Personajes
- EL FUROR
- EL HOMBRE
- LA ENVIDIA
- TEOS
- LA INOCIENCIA
- LA CARIDAD
- LA MENTIRA
- LA VERDAD
- EL MUNDO
- LA CULPA
- CUATRO CAUTIVOS
- UN NIÑO
- MÚSICOS
En el primero carro que será una galera negra sobre ondas de llamas, pintados sus gallardetes dedragones, y por quilla de su proa una serpiente, aparecerá en la proa el Furor, junto al árbol mayor la Envidia y al remo en una banda el Hombre decautivo, y en otra la Malicia y otros cuatro forzados, dos a cada lado, y mientras se representan los primeros versos, da vueltas al tablado.
FUROR
Amáinese la vela,
y sin las alas con que nada o vuela
ese neblí marítimo del viento,
boreal delfín del húmedo elemento,
al impulso no más del remo trate
vencer las iras de uno y otro embate,
con que el aire y el mar nos hacen guerra,
hasta tomar el puerto; en cuya tierra,
cierta la entrada, incierta la salida,
el laberinto yace de la vida;
porque ya que pirata me disfama,
alguien que bestia de la mar me llama,
es bien mostrar que el atributo apruebo,
cuando del corso que he corrido, llevo
al Hombre, y sus Afectos amarrados,
al remo destinados,
a ser pasto del monstruo, que en su centro,
de humanas vidas se alimenta dentro:
y así, rompiendo la erizada valla
del golfo del vivir, boga canalla.
HOMBRE
Si en sagradas lecciones,
tal vez las aguas son tribulaciones,
aún cuando voluntario sus festivas
playas navega el Hombre en aguas vivas;
mal hoy forzado, a contrastar se atreve,
en muertas aguas páramos de nieve,
contra la dura desigual batalla
de opuesto temporal.
FUROR
Boga canalla,
sin que tu Culpa extrañe mi castigo,
puesto que tu Malicia va contigo,
y los varios Afectos que tras ella
derrotaron el rumbo de tu estrella,
hasta dar en mis manos.
MALICIA
Ya sé, Furor, que en piélagos humanos
la divina justicia
de Dios condena al Hombre y la Malicia
de sus Afectos, al fatal extremo
del remo del vivir trae; pero el remo,
para romper deste aterido yelo
la verdinegra bruma, no se halla
con fuerzas mi poder.
FUROR
Boga canalla.
TODOS
¡Cielo, piedad en tanto desconsuelo!
FUROR
Cerrado está, no hay qué llamar al cielo:
y tú, Envidia, pues fuiste
la que a la muerte abriste
la puerta la primera,
ya que no puedes penetrar la esfera
del sol, al tope de esa gavia sube,
y coronando de una, y otra nube
el rizado penacho de tus plumas,
arbitrio infiel de ráfagas y espumas,
mira si algún celaje,
a pesar del ultraje,
que olas amontonando, nos le encubre;
del mundo el laberinto se descubre,
a que van condenados
(ya lo dije) estos míseros forzados,
a quien la ley de su infelice suerte
llamó a la vida, y destinó a la muerte.
Sube la Envidia en elevación arrimada al árbol mayor y da la vuelta la nave.
ENVIDIA
Ya elevada en el viento,
con las fáciles alas de mi aliento,
registro la campaña,
que transmutó de piélago en montaña
ingeniero el motín de la tormenta;
y por más que la vista mire atenta
poner al mar en varios horizontes,
titán de nieve, montes sobre montes;
sola una nave veo,
que al parecer también trae su deseo
en demanda del puerto,
quizá del mismo bárbaro desierto;
pues dice al huracán que la acomete.
Da vuelta la nave que estará fundada sobre ondasde nubarrones azules y sus flámulas encarnadascon hostias y cálices, y vese en la popa Teos de galán, la Caridad en el árbol mayor, y la Inocienciaen la proa, y los músicos de marineros.
TEOS
¡Amaina la mayor!
CARIDAD
¡Hiza el trinquete!
TEOS
¡Alarga la bolina!
INOCIENCIA
Hoy serán estos piélagos la ruina,
con sañuda violencia
grande, Teos, de ti y de tu Inociencia.
TEOS
No temas, que esta nave,
que nadar y volar a un tiempo sabe,
aunque se ve impelida,
contrastada será, no sumergida,
porque navega al norte de una estrella,
con quien el sol su resplandor no mide;
pues como estrella de la mar preside
a los influjos de ella,
intacta, pura, clara, limpia y bella;
en cuya confianza, hasta la entena,
pues de plumas de amor te miras llena,
¡oh, Caridad, asciende, y de ella avisa,
si población o monte se divisa!
Sube la Caridad en elevación, arrimada al árbol y da vuelta la nave.
CARIDAD
Ya en el viento elevada,
dejando una galera zozobrada,
de la tormenta que también padece,
paso adelante, donde se me ofrece
el lejano celaje de una sierra.
ENVIDIA
Ya el puerto se descubre; tierra.
CARIDAD
Tierra.
INOCIENCIA
¿Eso dices tan fría?
Dilo, pidiendo albricias de alegría.
Dan vueltas la galera y la nave cantando Esperanza y Envidia y respondiendo Furor a cada una.
ESPERANZA
Mortales, albricias…
CORO 1.º
Mortales, albricias…
ENVIDIA
Albricias, mortales…
CORO 2.º
Albricias, mortales…
ESPERANZA
… que ya destos golfos…
CORO 1.º
… que ya destos golfos…
ENVIDIA
… que ya destos mares…
CORO 2.º
… que ya destos mares…
ESPERANZA
… vencidas las sañas…
CORO 1.º
… vencidas las sañas…
ENVIDIA
… templadas las iras…
CORO 2.º
… templadas las iras…
ESPERANZA
… el puerto se ve…
CORO 1.º
… el puerto se ve…
ENVIDIA
… la tierra se mira…
CORO 2.º
… la tierra se mira.
TODOS
Albricias, mortales, albricias, albricias.
Habiendo dado una y más vueltas pasan de costadoal tablado.
FUROR
A costa, a costa, pues ya
a vista del puerto, cesan
las iras del mar.
TEOS
A costa,
pues ya el mar sus furias templa.
UNOS
Buen viaje.
OTROS
Buen pasaje.
FUROR
Haced salva a esas riberas.
Disparan de la galera.
TEOS
No hagáis a esos montes salva.
FUROR
Por si acaso sale a ellas
Ariadna.
TEOS
Que no es tiempo
que yo con estruendos venga.
UNOS
Buen viaje.
OTROS
Buen pasaje.
FUROR
Echa el áncora y aferra.
TEOS
Echa la sonda y da fondo.
LOS DOS
Y digan voces diversas.
TODOS Y MÚSICA
Mortales, albricias,
albricias, mortales,
que ya destos golfos,
que ya destos mares,
vencidas las sañas,
templadas las iras,
el puerto se ve,
la tierra se mira,
albricias mortales, albricias, albricias.
FUROR
Ya que inquietamente quieta
la quilla está sobre el ferro,
conmigo al esquife venga
ese mísero cautivo,
y amarrado a la cadena,
arrastre tras su Malicia
sus afectos y potencias.
Aquí pasan nave y galera de costado al tablado dela representación.
HOMBRE
¡Si esto es nacer a morir,
Dejan todos los remos y levantándose con cadenas a los pies bajan por el escotillón que subieron.
siendo en metáfora nueva,
deste bajel las entrañas
las que en su seno me engendran,
con cuyo dolor de parto
la Humana Naturaleza
me aborta, paciencia, cielos!
LOS CUATRO
¿Quién ha de tener paciencia
1.º
Si vil.
2.º
Si esclavo.
3.º
Si herrado.
4.º
Si abatido
LOS CUATRO
A ver te llegas
hoy con todos tus Afectos?
HOMBRE
Ya lo veo; y pues es fuerza
que el Hombre a que muera nazca,
nazca yo para que muera.
Vase el Hombre y esclavos por el escotillón de la galera.
TEOS
Ya que en la amarra la nave
tranquilamente serena
goza de la paz del puerto,
todos me esperad en ella;
y conmigo en el esquife,
a inquirir qué playa es esta
sola la Inociencia salga.
INOCIENCIA
Muy buen compañero llevas,
si acaso es tierra enemiga,
para lo que te acontezca.
TEOS
¿Cómo?
INOCIENCIA
Como apenas yo
mirare el peligro cerca,
cuando me deje matar,
aún sin ponerme en defensa.
TEOS
¿Por qué?
INOCIENCIA
Porque esta enseñanza
quede al mundo, cuando vea,
que lo primero que muere
en el Hombre es la Inociencia.
TEOS
No harás tal, que vas conmigo.
FUROR
La salva a repetir vuelva
mi venida.
TEOS
La mía no,
que aún no es tiempo que se sepa
y así, tu voz, Caridad,
acompañe lisonjera
solo al militar estruendo
de sus cajas y trompetas.
LOS DOS COROS
Mortales, albricias,
albricias, mortales,
que ya destos golfos,
que ya destos mares,
vencidas las sañas,
templadas las iras,
el puerto se ve,
la tierra se mira,
albricias mortales, albricias, albricias.
Con esta repetición, haciendo salva la galera y sonando juntas Música, cajas y trompetas danvuelta ella y la nave, bajan de las apariencias Envidia y Esperanza y desapareciendo todos salen al otro lado la Verdad y la Mentira, como que han escuchado las salvas a lo lejos.
MENTIRA
Ya que al compás desta salva,
menos brava, menos fiera,
la inquietud del mar permite
que los perfiles se vean
de aquel último horizonte,
desvaneciendo las sierras
de espuma, que pretendieron
poner su línea mas cerca.
Salgamos a ver si acaso
aquella garza pequeña,
que cuando se encumbra nada,
y cuando se abate vuela,
es el bajel del furor
de la Culpa, con la presa
de las víctimas humanas,
que nuestro monstruo alimentan.
VERDAD
¡Qué contrario es mi motivo
del tuyo! Pues si yo atenta
al mar salgo, no es a causa
de que ese tributo venga
en aquel negro bajel,
que a nuestro puerto navega
del poniente, sino a causa
de que esotra blanca vela,
que viniendo del oriente,
es el austro el que la alienta,
sea la que ha de traer,
si doy crédito a las ciencias,
que han antevisto esta dicha,
el trigo de lejas tierras,
en cuya abundancia estriba
el remedio que se espera
contra ese encerrado monstruo.
MENTIRA
¡Oh que esperanza tan necia!
VERDAD
Más lo es tu desconfianza.
MENTIRA
¡Que siempre has de ser mi opuesta!
VERDAD
Claro está, si siempre tú,
altiva, sañuda y fiera,
del Furor enamorada,
te obligas de sus cautelas,
sin dar crédito a verdades;
que astrólogos los profetas,
a merced del cielo han visto.
MENTIRA
¿Que va que decirme intentas,
si yo las cautelas sigo,
y tú las verdades, Fedra,
que soy la Mentira yo,
y tú la Verdad?
VERDAD
Si llegas
a interpretar nuestros nombres,
para que dos luces tengan
dentro de una alegoría
divinas y humanas letras,
si diré pues de Ariadna
tu nombre con Ari empieza,
hebrea voz, que significa
león, cuyas garras y presas,
estragos son, y remata
en Adna, que se interpreta
(el mismo idioma lo diga)
dominatriz; de manera,
que Señora del León,
toda eres iras violentas:
y así, te pones de parte
de esa encarcelada fiera,
que atemorizada tiene
toda la naturaleza,
siempre con ceño contraria,
siempre con desdén opuesta
a la prevista verdad,
que ha de redimirla della:
cuyas señas con mi nombre
convienen, pues son sus señas
ser clara, pura, y ilustre;
y esto significa Fedra
en la griega frase, quien
lo dudare podrá verla,
y no extrañará que aquí
en la alegórica escena
del laberinto del mundo,
Fedra, y Ariadna sean
la Mentira, y la Verdad.
MENTIRA
Si extrañará si a ver llega
que somos las dos hermanas,
y de una naturaleza
no son Mentira y Verdad.
VERDAD
Sí son; u di, ¿quién engendra
a la Mentira?
MENTIRA
El concepto
que uno quiere formar de ella.
VERDAD
¿Quién la concibe?
MENTIRA
La mente.
VERDAD
¿Quién la alimenta?
MENTIRA
La idea.
VERDAD
¿Quién la pare?
MENTIRA
La lengua es
quien la pare.
VERDAD
Luego es cierta
cosa Mentira y Verdad
nacer de una madre mesma,
pues a la Verdad también
el concepto es quien la engendra,
la Mente quien la concibe,
la idea quien la alimenta,
y hermana de la Mentira
es quien la pare la lengua;
y así, el que hermanas seamos
no desdice a esta sentencia,
pues para nacer hermanas,
no implica nacer opuestas.
MENTIRA
Contra esa sofistería
razón hay…
La salva.
DENTRO
¡A tierra, a tierra!
MENTIRA
Pero aunque la haya, el silencio
por agora la suspenda,
que al ver que ya ha dado fondo
el buque de esa galera,
cuyas flámulas tremolan
las coronadas empresas
del dragón, a cuyo pasto,
el furor que le alimenta
tray tantas vidas: no quiero
responder, pues más me lleva
darle a él una bienvenida
que a ti una mala respuesta.
VERDAD
¿Es posible que de ver
estas lástimas te alegras?
MENTIRA
Sí, porque al fin son trofeos
de un amante; y porque veas
cuanto su venida estimo,
tengo de ser la primera
yo que la gala le cante,
dándole la norabuena.
VERDAD
Canta tú, que yo porque
el hombre mire y atienda,
que a un tiempo el llanto y la risa,
le reciben a las puertas
del nacer, lo que tú cantes
lloraré, sin que la letra,
ni el tono en las dos distinga
más que sola la cadencia.
MENTIRA
Cantando
Si a una deuda obligada naturaleza,
VERDAD
Llorando
Si a una deuda obligada naturaleza,
MENTIRA
Cantando
el furor de la Culpa cobrarla intenta.
VERDAD
Llorando
el furor de la Culpa cobrarla intenta.
MENTIRA
Cantando
Norabuena triunfante del hombre venga.
VERDAD
Llorando
Venga norabuena.
MENTIRA
Ves como lo que yo digo
dices.
VERDAD
Sí, con diferencia,
de que esto es conformidad,
y eso es ira.
MENTIRA
Cantando
Aunque lo sea.
Y pues es del cielo justa sentencia.
VERDAD
Llorando
Pague. Y pues es del cielo justa sentencia.
Los dos cantando y llorando.
MENTIRA
Pague su deuda el hombre.
VERDAD
Pague su deuda.
Las cajas, y salen del carro de la galera el Hombre, la Malicia y los cuatro afectos con cadenas al pie, yel Furor detrás y desde la nave Teos y Inociencia.
HOMBRE
Recibirme risa y llanto
a un mismo tiempo, bien muestra
que esto es Mundo.
MALICIA
Si, que en él
siempre mezclados se encuentran
la tristeza y la alegría.
INOCIENCIA
Señor, ¿qué provincia es esta,
Retirados Teos y Inociencia.
que unos cantan y otros lloran,
unos triunfan y otros penan,
y si a la letra atendemos,
todo es una cosa mesma?
TEOS
Retírate agora y calla,
después lo sabrás.
MENTIRA
Pues llega
ya el Furor, vuelva mi canto.
VERDAD
Y también mi llanto vuelva.
Cantando y llorando.
LAS DOS
Y pues es del cielo justa sentencia,
pague su deuda el hombre,
pague su deuda.
FUROR
A la Mentira
Sirena destas montañas,
que al revés de otras sirenas,
ellas llaman desde el mar
a quien pasa por la tierra,
y desde la tierra tú
llamas al que el mar navega;
con tan mejorado riesgo,
como ser la competencia,
tú para darle la vida,
y para matarle ella.
Pirata del mar me llama
no sé qué docta sentencia,
a cuyo concepto, en corso
salí a costear las riberas,
que boga el mar de la vida,
haciendo esclavos que sean,
sacrificio a tus pies antes,
y después a mis violencias.
El tributo que a tu padre
paga la naturaleza
(y siendo tu padre el mundo,
está el cobrarle a mi cuenta)
es el hombre, sin que haya
librádose de mi fuerza
ninguno, porque ya sabes
que yo en su lugar debiera
suplir, padeciendo yo
todo lo que él no padezca.
Y así el hombre, y la familia
de afectos, que tras sí lleva
su Malicia, esta a tus plantas:
llega, pues, esclavo, llega
a la verdad que idolatro,
y pon esta dicha a cuenta
de otras desdichas, supuesto
que al contemplar su belleza,
podrás quizá lisonjearlas,
ya que no podrás vencerlas.
Llega a la Verdad el Hombre.
HOMBRE
Humildemente postrado,
os suplico, deidad bella,
os doláis de mis desdichas.
TEOS
Aparte
No mal sus yerros enmienda
hoy el Hombre; pues llorando,
a la Mentira se deja,
y se pasa a la Verdad.
FUROR
¡Qué haces, loco, que no es esa
la que yo quiero, y que quiero
que tú sirvas y obedezcas!
HOMBRE
Si una al ver mis penas llora
y otra canta al ver mis penas,
¿a quién quieres que me incline,
sino a la que hay qué agradezca?
Y pues es el primer yerro
en que un desdichado acierta,
doleos vos de mis desdichas,
y más que esotra se ofenda.
VERDAD
Para sentirlas yo, ociosa
fue la equivocación vuestra,
de que son buenos testigos
las lágrimas que me cuestan.
MENTIRA
¿Que soberbia de su yerro
estarás?
VERDAD
Si bien lo piensas,
mas de sus yerros estoy
lastimada que soberbia.
FUROR
Pues para que no lo estés,
la muerte le daré.
MENTIRA
Espera,
que es muy ilustre castigo
para tan infame ofensa.
Ese encarcelado monstruo
me vengará, cuando sea
su suerte entregarle a él;
y hasta entonces, porque tengas
tú el aplauso deste triunfo,
él la infamia de esta afrenta.
Fedra el dolor de esta ruina,
yo el gusto de esta tragedia,
siendo mi voz, y su llanto
el pregón de la sentencia:
marcha tú con él, y él
a vista del mundo venga,
pues para no verlo el mundo,
¿de qué sirve que uno venza?
FUROR
Dices bien: hasta llegar
de su palacio a la excelsa
corte, prosiga la marcha.
Las cajas.
HOMBRE
¿Cuándo, cielos, mis miserias
ablandarán tus oídos?
MALICIA
Tarde, o nunca, mientras llevas
tras ti, y tras mí tus afectos.
INOCIENCIA
Señor, mala gente es esta,
volvámonos a la nave.
TEOS
Oye, ve, y calla, Inociencia.
FUROR
A la Verdad
Ven, y si lo que él padece
tú has de sentir, considera
que tienes que sentir mucho,
porque hay mucho que él padezca.
VERDAD
Quizá mi llanto algún día
podrá ser que limar pueda
sus prisiones.
FUROR
Son muy duras,
y tus lágrimas muy tiernas.
MENTIRA
¿En qué fundas tu esperanza?
VERDAD
En que llora, y en que venga
alguien quizá en esa nave,
que sus rigores suspenda.
FUROR
De aquesa nave, hasta agora
ninguno ha tomado tierra.
TEOS
Que he tomado tierra duda.
INOCIENCIA
¿De que quieres que lo sepa,
si tú lo recatas dél?
FUROR
Y cuando la tome, es fuerza
que sepa, quien, como y cuando,
y si es humano le prenda;
y así, pues solo es el llanto
el consuelo que le queda,
ni aún ese ha de tener, preso
le obligare a cantar; ea,
esclavos acompañad
la dulce voz lisonjera
de quien mis dichas aplaude,
de quien mis triunfos celebra.
HOMBRE
¿Cómo quieres que cantemos
cautivos en tierra ajena?
MALICIA
En las copas de los sauces
colgamos arcos y cuerdas.
LOS CUATRO
Las cítaras de las ramas
allá quedaron suspensas.
FUROR
Si en vuestra captividad
Babilonia si os acuerda,
sea Babilonia todo,
mezclando voces y lenguas:
canta tú, y cantaran ellos.
Y al compás de sus cadenas,
sucedan las armonías
de cajas y de trompetas.
TODOS
Si a una deuda obligada
naturaleza,
el furor de la Culpa
cobrarla intenta.
Pague su deuda el hombre,
pague su deuda.
Con esta repetición cantando unos y representando otros y al mismo tiempo cajas y trompetas se van, quedando sola la Verdad, a quien con sus versos llegan Teos y Inociencia.
TEOS
¡Qué lastima!
INOCIENCIA
¡Qué desdicha!
VERDAD
¡Cuándo, cielos tantas penas,
como a las que expuesto nace,
lleno el hombre de miserias,
han de tener fin!
TEOS
Agora.
VERDAD
¿Qué escucho?
TEOS
Que sola quedas,
bella ninfa destos mares,
bella deidad destas selvas.
VERDAD
Desvaneciose el proverbio.
TEOS
Dele tu llanto licencia,
(pues el llanto en la hermosura
portero es de sus audiencias)
para que este peregrino
del mar, que a tus puertos llega
en esa extranjera nave,
a preguntarte se atreva,
¿que tierra es ésta? ¿Qué monstruo
es este que habita en ella?
¿Qué músicas y qué llantos,
y qué prisiones son estas?
VERDAD
Aunque en buena urbanidad
debo responderte, es fuerza
(perdona gallardo joven)
que la retórica tuerza,
remitiendo una pregunta
el tropo de una respuesta,
¿quién eres, que a aqueste puerto
puedes llegar, sin que sepa
de ti el Furor de la Culpa?
Es, dime (por dicha) esa
nave la del mercader,
que viene de lejas tierras
cargada de pan? Porque,
sino es que natural seas
de las Indias de otro mundo,
¿cómo es posible que puedas
dudar este?
TEOS
Porque ya
que tu mercader me creas,
¿no me crees el mercader,
que busca entre ricas piedras
la preciosa margarita?
Pues hay para que este sea
una convenencia más
que esotro.
VERDAD
¿Qué convenencia?
TEOS
Haberte hallado llorando,
y fueran mejores señas,
ser de perlas mercader
que de pan, el que en tus perlas
la margarita preciosa
en cada lágrima encuentra.
VERDAD
Aunque es la primer lisonja,
que a mi oído no disuena;
para atajar la segunda,
vuelvo a tu pregunta, deja
(¡cielos, qué joven es este,
que a mí me merece atenta!)
que cobre aliento, y sabrás
lo que dudas.
INOCIENCIA
Mientras ella
cobra el aliento que dice,
permíteme que me atreva
yo a ponerte una objeción,
porque a otro excuse el ponerla.
Si del gran Júpiter hijo,
dios de los dioses, te engendras,
tan igual suyo, que luz
de su luz vives y reinas;
si para venir al Mundo,
a buscar altas empresas
que tú sabes, te disfrazas,
y tan otro representas,
que de la voz Teos, que es Dios,
el nombre tomas, y en estas
raras peregrinaciones,
para que humano te crean,
siendo Divino, del Teos
te apellidas Teseo, en muestra
que de divino y humano
gozas dos naturalezas;
¿cómo preguntas y dudas?
¿Dónde están, señor, tus ciencias?
TEOS
Necio, cuanto ha de decirme
sé yo pero considera,
que ajustarme al modo humano
es aquí preciso, fuera
de que si esta es la verdad,
en la metáfora es fuerza
preguntarla por oírla,
aún antes que por saberla;
y así, dile a la objeción,
que en atención se convierta,
porque fábula y historia
a una luz dos visos tengan.
VERDAD
Esta fábrica inferior,
que crió la omnipotencia
de Dios, por quien de creata
la da la latina lengua
nombre, bien que vulgarmente,
porque dos sentidos tenga,
no sé que concepto hoy muda
la sincopa el creata en Creta.
Al género humano tuvo
por rey en su edad primera,
y él en su primera esposa,
que fue el Alma, pura y bella,
dos hijas, la Voluntad
libre, y la natural Ciencia,
para poder elegir
bien o mal; mas de manera
le envaneció su fortuna,
que abusando altivo de ella,
dejó el bien, y eligió el mal,
con tan loca, con tan ciega
presunción, que le costó
la vida a su esposa, expuesta
tanto al dolor, que hasta hoy yace
el Alma en su Culpa muerta.
Reconoció haber seguido
una mentira halagüeña,
y dejado una sencilla
verdad; en cuya dolencia,
güérfanas las dos hermanas
quedamos; mas tan opuestas,
que tarde o nunca, razón
y voluntad se concuerdan:
y así, dictándole yo
verdades y engaños ella,
partimos el mundo en bandos;
atributo con que hoy reina
(con nombre de Minos) Minos,
que quiere en la frase hebrea
decir fuga: y así, el nombre,
al huir de la obediencia
de su criador, le convino.
Y pues ya asentados quedan
las tres etimologías,
de que en metáfora sean
mundo, mentira y verdad,
Minos, Ariadna y Fedra;
paso a la segunda esposa,
con quien después de deshecha
el alma se halló casado
que fue la Naturaleza
Humana cuya hermosura,
para ser la más perfecta
solo le faltó tener
la parte de la prudencia,
que aunque dicen que lo hermoso
en el objeto se emplea
de la vista y que allí para
engañase quien lo piensa
que la perfecta hermosura
es la virtud, mas no es esta
cuestión del caso, y así
doy al discurso la vuelta.
Esta pues a quien juraron
por emperatriz y reina
todos los cuatro elementos,
tributando a su belleza
tierra y agua y aire y fuego,
cuanto en fuego, aire, agua y tierra
botón de púrpura nace
bajel de escama navega,
ramillete de luz corre
y rayo de pluma vuela.
De tantas felicidades
desvanecida y soberbia,
para caer de más alto
se puso sobre sí mesma.
(oh, qué bien dijo el que dijo
que la felicidad era
de los vicios inventora
y de las delicias maestra,
porque el mendigo del gusto
en el primero se ceba,
temiendo si aquel le falta,
que otro a buscarle no venga!);
pero quien los tiene a mano
con hastío los desprecia,
y para hacer que sean otros
circunstancias les inventa;
que no hubiera en las delicias
variedades sino hubiera
en la dicha de gozarlas
la desdicha de creerlas.
Mas ¿dónde voy? ¡Ay de mí!
Que hablando en culpas ajenas
poco importa ser verdad
si soy verdad poco cuerda,
fuera de que no esto solo
acobarda mi modestia,
sino pensar si prosigo
que no ha de encontrar mi lengua
razones con que explicarse,
porque es su culpa tan nueva,
tan detestable, tan torpe,
tan abominable y fea,
que escandaliza callada,
ved que será manifiesta.
Adúltera fue a su esposo.
¿He dicho harto?, pues aún queda
más que decir, que no en vano
te previno mi advertencia
que tal vez la circunstancia
agrava más que la ofensa.
Adúltera fue a su esposo,
vuelvo a decir, quién pudiera
no pasar de aquí, porque
al decir con quién suspensa
la voz se yela en el pecho.
Y porque no salga fuera
turbado el aliento pasma,
balbuciente el labio tiembla
pero alláneme el estilo
Pablo, que quizá con esta
autoridad haré fácil
el error, pues cuando llega
a hablar de la idolatría,
por la luz del sol empieza,
y culpa al que adora al sol
con ser criatura tan bella,
que es la vegetable vida
de flores, frutos y yerbas.
Desciende del sol al aire
y culpa al que en sus esferas
la águila adora con ser
la que le ve de más cerca.
Del aire transciende al agua
y culpa al que a la sirena
adora con ser su canto
la armonía de las selvas.
Del agua a la tierra pasa,
y culpa al que adora en ella
al caballo siendo el bruto
de más generosas prendas.
De uno pues bajando a otro
donde pasma, donde eleva,
es viendo que hay quien adora
(que idolatría tan ciega)
los inmundos animales,
pues del egipcio se cuenta,
que labró altares y aras
a una escamada culebra,
con cuya abominación
fácil el paso me deja
para decirte que fue
enroscada a la corteza
de un árbol su torpe empleo
una serpiente halagüeña,
con que ya no extrañarás
que haya en la desdicha nuestra
quien la tenga por su amante,
si hay quien por su dios la tenga
deste irracional amor
concibiendo por la oreja
parió por la boca un monstruo
de tan horrible extrañeza
que todos sus señas dicen,
y nadie dice sus señas:
serpiente, Moisés, la llama,
por su astucia y su cautela
David, basilisco y áspid,
sobre quien el justo güella;
Pedro rugiente león,
que devora cuanto encuentra;
hambriento lobo, Mateo;
Ambrosio, traidora hiena;
rabioso perro Augustino,
y dejando otras diversas
señas suyas de que esta
la sacra página llena,
para abrazarlas a todos,
Juan que le vio de más cerca
allá en Padmos, dice, que es
hidra de siete cabezas,
en cuya escamada espalda
lasciva mujer se asienta,
dando a entender y no en vano,
que hidra sobre hidra puesta
está eminente al demonio
una mujer inhonesta,
este, pues, fiero vestiglo
está, pues, sañuda bestia,
tan voraz es que de sola
sangre humana se sustenta,
con todo el mundo acabara
su hidropesía sedienta
de una vez a no tenerle
al freno de una cadena.
La omnipotencia de Dios
tirada siempre la rienda,
con cuyo favor mi Padre,
encarceló su fiereza
en un ciego Laberinto,
que en el centro de la tierra,
labró ingeniero el que dio,
cuando intentó su imprudencia
oponerse a todo el sol
alas a Ícaro de cera
con que despeñado al mar,
le arrojase su soberbia.
Su fábrica es tan obscura,
tan pavorosa y funesta,
que aún para espirar no tiene
mas claraboya que el Etna,
intricados sus espacios
están de tantas revueltas,
que ninguno que entra dentro
vuelve a encontrar con la puerta,
con que allí no hay redención
dada una vez la sentencia.
Job lo diga, pues pidiendo
piedad al cielo y clemencia.
Duélete de mí, le dice,
antes que vaya, y no vuelva
a la tenebrosa cárcel
cuyas opacas tinieblas
a nunca más ver el día,
le tienen la faz cubierta,
El mundo, viendo que allí
el alimentarle es fuerza
por ser deuda a que obligada
quedó la naturaleza
de aquellos que por nacer
la ley a morir condena,
le mantiene, a cuya causa,
de la culpa, el furor (que ella
alcaidesa deste abismo,
siempre está a su entrada puesta)
es quien el tributo cobra,
corriendo en esa galera,
(bajel al fin de forzados)
la siempre alterada esfera
del ancho mar de la vida,
trayendo en duras cadenas
los hombres, hasta que llegan
su suerte para que sea
víctima sacrificada
al fiero monstruo con pena
de que si alguno se escapa,
él en su lugar padezca;
y siendo así que tú solo
llegaste aquí sin que sepa
cómo ni cuándo has venido
da a tu extraña patria vuelta
que yo habiéndote pagado
con este aviso la deuda
de la buena fe, con que
a valerte de mí llegas,
es fuerza que siga al hombre
que va llorando, y quisiera,
(supuesto que la verdad
por cualquier resquicio entra)
ver si en la prisión que va
disimulada, pudiera
hacer que la sorda lima
del llanto con mi asistencia
le rompiese las prisiones;
pues dándole algunas treguas
en su fuga podría ser
que en ese intermedio venga.
Según oráculos dicen,
alguien que a este monstruo venza,
dando fin a tantos males,
tantas ansias, tantas penas,
tantos sustos, tantas iras,
tantos llantos, tantas quejas,
tantos horrores, y tantos
escándalos y tragedias.
Vase.
TEOS
Hermoso prodigio aguarda,
divino portento espera.
INOCIENCIA
¿Dónde vas?
TEOS
Tras ella voy.
INOCIENCIA
¿Cómo es eso de ir tras ella?
¿Oíste que hay un monstruo?
TEOS
Sí,
mas quiero que el mundo vea
aunque la verdad me avisa
de las humanas miserias,
la facilidad con que
tras sí la verdad me lleva.
Vase.
INOCIENCIA
A mí no me llevará
por la misma razón pues
si esa verdad tras quien va
es verdad que verdad es
lo que ha dicho, lo será.
Si bien hallo una razón
de notable oposición,
que mujer al parecer
es, verdad y mujer
implican contradición
fuera de que nadie ignora
que anda desnuda, y es muda
la verdad, y esta señora,
sobre no venir desnuda
es grandísima habladora.
Miren lo que ensarto aquí
pero quien me mete a mí
sino entre tanto buscar
que él vuelve venta o lugar
en que descanse. Hacia allí
se ve un hermoso edificio
de rico dueño da indicio
a él llamaré; pero no,
que si es rico y pobre yo
¿Cómo me ha de dar hospicio?
Allí de breñas cubierta
yace una choza desierta,
esta abrigará al que pasa,
que al fin es pobre ¡Ah de casa!
Llega al carro donde habrá una puerta como de cárcel, y abriéndose su reja sale de ella la Culpa, vestida de pieles, con un bastón.
CULPA
¿Quién es quién llama a esta puerta?
INOCIENCIA
Un simple, un tonto, un menguado,
pues a tal puerta ha llamado.
CULPA
¿Eres tú el que hoy (no huyas pues)
sentenciado viene?
INOCIENCIA
¿Es
cara esta de sentenciado?
CULPA
Claro es, pues nadie llegó
aquí que no lo estuviera.
INOCIENCIA
Sino solos mi amo y yo.
CULPA
Ven, echarete a la fiera.
Cógele de un brazo.
INOCIENCIA
¿Luego no lo es usted?
CULPA
No.
INOCIENCIA
Pues si no lo es lo parece.
CULPA
Ven presto.
INOCIENCIA
Tú más presto,
Señor, que a morir hoy presto,
Tira dél.
Lo primero que padece,
esta Inociencia.
Sale Teos.
TEOS
¿Qué es esto?
CULPA
Llevar por justa sentencia
este a mi cárcel.
TEOS
¿No ves
que es la inociencia?
CULPA
Violencia
no hago que la culpa es
verdugo de la inociencia.
TEOS
Es verdad, pero a ese plazo
Cógele del otro brazo y forcejean los dos por llevarle.
para haberle de pagar
pondré por ahora embarazo.
CULPA
¡Cuánto va que a buen librar
me quiebra cada uno un brazo!
CULPA
Mía es esta acción, desvía,
que aunque la inociencia fue,
ha de morir.
TEOS
Tú porfía
es vana.
CULPA
¿Por qué?
TEOS
Porque
esta es inociencia mía
de quien tú no has de saber.
Desásese de la Culpa y ella queda temblando.
CULPA
¿Qué soberano poder
es, qué majestad estraña,
joven, la que te acompaña;
que me has podido romper
privilegios que me ha dado
toda la Naturaleza?
Pues, ¿tú solo has penetrado
sin prisiones, la aspereza
de todo este despoblado?
No soy la Culpa; (¡ay de mí!)
pues como (qué sentimiento!)
hubo (¡qué horror!) quien aquí
pueda (¡oh rabioso tormento!)
pisar (¡loco frenesí!)
los términos (¡trance amargo!)
deste (¡oh poderoso embargo!)
distrito (¡fiero martirio!)
y llevar (¡mortal delirio!)
libre (¡rabioso letargo!)
deste fiero (¡infeliz suerte!)
monstruo horrible, (¡ira mortal!)
en cuyo (¡veneno fuerte!)
laberinto (¡grave mal!)
guarda soy, (¡tirana muerte!)
sin que pruebe mi castigo,
a su Inociencia consigo?
TEOS
Ya dije a tu tiranía,
cómo es Inociencia mía.
CULPA
Ya ni te arguyo ni sigo;
y pues (¡ay triste!) no sé
quién eres, ni cómo fue
el haber llegado aquí,
no he de pretender de ti
que más tributo me dé
tu nuevo ser, que dejar
que me vuelva a sepultar
este pavoroso centro;
porque me atormenten dentro
tu placer y mi pesar;
mas guárdate, no perezcas
a manos de mi tirano
furor, y el suyo padezcas,
que aunque seas más que humano,
basta que humano parezcas.
Y entonces, mas ¡ay de mí!
que entonces, y ahora de ti
temblaré y al ver tus señas,
sino bastan estas peñas,
caiga el cielo sobre mí.
Vase.
INOCIENCIA
Señor, ya ves lo que pasa,
y que esta tierra se abrasa
en riesgos.
TEOS
¿Qué has pretendido?
INOCIENCIA
Que aunque no eres pan perdido,
trates de volverte a casa.
Si tienes reino en que estar,
en que vivir y triunfar,
¿quién te mete en que haga guerra
contra ti un monstruo en la tierra,
y una tormenta en el mar?
TEOS
Ya de mi patria salí
trayendo la voluntad
de mi Padre. Y siendo así,
que fue a ver mundo, y que vi
en el mundo a la Verdad,
no sólo hermosa que admira,
sino tierna que enamora.
Y siendo extremos de ira,
y piedad, la veo que llora
lo que canta la Mentira,
con cuyo amoroso agrado,
vida y alma me ha robado.
¿Cómo ausentarme podré?
INOCIENCIA
Solo faltaba ahora, que
te hubieras enamorado.
TEOS
Cuando no lo estuve yo
de la Verdad mayormente
el día que a entender dio
cuánto las miserias siente
del Hombre. Y pues le siguió
en su marcha y su quebranto,
diciendo.
VERDAD
Dentro
Ya que a horror tanto,
aquesta es buena ocasión,
los yerros de tu prisión
rompa la lima del llanto.
HOMBRE
Dentro
¿Quién de mi agobiado cuello
y herrado pie ha enternecido
los lazos?
VERDAD
Quien pudo hacello.
MALICIA
Dentro
De mí aún no te has desasido.
LOS CUATRO AFECTOS
Dentro
Traición, traición.
TEOS
¿Qué es aquello?
INOCIENCIA
Que el Hombre rompido ha
la cadena, y que se va.
TEOS
La Verdad enternecer
podría el yerro, mas romper
la prisión no.
INOCIENCIA
Claro está
que a ese efeto, aún porfiando,
con la Malicia, codicia
ir aquel trozo quebrando,
y no le es posible.
El Hombre y la Malicia asidos a una cadena por el pie de cada uno.
HOMBRE
¿Cuándo
me veré sin ti, Malicia,
rompiendo de mi prisión
este último eslabón?
MALICIA
Si es tu delito infinito,
y tú a infinito delito
no has de dar satisfación;
como has de apartar de ti
a tu Malicia?
HOMBRE
¡Ay de mí!
Que si en la fuga que sigo
va mi Malicia conmigo,
en vano me desasí
de otros afectos. Y huyendo
del furor de la justicia
de Dios, que me va siguiendo,
en vano borrar pretendo
las güellas de mi Malicia,
pues cuando al cielo intentará
volar, en el cielo mismo
el furor de Dios me hallará.
Y si al abismo bajará,
me encontrará en el abismo.
Si alas pretendo tomar,
y el mar del mundo pasar,
qué importa, yendo los dos
pues también estará Dios
de esotra parte del mar?
Si apelo a la noche fría,
porque su sombra podría
ocultarme, será en vano,
que a su poder soberano,
nada es noche, todo es día:
mas, ¡ay de mí!¿ Quién está
aquí?, ¿quién viene?, ¿quién va?
TEOS
No te dé yo qué temer,
que humano soy.
HOMBRE
Pues si el ser
humano, ¡oh joven!, te da
piedad, mísero, afligido,
triste, infeliz, y rendido
a esos generosos pies,
que amparo y favor me des,
humildemente te pido.
Condenado a muerte estoy,
y aunque pudo ablandar hoy
de mis hierros la crueldad,
el favor de una verdad,
no libre del todo voy,
porque yo, no puede ser
que haga mas que enternecer
esta dura prisión rara,
sin que tenga fuerzas para
acabarla de romper.
Y así, aunque en el fin que sigo,
voy mis afectos dejando,
no voy libre del castigo,
pues la cadena arrastrando
va mi Malicia conmigo.
Ayúdame tú a quebrar
este último eslabón,
para poderla apartar
de mí, que si llego a estar
sin ella y sin la prisión,
tan en salvo me pondré,
que nunca sepa de mí
el furor.
TEOS
Sí romperé,
que el verte rendido aquí,
empeño bastante fue
de mi piedad singular.
Quita la cadena que ata al Hombre y la Malicia.
INOCIENCIA
¿Qué pretendes?
TEOS
Deshacer
sus yerros, para mostrar…
INOCIENCIA
¿Qué?
TEOS
… que yo tengo poder
de ligar y desligar.
Ya sin la cadena estás.
Arroja la cadena.
HOMBRE
Vida y libertad me das.
FUROR
Dentro
¿Por dónde va?
LOS CUATRO
Por aquí.
HOMBRE
¡Ay infelice de mí,
que aún te queda qué hacer más!
Tras mí el Furor ha venido,
segunda piedad te pido.
TEOS
De ella fe, y palabra doy.
HOMBRE
Pues no le digas que estoy
en esta quiebra escondido.
Escóndese.
INOCIENCIA
¿Que importará, si aquí ve
a tu Malicia?
MALICIA
No hará,
porque yo tras él iré,
si él fue antes tras mí.
INOCIENCIA
¿Por qué?
MALICIA
Porque aún no del todo está
sin mí, que si la prisión
le has quitado, no la acción,
que a él tiene el Furor cruel,
pues aún no has dado por él
entera satisfación.
Escóndese también y salen el Furor y los cuatro afectos huyendo dél.
TEOS
Presto quizá la daré.
FUROR
¿Por donde decís que fue?
Infames, viles afectos,
que aún estáis a mi sujetos?
LOS CUATRO
Por esta parte.
FUROR
No sé
qué he de hacer, si no parece,
cuando ya el mundo se ofrece,
porque Ariadna le avisó,
y es fuerza padecer yo
todo lo que él no padece.
Dime, oh tú, si por aquí
un forajido va.
TEOS
Sí,
mas no le sigas, que ya…
FUROR
Di.
TEOS
… muy lejos de ti está,
porque está cerca de mí
Aparte
. y así, en vano tras él vas,
que alcanzarle no podrás.
HOMBRE
Bien desvela mi temor.
FUROR
¡Oh rabia! ¡Oh pena, oh…!
Sale la Mentira.
MENTIRA
Furor,
¿por qué te vuelves atrás,
cuando ya en esa ribera
triunfante el mundo te espera?
FUROR
¡Ay infeliz! No te espante
el que no pase adelante,
y que atrás volverme quiera,
si la prisión ha rompido
el hombre y aunque en olvido
sus Afectos me dejó,
con él la Malicia huyó.
MENTIRA
Notable descuido ha sido
mas, ¿con quién estás aquí?
FUROR
Con un joven que no vi
otra vez.
MENTIRA
¡Que galán es!
FUROR
Alábale tú ahora pues;
solo eso me falta a mí.
MENTIRA
No sólo le alabaré,
mas los brazos le daré
en señal de paz.
FUROR
¡Oh cielos!
Si antes fui Furor sin celos,
ya con celos que seré?
MENTIRA
Peregrino, cuyo honor
te asegura en tu esplendor,
hijo del sol y el aurora,
ya que mi Furor te ignora,
no te ignore mi favor.
Dame mil veces los brazos.
TEOS
A tan amorosos lazos
siempre estaré agradecido.
Abrázale primero con halago y después con ira.
MENTIRA
Y seas muy bien venido,
adonde te haga pedazos
mi cólera.
TEOS
¿Esto es mentir
o amar?
INOCIENCIA
Con paz le vendió.
MENTIRA
Llégale, Furor, a asir,
y porque pueda suplir
la falta del que se huyó,
triunfe de aqueste tu ira.
FUROR
Asilde todos.
Llegan los Afectos y prendiéndole le ponen la cadena que el quito al Hombre.
TEOS
No asombre
a nadie, que cuando mira
librar la verdad al hombre,
me prenda a mí la Mentira.
FUROR
Humanos afectos vanos,
atalde de pies y manos.
MENTIRA
Sienta en las mismas prisiones
del hombre las propensiones
de los Afectos humanos.
1.º
Ya el mío en esta cadena,
al del llanto le condena.
2.º
El Afecto del dolor
sienta en mí.
3.º
En mí el del temor.
4.º
Y en mí el de toda la pena.
MENTIRA
Pague este, aunque esté inocente,
la culpa del delincuente.
TEOS
Cumplieron sus profecías
Jeremías y Isaías.
FUROR
Si menor inconveniente
es que uno muera, que no
que vea el mundo, que por mí
el tributo le faltó.
INOCIENCIA
¿Que hago, viendo aquesto yo
que no me ausento de aquí?
MENTIRA
Detened a ese villano,
y por la Malicia esté
preso también.
INOCIENCIA
Es en vano,
que yo donde está diré.
TEOS
No harás tal, que el soberano
favor que yo le ofrecí
tú no has de impedir.
INOCIENCIA
¿No?
TEOS
No;
porque se diga de mí,
que en cuanto yo padecí,
nunca mi Inociencia habló.
INOCIENCIA
¿Quién ha de tener paciencia?
TEOS
Quien vea que la sentencia
de la divina justicia,
por el hombre y su Malicia,
pagamos yo y mi Inociencia.
INOCIENCIA
¿Pues has de dejar que aquí
por otro te ultrajen?
TEOS
Sí;
mi fe y palabra empeñé,
y mi palabra, y mi fe
nunca han de faltar en mí.
INOCIENCIA
¡Pues cómo, qué es esto, cielos,
Como que emmudece.
no puedo, no puedo hablar!
HOMBRE
Aseguro mis recelos.
FUROR
Ya que aqueste en su lugar
salva todos mis desvelos,
llama al mundo, que me vea
triunfante.
MENTIRA
Y para que crea
que nadie huyó de tu Abismo,
sino que aqueste es el mismo,
la misma la salva sea.
ELLA Y MÚSICOS
Si a una deuda obligada,
naturaleza,
el Furor de la culpa
cobrarla intenta,
pague su deuda el hombre,
TODOS
Pague su deuda.
INOCIENCIA
Miren que está errada
toda la letra,
que no paga la suya,
sino la ajena.
FUROR
A la voz ya que el mundo
mirarse deja,
acompañen las cajas
y las trompetas.
TODOS
Pague su deuda el hombre,
pague su deuda.
TEOS
Pague mas no la suya.
INOCIENCIA
Sino la ajena.
Con esta repetición y las cajas y trompetas se vandando vuelta al tablado llevando presos a los dos y sale la Verdad, como extrañando la salva.
VERDAD
Un deseo y un cuidado,
que a un mismo tiempo pendientes
tienen el alma y la vida
tras estos ecos me vuelven.
El deseo es de saber
si aquel extranjero güésped
se volvió al mar con mi aviso;
pues menos costa me tiene
(por mas que interior agrado
en la memoria le albergue)
la soledad de su ausencia,
que el peligro de su muerte.
El cuidado es saber como
si con mi llanto enternece
su yerro el hombre, y deshace,
bien que no sensiblemente,
de sí sus afectos. Dura
el traidor acento aleve
de la Mentira, triunfando
del Furor, para que llegue
a informarme de uno y otro
sin ser vista, he de esconderme
en la quiebra destas peñas,
que estar hoy, es aparente,
escondida la Verdad.
Mas, ¿quién está aquí?
Vase a esconder donde están el Hombre y la Malicia.
HOMBRE
Suspende
la voz y no me descubras.
VERDAD
Pues ¿cómo tú aquí estar puedes,
y allí triunfando el Furor?
HOMBRE
Como a mis penas crueles
rompí los primeros lazos,
a tiempo que a socorrerme
llegó un extranjero joven,
y rompiendo el nudo fuerte
de mi Malicia su mismo
favor, tan contra sí vuelve,
que el Furor y la Mentira
con mis Afectos le prenden;
y así triunfantes con él
marchan.
VERDAD
¿Y quién era ese
extranjero joven?
HOMBRE
Yo
no le conocí. Tú puedes
ver si le conoces, puesto
que están cerca donde a verse
llegan, ya Mundo, y Furor,
repitiendo una y mil veces.
que pues es del mundo
justa Sentencia,
TODOS
Dentro
Pague su deuda el hombre,
pague su deuda.
Caja y música a lo lejos.
VERDAD
¿Qué miro? ¡Ay de mí! Si soy
la Verdad, ¿cómo a la Muerte
al culpado he reservado,
y entregado al inocente?
Y como tú, tan ingrato,
tan villano, tan aleve,
tan vil, tan desconocido,
tan traidor, tan falso eres,
que cuando otro te socorre,
te ampara, y te favorece,
dejas que por ti padezca,
y escondido, no te atreves
a padecer tú por él,
diciendo públicamente
tu Malicia y su Inociencia?
HOMBRE
No hidalguías me aconsejes,
que si ha sido mi ventura
que yo me libre, y él quede
en mi lugar, no será
bien que la desaproveche.
Las cajas dentro.
MALICIA
Dices bien, y pues a vista
del Mundo ya se divierten
todos haciéndote espaldas,
para que de aquí te ausentes;
ven donde de esclavo mudes
el traje y vivir intentes
libre.
HOMBRE
También dices bien.
VERDAD
Mira.
Detiénele.
HOMBRE
Suelta.
VERDAD
Oye.
HOMBRE
No tienes
que aconsejarme, pues ves
que mi Malicia me vence.
Ven, Malicia.
MALICIA
Sí señor,
vamos de aquí.
LOS DOS
Y finalmente,
vivamos nosotros, y él
sufra, llore, gima y pene.
Vanse los dos desasiéndose de ella con despecho.
VERDAD
¡Oh ingrato, qué presto en queja
la lástima me conviertes!
Mas Verdad atropellada,
¿qué importa que se lamente?
Y más cuando entre su llanto
la música a decir vuelve.
ELLA Y MÚSICOS
Y pues es del cielo
justa sentencia,
pague su deuda el hombre,
pague su deuda.
INOCIENCIA Y TEOS
¡Ay de un mundo engañado,
que a ver no llegas,
que su deuda no paga,
sino la ajena!
Con esta repetición cajas y trompetas. Salen poruna parte la Mentira, el Furor, los cuatro afectos,Teos y la Inociencia con la cadena, y por otro el Mundo y acompañamiento.
MUNDO
Ya tu tardanza acusaba,
Furor, el deseo de verte;
mil veces me da los brazos.
FUROR
Y tú las plantas mil veces.
MUNDO
¿Qué presa trais para que
hoy a ese monstruo alimente,
baldón de mi majestad,
y ojeriza de mi suerte?
FUROR
El género humano, el Hombre
es el que miras presente,
a quien prendí, como a todos
del mar en la espuma leve:
Aparte
(Miente mi voz; mas ¿qué mucho,
si en mí la Mentira miente?)
INOCIENCIA
¿Ya esto tengo de callar?
TEOS
A esto y a todo conviene.
FUROR
Y siendo cuna y sepulcro
de aquesa galera el vientre,
a pagar viene la deuda
en que ha nacido.
VERDAD
No viene,
que no es justo que uno pague
el tributo que otro debe.
INOCIENCIA
Güélgome, que la Verdad
a tan lindo tiempo llegue.
MENTIRA
Pues ¿cómo, Fedra, al Furor
tan cara a cara desmientes?
VERDAD
Si Fedra es Verdad, ¿qué dudas,
si el ser quien soy te convence?
MUNDO
¿Siempre a las dos enemigas
os he de hallar?
VERDAD
No te alteres,
que aunque siempre lo hemos sido,
hoy con más razón que siempre.
MUNDO
¿Como?
VERDAD
Como de un engaño
cómplice intentan hacerte,
porque en él el Mundo incurra.
INOCIENCIA
¡Bien haya el alma que tienes!
MUNDO
¿Qué engaño?
VERDAD
Darte a entender,
(y que te lo digo advierte,
¡oh Mundo!, para que el Mundo
nunca la ignorancia alegue
de que no oyó la Verdad)
que ese joven inocente
es el delincuente.
MUNDO
Pues
¿no es aqueste el delincuente?
VERDAD
No; pues en esa galera
como forzado no viene,
movido del aquilón,
viento infausto del poniente,
sino como voluntario
en esa nave, que tiene
por viento el austro, y por norte
a todo el sol del oriente.
INOCIENCIA
Ya el Mundo la verdad sabe;
¡quiera Dios que le aproveche!
MUNDO
¿Pues cómo está preso?
VERDAD
Como,
que supla por otro quieren,
que se huyó de la prisión.
MENTIRA
¿Eso escuchas?
FUROR
¿A eso atiendes?
MUNDO
Sí; porque si en esa nave
Llegándose a la Verdad.
tray nuevos rumbos que pueden
librarle del general
común tributo, no debe
pagarle.
MENTIRA
Aun cuando eso fuera,
Aparte
Principio que es bien que niegue,
(puesto que soy la Mentira)
si debe tal.
MUNDO
¿De qué suerte?
MENTIRA
¿Qué importa, que en nueva nave
al umbral del Mundo llegue,
para no ser comprendido
en nuestras humanas leyes,
si como humano ves que
de humana carne procede?
Vuélvese a la Mentira.
MUNDO
Dice bien.
VERDAD
No dice bien;
pues aunque humano parece,
sin duda es divino el que
permite que le atropellen,
con tal paciencia, que aun no
se disculpa.
MUNDO
Bien infieres;
sin duda es divino quien
por dar a otro vida, muere.
MENTIRA
¿Cómo puede ser divino
quien como humano padece
frío, calor, hambre, sed
y cansancio?
MUNDO
Razón tienes.
Vuelve a la Mentira.
VERDAD
Viendo que al cansancio, al hambre,
sed, frío y calor se ofrece
por su misma voluntad,
sin que nadie a ello le fuerce.
MUNDO
Tambien tú tienes razón.
Vuelve a la Verdad.
MENTIRA
Contra la razón que tiene,
hablad, afectos humanos.
1.º
En mí, como humano siente.
2.º
En mí, como humano llora.
3.º
Como humano, en mí padece
destemplanzas.
4.º
Y el morir
en mí, como humano teme.
MUNDO
Luego es humano: bien dices.
VERDAD
No lo niego; mas bien puede,
siendo humano, ser divino.
MUNDO
Muy nuevo supuesto es ese.
VERDAD
Es verdad, pero no implica,
y ser uno y otro pruebe;
quien a otro, como divino,
tan contra sí favorece,
que dando vida al que estaba
ya en las manos de la muerte,
se queda a morir por él.
MUNDO
¿Qué dices, la vida puede
haber a otro dado?
VERDAD
Sí.
Vuelve a la Verdad.
MUNDO
Luego es divino, bien sientes.
MALICIA
No es, y él debe pagar
la deuda.
VERDAD
Sí es, y no debe.
MUNDO
Dices bien, tienes razón.
A los dos.
INOCIENCIA
¡Oh cuál anda el mundo entre
la Mentira, y la Verdad,
si lo cree o no lo cree!
MUNDO
Extranjero peregrino,
habla tú: dinos quién eres.
TEOS
Soy quien soy.
MUNDO
¿No dices más?
TEOS
Harto he dicho, si esto entiendes.
MUNDO
El Mundo no te conoce.
TEOS
Es porque así Juan lo cuente.
MUNDO
Habla claro, ¿eres divino?
TEOS
Tú lo dices.
MUNDO
Tú, que vienes
con él, di ¿quién es?
INOCIENCIA
No puedo,
que mi dueño me enmudece,
porque nunca el Mundo oiga
que su Inocencia se queje.
MUNDO
¡Quién vio iguales confusiones!
TODOS
¿En qué, Mundo, te resuelves?
MUNDO
No sé, porque todo soy
opiniones diferentes
de razones encontradas,
y de varios pareceres,
en que dividido el Mundo,
tales delirios padece,
que para salvar su vida,
debe de importar su muerte;
y así cuando no tuviera
otro indicio más vehemente
contra sí, que introducir
alborotos tan crueles
en el mundo su venida,
debe morir, porque cesen
escándalos, sediciones,
tumultos y inconvenientes,
poniéndome de tu parte.
A la Mentira.
INOCIENCIA
Luego vi que había de hacerse
de parte de la Mentira,
que es la hija que más quiere.
MUNDO
Y puesto que ya las sombras
sus alas nocturnas tienden,
pase en prisión esta noche,
y a la mañana se entregue
al monstruo, que en él las garras,
y las presas ensangriente.
VERDAD
Mira.
MUNDO
No me digas nada,
que no tengo de creerte,
que menos importa que uno
muera, que todas mis gentes.
Vase.
VERDAD
¡Oh, Verdad, qué desvalida
viviste del Mundo siempre!
Furor, supuesto que sabes
la verdad, no la atropelles.
FUROR
Yo no sé mas de que nace,
y que porque nace muere.
Vase.
VERDAD
Retrata tú tu opinión,
pues que conoces que mientes.
MENTIRA
Ir contra mente es mentir;
¿que hago en ir contra mi mente?
Vase.
VERDAD
Bien veis, humanos afectos,
que el deudor vuestro no es ese.
LOS CUATRO
Como humano le tratamos;
si él es divino, él lo muestre.
VERDAD
En fin, ¿la Mentira os lleva
tras sí, y la Verdad no os mueve?
Llevánselos los cuatro a él y Inociencia.
TEOS
¡Ay, Hombre, lo que me cuestas!
VERDAD
¡Ay, joven, lo que me debes!
INOCIENCIA
¡Ay lo que yo he de saber
mañana, aunque so inocente,
pues he de saber al monstruo
a todo lo que él quisiere!
Vanse.
VERDAD
Hermosas luces, que al anochecer
brilláis mendigas de la luz del sol,
a quien deja celoso al parecer,
por escuchas del trémulo farol;
¿cómo, si es vuestro puro rosicler
el constraste, el examen, y el crisol
del mal y el bien, influye desigual,
ninguno es hoy del bien, todos del mal?
¿Cómo sufrís que aquel vestiglo, aquel
áspid, nacido en flores de un jardín,
cebándose en la púrpura de Abel,
con la primera saña de Caín,
de otra inocente sangre su cruel
sed alimenta, y que hoy el mundo afín,
de excusar una vil parcialidad,
por la Mentira deje la Verdad?
¡Mas ay, que ya os escucho, que decís
que yo tengo la culpa! Pues si yo
soy la Verdad, que en ese azul país,
con la primera luz del sol nació,
¿cómo cuando vosotras me asistís
me desconfío, siendo así, que no
debo darme a partido, pues mi ser
adelgazar podrá, mas no romper?
En cuya confianza tras él voy,
de tal industria prevenida ya,
que entienda el Mundo que la vida doy,
a quien la vida por los otros da:
funesta noche favorece hoy
mi noble intento; y aunque siempre está
de parte del mentir tu negra tez,
ampara a la Verdad alguna vez.
De tu sombra encubierta he de llegar
a su prisión, llevándole mi fe
tal puñal, tal ovillo y tal manjar,
que victorioso de la fiera dé
glorioso fin a horror tan singular,
pues hilo, arma y manjar… Mas, ¿para qué
me impide el repetirlo el ir veloz?
Dígalo el fin y cállelo la voz.
Vase. Y sale la Mentira oyendo el último verso.
MENTIRA
¡Dígalo el fin, y cállelo la voz!
Misterio incluye esta amenaza en sí.
Y pues la causa que movió feroz
a fingir el engaño que fingí,
fue que el Furor no sienta la ira atroz,
que otro no siente; he de asistir aquí
toda la noche en peso, para que
deste la fuga asegurada esté:
¿Envidia?
Al carro de la galera y sale la Envidia.
ENVIDIA
¿Qué me quieres?
MENTIRA
Que del mar
dejes la espuma, que tu centro es,
y viniendo a la tierra a acompañar
la posta que hago, tu favor me des.
ENVIDIA
¿En qué el cuidado puedo yo aliviar,
pues sabes que la Envidia está a tus pies?
MENTIRA
En que tu voz me ayude a divertir,
si es que es medio el cantar del no dormir.
Las dos paseándose, encontrados delante del carrode la cárcel.
ENVIDIA
Vela, vela, pisando las flores;
quedito, pasito, temor, que no entiendes…
MENTIRA
¿En cual dellas el áspid se esconde…?
Y puesto que es hijo de astuta serpiente…
LAS DOS
¡Que duerma, y que calle, y no le despiertes!
Sale la Verdad a lo lejos embozada con una banda yescucha lo que dicen los versos.
VERDAD
Envidia y Mentira están
de posta al funesto albergue
de la prisión; pero ¿cuándo
Envidia y Mentira duermen?
Mal podré, aunque mas me emboce,
llegar a hablarle, ni verle;
pero no me desconfíe,
aunque oiga una y mil veces.
LAS DOS
Cantando
Y puesto que es hijo de astuta serpiente,
que duerma y que calle, y no le despiertes.
VERDAD
Y pues vengo prevenida
de tres antídotos fuertes,
que den en el laberinto
del Mundo al monstruo la muerte.
y aseguren la salida
del que triunfante y valiente
rompa de sus calabozos
los candados más rebeldes;
nada temo, pues con solo
que a sus entradas me acerque,
infestándoles el aire,
que sus sentidos penetre,
venciendo antes que a la fiera
a los monstruos de su especie,
no dudo que adormecidas
seguro el paso me dejen,
por más que ahora desveladas
una y otra vez alienten.
Acércase a ellas, tocándolas con lo que traerá en-vuelto en la banda sin descubrirlo, y ellas se vanadormeciendo, cantando desentonadas.
ENVIDIA
Vela, vela, pisando las flores;
quedito, pasito, amor, que no entiendes.
Pesadamente la noche
con sus horrores me vence;
prosigue, prosigue tú.
MENTIRA
Y puesto que es hijo de astuta serpiente,
a mí también un letargo
me perturba y me suspende.
LAS DOS
Que duerma y que calle y no le despiertes.
MENTIRA
Poderoso Afecto es
el que mi sentido aduerme.
ENVIDIA
Sí, mas yo no he de rendirme.
MENTIRA
Ni yo, aunque el vivir me cueste.
Cantan las dos desentonadas, y déjanse caer ador-mecidas.
LAS DOS
Vela, vela, pisando las flores,
quedito, pasito, temor, que no entiendes,
en cual de ellas el áspid se esconde.
Y puesto que es hijo de astuta serpiente,
que duerma y que calle y no le despiertes.
VERDAD
Ya rendidas al letargo,
seguro el paso me ofrecen,
dandoos a entender, mortales,
que aunque la Mentira vele,
siempre a la Verdad le quedan
resquicios por donde entre.
¡Ah de la prisión!
Salen Teos y la Inociencia.
TEOS
¿Quién llama?
VERDAD
Quien en busca tuya viene,
atropellando imposibles,
y venciendo inconvenientes.
INOCIENCIA
La Verdad es, mas, ¿qué importa,
si es hoy la que menos puede?
TEOS
¡Ay, Verdad, que solo tú
has sabido conocerme!
De que tan agradecido
estoy, que si se convierte
el que ama en la cosa amada,
dirán de mí eternamente,
que soy la misma Verdad,
siendo yo lo que tú eres.
VERDAD
Pues porque mejor lo digas,
ya que tú faltar no puedes
a la palabra que diste,
y el huir no te es decente,
con otra forma a librarte
vengo.
TEOS
¿Y cuál es?
VERDAD
Proponerte
medios con que de ese horrible
monstruo vitorioso quedes.
Saca un panecillo.
Mira, este breve bocado
en sí tal virtud contiene;
que como al llegar a ti
la hambrienta fiera inclemente,
para devorar tu vida,
desde lejos se le enseñes,
y antes que haga en ti la presa,
al ver que ya te acomete
para devorar tu cuerpo,
la digas: «Mi cuerpo es este».
Verás que a tu voz postrada,
todos los sentidos pierde,
se pasma y se atemoriza,
se perturba y se estremece
y embriagada en el olor,
porque ella no ha de comerle,
(fuera, que en él ya no habrá
sustancia, sino acidentes)
al yugo de aquestas cinco
palabras rinde las siete
cervices, adormecida,
y enajenada; de suerte,
Saca una cruz en forma de daga.
que con aqueste puñal
podrás darla una y mil muertes,
pues cuantas veces la yera,
morirá otras tantas veces.
Y para que con la puerta
del gran laberinto aciertes,
pues tú solo has de salir
de todos cuantos a él entren,
Saca una pieza de cintas de nácar.
lleva contigo este ovillo,
que es, si a su color atiendes,
cuajada sangre, que vayas
dejando por donde fueres,
cuyo rastro, que hilo a hilo
hará que el camino siembre,
te hará cierta la salida;
pues como al umbral le dejes
de sus láminas de bronce,
al volver a recogerle,
es fuerza dar con la puerta.
La Verdad es quien te ofrece
los medios, tú el que ha de obrarlos;
y pues somos juntamente
un ser, una alma, una vida,
el dictamen favorece
de la Verdad que en ti vive.
Este es el bocado, este
el puñal y este es el hilo:
no como humano receles,
ni que el bocado se estrague,
ni que el puñal se destemple,
ni que el hilo se te rompa;
porque del pan las especies
pasarán a otra sustancia,
el puñal a mejor temple.
Y el hilo de la Verdad
es tan constante y tan fuerte,
que por más que le adelgace,
no es posible que se quiebre.
Vase.
TEOS
Oye, aguarda.
MENTIRA
¡Ay infeliz! ¿Si se hubiese
huido el cautivo?
TEOS
No, ingrata,
preso y seguro me tienes,
que no viene para huir
el que para morir viene.
MENTIRA
Despierta, Envidia, pues ya
es tiempo que el sueño dejes.
Despierta y tocan cajas y salen Mundo y Furor.
ENVIDIA
¿Qué hay de nuevo?
INOCIENCIA
¿Qué más nuevo,
que ver que la Envidia duerme?
TEOS
¿Y qué menos nuevo, que iras
y asombros, que la despierten?
MUNDO
Pues ya el alba coronada
de rojos y de claveles
restituye sus colores
a toda esta esfera verde,
ya es tiempo de que a la fiera
ese mísero se entregue.
MENTIRA
¡Ah del pavoroso centro!
FUROR
¡Ah del tenebroso albergue!
ENVIDIA
¡Reino de la confusión!
MUNDO
¡Monarquía de la muerte!
LOS CUATRO
¡Ah de la Culpa!
Sale la Culpa.
CULPA
¿Quién llama?
MUNDO
El Mundo a tus puertas tienes.
FUROR
A tus rejas el Furor.
MENTIRA
La Mentira a tus paredes.
ENVIDIA
Y la Envidia a tus umbrales.
INOCIENCIA
Miren, y que honrada gente.
CULPA
No me hace novedad nada,
que ya yo sé que a mis redes
Mentira, Envidia y Furor
trujeron al Mundo siempre.
Mas ¿qué tributo traéis,
que hoy a la fiera alimente?
FUROR
Vesle aquí, aqueste es el hombre.
INOCIENCIA
Miren que Pilatos este.
CULPA
Ya le veo y otra vez
me asusto y tiemblo de verle,
aunque en el traje de esclavo…
MUNDO
Entrégate dél y de ese
mísero que le acompaña.
CULPA
¿En fin a mis manos vienes
delincuente de la vida?
TEOS
El error del Mundo eres,
que delincuente no vengo,
sino como delincuente.
CULPA
En fin, ya eres mío.
TESEO
No soy.
CULPA
¿Aún así excusarse quiere
tu nuevo ser del tributo?
TEOS
No quiere sino que pienses
que porque quiere le paga,
pero no porque le debe.
CULPA
Ahora lo veremos; ven
a mi obscuro centro.
Vale a asir, él lo impide y ella tiembla.
TEOS
Tente,
no me toques, porque nunca
el Mundo de mí sospeche
que la Culpa me tocó.
Y para que a saber llegues
que yo te doy el poder,
y no eres tú quien le tiene,
voluntariamente yo,
sin que me toques, ni llegues,
voy porque yo quiero ir;
mas no porque tú me fuerces.
Éntrase al carro de la cárcel.
CULPA
¿Tú también, rústico simple,
en fin a mis manos vuelves?
INOCIENCIA
No me toques, no me toques,
que si a mi dueño siguiere,
será por quererlo él,
mas no porque tú lo quieres,
y porque llevamos tres
alhajas tan excelentes,
que aunque este jueves se explican,
son cosas del otro jueves.
Vase.
CULPA
¡Ay de vosotros! Pues como
yo tras mí la puerta cierre,
a nunca mas ver el día
os sepultáis para siempre.
Vase la Culpa. Y salen los cuatro Afectos trayendo al hombre y la Malicia presos.
LOS CUATRO
Llega, forajido dueño,
porque no huyas y nos dejes.
MUNDO
¿Qué nuevo ruido es aquel?
1.º
Los Afectos, que impacientes
de que nos dejase el hombre
y con Malicia se fuese,
sabiendo que en otro traje
vagaba el orbe, a traerle
fuimos; y así, a tu presencia
traído de nosotros vuelve.
HOMBRE
Claro está, que como el hombre
presos sus Afectos deje,
y con Malicia se vaya,
es fuerza que se sujete
a volver a la prisión
cada y cuando que ellos quieren.
MALICIA
De aquesta moralidad,
aunque de paso se acuerden
que no se va una Malicia,
como un Afecto se quede.
FUROR
Pues porque otra vez no puedas
llevártelos, si te fueres,
morirás con ellos hoy.
MUNDO
Bien dices, a llamar vuelve.
TODOS
¡Ah de la Culpa!
Dentro del carro ruido de terremoto.
CULPA
Dentro
¡Ay de mí!
¿Quién ha sido el que desciende
a dar la luz al abismo,
siendo, como ha sido siempre,
el reino de las tinieblas?
TEOS
Dentro
Quien siendo vencido vence.
INOCIENCIA
Señor, no se pierda el hilo,
por lo que nos sucediere.
El terremoto en todos cuatro carros.
TODOS
¡Cielos, qué notable estruendo
en el laberinto es este!
MENTIRA
No sólo en su centro obscuro
que se ha causado parece,
pero en el ámbito todo
de cuanto el Mundo contiene
dentro de sí.
MUNDO
Dices bien,
pues todo el Mundo fallece
a un súbito parasismo,
tan mortal, que en él se advierte,
o que todo el Mundo expira,
o que su hacedor padece.
Cay el Mundo desmayado y todos se confunden,repitiendo siempre el terremoto.
TODOS
Desmayado el Mundo yace.
FUROR
¡Qué mucho, si esa celeste
fábrica sobre él caduca
desplomada de sus ejes!
MENTIRA
Anticipada la noche,
su lóbrego manto extiende,
síncopa haciendo del día
el ocaso y el oriente.
1.º
A media tarde la luz
asaltada se obscurece.
2.º
Y a media tarde la noche
apaga al sol, sin que deje
ni aun la pavesa menor
al mayor astro luciente.
ENVIDIA
¡El mar bramando a gemidos,
montes sobre montes crece!
MALICIA
¡Hasta las piedras sensibles
unas con otras se yeren!
3.º
¡El aire a soplos se ahoga!
4.º
¡El fuego a rayos se enciende!
HOMBRE
¡Y la tierra, con dolores
de parto que la estremecen,
los cadáveres aborta,
embriones de su vientre!
UNOS
¿Quién puede de tanto asombro…
OTROS
… de tanto pavor, quién puede…
TODOS
… decirnos la causa?
Sale la Verdad.
VERDAD
Yo.
TODOS
¿De qué suerte?
VERDAD
Desta suerte:
divino Teseo, que solo
has podido altivo y fuerte
entrar a ese laberinto
a salir, pues sólo tienes
tú de su abismo las llaves,
quebrantando sus crueles
candados y cerraduras.
Si ya la incauta serpiente
yace a tu poder, la puerta
Ábrese la puerta.
abierta está, a coger vuelve
el hilo de la Verdad,
para que con ella aciertes.
MENTIRA
¿A quien llamas, si ninguno
que haya entrado a salir vuelve?
FUROR
Es que las puertas nos abre,
para que entre el hombre.
MALICIA
Llegue
a perecer como todos.
Embisten todos con el hombre, y al ir le a entrar en la cárcel, sale Teos con la cinta encarnada prendidaen el costado. En una mano el pan y en otra la cruz. Y vestido de gala, con manto encarnado, y la Culpa ensangrentado el rostro, huyendo dél; y al caer en el suelo, se levanta el Mundo.
FUROR
Puesto que el Mundo perece,
fuerza será.
HOMBRE
¡Ay infelice!
FUROR
Entre, pues,
TEOS
Furor, detente,
que si entra a la fiera ya,
no hay fiera para quien entre.
CULPA
Dígalo yo, pues vencida
voy tropezando en mi muerte.
MUNDO
Esa voz a todo el Mundo
ha vuelto en sí.
FUROR
Absorto quede
el Furor, al ver que el Mundo
vive y que la Culpa muere.
TODOS
¿Cómo es posible que humano
valor al monstruo rindiese?
TEOS
¿Cómo este cándido pan,
que aun no probó, le adormece
tanto, que al mortal letargo,
que sus acciones suspende,
este sangriento puñal
sus siete cervices hiere,
a cuyo horrible bramido
la Culpa acudió y la sierpe
en ella la presa hizo
con las bascas de la muerte;
y volviendo a restaurarme
en la púrpura que vierte,
el hilo de la Verdad
a nueva vida me vuelve?
FUROR
Calla, calla, que ese pan
también a mí me estremece.
ENVIDIA
Calla, que también a mí
aquese puñal me ofende.
MENTIRA
Calla, que ese hilo de sangre
también a mí me enmudece.
MUNDO
Por eso, que el pan a mí
nueva vida me concede.
MALICIA
A mí el puñal nuevo ser,
con que ser Malicia deje.
HOMBRE
Y a mí el hilo de la sangre
nuevo espíritu en que aliente.
VERDAD
Y a mí, hilo, pan y puñal,
triunfos que he de gozar siempre.
CULPA
No tan presto la vitoria,
Verdad, cantes y celebres,
que aunque hoy la original Culpa
muera, la actual no muere;
que aunque quede sin tal monstruo
el Mundo, no sin él quede
el hombre, volviendo a ser
mío todas cuantas veces
volviere a pecar.
FUROR
Con esa
esperanza se mantienen
mis furores, pues se queda
sujeto a su deuda siempre.
TEOS
Por eso, para que pueda
pagarla, si se arrepiente,
labraré yo otro edificio,
a la oposición de aqueste.
TODOS
¿Qué edificio?
TEOS
Aquel alcázar
de la Iglesia, que eminente
tocara al sol con las cruces
de sus altos capiteles,
siendo la Verdad mi esposa,
a quien como a reina hospede:
y para que en todo sea
la oposición más alegre,
en vez de funesto seno,
en vez de lóbrego albergue
de una hidra, será nido
del ave, que el pecho yere,
para sustentar sus hijos
con la sangre que dél vierte.
Ábrese el carro en que habrá un palacio y en él un pelícano, que abriéndose en dos mitades, descubra dentro del pecho, cáliz y hostia y un niño vestido de pasión.
NIÑO
Y en testimonio, mortales,
de que esta aquí para siempre
el antídoto, del pan,
sangre y cruz, que al monstruo vencen,
yo en este cándido velo
es bien que os lo represente.
Y si lloró la Verdad,
maltratada antiguamente,
porque cantó la Mentira,
desde hoy las acciones truequen,
cantando ahora la Verdad,
y llorando ella, de suerte
que una diga al ver que acabe,
y otra diga al ver que empiece.
MÚSICA
Fábula y historia misterio tienen,
cuando a la Mentira la Verdad vence.
VERDAD
¡Qué ventura!
MENTIRA
¡Qué desdicha!
HOMBRE
¡Qué felicidad!
FUROR
¡Qué muerte!
MUNDO
¡Qué gozo!
MALICIA
¡Qué sentimiento!
INOCIENCIA
¡Qué placer!
ENVIDIA
¡Qué dura suerte!
1.º
¡Qué alegría!
2.º
¡Qué contento!
3.º
¡Qué paz!
CULPA
¡Y qué rabia fuerte!
NIÑO
Pues para que más lo sea,
Mundo, a llanto y canto vuelve.
TODOS
A cuyo compás pidamos
perdón, diciendo mil veces:
TODOS Y MÚSICA
Fábula y historia misterio tienen,
cuando a la Mentira la Verdad vence.
Fin.
- License
-
CC0 1.0 Licence
Link to license
- Citation Suggestion for this Edition
- TextGrid Repository (2026). Calderón de la Barca, Pedro. El laberinto del mundo. CalDraCor. https://hdl.handle.net/21.11113/4gc0s.0