinda es
el asedio, pues negando
el paso a ese pan que fue
tu principal alimento
será fuerza perecer
a los embotados filos
de la hambre y de la sed.
FILOTEA
Eso dirá la campaña.
DEMONIO
¡Pues al arma!
FILOTEA
¡Al arma pues!
DEMONIO
No ya la salva de paz
resuene, sino romped
a toques de guerra el aire
que obliguen a estremecer
el cielo y tierra.
Vase Dentro
TODOS
¡Arma!
Fuera
TODOS
¡Guerra!
FILOTEA
No sus voces imitéis.
Invoque él contra nosotras
sus gentes, que contra él
a quien nosotras habemos
de invocar solo han de ser
las piedades de mi esposo,
diciendo una y otra vez:
MÚSICA Y FILOTEA
Ven, Señor, ven,
MÚSICA Y TODOS
Ven, Señor, ven,
FILOTEA
que la fábrica que hiciste
te la quieren deshacer.
MÚSICA Y TODOS
Ven, Señor, ven.
Representando
FILOTEA
Ven, que amenazando ruina
como caduca pared
el reparo de los muros
pide de Jerusalén.
MÚSICA Y TODOS
Ven, Señor, ven.
FILOTEA
Ven y segundo David
vea el cielo defender
del primero Goliat
este abreviado Israel.
MÚSICA Y TODOS
Ven, Señor, ven.
FILOTEA
Ven y pues Jacob segundo
te precias de amante fiel,
oye el llanto en que a sus hijos
llorando está tu Raquel.
MÚSICA Y TODOS
Ven, Señor, ven.
FILOTEA
Ven, que a tu Débora el fiero
Sísara intenta vencer;
ven si en la defensa suya
has de inspirar a Jael.
MÚSICA Y TODOS
Ven, Señor, ven.
FILOTEA
Ven y generoso Asuero
castiga al Amán infiel
que quiso ver comprendida
en culpa a la hermosa Esther.
MÚSICA Y TODOS
Ven, Señor, ven.
FILOTEA
Ven, y subiendo a tu solio
ecos de una y otra prez
como humo del incienso,
como vara de Jesé,
ven a consolar su llanto
compadecido de que
la fábrica que tú hiciste
te la quieren deshacer.
MÚSICA Y TODOS
Ven, Señor, ven,
que la fábrica que hiciste
te la quieren deshacer.
Con esta repetición se entran en el castillo, y se abre en otro carro una nube y en ella real trono en que estará sentado el Príncipe de la Luz
PRÍNCIPE
“Ven, Señor, ven,
que la fábrica que hiciste
te la quieren deshacer”.
¡Qué bien suenan veloces
las lástimas del llanto
si unísonas con cláusulas del canto
hurtándose las voces
a imitación del alba y del aurora
canta la una lo que la otra llora!
¡Qué dulcemente suena
en la memoria mía
puesta en sonora música la pena,
puesta en fúnebre metro la alegría!
Prosiga, dulce esposa, la armonía
de la aflicción llorada;
prosiga pues cantada
también en consonancias la agonía;
que aunque dilate el día
de gozar tu belleza,
no es descariño, no, sino fineza
que merezcas en cuanto no me olvidas
y me hagas liberal en que me pidas;
y más en el conflicto
en que heredera del primer delito
es piedad el dejarte
lidiar para subir a coronarte,
que en el certamen de la eterna idea
sin exceptuar persona
no lleva la corona
quien legítimamente no pelea.
Mas no por eso crea
tu temor que de ti vivo olvidado,
que eres tú sola todo mi cuidado,
para quien mi poder coronas labra.
Suena caja y clarín
DEMONIO
Alto aquí haced y pase la palabra.
TODOS
¡Alto y pase la palabra!
PRÍNCIPE
No atribuyas a olvido
el fingirme dormido,
que el corazón velando
desde aquí está mirando
los aprestos que alista el enemigo,
viendo allí cuántos ritos trae consigo
el Mundo que militen en su bando.
También allí notando
estoy cuántos tras sí trae el violento
fuego que disfrazado en llama tibia
cubre en muertas cenizas la Lascivia,
a cuya vista atento
prevarica el humano Entendimiento,
que es quien con ella viene;
pero por más caudillos que previene
no desconfíes, bella Filotea.
Deidad eres de amor. Lidia y pelea,
que si él para la marcha o el asalto
pasando la palabra allí hace alto,
no faltará quien —porque más se abrase—
mejor alto a mejor palabra pase,
el venturoso día
que para recibirte, esposa mía,
las puertas de mi real alcázar abra.
Ciérrase la nube Dentro
DEMONIO
Alto aquí haced, y pase la palabra.
TODOS
¡Alto y pase la palabra!
Cajas y trompetas a marchar, y salen Demonio y Mundo
DEMONIO
Seas, Mundo, bienvenido.
MUNDO
Forzoso es, Príncipe, serlo
quien viene a servirte.
DEMONIO
Sepa
qué gente de guerra han hecho
tus levas para que yo
con ella reclute el tercio
de los cabos que tras mí
saqué del primer encuentro,
de cuya rota vengarme
en este segundo intento.
MUNDO
De los ámbitos del orbe
el círculo corrí entero
desde el imperio oriental
al occidental imperio.
El primero que sentó
plaza cuyo regimiento
en real marcha a vista tuya
pasa muestra fue Antiteos,
La caja, y sale Ateísmo a lo indio
indio bozal que no cree
un solo poder inmenso,
causa de todas las causas,
ni que hay más alma en el cuerpo
que nacer y que morir.
ATEÍSMO
El favor no te agradezco,
porque para mí lo mismo
son favores que desprecios.
A mí nacer y morir
me basta, que si aquí vengo
es porque seguir al mundo
es todo mi pasatiempo.
Haya mundo para mí,
y mi Dios mi vientre siendo,
comamos hoy y bebamos,
que mañana moriremos,
y dure lo que durare.
DEMONIO
Este seguro le tengo.
No hay que complacerle, Mundo.
La caja, y sale la Gentilidad a lo romano
MUNDO
La Gentilidad fue luego
la que la plaza sentó,
no solo que hay Dios creyendo,
pero creyendo que hay muchos
dioses.
GENTILIDAD
La razón de haberlos
es que para su asistencia,
su providencia y gobierno,
a cargo de solo un Dios
es muy grande el universo;
y así, por ser contra quien
solo uno cree te protesto
en desagravio de más
de tres mil que yo venero;
gozoso vengo a tus plantas.
DEMONIO
Uno y otro te agradezco.
Aparte.
(Aunque saber que uno hay solo
tan a mi costa padezco).
¿Con qué a la Gentilidad,
Mundo, pagarle podemos
la fineza de servirme?
MUNDO
Un ejército compuesto
de muchos un cuerpo es solo;
los dos brazos de este cuerpo
son diestro y siniestro lado
—que a nombrarlos no me atrevo
con menos decente voz—;
conque si ocupase el diestro,
que siempre es en las batallas
el tesón de mayor riesgo,
le honras y premias.
DEMONIO
El Mundo
te da el más honrado puesto:
el derecho lado es.
GENTILIDAD
Pagarle al Mundo le ofrezco
la elección cuando vea el Mundo
que muerto al lado derecho
perdiendo la vida gano
heroico renombre eterno.
La caja, y sale el Hebraísmo a lo judío
MUNDO
El Hebraísmo, que cree
un solo Dios verdadero,
impaciente con su espera
trae tras sí todos aquellos
a quien idólatra culto
prevaricó en el desierto;
y así, arrancada raíz
de su más nativo centro,
a tu ejército ha venido
forajido de su gremio.
JUDAÍSMO
No digas que forajido,
que yo voluntario vengo,
que si artífice de dioses
me los fabriqué yo mesmo,
cansado fue de esperar…
Aparte
(A explicarme no me atrevo…
Mas sí me atrevo, que a mí
el explicarme no es nuevo
por sombras y por figuras,
por luces y por reflejos).
Cansado fue de esperar
tanto dilatado tiempo
al Príncipe de la Luz
—si a la metáfora vuelvo—
para que de prisión saque
aquese raro portento,
alma de todos y toda
la esperanza de mi pueblo;
y siendo así que tú vienes
a conseguirlo más presto,
mejor es seguirte a ti,
que hice para ti creyendo
estatuas y simulacros.
DEMONIO
Aparte
(Poco te engañas en eso,
que para mí los hiciste).
¿En qué le ocuparé?
MUNDO
Habiendo
dado a la Gentilidad
el diestro lado primero,
dale a él el siniestro lado,
que en la igualdad es lo mesmo.
JUDAÍSMO
Cuando no lo fuera, yo
que lo fuera hiciera, muerto
si no con mayor valor
con mayor atrevimiento.
La caja, y sale la Apostasía a lo extranjero
MUNDO
El apóstata que todo
es cuestiones y argumentos
ni creyendo ni dudando
siempre dudando y creyendo
con su ingenio mal hallado
—¡ay de al que daña su ingenio!—
también con su gente llega
buscando, a lo que yo pienso,
entre tantos ritos varios
si encuentra en alguno de ellos
quien siga sus opiniones.
DEMONIO
Aparte
(Mucho su venida aprecio,
que el hereje es el que más
me sirve en negar misterios).
Acerca de mi persona
entretenido te ofrezco
mi mesa porque otra mesa
me des tú a mí en otro tiempo.
APOSTASÍA
Siempre me tendrás, señor,
a tus órdenes atento.
DEMONIO
¿Cómo entre tantas naciones
ninguna conducir veo
a aquel apacible hechizo,
a aquel familiar veneno,
que declarado enemigo
es al alma el más opuesto
de cuantos me asisten?
Sale la Lascivia y siguiéndola el Entendimiento
LASCIVIA
Como
yo sin ruido de armas venzo,
que mis más nocivas armas
son simulados estruendos,
más gentes que todos juntos
traigo yo en solo un sujeto
que en mi seguimiento viene,
porque viene en seguimiento
suyo cifrado el mayor
número del universo.
TODOS
¿Quién ese sujeto es?
LASCIVIA
El humano Entendimiento,
que de mí prevaricado,
a servirte de ingeniero
viene. Mira si será
en el sitio de provecho,
pues él abrirá las minas
y yo las pondré el incendio.
APOSTASÍA
Aparte
(¿El Entendimiento? ¡Cuánto
de haberle hallado me huelgo!)
DEMONIO
Tú seas muy bienvenida,
y tú también.
ENTENDIMIENTO
Tus pies beso
por tal favor.
DEMONIO
Llega, llega
a mis brazos.
ENTENDIMIENTO
Aparte.
(No me atrevo
a llegar a él sin horror,
porque aunque a militar vengo
en su ejército atraído
de aqueste prodigio bello
asombro me da el mirarle).
DEMONIO
Aparte
(Aunque le admito, le temo;
mas si viene distraído
¿qué hay que temer? Pues es cierto
que de un vicio dará en otro,
que una vez perdido el miedo
el fin de un despeño es
principio de otro despeño).
A pasar la muestra vamos,
y pues ya va anocheciendo
hasta que con el aurora
vista a esas murallas demos
gastemos la noche en ir
a reconocer los puestos
que hemos de ocupar mañana.
Mundo: ¿a quién, dime, enviaremos
que vaya de espía perdida
—pues es forzoso el habernos
visto o sentido— a inquirir
qué defensas habrán hecho
o en avanzar centinelas
o en fortificarse dentro?
MUNDO
Para ir de espía perdida,
si yo he de dar mi consejo,
vaya el Ateísmo, que solo
para espía perdida es bueno.
DEMONIO
¿Antiteos?
ATEÍSMO
¿Qué me mandas?
DEMONIO
Que de la noche encubierto
te vayas llegando al muro
y escondido entre lo espeso
del bosque al amanecer
atiendas qué movimientos
fuera o dentro de la plaza
descubres, y ven trayendo
las noticias cuanto antes
puedas.
ATEÍSMO
Ve aquí que no puedo
yo ni antes ni después
ir ni venir.
SOLDADOS
¿Por qué, necio?
ATEÍSMO
Porque yo ni después ni antes,
señores, ni voy ni vengo.
DEMONIO
¿Qué esperáis? Vaya, o quitalde
vida y alma.
ATEÍSMO
Lo primero
sentiré, que lo segundo
¿qué importa, si no la tengo?
Vase
DEMONIO
Acuartélese esta noche
el ejército poniendo
en todas las avenidas
centinelas a quien luego
una partida de ronda
recorra todos los puestos.
HEBRAÍSMO Y GENTILIDAD
Fía ese empeño de mí.
APOSTASÍA Y ENTENDIMIENTO
También yo tenerle ofrezco.
DEMONIO
Conviene la vigilancia,
porque no sea que el sueño
a alguno rinda.
LASCIVIA
No hará,
que yo, señor, me prefiero
a que todos desvelados
estén.
TODOS
Mal dudar podemos
que a todos desvele quien
desvela al Entendimiento.
Vanse todos, y la Apostasía detiene al Entendimiento
APOSTASÍA
¡Ah, quién le atrajera a sí!
Mal haré si no lo intento.
¿Entendimiento?
ENTENDIMIENTO
¿Quién es
quien me llama?
APOSTASÍA
Quien sabiendo
que Entendimiento en común
eres, lograr quiere el tiempo
de ofrecerse a tu servicio,
que ha días que lo deseo,
porque ha días que no sé
dónde anda mi entendimiento.
ENTENDIMIENTO
¿Quién eres? Mas no lo digas,
que ahora que te vi me acuerdo
cuando nos criamos juntos
en nuestros años primeros
en natural ley debajo
de sus dos altos preceptos.
Y si hago más memoria,
nos apartaron los genios:
tú a inventar y yo a elegir,
a cuya causa nos dieron
de Entendimiento a mí el nombre
como a ti el nombre de Ingenio.
APOSTASÍA
Es verdad y ahora lo es,
aunque el mudar de consejo
y religión me le da
de Apostasía, que en griego
idioma es ‘mover cuestiones’;
y pues por mi bien te encuentro,
quisiera aliviar contigo
las que conmigo padezco
acerca de no sé qué
inescrutables misterios
que quiere que crea la letra
de profetizados versos,
mayormente los de un “pan
vivo que bajó del cielo”
y “pan de ángeles en él
es en la tierra alimento
del hombre”; en cuyo sentido
hacerte capaz pretendo,
ya que te hallé, para que
oídos mis argumentos,
mis dogmas, mis opiniones,
veas la razón que tengo.
ENTENDIMIENTO
Para tan alta materia
ni esta es ocasión ni es tiempo;
y así por ahora vamos
al encargo que tenemos
de rondar las centinelas,
que cuando nos retiremos
de la campaña al cuartel
más despacio trataremos
la plática y podrá ser
que el asalto o el encuentro
nos disuelva la cuestión.
APOSTASÍA
Dices bien, a Dios.
ENTENDIMIENTO
El cielo
te guarde. ¡Oh si en sus cuestiones
hallar pudiese pretexto
que yerros de amor disculpe!
APOSTASÍA
Si a razones le convenzo
correrán mis opiniones,
porque ¿quién será su opuesto
si arrastra el ingenio humano
al humano entendimiento?
Vanse Ábrese la puerta del castillo, y salen Filotea, Fe, Esperanza y Caridad como a obscuras, hablando con recato
FILOTEA
Ya que el trémulo arrebol
de helados piélagos hace
hoguera en que muere y nace
Fénix de la espuma el Sol,
y que el enemigo está
tan cercano, no es temor
presumir que su furor
espías dobles enviará
que en ese bosque escondidas
la noche puedan tener
para que al amanecer
reconozcan advertidas
nuestras fortificaciones.
Y así para que no lleguen
tan cerca es bien que les nieguen
el paso las prevenciones
nuestras; y pues los sentidos,
humanos al fin, están
por falta de vino y pan
al hambre y la sed rendidos,
forzoso es, virtudes bellas,
mientras llegan mis querellas
a mi esposo, velar; pues
ausencias del Sol solo es
quien las suple las estrellas.
FE
No te aflijas, que nosotras,
consolando tus extremos,
la guarda y la vela haremos.
FILOTEA
¡Qué fuera yo sin vosotras,
siendo —sobre cuanto siento
saber que por su desgracia
vive fuera de mi gracia—
contra mí el Entendimiento!
Y pues habéis de salir
en las ramas escondidas
a tomar las avenidas,
bien os podéis prevenir
de armas, y sean de fuego,
que son armas contra infiel.
Toman escopetas o pistolas
ESPERANZA
Quédate tú en el cuartel
de resguardo porque luego
que arma toquemos estés
para nuestra retirada
de abrir la puerta avisada.
CARIDAD
También es justo nos des
nombre, seña y contraseña,
no sea que algún enemigo
pase fingiéndose amigo.
FILOTEA
Circunstancia es no pequeña.
El nombre es “Dios uno y trino”.
FE
¿La seña?
FILOTEA
“Verbo encarnado”,
y sea “Sacramentado”
contraseña “en pan y vino”,
cuando su prometimiento
haya cumplido la Fe.
FE
Yo lo aseguro, y seré
en fe de su cumplimiento
la que la posta primera
haga.
ESPERANZA
En esa confianza,
la segunda la Esperanza.
CARIDAD
La Caridad la tercera
que es la que es, será y ha sido
último grado de amor.
FILOTEA
Pues queda en vuestro valor
el castillo defendido,
id; y tú en tus inquietudes,
alma, no porque rendidos
descaezcan los sentidos
descaezcan las virtudes.
Velad pues, que yo a la puerta
con el resto de la gente
para cualquier accidente
quedo.
Vase Canta
FE
¡Alerta!
Canta
ESPERANZA
¡Alerta!
Canta
CARIDAD
¡Alerta!
ECOS, LA MÚSICA
¡Alerta, alerta!
Pónense las tres una tras de otra, y sale el Ateísmo
ATEÍSMO
¿Quién me metió a mí en venir
donde en frase militar
tratándose de matar
no se trata de vivir,
siendo así que no hay más vida?
Y pues no se me da nada
de ser espía ganada,
¿por qué lo he de ser perdida?
Echarme quiero a dormir
si el sueño no me despierta.
FE
Pasos siento.
Canta
TODAS
Cantan
Cantan
¡Alerta!
FE
¿Quién va allá?
ATEÍSMO
¿Quién ha de ir?
Yo voy.
FE
El paso detén
o la muerte te apercibo;
di ahora: ¿quién vive?
ATEÍSMO
Yo vivo,
porque aquí no hay otro “quién”.
FE
Si quieres pasar, el nombre
da.
ATEÍSMO
Si a eso va sí daré:
Antiteos.
FE
A la Fe
fuerza es que tal nombre asombre.
No en vano al paso primero
que dio en este sitio fue
quien se le atajó la Fe.
¡Bruto horrible, monstruo fiero,
muere al fuego de mi ardor!
ATEÍSMO
Aunque no hay más que vivir,
huyendo iré tu furor,
porque en esto del morir,
cuanto más tarde, mejor.
Vase
FE
Tras él iré a que mi fuego
en cenizas le convierta…
Mas ¿cómo al puesto me niego,
y más cuando a escuchar llego
nuevo ruido?
Canta
ECOS
Cantan
¡Alerta!
Salen Entendimiento, Gentilidad, Hebraísmo y Apostasía
APOSTASÍA
Fuera del castillo están
avanzadas centinelas
avisándose unas a otras
en fe de que están despiertas.
GENTILIDAD
Pues no nos han de faltar
ardides y estratagemas
para que pasar nos dejen,
lleguemos hasta las puertas
del castillo.
HEBRAÍSMO
Y no tan solo
a reconocer sus fuerzas,
pero una vez a su umbral
quizá apoderarnos de ellas.
ENTENDIMIENTO
Vamos, pues.
FE
Gente he sentido
a esta parte.
Canta
¡Alerta!
ECOS
¡Alerta!
FE
¿Quién viene allá?
APOSTASÍA
Entendimiento,
tú has de inventar la respuesta
que entable el ardid.
ENTENDIMIENTO
¡Amigos!
FE
¿Qué amigos? El paso tengan
y digan quién son.
ENTENDIMIENTO
Soldados
somos, hijos de la guerra,
que a nuestro sueldo venimos
buscando la vida en esta;
y habiéndonos informado
de los pretextos que en ella
militan, viendo que quien
pone el sitio es más por tema
que amor y que la sitiada
es la hermosa Filotea,
alma de todos —¡ay triste
de quien la razón confiesa
y no confiesa la culpa!—,
queremos en su defensa
sentar la plaza; y así
valiéndonos de la negra
noche venimos porqué
el contrario no nos sienta.
FE
Está bien, pero hagan alto
y uno a dar el nombre venga.
LOS TRES
¿Qué nombre habemos de dar?
ENTENDIMIENTO
El que al que fuere se ofrezca.
GENTILIDAD
El que ha de ir he de ser yo,
pues ninguno hay que prefiera
ni en antigüedad ni en lustre
a la Gentilidad.
ENTENDIMIENTO
Llega
y da el nombre que a ti más
a propósito parezca.
GENTILIDAD
Con dar uno que haga a todo
podrá ser que se convenza.
FE
¿Quién vive?
GENTILIDAD
Un dios, dios de dioses.
FE
Así el psalmo lo celebra.
GENTILIDAD
¿Luego pasar puedo?
FE
Aguarda,
que al nombre falta la seña.
GENTILIDAD
¿Qué más seña que ser dios
de dioses? Que en tres…
FE
Bien entras.
GENTILIDAD
… que en tres mil y más que adoro
él tiene la preeminencia,
pues dios de dioses es solo
Júpiter que vive y reina.
FE
También la Gentilidad
al primer paso tropieza
con la Fe. ¡Fiero vestiglo,
hidra de tantas cabezas
cuantas en tus simulacros
fuego exhalan y humo alientan,
este rayo que en mi mano
ira de Dios…
GENTILIDAD
¡Tente, espera!
¿Qué más rayo, qué más ira
que tu voz que me penetra
el corazón que en el pecho
a helados latidos tiembla?
De ti huiré, pues no puedo
pasar de ti.
Vase
FE
Que sea fuerza
no desamparar el puesto
es bien que al cielo agradezcas
y más cuando siento que otros
cuando tú te huyes se acercan;
y pues los que vienen son
contrarios…
Canta
¡Alerta!
ECOS
¡Alerta!
APOSTASÍA
La Gentilidad huyendo
aun de nosotros se ausenta.
ENTENDIMIENTO
No por eso desistamos
de proseguir la interpresa
que tenemos empezada.
HEBRAÍSMO
Yo proseguiré con ella.
FE
¿Quién va allá?
HEBRAÍSMO
¡Amigos!
FE
¿Qué amigos?
HEBRAÍSMO
De paz, que pasar intentan
a incorporarse en el gremio
de la fe de Filotea.
FE
¿Con qué nombre?
HEBRAÍSMO
De un Dios uno,
en metáfora de guerra
Sabaoth, Dios de batallas.
FE
No mal en el nombre empiezas,
mas ¿con qué seña?
HEBRAÍSMO
No sé
que haya menester más seña,
porque yo no tengo otra
si ya no es que se me acuerda
que dijo: “Hagamos al hombre
a la semejanza nuestra”
de ser más que uno en personas
quedándose uno en esencia;
demás que también me acuerdo
de que allá en mi edad primera
viendo tres adoré uno.
FE
Hasta aquí esas dos propuestas
te aseguran. Pasa.
HEBRAÍSMO
Pues
pasé la posta primera,
pase a la segunda.
ESPERANZA
¿Quién
viene allá?
HEBRAÍSMO
Quien de un Dios deja
dado seña y nombre.
ESPERANZA
Aunque
hayas dado nombre y seña
la contraseña te falta.
HEBRAÍSMO
Yo no sé más contraseña
de que creo que vendrá
al mundo como lo espera
Isaías cuando haya
cumplido Daniel su cuenta
con gran majestad de rayos;
porque si de otra manera
viene no le he de creer.
ESPERANZA
¡Ay de ti! Que a ver no llegas
que hablando con la Esperanza
te apartas de la evidencia,
pues que le debes creer
aunque humilde y pobre venga
Verbo también encarnado.
HEBRAÍSMO
No haré tal.
ESPERANZA
Pues no te atrevas
a dar otro paso más,
y agradece que te vuelvas
sin que este acerado rayo…
HEBRAÍSMO
No le vibres, cesa, cesa,
que ya el trueno de tu voz
me estremece, ya me ciega
su relámpago y su fuego
me abrasa antes que se encienda.
Vase
ENTENDIMIENTO
También el Hebraísmo absorto
va sin que a nosotros venga.
APOSTASÍA
A mí más la fuga de ambos
me anima que me amedrenta
hasta ver qué les obliga
a que ambos huyendo vuelvan.
FE
¿Quién vive?
APOSTASÍA
Dios uno.
FE
Pase.
ESPERANZA
¿Quién vive?
APOSTASÍA
Dios en esencia
uno y en personas tres.
ESPERANZA
Pase.
CARIDAD
¿Quién vive?
APOSTASÍA
¿Aún más resta?
Dios uno y tres que encarnado
creo para cuando venga.
CARIDAD
A esa contraseña falta.
APOSTASÍA
¿Qué?
CARIDAD
Segunda contraseña.
APOSTASÍA
¿Que es…?
CARIDAD
Sacramentado…
APOSTASÍA
A eso
no puedo yo dar respuesta,
porque nunca he de creer
que transustanciarse pueda
pan y vino en carne y sangre.
CARIDAD
¡Oh Herejía torpe y ciega,
que aun a mí con ser piedad
a ser justicia me fuerzas!
¡Muere al rayo de mi incendio!
Dispara
APOSTASÍA
Herido tu horror me ahuyenta,
no arrepentido.
Vase
TODOS
¡Arma, arma!
FILOTEA
a la puerta del castillo
¡A retirar, centinelas!,
que pues una ha disparado,
señal es que ya se acerca
el enemigo y conviene
tener cerradas las puertas.
FE
¡A retirar, Esperanza!
ESPERANZA
¡Fe, a retirar!
Vanse
UNOS
¡Guerra, guerra!
BANDO DE SENTIDOS
¡Fuego, fuego!
LASCIVIA
dentro
¡Todo arda!
ENTENDIMIENTO
¿Quién vio confusión como esta!
¿Qué será aquello?
Sale
LASCIVIA
¿Qué quieres,
Entendimiento, que sea?
Que el cuartel de los sentidos,
que es donde está la flaqueza
de aquese castillo humano,
ardiendo en mi fuego queda,
por ser ellos donde más
presto mis minas revientan;
y pues haber disparado
una de sus centinelas
a todos ha puesto en arma
acude a no faltar de ella,
que pues soy por quien veniste
a hacer tan grande fineza,
tu reputación es mía.
ENTENDIMIENTO
No pocas dudas me cuesta,
pues me pone en ocasión
de que yo mismo no sepa
de mí mismo. Entendimiento,
¿tú dudas, tú titubeas
sin conocer en qué estado
te ha puesto pasión tan necia?
Que no sabes dónde ir
oyendo a unos:
UNOS
¡Guerra, guerra!
ENTENDIMIENTO
Oyendo a otros:
SENTIDOS
¡Fuego, fuego!
ENTENDIMIENTO
Y a unos y a otros:
En la nave
TODOS
¡Tierra, tierra!
ENTENDIMIENTO
¿Esto más? Cielos, ¿qué voces
son de náutica faena
las que en el mar se oyen? Pero
¿qué dudo?, si ver se deja
a los primeros albores
con que ya el alba despierta
al Sol que medio dormido
templadas luces dispensa
una nave que a lo lejos
la tierra saluda y puesta
la proa en aquesta playa
arribando viene a ella.
Conque a un tiempo en el castillo,
en el golfo y en la selva,
el ejército, la nave,
los sentidos y las bellas
virtudes repiten…
DEMONIO
¡Todos
al asalto se prevengan!
Humanos sentidos, ya
el hambre os quita las fuerzas
y el fuego os dio el temor.
SENTIDOS
¡Vamos
a salvar las vidas fuera
del castillo!
VIRTUDES
¿No es mejor
a morir en su defensa?
FILOTEA
¡A la campaña, virtudes,
antes que arrimar se atrevan
escalas a la muralla!
Vase
PRÍNCIPE
¡Amaina, amaina la vela!
Dentro
¡Guerra, guerra!
VIRTUDES
¡Al arma, al arma!
SENTIDOS
¡Fuego, fuego!
LOS DE LA NAVE
¡A tierra!
Aparécese el Príncipe de la Luz en una nave con un sobretodo de villano
PRÍNCIPE
¡A tierra!,
y nadie para tomarla
sino yo solo descienda.
Quedaos, divinas escuadras,
que me acompañáis en esta
nave que sobre las nubes
el Sol a rayos bosqueja
en láminas de zafiros
con caracteres de estrellas.
Baja al tablado
Que nadie sino yo había
de descender dije en muestra
del alto espíritu que
a esta venida me alienta,
para cuyo efecto quiero
antes que la lid se encienda
conocer por mi persona
disfrazada y encubierta
—pues para eso me vestí
esta pobre humilde jerga—
el ejército y la plaza.
—¡Ay divina esposa bella,
alma y deidad del amor,
lo que me debes! Y si esta
la primer fineza es, ¡cómo
serán las demás finezas!—
¡Qué de tiendas de campaña
tiene el enemigo en ella
coronadas de las iras
que fabricó su soberbia!
¡Qué pocos pertrechos tiene
el castillo en su defensa!
¡Oh concha de barro en que
se guarda la mejor perla
que cuajó el primer rocío,
qué de enemigos te cercan!
El campo allí en escuadrones
de bien dobladas hileras
puesto en regular batalla
para la marcha se apresta.
Allí dentro del recinto
también forma Filotea
su plaza de armas poniendo
reparos a la flaqueza
del cuartel de los sentidos,
que es adonde abrió su brecha
la mina de la Lascivia;
en cuyo intermedio a esta
parte el tirano, el soberbio
Príncipe de las Tinieblas
con el Mundo viene dando
vista a su ejército. Sea
esta de pobres pastores
choza en el monte desierta
quien de ellos me oculte… Pero
ya me han visto; la deshecha
es mejor hacer de que
no recato el que me vean.
Salen Demonio y Mundo
DEMONIO
En fin, ¿no has sabido, Mundo,
qué extranjera nave es esta
que da fondo en nuestros mares?
MUNDO
No, porque hasta ahora de ella
a tomar tierra ninguno
ha salido, que yo sepa.
DEMONIO
Tampoco yo. A ese pastor
lo pregunta.
MUNDO
¿La simpleza
de pobres pastores quieres
que tenga antes que tu ciencia
esas noticias?
DEMONIO
Bien dudas.
Haz que en toda la ribera
se formen cuerpos de guardia
porque nadie a entrar se atreva
en nuestros lindes sin que
sepamos de dónde venga,
qué cargazón la que trae,
y qué patrón la gobierna.
Y ahora pues alistados
todos los cuarteles quedan,
Mundo, tocad a rebato
y apercebid vuestras fuerzas
para el asalto, que hoy
la beldad de Filotea
ha de ser mía aunque el cielo
todo en su socorro venga.
Vanse los dos
PRÍNCIPE
Sí vendrá como no falten
virtudes que la defiendan.
Y ya que yo he conocido
la tierra a que vine y ella
no me ha conocido a mí,
pues Mundo y Demonio ciegan
al ver el tosco buriel
de humana naturaleza,
a disponer el socorro
que he de introducir dar vuelta
conviene a la nave…
Tocan cajas
Pero
¿cómo he de volver a ella?
—dejo aparte que no es
posible que yo atrás vuelva—
si me están cortando el paso
las cajas y las trompetas
que a embestir tocan a tiempo
que abriendo también las puertas
el motín de los sentidos
diciendo está Filotea:
Salen Filotea, virtudes y sentidos con espadas
FILOTEA
Villanos sentidos, ¿dónde
vais?
OÍDO
A vivir, pues no queda
otra esperanza a la vida
que contraste dos violencias
del hambre que nos desmaya
y el contrario que nos cerca
sino darnos a merced
suya.
FILOTEA
¿No es mejor que muera
el valor que no que viva
el baldón? Yo la primera
que al opósito le salga
heroicamente resuelta
a morir en la campaña
he de ser.
FE
Seguirte es fuerza
las virtudes, que en la muerte
son las que más verdaderas
amigas se muestran.
OÍDO
Eso
también disculpa el que sean
los sentidos en la muerte
los primeros que flaquean.
Tocan cajas y trompetas, y salen todos los del bando del Mundo, los sentidos se retiran, y las virtudes quedan con Filotea
DEMONIO
Avanza, que los sitiados
han hecho salida fuera
de la plaza a recibirnos.
TODOS
¡Arma, arma, guerra, guerra!
OÍDO
¡Sentidos, al monte!
SENTIDOS
¡Al monte!
Vanse
FILOTEA
Al paso, ¡ay Dios!, que me dejan
retirados los sentidos
me van faltando las fuerzas.
TODOS
¡Guerra, guerra, al arma, al arma!
MUNDO
¡Hacia allí está Filotea!
DEMONIO
¡Secuaces, a aprisionarla!
VIRTUDES
¡Virtudes, a defenderla!
PRÍNCIPE
Llegó la ocasión en que
ya es el declararme fuerza,
pero no tan declarado
que desluzga la fineza,
que hacerla y decirla viene
a ser un casi no hacerla;
Desnúdase del sobretodo, y queda con armas blancas y banda con que se cubre el rostro
y así de este blanco velo
la faz del rostro cubierta,
caballero de armas blancas,
como me vio en otra empresa
Ezequiel, me verá ahora
Príncipe de Luz en esta.
DEMONIO
Pues ya ves cuánto imposible,
ingrata, es la resistencia,
date a prisión.
PRÍNCIPE
¿Qué es prisión?
Bárbaro, ¿no consideras
que entre virtudes no tienes
poder tú para prenderla?
DEMONIO
¿Tendrasle para salvarla
tú de mí?
PRÍNCIPE
Esa competencia
dirá la batalla.
DEMONIO
Pues
¡arma, arma!
TODOS
¡Guerra, guerra!
Con estos dos versos batallan los dos Príncipes, Lascivia y Filotea, Gentilidad y Caridad, Hebraísmo y Esperanza, Apostasía y Fe
DEMONIO
Embozado aventurero,
¿quién eres? Que por las señas
el Príncipe de la Luz
darnos a entender intentas.
PRÍNCIPE
Tú lo dices.
DEMONIO
El embozo
quita y quién eres revela.
PRÍNCIPE
Soy quien soy.
Cae el Demonio, y le levanta el Mundo
DEMONIO
¡Mundo!
MUNDO
A tu lado
estoy.
DEMONIO
Dime: ¿quién pelea
tan ventajoso que esgrime
contra mí rayos su diestra?
MUNDO
Ni le conozco ni sé
quién es; solo sé que tiembla
todo mi centro al mirarle
obligándome a que tema
—cuando ya al Mundo no toca
más de que “viva quien venza”—
o que a diluvios me anegue
o a incendios me desvanezca.
Vase
DEMONIO
Gentilidad, pues el Mundo
al mejor tiempo me deja…
PRÍNCIPE
¿Cuándo el Mundo no dejó
al mejor tiempo?
DEMONIO
… que vengas
en mi ayuda espero.
GENTILIDAD
Mal
podré, que la virtud bella
de la Caridad me impide
el paso.
CARIDAD
No es porque mueras,
sino porque vivas; date
a cuartel, que mi clemencia
más te quiere reducido
que muerto.
DEMONIO
Hebraísmo, llega
tú a socorrerme.
HEBRAÍSMO
No puedo,
que harto haré en que me defienda
de la Esperanza, que es quien
lidia en mí con mayor fuerza.
DEMONIO
¡Apostasía!
APOSTASÍA
La Fe
me embaraza a que no pueda
acercarme a ti.
DEMONIO
Lascivia,
llega tú.
LASCIVIA
En vano lo intentas,
que no hay Lascivia el día que
se le opone la pureza.
DEMONIO
¡Entendimiento!
ENTENDIMIENTO
No tengo
acción que no esté suspensa
al ver la mental batalla
tan sin sangre y tan sangrienta.
DEMONIO
Ni yo acción, pues no es mío el día,
que retirarme no sea
—supuesto que es mía la noche—
hasta que la noche venga,
que si aqueste aventurero,
por ser suyo el día, se ostenta
Príncipe de la Luz, yo
también en su competencia
podré ostentarme de noche
Príncipe de las Tinieblas.
¡Toca a retirar!
Vanse tocando a retirar
VIRTUDES
¡A ellos,
mueran todos!
TODOS
¡Todos mueran!
FE
¡Filotea viva!
TODOS
¡Viva!
PRÍNCIPE
Bellísima Filotea,
pues tus virtudes obligan
a que rechazados vuelvan,
cóbrate tú en tus sentidos,
en tanto que yo con ellas
les voy siguiendo el alcance.
FILOTEA
¡Oye, aguarda, escucha, espera!
¿Pues cómo quieres dejarme
sin saber a quién le deba
tan gran fineza?
PRÍNCIPE
Eso es
forzarme a que a decir vuelva
que es hacerla y no decirla
segundo primor de hacerla.
FILOTEA
Esotro es forzarme a mí
a que no te la agradezca
en no siendo de mi esposo
el favor, que si le acepta
hasta aquí mi Fe es porqué
no sé qué rasgos, qué señas
de ser suyo da esa banda,
persuadida a que es la venda
de los ojos del amor.
PRÍNCIPE
Eso sabrás cuando venza
tan del todo a tus contrarios
que airoso a tus ojos vuelva.
Cóbrate ahora en tus sentidos
y diles cuando a ti vuelvan
que conduzgan de esa nave
los bastimentos que a expensas
mías les dará el piloto
a quien la fié, y que llena
la hallarán del trigo que
trujo de lejanas tierras
el mercader cuyo pan
tan alto misterio encierra
que no solo es pan de vida,
pero pan de vida eterna
que dejando de ser pan
es mi carne y sangre mesma.
Vase
FILOTEA
¿Tu carne y tu sangre? ¡Raro
enigma!
ENTENDIMIENTO
¡Extraña propuesta!
FILOTEA
¡Oh Entendimiento, dónde andas?
Mas no pervertido vengas.
Venid vosotros, humanos
sentidos, que la hambre vuestra
si hasta aquí fue achaque ya
desde aquí es convalecencia.
Venid, pues.
Salen los sentidos
SENTIDOS
¿A qué nos llamas?
VISTA
¡A que la Vista no vea!
OÍDO
¡A que el Oído no oiga!
OLFATO
¡A que el Olfato no huela!
GUSTO
¡A que el Gusto no distinga!
TACTO
¡A que aun el Tacto no sienta!
TODOS
¡Y a que todos descaecidos
muramos sin resistencia!
FILOTEA
No, sino a que viváis todos.
Id a esa nave bella
que viene de pan cargada
a saciar el hambre vuestra;
el piloto órdenes trae
para darle con fe cierta
de que os da en él carne y sangre
tal que aun el alma sustenta.
VISTA
Yo lo creeré si lo viere.
LOS TRES
Todos estamos en esa
opinión.
OÍDO
Si no soy yo,
que oírlo basta a que lo crea.
LOS CUATRO
La competencia dejemos
y vamos a la experiencia.
OÍDO
Vamos y cada uno siga
su dictamen.
FILOTEA
¡Oh si fuera
sombra y figura esta nave
de la nave de la Iglesia!
Vanse
ENTENDIMIENTO
¡Oh si yo a mí me bastara
a que me dude y me entienda!
Confuso Entendimiento,
que a la mira has estado
de cuanto aquí ha pasado
más absorto y atónito que atento,
procura reducir el pensamiento
a práctico sentido:
¿qué has visto? ¿qué has notado? ¿qué has oído?
He visto un sitio puesto;
he notado un socorro tan dispuesto
en militar doctrina tan extraña
como que el Mundo vea en su campaña
que cuando hay en la fe solicitudes
contra los vicios vencen las virtudes.
Esto he visto y notado; ahora —pasando
el que un afecto me arrastró a su bando—
vamos a lo que he oído:
¿qué pan este será que introducido
en socorro del alma…?
Sale
APOSTASÍA
Entendimiento,
en tu busca venía.
ENTENDIMIENTO
¿Qué traes, Apostasía,
que vienes sin color y sin aliento?
APOSTASÍA
Tráigome a mí, que es mi mayor tormento.
Quedamos, si bien te acuerdas,
que en las dudas que padezco
acerca de un vivo pan
que yo ni alcanzo ni entiendo
pretendía consultarte
para que con tu consejo
eligiese lo mejor.
Por entonces no hubo tiempo,
conque dejando pendiente
la razón de mi argumento
salimos a la campaña.
ENTENDIMIENTO
Ya está de más todo eso.
APOSTASÍA
Retirámonos vencidos
y mientras se van rehaciendo
las tropas para volver
yo de mi cuartel saliendo
en busca tuya a lo largo
vi que iban yendo y viniendo
desde el castillo a la nave
y desde la nave luego
al castillo los sentidos,
el socorro introduciendo
del pan en la plaza; y como
a un tiempo en mí concurrieron
embozo, socorro y nave
y pan, hice nuevo acuerdo
de que dijiste: “quizá
el asalto o el encuentro
disolverá la cuestión”.
ENTENDIMIENTO
Dije bien, pues eso mesmo
que entonces acaso dije
más que acaso fue proverbio.
Ya todo está sucedido.
APOSTASÍA
¿Cómo?
ENTENDIMIENTO
Como pretendiendo
acercarme a Filotea
no pude, conque no lejos
oí decir al embozado
que iba el alcance siguiendo
que era el pan de su socorro
su carne y sangre, alma y cuerpo.
APOSTASÍA
¿Y tú qué concepto hiciste
al oírlo?
ENTENDIMIENTO
¿Qué concepto
había de hacer sino…
APOSTASÍA
Di.
ENTENDIMIENTO
… pensar que anda aquí misterio
tan alto que no le es dado
al humano entendimiento
comprenderle?
APOSTASÍA
Pues porqué
veas que le es dado, siendo
incomprensible, no darle
crédito ninguno, intento
—a las escuelas dejando
los lógicos argumentos—
convencerte con la real
prueba de un práctico ejemplo.
Los sentidos van pasando,
como dije, conduciendo
desde la nave al castillo
el pan de su bastimento.
Lleguemos a ellos, pues no
es posible conocernos,
que a los sentidos no toca
conocer entendimientos;
y como con una voz
sola te arguyan, no quiero
tener de ti más victoria
que verte concluido de ellos.
ENTENDIMIENTO
Pues ya que pasando van,
llega, que escucharlos quiero.
Sale la Vista atravesando el tablado y así los demás sentidos, yéndose
APOSTASÍA
Vista, sepa un forastero
qué es lo que ahí llevas.
VISTA
Pan.
APOSTASÍA
Siendo pan, ¿como creeré,
que en él encerrado está
aquel llovido maná
que unión de manjares fue?
Si a la vista es pan ¿podré
persuadir yo a mi deseo
que sea carne? Es devaneo,
que en las dudas con que lucho
no he de creer lo que escucho
primero que lo que veo.
ENTENDIMIENTO
A eso sujetos están
los sentidos.
APOSTASÍA
No están, pues
lo dudan. Tacto, ¿qué es
esto que conduces?
Sale
TACTO
Pan.
Vase
APOSTASÍA
Vianda sembrada y nacida
en el árbol de la muerte,
pues das de una misma suerte
a unos muerte y a otros vida:
pan al tacto es tu comida;
pues ¿cómo a creer me provoco
ser carne? Fuera estar loco,
que contra mi mismo ser
lo que oigo no he de creer
primero que lo que toco.
ENTENDIMIENTO
A los accidentes dan
crédito la Vista y Tacto,
que no a la sustancia.
APOSTASÍA
Olfato,
¿qué es eso que ahí llevas?
Sale
OLFATO
Pan.
Vase
APOSTASÍA
Blanco rocío que llora
cuajado sobre el vellón
de la piel de Gedeón
el rosicler de la aurora:
si al Olfato, que te ignora
carne, basta por consuelo
ser pan, ¿por qué a mi desvelo
le quieres dar a entender
que lo que oigo puede ser
primero que lo que huelo?
ENTENDIMIENTO
Como todos al fin van
de responder libremente
no más que en el accidente.
APOSTASÍA
Gusto, ¿qué es aquesto?
Sale
GUSTO
Pan.
Vase
APOSTASÍA
Espiga que en la erial
tierra donde te sembraste
con la sangre te regaste
de tu mismo mayoral:
palabra fuiste inmortal,
pero a creer no me ajusto
que aquí lo eres, que no es justo
contrato ni creer espero
lo que otro dice primero
que lo que yo mismo gusto.
¿Qué dirás ahora?
ENTENDIMIENTO
Que intento
en vano responder bien,
que en llegando a esto también
se pasma el Entendimiento.
Poderoso es tu argumento,
pero oigamos al Oído.
APOSTASÍA
¿Para qué?, que es un sentido
que del aire alimentado
no tiene determinado
más objeto que el sonido.
ENTENDIMIENTO
Con todo eso yo he de ver,
por si otro misterio esconde,
lo que el Oído responde.
APOSTASÍA
Pues llégalo tú a saber,
que yo no quiero tener
tan repetido el afán
que cuatro sentidos dan.
ENTENDIMIENTO
Oído, ¿qué llevas aquí?
Sale
OÍDO
Aunque vi pan, pan olí,
gusté pan y toqué pan,
llevando a todos la palma
bien que es a decir me atrevo
carne y sangre el pan que llevo
para socorro del alma.
ENTENDIMIENTO
El Entendimiento calma,
porque contra lo que ve
cómo hacerle creer no sé
que es lo que no ve.
OÍDO
Yo sí.
APOSTASÍA
¿Quién te ha persuadido a ti
que eso puede ser?
La Fe,
la Fe que en alcance tuyo
desde aquel pasado encuentro
en que de su gremio huido
vino a hallarte en otro gremio,
habiéndote allí de vista
perdido, en tu seguimiento
viene a proseguir la lid
para que tu vencimiento
conste en singular batalla
cara a cara y cuerpo a cuerpo
antes que a las manos lleguen
retirada y seguimiento.
Saca la espada. ¿A qué esperas?
Sale
APOSTASÍA
A sacarla no me atrevo,
que ya sé cuán ventajosa
lidias, Fe, y que yo no puedo
de ti aun antes que la empuñes
defenderme sino huyendo.
FE
Seguirete yo.
APOSTASÍA
Pues ya
sabes la razón que tengo,
de parte de mi razón
detenla tú, Entendimiento.
Vase
ENTENDIMIENTO
¡Oye!
FE
¡Quita!
ENTENDIMIENTO
¡Advierte!
FE
¡Aparta!
Oído, ve en su seguimiento
de parte tú de la mía;
no escape de ambos, supuesto
que hay quien a la Fe se oponga.
OÍDO
Sí haré, siempre atento al duelo
en que quedan empeñados
la Fe y el Entendimiento.
Vase
FE
En fin, ¿tú eres contra mí?
ENTENDIMIENTO
No, que en el humano fuero
haberse de mí fiado
basta para hacer empeño
en su defensa.
FE
¡Ay de ti,
infelice, que no es eso!
ENTENDIMIENTO
¿Pues qué es?
FE
Que prevaricado
estás de lascivo afecto,
que es la dispuesta materia
para ir de un yerro a otro yerro.
ENTENDIMIENTO
Eso fuera bueno cuando
la fuerza de su argumento
no me hubiera convencido.
FE
Según eso ya no tengo
para qué seguirle a él
si en ti su cómplice encuentro.
Saque contra ti la espada
que para él empuñé.
ENTENDIMIENTO
Eso
es querer que yo la mía
saque también defendiendo
su opinión y mi opinión.
Hacen las acciones que dicen los versos
FE
Solo en verte partir veo
que vienes perdido.
ENTENDIMIENTO
¿Cómo?
FE
Como no has partido recto.
ENTENDIMIENTO
¿Qué más recto que lo que
huelo, gusto, toco y veo
creo antes que lo que oigo?
Conque de mi parte tengo
práctico ejemplo en los cuatro
sentidos tuyos.
FE
A eso
responderá en el Oído
quizá otro práctico ejemplo.
ENTENDIMIENTO
¿Pues qué oyó?
FE
“Yo soy el vivo
pan que desciende del cielo”.
Mira sobre tu flaqueza
ganancia en el primer tercio.
ENTENDIMIENTO
¿Qué ganancia si librando
corro por los filos mesmos
en tus últimos la fuerza?
FE
Saldré al reparo diciendo
que también oyó el Oído:
“El pan que daros ofrezco
verdaderamente es
comida y bebida, siendo
mi carne y mi sangre”.
ENTENDIMIENTO
Yo
al atajo, no creyendo
que pueda transustanciarse
un objeto en otro objeto,
a cuya proposición
hubo quien dijo: “Arrojemos
en el madero este pan”.
FE
Poco ese acometimiento
da que temer, que “quien come
este pan vive en eterno”,
y en el madero ganarte
la cruz de la espada intento.
ENTENDIMIENTO
¿La herida de conclusión
pensaste que me habías hecho?
Pues no, que en la general
me pondré con que no niego
el poder: el modo dudo.
FE
Ya es de proporción el medio.
¿Cuál es más, hacer de nada
algo o de algo que está hecho
hacer otra cosa?
ENTENDIMIENTO
Claro
está que a lo que no veo
con ser darle ser es más
que a un ser dar otro, supuesto
que unas cosas de otras cosas
ellas mismas se hacen.
FE
Luego
puedo con tu razón misma
gozar de tu movimiento.
Quien pudo hacer porque quiso
y supo ángeles y cielos
y ostentándose criador
Sol, Luna, estrellas, luceros,
fieras, aves, peces, flores
y hombres de nada, ¿no es cierto
haría el pan carne el día que
quiso, pudo y supo hacerlo?
ENTENDIMIENTO
Sí, pero ¿quién será ese
para el propósito nuestro
con tantas señas de Dios?
FE
En propiedad nadie, pero
en similitud aquese
embozado aventurero
que Príncipe de la Luz,
en sombras de blanco velo
enamorado del alma
viene a librarla en su riesgo.
Mira ahora si podrás
excusar, Entendimiento,
la herida de conclusión,
pues en la fuerza del duelo
contra los sentidos es
de Gregorio el argumento.
ENTENDIMIENTO
Con todo eso, todavía
yo lo dudo.
Sale Oído
OÍDO
Yo lo creo.
Date a prisión. Llega, Fe,
y entre los dos le llevemos
cautivo al castillo.
FE
Ven,
ingrato.
ENTENDIMIENTO
Mi error confieso.
FE
Eso asegure tu vida;
Tocan cajas a lo lejos
y ahora, pues vuelve el estruendo
de retirada y alcance,
porque se animen los nuestros
y los contrarios desmayen,
que lleva, repita el eco,
por el Oído la Fe
cautivo al Entendimiento.
Todos, y cajas dentro, y sale Lascivia
TODOS
…por el Oído la Fe
cautivo al Entendimiento.
LASCIVIA
“¡Por el Oído la Fe
cautivo al Entendimiento!”
¿Qué escucho, cielos?
Las cajas
TODOS
¡Al arma!
LASCIVIA
¿Pero qué dudo? ¿Qué afecto,
si hay Fe, a la Fe no se rinde?
Dentro
DEMONIO
En este monte podemos
retirarnos, ya que no
es posible defendernos.
Dentro
PRÍNCIPE
En el monte sabré yo
vencer aunque sea muriendo.
TODOS
¡Arma, arma, guerra, guerra!
LASCIVIA
En sangre y en polvo envueltos
como locos andan todos,
pero ¿qué mucho si oyeron
que la Fe por el Oído
cautivó al Entendimiento?
Y no es esto lo peor,
sino estar desde aquí viendo
segunda vez de vencida
roto el ejército nuestro.
No hay virtud que victoriosa
no blasone de su opuesto:
la Caridad del gentil
lleva derrotado el tercio
y la Esperanza es la que
hace más daño al hebreo.
El Príncipe de la Luz
al cuartel acometiendo
del de las Tinieblas no hay
quien no se rinda a su esfuerzo
Terremoto
y aun ellas parece que
hacen también sentimiento,
pues de súbito accidente
el Sol fallece cubierto
de negras sombras…
UNOS
¡Qué asombro!
OTROS
¡Qué prodigio!
Sale
MUNDO
¡Qué portento!
LASCIVIA
¿Qué es eso, Mundo?
MUNDO
No sé
si ha de bastarme el aliento:
cuando ya de la victoria
cantaba el Príncipe excelso
de la Luz el triunfo, vino
del cuartel de los hebreos
en desmandado diluvio
de agudas flechas de acero
tal número que en costado
y pies y manos le hirieron,
a ocasión que las virtudes
arrastraban los trofeos
cada cual que había ganado,
de manera que con ellos
victoriosas y con él
desconsoladas a un tiempo,
estremecidos los montes
y encapotados los cielos,
le traen al castillo, donde
su lauro es triunfar muriendo.
LASCIVIA
Como Filotea no sabe
lo trágico del suceso,
celebrando lo glorioso
sale en su recibimiento,
conque cánticos y horrores
todos se mezclan diciendo:
TODOS DEL BANDO DEL MUNDO
¡Fuerza es darnos por vencidos
y por locos cuando vemos
que la Fe por el Oído
cautivó al Entendimiento!
Cajas y música y terremoto a un tiempo
MÚSICA Y SENTIDOS
En hora dichosa venga
coronado de trofeos
el Príncipe de la Luz
en feliz socorro nuestro.
FILOTEA
dentro
No prosigáis el aplauso,
pues ya es tristeza el contento.
Salen por una parte la Caridad y la Esperanza trayendo al Príncipe entre las dos herido, y como presos salen con ellos Demonio, Apostasía, Gentilidad y Hebraísmo, y por otra Filotea, los sentidos, la Fe, Entendimiento y Ateísmo
FILOTEA
¿Vos victorioso y herido,
vos triunfante y vos sangriento?
¿Tanto, señor, mi socorro
os cuesta?
PRÍNCIPE
Sí, que no menos
precio que mi sangre quise
fuese de tu vida el precio.
Vencidos tus enemigos
vienen.
ESPERANZA
A tus plantas puesto
el Hebraísmo lo diga,
a quien la Esperanza preso
trae en su error.
CARIDAD
Y a tus plantas
lo diga también sujeto
el Gentilismo a quien yo,
como Caridad, reservo
de la prisión porque dado
a cuartel que viva intento.
PRÍNCIPE
Para que estén a las tuyas
con los demás los acepto.
Llegad, pues, llegad los dos,
tú que ocupaste el izquierdo
lado en la batalla llega
por él; tú por el derecho,
pues el derecho ocupaste.
JUDAÍSMO
Yo rebelde a tu precepto
llegaré con repugnancia
de no conocerte dueño.
GENTILIDAD
Yo voluntario te pido
que cuando estés en tu reino
te acuerdes, señor, de mí.
DEMONIO
¿Qué jeroglífico, cielos,
de réprobos y elegidos
son hebraico y gentil pueblo?
OÍDO
También a tus plantas yo
te rindo el Entendimiento
cautivo por el Oído.
ENTENDIMIENTO
Y yo mi arrepentimiento.
MUNDO
Mundo soy: “viva quien vence”
fue mi más vulgar proverbio;
y así Demonio, Ateísmo
y Apostasía a su obsequio
añado, fiando en su triunfo
que ha de ser todo su imperio
de un pastor y de un rebaño.
DEMONIO
¡Qué ira!
APOSTASÍA
¡Qué rabia!
ATEÍSMO
¡Qué incendio!
PRÍNCIPE
Ya, divina esposa mía,
que socorrida te dejo,
vencidos tus enemigos,
tus sentidos satisfechos,
victoriosas tus virtudes,
y cumplidos tus deseos,
queda en paz.
FILOTEA
¿Pues no me basta,
señor, el gran desconsuelo
de quedar sin ti, sino
el de ver que no merezco
verte el rostro?
PRÍNCIPE
No te espantes,
porque aún no ha llegado el tiempo.
FE
Perdona, que sí ha llegado.
PRÍNCIPE
¿Cómo?
FE
Corriéndote el velo
Quítale la banda del rostro
la Fe, que sin verte ve
tu divino ser inmenso
cuando la contemplación
la arrebata el pensamiento.
FILOTEA
Si mi desconsuelo era
irte sin verte, te ruego
mires habiéndote visto
cuál será mi desconsuelo.
No te vayas.
PRÍNCIPE
No me voy,
porque contigo me quedo.
FILOTEA
¿Cómo?
PRÍNCIPE
La Fe que corrió
de mi rostro el blanco velo
correrá otro velo blanco
en que me vea tu celo
con los ojos de la Fe
triunfante en alma y en cuerpo.
Vase
TODOS
¿Qué velo será?
Descúbrese un altar con Hostia y Cáliz, y allí junto un Niño
NIÑO
Este blanco
pan que descendió del cielo
en que mi carne y mi sangre
fue de tu socorro el precio.
A él se postrará rendido
por la Fe el Entendimiento,
por amor la Caridad,
la Esperanza por el premio;
la Apostasía vencida
de todos sus argumentos,
la Gentilidad postrada,
y el espíritu soberbio
del Príncipe de Tinieblas
le adorará a su despecho,
corregida la Lascivia,
y todos juntos diciendo:
TODOS
A tan alto sacramento
venere el Mundo rendido,
pues es último argumento
que la Fe por el Oído
cautivó al Entendimiento.

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