Personajes

  • LA FE
  • EL JUDAÍSMO
  • ABEL
  • JOSEF
  • MELQUISEDEC
  • LA SINAGOGA
  • EL BAUTISTA
  • SAN JUAN
  • LA SIMPLICIDAD
  • LA GENTILIDAD
  • EMANUEL
  • PABLO
  • ISAAC
  • MÚSICA
Sale la MÚSICA, y luego la FE, con venda en los ojos, una cruz dorada en la mano derecha, y en la izquierda una tarjeta, pintado en ella el sacramento, y alrededor esta letra: SECUNDUM ORDINEM MELCHISIDECH. Y mientras cantan, dan vuelta al tablado, y salen el JUDAÍSMO y la SINAGOGA cada uno por su puerta, vestidos a lo judío
MÚSICA
Venid, venid al examen,
venid los que pretendéis
ser sacerdotes según
orden de Melquisedec.
JUDAÍSMO
«¿Venid, venid al examen,
venid los que pretendéis…
SINAGOGA
…ser sacerdotes según
orden de Melquisedec?»
JUDAÍSMO
¿Qué nuevo pregón es este,
que a lo lejos escuché?
SINAGOGA
¿Qué nuevo edicto a lo lejos
el que se publica es…
JUDAÍSMO
…diciendo una vez y otra…
SINAGOGA
…diciendo una y otra vez…
JUDAÍSMO
…a los vientos que le escuchan…
SINAGOGA
…a los cielos que lo ven…
ELLA Y MÚSICA
…venid, venid al examen,…
ÉL Y MÚSICA
…venid los que pretendéis…
LOS DOS Y MÚSICA
…ser sacerdotes, según
orden de Melquisedec?
JUDAÍSMO
A David ya yo le oí…
SINAGOGA
…decir…
JUDAÍSMO
…ya yo le escuché
a David que juró Dios
y no le pesó de haber
jurado…
SINAGOGA
…su sacerdote
hablando…
LOS DOS
…con él y de él
en eterno eres, según
orden de Melquisedec…
JUDAÍSMO
…pero no que se convide
a otros lo vengan a ser…
SINAGOGA
…pero no que a otros se llame.
JUDAÍSMO
Y así, desde aquí he de ver…
SINAGOGA
Y así, desde aquí he de oír…
LOS DOS
…cómo se dice y por quién…
MÚSICA
…venid, venid al examen,
venid los que pretendéis
ser sacerdotes según
orden de Melquisedec.
FE
Aquí, que a vista del mundo
su gran plaza de armas fue
desde el antiguo Jebús,
la gran ciudad de Salem,
de cuyos sagrados nombres
vino el suyo a componer
Jebús y Salem juntando
la altiva Jerusalén;
aquí, que universidad
su coronada altivez
es del orbe cristalino
real silla y sacro dosel
del gran león de Judá,
que en los tribus de Israel
de la primogenitura
el cetro goza; aquí, pues,
como eminente cerviz
de toda la redondez
se ha de fijar el edicto
Pone la Cruz fija en el tablado
para que a la vista esté
de todos y alegar nadie
pueda ignorancia después.
¡Ea, mortales, albricias!
¡Albricias!, que ya se ven
alejar sombras y enigmas
de aquella natural ley,
y desta escripta, pues ya
se acerca la aurora fiel
de cuyas puras entrañas
el Sol ha de amanecer
de otra ley cuyo lucero
ha visto el Jordán, y…
JUDAÍSMO
¡Ten
la voz!
SINAGOGA
¡Suspende el acento!
JUDAÍSMO
Y otro anhélito no des…
SINAGOGA
Y otro suspiro no formes…
JUDAÍSMO
…sin que yo llegue a saber…
SINAGOGA
…sin que yo llegue a inquirir…
JUDAÍSMO
…con qué título…
SINAGOGA
…con qué
autoridad…
JUDAÍSMO
…sin consejo
mío…
SINAGOGA
…sin mi parecer…
JUDAÍSMO
…ley promulgas a otro rito…
SINAGOGA
…das premática a otra ley.
JUDAÍSMO
Pues que siendo yo el hebreo
pueblo que libró Moisén…
SINAGOGA
Porque siendo yo la tabla
que Dios dio al campeón de Oreb…
JUDAÍSMO
…¿quién, sin la licencia mía…
SINAGOGA
…y sin mi decreto ¿quién…
JUDAÍSMO
…fija edictos?
SINAGOGA
…da pregones?
LOS DOS
¿Quién eres nos di?
FE
La Fe
soy de Abraham y Isaac.
JUDAÍSMO
Pues ¿cómo,
si eres fe de Isaac…
SINAGOGA
¿Por qué
si eres fe de Abraham…
JUDAÍSMO
…pretendes
asentar…
SINAGOGA
…das a entender…
JUDAÍSMO
…que la ley natural que ellos
observaron…
SINAGOGA
…que la ley
escrita que a ella siguió…
JUDAÍSMO
…cesar puede…
SINAGOGA
…y fallecer…
JUDAÍSMO
…como sombra…
SINAGOGA
…como enigma…
JUDAÍSMO
…a otra ley, diciendo que…
SINAGOGA
…nuevos sacerdotes vengan
a examen?
FE
Como y porqué
con la venida de Juan,
que voz del desierto es
(siendo así que los profetas
solo han de durar hasta él),
se nos vienen acercando
en el puro rosicler
del rocío, que allá vieron
cuajar su nevada tez,
Aarón en blanco maná,
Gedeón en virgen piel,
las luces de la tercera,
como lo dan a entender
en su cómputo cumplidas
hebdómadas de Daniel.
JUDAÍSMO
¿Qué dices?
FE
Lo que no ignoro.
SINAGOGA
¿Qué aseguras?
FE
Lo que sé;
y así con la fe de entrambos,
siendo de entrambos la fe,
que desde el limbo ha podido
los cielos enternecer,
la venda lo diga, puesto
que se difine mi ser
de las cosas esperadas,
que sin mirarse se creen.
La ley de gracia publico,
que es la que ha de suceder
a la natural y escrita;
y como en ella ha de haber
un sacrificio no más
que el cumplimiento ha de ser
de todos los sacrificios
que ha habido, hay y ha de haber;
y sus ministros conviene
que sean espejos, en quien
las repúblicas se miren.
Para examinar y ver
quién a tanta dignidad
merece elegido ser,
voy dando aqueste pregón,
y fijando aqueste cartel.
¿Merece dije? Mal dije,
que de tan alto interés
ninguno es merecedor.
Y así que retracte es bien
la frase y vuelva a decir
para examinar y ver
quién de tanta dignidad
tendrá la suerte, que es
lo que cleres significa;
pues para clérigo ser
es preciso que la suerte
de Matías caiga en él.
Presbítero otros le llaman
que juez se interpreta en fe
que en el tribunal de culpas,
siendo vice-Dios, es juez.
Y porque no te parezca
que siendo, como hasta hoy fue,
el nombre del sacerdote
derivado del haber
de tratar cosas sagradas,
que esto es sacerdos, y que
como lo han sido los otros
pudieran serlo también
aquestos sin más examen,
te quiero dar a entender
la gran distancia que el cielo
quiere que se mida y dé
entre el sacerdote de hoy
y el sacerdote de ayer.
En todas leyes los hubo,
que constando nuestro ser
de luz natural y sobre-
natural, preciso fue
que lo sobrenatural
mirase al sumo poder
de su gran criador; y así,
para que le hablase en él,
a quien más capaz juzgaba
el pueblo en la primer ley
su sacerdote elegía.
Vino la segunda, en quien
dispuso elegirle Dios,
y así, en Aarón, varón fiel,
la primer elección hizo
señalando en Israel
para el sacerdocio, el tribu
de Leví y que fuese en él
hereditario; mas hoy,
que en la tercera ha de ser
más la dignidad, llenando
las esperanzas de que
se mantuvieron las dos,
hasta cumplirse las tres;
pues los sacerdotes de ella
no han de tratar de ofrecer
hostias mortales, sino
inmortales, puesto que
dijo David que Dios ya
no se quiere mantener
de la carne del cabrito,
ni de la sangre del buey,
no quiere que el pueblo elija
ni que el sacerdocio esté
a un linaje reducido,
sino que tan grande bien
comunicable sea a todos,
delegando su poder
en un sumo sacerdote,
luego en sus obispos él,
ellos luego en sus ministros,
con examen que han de hacer
de ciencia, limpieza y vida;
y así, a este bien convoqué
a todos los que quisieren
que se vengan a oponer
para recibir capaces
siete dotes, que han de ser
de los cuatro grados antes,
de la epístola después,
luego de evangelio, y misa,
último estado, ya que
llamar a órdenes según
orden de Melquisedec
tiene causa en haber sido
sumo sacerdote y rey
cuyos padres se ignoraron
para darnos a entender
que ha de estar el sacerdote
desasido de cuanto es
natural afecto humano.
Y hay más razón para que
según orden suya sea
la elección, puesto que fue
superior su sacrificio
a los demás; mas no es bien
que a quien sin fe los escucha
se hable en misterios de fe.
Y ansí, examínalos tú,
pueblo hebreo, pues poder
tienes de examinador
como quien ádbitro es
de la guerra y de la paz,
que en llegándolo a creer
seré tuya. Y hasta entonces
venid vosotros a hacer
público el edicto en Roma,
pues lo está en Jerusalén
para quien primero viene:
sea de él capaz también
la Gentilidad, diciendo
vuestro confuso tropel
al aire, a la tierra, al fuego,
y al agua, para que estén
por testigos contra el hombre,
ave, bruto, rayo y pez:
¡Venid, venid al examen,
venid los que pretendéis
ser sacerdotes según
orden de Melquisedec!
Vuelve la cruz y la tarjeta, y vase
JUDAÍSMO
Oye.
SINAGOGA
Aguarda.
JUDAÍSMO
Escucha.
SINAGOGA
Espera.
JUDAÍSMO
Mas, ¡ay de mí! Mal podré
seguirla…
SINAGOGA
Mas, ¡ay de mí!,
que en vano alcanzarla es…
JUDAÍSMO
…porque en mis hombros un monte
estriba.
SINAGOGA
…porque en mis pies
una cadena hay de hierro.
JUDAÍSMO
¡Pena injusta!
SINAGOGA
¡Ira cruel!
JUDAÍSMO
¡Suerte impía!
SINAGOGA
¡Duro asombro!
JUDAÍSMO
¡Fiero pasmo!
SINAGOGA
¡Rabia infiel!
JUDAÍSMO
¡Un puñal tengo en el pecho!
SINAGOGA
¡Yo en la garganta un cordel!
JUDAÍSMO
¡Sinagoga!
SINAGOGA
¡Judaísmo!
JUDAÍSMO
¿Qué quiso decir…?
SINAGOGA
No sé.
JUDAÍSMO
¿Antes que te lo pregunte
me respondes?
SINAGOGA
Sí, porqué
si no sé nada que dijo,
¿cómo lo puedo saber?
JUDAÍSMO
¿Con quién he de descansar
si no contigo?
SINAGOGA
Habla, pues.
JUDAÍSMO
¿Qué quiso esa fe, que yo
no conozco pues no es,
trayendo en su cuenta erradas
las semanas de Daniel,
la de Abraham y Isaac, como
nos quiso dar a entender,
en decir que el sacerdote
de aquesta tercera ley
según Melquisedec debe
ordenarse porque fue
eminente sacrificio
el suyo y, que no era bien,
que a quien sin fe la escuchaba
se lo dijera la fe?
¿Qué tendrá aquel sacrificio
más que muchos?
SINAGOGA
Dudas bien;
y porque a vista unos de otros
podamos mejor hacer
de este a los otros cotejo
para examinar y ver
en qué prefiere, memoria
hagamos de algunos.
JUDAÍSMO
Pues
si hacer memoria habemos
tan aprensiva ha de ser
que actualmente los veamos.
SINAGOGA
¿Cómo?
JUDAÍSMO
¿Eso dudas al ver
que mi superstición tuvo
mil pitonisas de quién
la magia aprendí en Saúl,
como lo dijo Samuel?
Vuelve a ese monte los ojos
y tú, ¡oh, rústica preñez!,
desde aquí empezando dinos
el sacrificio de Abel.
Descúbrese un nicho donde se aparece ABEL vestido de blanco pastor con el sacrificio sobre una peña. Canta
ABEL
El primer sacrificio
un cordero fue,
en señal que el postrero
lo será también.
Representa
Este blanco recental
que entre una y otra res
del más cándido vellón
vistió sin mancha la piel,
Señor, a ofreceros vengo,
cuya pura candidez
quisiera que fuera mía
para dárosla también.
De su púrpura inocente
sacrificio os hago, haced
vos, gran Dios de Sabahot,
que yo la vierta con él,
porque el primer sacrificio
que los humanos os den
sea una inocente sangre
por quien se dice después:
Canta
El primer sacrificio
un cordero fue
en señal que el postrero
lo será también.
SINAGOGA
Ya este sacrificio vimos
y a nuestro intento saber
que fue de un cordero basta.
JUDAÍSMO
Pues vuelve a esta parte y ve
el sacrificio de Isaac.
SINAGOGA
Veamos qué sacamos de él.
En otro nicho aparecerá un sacrificio de leña, ISAAC de rodillas, y vendados los ojos Canta
ISAAC
Esta leña que al hombro
contra mí cargué
que en mi favor sea
vos, Señor, haced.
Representa
Alto, divino Jeová,
ya que el golpe no rehusé,
y pendiente del amor
vos por vos le suspendéis,
substituyendo por mí
la víctima por quien fue
mi padre, humilde os suplico,
Señor, que no me quitéis
con el filo del acero
el mérito de la fe.
Este haz de uno y otro leño
cruzado os consagro; ved,
que aunque es nada lo que os doy,
puede en vos ser mucho pues:
Canta
esta leña que al hombro
contra mí cargué
que en mi favor sea
vos, Señor, haced.
SINAGOGA
Leña y cordero tenemos
hasta aquí.
JUDAÍSMO
Pues vuelve a ver,
por ir variando materias,
la ofrenda que hace Josef.
En otro nicho se verán unas haces de mieses y JOSEF. Canta
JOSEF
Esta mies que en las trojes
de Egipto guardé,
pues es casa de trigo
pasad a Belén.
Representa
Grande Dios de Adonaí,
soberano Abimelec,
que es Rey y Padre, pues siempre
fuisteis Padre y fuisteis Rey,
aunque ingratos mis hermanos
me vendieron, al saber
que en Mesopotamia tienen
hambre, os suplico les deis
luz de mí porque de mí
se vengan a socorrer.
Por su ingratitud ofrezco
esta blanca, rubia mies;
no, pues, de ingratos hermanos
venganza, Señor, toméis,
porque perecerá todo
el género humano, pues
todo es ingrato con vos.
Y así vos por vos haced
Canta
que esta mies que en las trojes
de Egipto guardé,
pues es casa de trigo
pasad a Belén.
SINAGOGA
Cordero, leña y espigas
tenemos.
JUDAÍSMO
Pues si se ven
animal, árbol y fruto
en la ofrenda de los tres
y a estas se reducen todas,
ya será tiempo de ver
que más preeminencias que estas
estotra podrá tener.
En otro nicho se aparecerá una mesa, unos panes, y unos vasos, todo dorado, y MELQUISEDEC. Canta
MELQUISEDEC
Pan y vino os consagro,
gran Dios de Israel,
porque pienso que en ellos
está nuestro bien.
Representa
De pan y vino, Señor,
sacrificio os hago en fe
de que el pan de las espigas
de Ruth se amasó y de que
en la viga del lagar
que Isaías nos prevee,
para aquella vuestra viña
se exprimió el vino al poner
pendiente de su madero
el racimo de Caleb.
Aceptad mi sacrificio
pues por Abraham, de quien
prometido está el Mesías,
y por mí le ofrezco al ver
que de cinco reyes viene
coronado de laurel.
Canta
Pan y vino os consagro,
gran Dios de Israel,
por pensar que está en ellos
todo nuestro bien.
SINAGOGA
Ya está esto visto, bien puedes
el conjuro deshacer
para que a solas podamos
discurrir.
JUDAÍSMO
Desvaneced
sagradas sombras las luces
vivas hoy al parecer,
y para que yo hable en ellas
id respondiendo otra vez.
ABEL
El primer sacrificio
un cordero fue
en señal que el postrero
lo será también.
ISAAC
Esta leña que al hombro
contra mí cargué
que en mi favor sea
vos, Señor, haced.
JOSEF
Esta mies que en las trojes
de Egipto guardé,
pues es casa de trigo
pasadla a Belén.
MELQUISEDEC
Pan y vino os consagro,
gran Dios de Israel,
por pensar que está en ellos
todo nuestro bien.
Desaparece cada uno con su copla
SINAGOGA
Ya que hemos quedado a solas,
dime, ¿qué puede tener
pan y vino que no sea
más el cordero de Abel,
el haz de leña de Isaac,
y el del trigo de Josef?
Pues antes parece que estos
ofrecieron más al ver
que la una es víctima viva,
la otra humana, y la otra es
víctima de los mejores
frutos del cielo.
JUDAÍSMO
No sé,
pero al ver el pan y el vino
tan sin sentido quedé
que un letargo, un pasmo pienso,
introdujo en mí embriaguez,
sobre el sueño de Behemoth,
la confusión de Babel.
Y si vuelvo a hacer memoria
de lo que antes escuché,
¿qué tiene que ver el vino
y el pan con que hayan de ser
las órdenes siete? Y de ellas
¿quién podrá en el mundo, quién,
tener los primeros grados?
Dentro
VOZ
Baptista, a la orilla ve
del Jordán, donde te esperan
los que han de renacer
de tu Baptismo.
JUDAÍSMO
¡Qué oí!
SINAGOGA
¿Eso te da que temer?
JUDAÍSMO
Sí; pues los grados primeros
dan a un Baptista.
SINAGOGA
No fue
vaticinio el que fue acaso,
y ese de la voz no es
sujeto de dar temor,
pues de un camello la piel
viste y le sustentan pardas
langostas y bruta miel.
JUDAÍSMO
Pues si a las órdenes vuelvo,
¿quién será el que ha de tener
la de la epístola?
Dentro
SAN JUAN
Pablo,
la rienda al bruto detén,
no te despeñe.
Dentro
PABLO
No hará
y cuando llegue a caer,
yo me sabré levantar.
JUDAÍSMO
¿También fue acaso?
SINAGOGA
También,
pues este es un noble joven,
que va de Tarso a aprender
(que yo le conozco) ciencias
del maestro Gamaliel;
y antes es tan observante
mío que se ha de oponer
a cuantos digan que hay
órdenes de nueva ley.
JUDAÍSMO
Si es así al discurso vuelvo;
¿quién será quien tenga, pues,
orden de evangelio?
Dentro
UNO
Juan,
saca a la arena la red,
que el mar se alborota.
Dentro
SAN JUAN
En ella
ya está varado el batel.
JUDAÍSMO
¿También es acaso?
SINAGOGA
Sí;
un pobre pescador es,
que habla con otro a la orilla
del mar de Genezaret.
JUDAÍSMO
Pues, ¿quién (si he de hacer desprecio
de lo que tanto hay que hacer
misterio) el último grado
tendrá de misa?; ¿ni qué es
misa? Cuando yo lo ignoro,
¿quién, di, lo sabrá?
Dentro
SIMPLICIDAD
Emanuel,
no te alejes.
Dentro
EMANUEL
Al Jordán
por aquesta senda ven.
SINAGOGA
¡Ay de mí! ¿Qué es lo que oí?
JUDAÍSMO
¿De qué te asustas, si ves
que todo es acaso?
SINAGOGA
¡Ay triste!
¡Que eso solo no lo es!
JUDAÍSMO
¿Por qué?
SINAGOGA
Porque es pena mía.
JUDAÍSMO
Dime cómo.
SINAGOGA
Porque aquel
peregrino, que de un monte
al Jordán ves descender,
a quien un villano llama,
que es su misma sencillez,
es un joven (¡ay de mí!)
natural de Nazaret
que disfrazado ha venido
por mí, fino, amante fiel,
siendo el esposo a quien yo
prometida estoy; y al ver
que hoy haga ausencia me ha dado
que sospechar y temer.
Y así, seguirle me importa.
JUDAÍSMO
Pues mientras tú vas tras dél,
iré yo, puesto que tengo
de examinador poder,
a ver si alguien al edicto
acude a Jerusalén.
SINAGOGA
¡Un Etna llevo en el alma!
JUDAÍSMO
¡Yo un volcán!
SINAGOGA
Que al oír…
JUDAÍSMO
Que al ver…
SINAGOGA
…tal ausencia…
JUDAÍSMO
…tal mudanza…
SINAGOGA
…no me queda más que hacer…
JUDAÍSMO
…que decir al corazón…
SINAGOGA
…que lo escucha…
JUDAÍSMO
…que lo ve…
LOS DOS
…arded, corazón, arded
que yo no os puedo valer.
Vanse y salen por diferentes partes el BAPTISTA y SAN JUAN, cada uno por sí y SAN PABLO vestido a lo romano
BAPTISTA
Llegad, llegad veloces,
a una voz que compuesta de otras voces
del Jordán a la margen os convida
hoy con nueva salud y nueva vida.
PABLO
El caballo a esos olmos arredrado
aliento cobra que, algo fatigado,
al ocio quiero darle en recompensa;
y no es mal don el ocio a quien no piensa.
JUAN
Varada en esa orilla
descansa un rato, ¡oh mísera barquilla¡,
del temporal con que la mar te asombra,
mientras busco al cansancio alguna sombra.
Dentro
GENTILIDAD
¡Ah del monte, que al sol turba la lumbre!
¡Ah del valle, pilastra de su cumbre!
¡Ah del mar, que furioso gime y brama!
¡Ah de la orilla del Jordán!
Sale la GENTILIDAD a lo romano con corona de laurel, bastón y manto
LOS TRES
¿Quién llama?
GENTILIDAD
Quien en todo el perfil de este horizonte,
ni en mar, ni en valle, ni en Jordán, ni en monte,
senda halla ni camino,
y vagando al adbitrio y al destino,
turbada la razón, la vista ciega,
perdido de su gente a veros llega.
Y pues perdido dije,
procuro en la congoja que me aflige
que el que el camino real mejor supiere
se le enseñe a un errado, por que espere
llegar antes a ver la militante
Sión, que figura fue de la triunfante,
cuya cima eminente
los laureles coronan de mi frente.
BAPTISTA
Si el real camino hallar queréis, yo puedo
desde aquí señalarle con el dedo.
Bien veis por donde va aquel peregrino,
seguidle: él es verdad, vida y camino.
PABLO
En qué lo fundas tú saber yo quiero.
BAPTISTA
En que es aquel el cándido cordero
(no sin razón lo fundo)
que los pecados quitará del mundo.
Su misma voz lo diga:
Dentro
EMANUEL
Tome su cruz y mis pisadas siga
quien con Melquisedec gozar espera
el sacerdocio de la ley tercera.
GENTILIDAD
Lo que tú enseñas y él publica, dudo.
PABLO
Y yo también.
JUAN
Yo no, pues tanto pudo
en mi obrar que, no siendo el que va errado,
presumo que soy yo con quien ha hablado.
PABLO
No de ellos caso hagáis, venid conmigo,
pues el rumbo que vais siguiendo, sigo;
y no solo guiaros
podré, pero también acompañaros
porque a Jerusalén es mi camino.
GENTILIDAD
Más a ir con vos que no con él me inclino.
BAPTISTA
Ved, que siendo llamados, vais perdidos.
JUAN
Siempre habrá más llamados que escogidos.
GENTILIDAD
Ya no ese afecto me debéis en vano,
porque en veros en traje de romano
me mueve por mí mismo.
PABLO
¿Por vos?
GENTILIDAD
Sí.
PABLO
¿Pues quién sois?
GENTILIDAD
El Gentilismo,
que en todo este hemisferio
los feudos cobro del Romano Imperio.
PABLO
Pues no el afecto os tiranice el traje,
que no he de hacer a Benjamín ultraje
negando el tribu en que he nacido hebreo.
GENTILIDAD
¿Pues cómo en tan ajeno hábito os veo?
PABLO
Como en Tarso mi pobre padre anciano
los privilegios goza de romano.
BAPTISTA
Pablo y Gentilidad son los que miro.
JUAN
¡Qué fin junta a los dos confuso admiro!
PABLO
Pero ¿qué es lo que os lleva
hoy a Jerusalén?
GENTILIDAD
La extraña nueva
de no sé que pregón, no sé que edito
en papel de aire con la voz escrito,
de una ley que ignorada
desde hoy pretende verse coronada
las sienes de laureles inmortales,
órdenes celebrando generales,
de quien aquella voz que ahora oímos
algo quiso decir que no entendimos.
Y aunque a mí no me lleva su misterio
siendo, como es, colonia del Imperio
toda la Palestina, solicito
examinar si hay cuerpo de delito
en las alteraciones,
pareceres, contiendas y opiniones
que la voz introduce y…
PABLO
Deteneos,
que al mismo fin caminan mis deseos,
bien que es otra razón la que los mueve.
A Gamaliel mi corto ingenio debe
el saber la Escritura,
en ella soy doctor, y esa locura
de decir que dos leyes expiraron
y que ya los profetas se acabaron
voy, no solo a argüilla y convencella,
pero a ganar decretos contra ella;
porque he de destruilla,
deshacerla, ultrajarla y consumilla
con mi valor y con mi ciencia suma,
tomando o ya la espada, o ya la pluma.
JUAN
Pues decid, ¿no pudiera
ser que fuese doctrina verdadera?
Pues, si el cómputo hacemos de los días
en vísperas andamos del Mesías.
PABLO
A aqueso os respondiera,
si el ponerme a argüir con vos no fuera
inútil bizarría.
JUAN
No tanto despreciéis la grosería
de pobres pescadores,
que yo, Juan, el menor de los menores
que hay en la playa, tengo tanto celo
que del águila juzgo corto el vuelo,
aunque lidiar presuma
con el sol rayo a rayo y pluma a pluma.
PABLO
Pues por qué, me decid, ¿por qué al hallaros
con méritos no vais?
JUAN
¿A qué?
PABLO
A ordenaros.
JUAN
Quizá iré cuando a mí la voz me diga…
Dentro
EMANUEL
…tome su cruz y mis pisadas siga
quien con Melquisedec gozar espera
el sacerdocio de la ley tercera.
PABLO
Veis ahí que ya os lo dice.
JUAN
Veis aquí que ya voy.
Como temblando
PABLO
¡Ay infelice!
JUAN
¿Qué os ha dado?
PABLO
No sé.
JUAN
Sol que aún no veo,
déjate hallar.
BAPTISTA
Si hallarle es tu deseo
ven conmigo a buscarle.
JUAN
Sí haré, seguro de que pueda hallarle,
pues bien contigo espero
topar el sol si voy con el lucero.
Y tú, déjate ver, pues sé quién eres
y el cáliz beberé que tú bebieres.
Vanse los dos
GENTILIDAD
No caso de estos rústicos hagamos,
vamos los dos por otra senda.
PABLO
Vamos,
que aunque el metal de aquella voz ha sido
cual trueno sin relámpago a mi oído,
no me ha de dar desmayo
esta vez el relámpago y el rayo.
GENTILIDAD
Tampoco a mí.
LOS DOS
Por más que esta voz diga…
Dentro
EMANUEL
Tome su cruz, y mis pisadas siga…
LOS DOS
…quien con Melquisedec gozar espera
el sacerdocio de la ley tercera.
Vanse. Al irse los dos, sale EMANUEL por una parte de peregrino y por la otra la SINAGOGA
EMANUEL
…quien con Melquisedec gozar espera…
SINAGOGA
No me des celos con la ley tercera,
pues el ausencia basta a mis desvelos
y es mucho mal para añadido celos.
Emanuel, cuyo divino
ser tantos méritos cobra,
que el ser peregrino sobra
aun para ser peregrino;
¿qué destino
por esos mares te lleva
a hacer prueba
de mi amor? Mira que sé,
que a la fe buscas y dejas la fe,
pues dejas la antigua y buscas la nueva.
No solo huyendo te vas
de mí, pero vas buscando
familia para otro bando
con quien los celos me das.
Vuelve atrás,
y no tu mudanza quiera
que yo muera
de ti despreciada, viendo
que esposa segunda la Iglesia sea, siendo
la Sinagoga la esposa primera.
¿De qué están las profecías
llenas, cuando las arguyas,
sino de palabras tuyas
que han de ser finezas mías?;
¿Isaías
no dice que para mí
vienes? Sí.
¿Que soy yo la esposa Oseas
no afirma? ¿Pues cómo que falte deseas
ni el crédito en ellas, ni el crédito en mí?
Cuantas bodas celebraron
los que más amantes fueron,
¿por los dos no se entendieron?,
¿a los dos no se aplicaron?
¿No mostraron
Jacob, Asuero, Sansón
y Abraham que son
debajo de aquellos velos
nuestros amores, los suyos con celos?
Pues ¿cómo sin celos se ve mi pastor?
EMANUEL
Sinagoga, yo te di
(verdad es) mi voluntad
y siendo yo la verdad,
no puede faltar en mí.
Viendo en ti
que hoy a ser infiel acudas,
¿cómo dudas
que libre al contrato quedo?;
no porque yo me mudo, ni puedo,
mas porque tú, que puedes, te mudas.
La infidelidad que hallé
en la esquivez de tu pecho,
la repugnancia que ha hecho
al crédito de la fe,
que ella fue
la que en los dos te ofrecí,
siendo así,
mira si es bien que la dejes.
Y si la dejas, de mí no te quejes,
pues no eres quien fuiste y yo soy quien fui.
Si de Asuero la afición
con Bastí fue sombra mía,
si casó Jacob con Lía,
y con Dalida Sansón,
si la pasión
de Abraham dio a Agar entrada,
no fiada
estés, pues viste en su vida
a Agar desterrada, a Dalida huida,
a Lía celosa, a Bastí repudiada.
SINAGOGA
Eso es decirme (¡ah cruel!)
que otra ley será (¡ay de mí!)
hoy la Ester de esta Bastí,
de esta Lía la Raquel,
la Sara fiel
de esta Agar y…
EMANUEL
Juzgas mal
que si leal
la fe admites que te doy,
la misma que ayer verás que eres hoy,
pues tú…
SINAGOGA
No prosigas, que no he de hacer tal.
Y antes el verte mudado
me ha desmentido las señas
que tenía, y no pequeñas,
de que eras tú el deseado
dueño amado,
que esperaba para empleo;
y pues te veo
tan otro ya, tan extraño,
me has de pagar (¡vive Dios!) el engaño
de haber pretendido burlar mi deseo.
Pues con el nombre fingido
del esposo que esperé
faltaste a palabra y fe
traidoramente atrevido.
EMANUEL
No ofendido
tu amor se juzgue de mí.
SINAGOGA
¿Cómo, di,
si has disfamado mi honor,
no siendo el que dices?
EMANUEL
Sí soy.
SINAGOGA
Es error.
EMANUEL
¿Que no lo crees?
SINAGOGA
No.
EMANUEL
¿De mí dudas?
SINAGOGA
Sí.
EMANUEL
Pues mira que dirán…
SINAGOGA
¿Qué?
EMANUEL
…que pues la fe en ti faltó
por ser de la Iglesia yo
la Sinagoga dejé.
Y así iré
a sus órdenes.
SINAGOGA
Primero,
¡rigor fiero!,
no ya celosa, ofendida,
a costa, tirano, has de ver de tu vida,
que no hay peor rencor que el que fue amor primero.
Vase y sale la SIMPLICIDAD de villano
SIMPLICIDAD
¿Era hora de alcanzarte?
EMANUEL
La sencillez, ¿quién ignora,
que me alcance a cualquier hora?
SIMPLICIDAD
Con todo eso, en esta parte
no es fácil para mí, pues
sin comer cuarenta días
fallecen las fuerzas mías.
EMANUEL
Sed, hambre y cansancio es
lo que a buscar vengo.
SIMPLICIDAD
Yo
nunca esas cosas buscara,
sin buscarlas las hallara;
y más aquí donde no
hay quien sin zozobra viva.
Nunca yo volviera acá
(a estar en mi mano) ya
que una vez me vi allá arriba.
En el Paraíso nací
de la original Justicia
desterrome la Malicia
y a los cielos me subí;
y pues me da facultad
la falta de la razón,
va de pregunta, (pensión
de toda Simplicidad):
¿a qué de allá me has traído?
EMANUEL
A que importó haber bajado,
Sencillez, acompañado
de ti, supuesto que has sido
el símbolo del cordero
que por imagen mía Juan
señala desde el Jordán.
SIMPLICIDAD
Él es…
EMANUEL
¿Qué es?
SIMPLICIDAD
…un buen Juan; pero
ya que a eso me respondiste,
¿a qué ha sido este camino
en traje de peregrino?
EMANUEL
¿Aquel edicto no oíste
en la nueva alegoría
de las órdenes que hoy
fijó la fe? Pues si soy
la Eterna Sabiduría,
puesto que la omnipotencia
es del Padre sumo honor,
del Espíritu el amor,
como del Hijo la ciencia,
¿qué es lo que dudando estás?
Pues a examen donde vi
llamar los sabios, a mí
venir ha tocado; y más
cuando las órdenes son
para su celebridad
témporas de Trinidad,
o dominica en pasión.
SIMPLICIDAD
¿Y a qué título, me dí,
te ordenas? Mas yo no quiero
saberlo, que ya lo infiero
sin oírlo.
EMANUEL
¿Cómo así?
SIMPLICIDAD
Como mis discursos ciegos
saben ya el título, pues
se ve que este mundo es
patronato ya de legos,
y Hijo de varón llamado
eres; mas no te lo envidio,
pues has de pagar subsidio,
y no es tanto el excusado
de temer y de sentir
como el no excusado.
EMANUEL
Pues
¿cuál el no excusado es?
SIMPLICIDAD
El ama que has de sufrir
siendo clérigo. Decía
uno que cuando ordenaba
el obispo, el diablo andaba
buscando amas y decía:
«si contra mis mismas llamas
se están ordenando aquellos,
huélguense que contra ellos
yo también ordeno amas».
Pero ya que a esto veniste,
¿por qué tan solo?
EMANUEL
Porqué
así el poder no se ve,
que mi mérito consiste
quiero que luzca mi ciencia
por mí y no por mi favor,
pues el título mejor
es el de la suficiencia;
fuera de que ya encargué
al Baptista que llamara
gente que me acompañara.
SIMPLICIDAD
¡Qué pocos serán!
EMANUEL
¿Por qué?
SIMPLICIDAD
Porque uno apenas la palma
lleva de cuantos están
llamados.
EMANUEL
También es Juan.
SIMPLICIDAD
Será otro Juan de buen alma.
Salen el Baptista y San Juan
BAPTISTA
Dame los pies cuyos lazos
desatar aun no merezco.
EMANUEL
Los brazos, primo, te ofrezco.
BAUTISTA
Días ha que son tus brazos
centro mío, pues gozé
de ellos antes de nacido.
JUAN
Yo, no tan solo te pido
los brazos si no es el pie,
poco de mí satisfecho
no me atreveré a tocar.
EMANUEL
Pues bien puedes, Juan, pasar
desde los brazos al pecho,
Abrázale, quedándose un poco reclinado en el pecho de Emanuel
que para ti prevenido
mi amor le reserva fiel.
SIMPLICIDAD
Tanto se recrea en él
que pienso que se ha dormido.
EMANUEL
Bautista, ¿quién a tu voz
viene a acompañarme?
BAUTISTA
Fue
tan del desierto, que aunque
penetró el aire veloz,
y a príncipes y a señores
de ella los ecos llegaron,
solamente la escucharon
cuatro humildes pescadores.
EMANUEL
Con esos solos abonas
el fin que mi amor previene;
y mostrando que no tiene
así excepción de personas,
con ellos he de cenar.
Y pues ya al gran frontispicio
del sumptuoso edificio,
que es alcázar singular
de la fe, da señas ciertas
en doce piedras fundado,
de doce torres murado,
ceñido de doce puertas,
de que es la Nueva Sión,
cuyo templo militante,
a la acción será triunfante,
y aquí las órdenes son,
con un verso de David
«dad noticia de mi fama».
BAUTISTA
¡Ah de la Iglesia!
Dentro
MÚSICA
¿Quién llama?
BAUTISTA
Abrid las puertas, abrid.
MÚSICA
¿A quién?
BAUTISTA
Al príncipe vuestro,
y publicando vitoria
entrará el rey de la gloria.
MÚSICA
¿Quién es el príncipe nuestro
y el rey de la gloria?
BAUTISTA
Quien
es, si mi seña se advierte,
señor poderoso y fuerte,
y por decillo más bien,
ya con el dedo os le muestro;
ese es, en él advertid.
Señala con el dedo y dice la FE dentro
FE
Abrid las puertas, abrid.
MÚSICA
¿A quién?
FE
Al príncipe nuestro,
que ya yo le he conocido
por las señas que me dan
a un tiempo David y Juan.
Y pues su Baptismo ha sido
el que abre la puerta ya
es de grados, cosa es cierta,
pues poder abrir la puerta
entre los grados se da.
Y así, a dicípulo y maestro
una y otra vez decid:
Sale y saca un libro en la mano
MÚSICA
Abrid las puertas, abrid.
¿A quién? Al príncipe vuestro.
Salen la GENTILIDAD, JUDAÍSMO y PABLO cada uno por su parte
JUDAÍSMO
Suspended el armonía…
GENTILIDAD
Parad el sonoro estruendo…
JUDAÍSMO
…que en los piélagos del aire…
GENTILIDAD
…que en las campañas del viento…
JUDAÍSMO
…deshecha tormenta corre…
GENTILIDAD
…halla prevenido riesgo…
JUDAÍSMO
…cuando hecho el monte pirata…
GENTILIDAD
…cuando hecho bandido el eco…
JUDAÍSMO
…sus cláusulas echa a fondo…
GENTILIDAD
…hurta y roba sus acentos…
JUDAÍSMO
…que quiero saber, pues soy
de todo Israel el pueblo…
GENTILIDAD
…que quiero saber, pues gozo
de Palestina el gobierno…
JUDAÍSMO
…a quién las puertas abrís.
GENTILIDAD
…quién es el Príncipe vuestro.
LOS DOS
¿Eres tú acaso?
EMANUEL
Yo soy.
JUDAÍSMO
¡De solo escucharle tiemblo
desfallecido a su voz!
¿Quién eres?
EMANUEL
Yo soy quien puedo
con solo su eco rendirte,
y haberte postrado al suelo.
JUDAÍSMO
¡Ay infeliz, que me falta
a tanto asombro el aliento!
GENTILIDAD
A mí no, y he de saber
quién es, cómo y con qué intento
viene hoy a este nuevo alcázar.
JUDAÍSMO
Yo también, ya que en mí he vuelto
de aquel primero desmayo
de la voz.
FE
Mucho me huelgo
que hagáis los dos el examen,
porque cierta ciencia tengo
de lo bien que responder
sabrá a vuestros argumentos,
a cuya causa yo el libro
para todos tengo abierto.
JUDAÍSMO
¿Qué libro es?
FE
En el que escritos
los predestinados tengo
y a los precitos borrados.
SIMPLICIDAD
Misal será, a lo que pienso,
que dicen que ese es el libro
de la presencia del cielo.
PABLO
Hasta que toque el hablar
a todo he de estar atento.
JUDAÍSMO
Pues va de examen: ¿quién eres?
GENTILIDAD
¿A qué vienes?
LOS DOS
¿Qué es tu intento?
EMANUEL
Yo hablaré, Gentilidad,
después contigo, en habiendo
respondido al Judaísmo
para quién vine primero.
JUDAÍSMO
Pues si conmigo has de hablar
a la pregunta me vuelvo:
¿Quién eres?, di, y ¿a qué vienes?
EMANUEL
Soy quien soy y a lo que vengo
debajo de alegoría
pensada no sin misterio,
es a ordenarme de todas
órdenes hasta el supremo
grado de misa.
JUDAÍSMO
No tiene
todo el Levítico nuestro
tal sacrificio; ¿qué es misa?
SIMPLICIDAD
De la pregunta me huelgo
porque en su santo y bendito
día es día de saberlo.
EMANUEL
De dos nombres se compone
su difinición: hebreo
el uno y el otro latino.
El latino le da el verbo
mitto, que es enviar, sacando
su participio y poniendo
oblación, con que a ser viene
Missa Oblatio cuyo efecto
es oblación enviada.
Missae, que es el hacimiento
de gracias en hebreo idioma,
y así viene a ser lo mesmo
un hacimiento de gracias
que oblación enviada al cielo.
JUDAÍSMO
Y ¿qué sacrificio viene
a ser ese?
EMANUEL
El cumplimiento
de todos los sacrificios.
JUDAÍSMO
Pues ¿de qué ha de estar compuesto?
EMANUEL
De pan y vino, según
el sacerdote supremo
Melquisedec.
JUDAÍSMO
¡Ay de mí!
¡Que a temblar y temer vuelvo!
Pues si de pan y de vino
ha de ser, ¿ya no está hecho
ese sacrificio?
EMANUEL
No,
que el pan ha de ser mi cuerpo
y el vino ha de ser mi sangre.
JUDAÍSMO
Pues ¿cómo puede ser eso
de que se nos de a comer
tu carne y tu sangre?
EMANUEL
Siendo
sobrenatural el modo
de sacrificio incruento,
transustanciada mi carne
debajo de un blanco velo
que dejará de ser pan,
que dél la sustancia huyendo
quedarán los accidentes
y yo en cuerpo y alma en ellos.
JUDAÍSMO
¿Quién lo asegura?
EMANUEL
La Fe.
FE
Yo lo aseguro y lo creo.
JUDAÍSMO
¿Tú?
EMANUEL
¿Qué te admiras?
JUDAÍSMO
¿Es mucho
que con iguales extremos
haga admiraciones yo
cuando tú haces sacramentos?
EMANUEL
Es la principal materia
a que a examinarme vengo.
JUDAÍSMO
¿La de sacramentos?
EMANUEL
Sí.
JUDAÍSMO
Pues al examen volviendo,
¿qué es sacramento?
EMANUEL
Es un signo
que en cosas sagradas hecho
santifica el alma y da
gracia.
JUDAÍSMO
De qué consta quiero
saber.
EMANUEL
De materia y forma.
JUDAÍSMO
¿Qué es materia?
EMANUEL
El instrumento
exterior.
JUDAÍSMO
Y forma, ¿qué es?
EMANUEL
Las palabras.
JUDAÍSMO
Da un ejemplo.
EMANUEL
En el Baptismo es el agua
la materia; y forma, luego,
las palabras.
JUDAÍSMO
Pues ¿qué es
Bautismo?
EMANUEL
Ablución del cuerpo
debajo de aquellas voces
que efecto obran, concurriendo
Padre, Hijo, Espíritu Santo.
JUDAÍSMO
¿Y qué viene a ser su efecto?
EMANUEL
Renacer a Nueva Vida.
JUDAÍSMO
¿Renacer?
EMANUEL
Sí.
JUDAÍSMO
Según eso,
el que le recibe anciano
¿volverá al vientre materno
de nuevo a vivir?
EMANUEL
No hará.
Mas del agua renaciendo
a la Vida de la gracia,
volverá a vivir de nuevo
sin la mancha original
de aquel pecado primero
que fue muerte; y así es
vida la que en él le ofrezco.
JUDAÍSMO
Pues nuestra circuncisión
¿no bastaba para eso?
EMANUEL
Distingo: bastaba en fe
de que había de haber tiempo
en que el Baptismo llegase;
porque aunque hubo sacramentos
en tu ley, fueron ensayos,
como prevenciones de estos
solamente.
JUDAÍSMO
Otra y mil veces,
ni te alcanzo, ni te entiendo.
Gentilidad, yo remito
a ti el examen, no quiero
escandalizarme de oír
a este que casi blasfemo
habla en mi ley.
GENTILIDAD
Llegue a mí,
que yo el examen acepto.
FE
Esto es mostrar que sus jueces
fueron gentiles y hebreos.
GENTILIDAD
A aquellas proposiciones
que asentaste estuve atento
no más que a la mira. Ahora
que estás en mi juicio quiero
saber qué confirmación
das a ellas.
EMANUEL
La que yo tengo:
un sacramento segundo
que confirmará el primero.
GENTILIDAD
¿Cómo? Di.
EMANUEL
Como aquel que
le reciba infante tierno
en fe de padres, ya adulto
le aceptará por sí mesmo,
quedando en él confirmado.
GENTILIDAD
¿Confirmado? Según eso,
si aquel dio gracia y en él
se confirma, ¿será cierto
que confirmado en la gracia
ya no podrá pecar?
EMANUEL
Niego,
que el confirmarse en la ley
no es en la gracia; supuesto
que es sacramento una cosa
y otra, gracia y sacramento,
y le queda el albedrío
para obrar bien o mal.
GENTILIDAD
Luego,
si obra mal, ¿de qué le sirve
la gracia de los primeros?
EMANUEL
Al poder convalecer
del pecado que haya hecho.
GENTILIDAD
¿Con qué?
EMANUEL
Con la penitencia,
que es sacramento tercero.
GENTILIDAD
¿Qué es su materia?
EMANUEL
Las culpas.
GENTILIDAD
¿Y la forma?
EMANUEL
El «Yo te absuelvo».
GENTILIDAD
¿Quién lo ha de decir?
EMANUEL
El digno
sacerdote.
GENTILIDAD
¿Hombre terreno
podrá perdonar a otro
sus pecados?
EMANUEL
Sí, teniendo
delegada potestad.
GENTILIDAD
Tampoco yo te comprehendo,
bien que parece que llevan
tus razones fundamento.
Judaísmo, tú eres docto,
examina sus intentos
que yo no hallo causa que
repugne mi entendimiento.
Reprobado, ni aprobado
a tu juicio te le vuelvo.
SIMPLICIDAD
Desde Herodes a Pilatos
me parece que anda esto.
JUDAÍSMO
¿Pablo?
PABLO
¿Qué quieres?
JUDAÍSMO
Valerme
de tu ciencia y tu consejo.
Doctor eres en mi Ley,
toma, toma mis decretos,
prosigue el examen tú
sus errores destruyendo.
PABLO
Si haré, pues que no se da
en lo alegórico tiempo,
contra tu proposición
en que asientas lo primero,
que bautismo y penitencia
vida dan, así argumento:
en buena filosofía
cada causa obra un efecto,
pues ¿cómo dos causas pueden
obrar uno a un mismo tiempo,
dando dos cosas distantes
una misma vida?
EMANUEL
Siendo
ordenadas a un fin mismo,
como lo son estas, puesto
que para que una dé gracia
y otras gracia y vida fueron
instituídas. Y así,
hay entre los sacramentos
unos de muertos y otros
de vivos. Los de los muertos,
son penitencia y bautismo,
porque dan la vida a aquellos
que están muertos en la culpa;
los demás no, porque estos
dan solo augmento de gracia.
Y así, son para su premio
los unos de medio, los otros
de necesidad de medio.
PABLO
Y ¿cuáles son los que augmentan
la gracia?
EMANUEL
Todos son, pero
el superior a los otros
es la comunión. Por esto
eucaristía se llama,
que es decir de gracia augmento.
PABLO
¿Qué es eucaristía?, ni ¿qué es
comunión?
EMANUEL
Esto es volvernos
a la pasada cuestión
de la misa, en cuyo inmenso
sacrificio se ha de dar
la comunión de mi cuerpo
en vino y pan.
PABLO
Calla, calla,
que aunque no se da mi ingenio
a partidos de vencido,
escucharte no me atrevo
sin horror. Y así, apelando
desde la pluma al acero,
a él me remito y con él
castigaré tus intentos.
EMANUEL
Entonces y agora yo
postrarte y rendirte pienso
con solo una voz.
PABLO
¿A mí
con voz?
EMANUEL
Sí.
PABLO
¿Cómo?
EMANUEL
Diciendo
Saulo, ¿por qué me persigues?
Cae en el suelo Pablo
PABLO
¡Siguió el relámpago al trueno!
Del desbocado caballo
de mi altivo pensamiento
que por el aire corría
desvanecido y soberbio,
intelectualmente caigo;
nadie lo real eche menos,
lo metafísico baste
para verme a una voz muerto.
Mas no, la vida me ha dado,
pues iluminado veo
en favor de mi fortuna
todos los cielos abiertos.
FE
¡Qué maravilla!
JUDAÍSMO
¡Qué asombro!
BAUTISTA
¡Qué prodigio!
JUAN
¡Qué portento!
GENTILIDAD
A la vista yo de todo
turbado estoy y suspenso.
JUDAÍSMO
A él el accidente ha dado
y a mí el temblor; ¿qué es aquesto,
Pablo?
PABLO
Ya Pablo no soy
ya no vivo yo en mí mesmo,
Levántase como ciego.
porque vive Cristo en mí.
JUDAÍSMO
¿Qué dices?
PABLO
Lo que es tan cierto
que si estoy ciego a los ojos
lince estoy a los misterios,
con que en ellos ilustrado
bien te puedo hablar en ellos
y he de hablarte por escrito.
Y para no perder tiempo,
Fe divina, pues ya sabes
que a tus órdenes me acerco,
dame la que tú quisieres
que yo al examen me ofrezco.
Y para que veas si sé
lo suficiente, te ruego
me fíes el libro que está
hoy para todos abierto,
para que yo en él traduzga
una epístola que pienso
escribir contando a todos
aquel divino misterio
de la eucaristía, que ya,
como he visto, reverencio;
pues cuanto escriba, me ha dicho
a mí, sin mí, el tercer cielo.
FE
Toma el libro, que yo a nadie
negué la entrada a mi gremio,
Dale el misal
y si la epístola escribes,
sea a los que no vinieron
de mí llamados.
PABLO
¿Quién son?
FE
Los de Corinto y Efeso.
Escribe
PABLO
Lección de epístola, que
Pablo escribe…
JUDAÍSMO
¡Rigor fiero!
PABLO
…a los corintos.
SIMPLICIDAD
¡Si fuere
la del día!
JUAN
Fuerza es serlo.
PABLO
Hermanos, yo recibí
del Señor lo que os entrego:
pues la noche antes que hubiese
de ser entregado y preso
tomando el pan en sus manos
y haciendo gracias al cielo
le bendijo y le partió,
«comed y bebed» diciendo,
«que este es mi cuerpo que ha
de ser por vosotros mesmos
entregado. Aquesto haced
(dijo) en mi memoria». Y luego
después de cenar, tomando
el cáliz fue prosiguiendo:
«este cáliz en mi sangre
es el Nuevo Testamento.
Siempre que comáis y siempre
que bebáis, haced aquesto
en mi conmemoración;
pues cuantas veces comiendo
este pan y bebiendo este
vino se haga, estáis haciendo
de la muerte del Señor
un anuncio verdadero
hasta que él venga. Mas ved,
que el que indigno…
JUDAÍSMO
¡De oírlo tiemblo!
PABLO
…coma de este pan y beba
de este cáliz, será reo
del cuerpo y sangre de Cristo.
Examínese primero
el hombre; y así de este
pan y vino pruebe cuerdo,
y no indigno coma y beba
el juicio contra sí mesmo.
JUDAÍSMO
¿Eso escribes?
PABLO
Esto escribo.
SIMPLICIDAD
Paréceme que con esto
de epístola y grados ya
las dos órdenes tenemos.
JUDAÍSMO
¿Qué importa si no hay quien dé
testimonio de todo eso?
FE
Sí hay.
JUDAÍSMO
¿Quién puede darle?
JUAN
Yo.
JUDAÍSMO
¿De qué suerte?
JUAN
Escucha atento
que esto y más me ha revelado
al reclinarme en su pecho.
Pablo, envíame ese libro
que examinarme pretendo
yo también. Y tú, divina
Fe, al examen de mi ingenio
el orden da que te agrade.
BAUTISTA
Yo, pues solos grados tengo,
ministro seré que pase
el misal.
FE
Pues, sea advirtiendo
que el libro llevas del lado
adonde está el pueblo hebreo,
que es mano siniestra mía,
a la derecha en que veo
hoy a la Gentilidad.
No acaso, pues es diciendo
lo ceremonial de aquesa
acción, que de uno a otro pueblo
la predicación se pasa.
Pues significa lo mesmo
de la epístola irá el libro
al lado del evangelio.
JUDAÍSMO
¿Qué evangelio?
JUAN
El que se sigue
según Juan: «En aquel tiempo
dijo Jesús a las tropas
de escribas y fariseos:
“Verdaderamente es
manjar mi carne y sustento,
como verdaderamente
mi sangre bebida. Siendo
así, quien mi carne coma
y beba mi sangre, es cierto
que en mí se queda y yo en él,
bien como mi Padre eterno
viviendo en mí me envió
y yo en él vine viviendo.
Y así, el que a mí me coma,
en mí vivirá, supuesto
que come en mi carne el vivo
pan que decendió del cielo,
no ya como aquel maná
que vuestros padres comieron
y murieron, pues quien come
este pan, vive en eterno”».
SIMPLICIDAD
Pues ya tenemos los grados
y epístola y evangelio,
¿quién será de misa?
EMANUEL
Yo.
JUDAÍSMO
¿Cómo tú pretendes serlo
si yo que te he examinado
no solamente te apruebo,
mas te repruebo porqué
no estás suficiente?
EMANUEL
Yendo
a la Gentilidad que
me apruebe.
GENTILIDAD
Yo no me meto
en reprobar ni aprobar;
por ahora el voto suspendo.
EMANUEL
Quizá en eso que tardas
diré la misa más presto.
JUDAÍSMO
¡Oh, quién hallara entretanto
algún criminal pretexto
con que quitarle la vida!
Dentro
SINAGOGA
¡Romped las puertas!
TODOS
¿Qué es esto?
Sale la SINAGOGA de luto, suelto el cabello
SINAGOGA
Arrastrando luengos lutos,
la voz muda, helado el pecho,
titubeando el labio, presa
la lengua, torpe el aliento,
entumecida la planta,
atado el discurso, yerto
el corazón, y por luto
del alma suelto el cabello,
a tus pies, Gentilidad,
a tus pies, Hebraico Pueblo,
como ádbitros que sois
de la ley y del gobierno
político y religioso,
ofendido mi respeto,
mi decoro profanado,
mi antiguo esplendor deshecho,
triste, ofendida y quejosa,
a pedir justicia vengo.
De ese aleve peregrino,
de ese infame galileo,
es de quien venganza pido,
de quien desagravio espero,
y de quien criminalmente
ante los dos me querello,
y en forma de acusación
en vuestro juicio parezco.
Palabra me dio de esposo
ese príncipe extranjero
que ha que espero tantos días,
cuyos contratos hicieron
Oseas, ante quien dijo
«ser tu esposo te prometo
en fe y justicia»; Isaías,
ante quien su padre mesmo
promete a la Sinagoga
en dote todos sus reinos;
Salomón, en los Cantares
cuando fino amante tierno
desde el Líbano me llama;
sin otros sagrados textos
que por notorios no digo
o por muchos no refiero.
Y siendo así que a mil vidas
iba dilatando el tiempo
este aleve, este tirano,
este engañoso, este fiero
traidoramente falseó
las firmas de todos estos
testimonios con tan grande,
tan osado atrevimiento,
que me hizo creer algún día
que era él mismo, consiguiendo
que le recibiese en palmas
todo el aplauso del pueblo.
Con esta fe de mi honor
por entonces se hizo dueño,
hasta que de sus engaños
examiné sus intentos.
Pues a nueva ley me quiere
obligar, reconociendo
a la Iglesia por esposa
en mi oprobio y mi desprecio.
Ordenarse en ella trata,
dejando su fingimiento
amancillado mi honor,
a las censuras expuesto
de la entrada que le di.
Y así, a sus órdenes vengo
livianamente engañada
a poner impedimento,
y acusarle de alevoso
y falsario que, no siendo
quien dice que es, alborota
con escándalos al pueblo,
a cuya novedad toda
la república, advirtiendo
sus engaños, alterada
contra él clama, siendo ecos
de mis lamentos cansados
sus no cansados lamentos.
Atajad las disensiones
con que amotinarse veo
en bandos cuantas familias
de nobles y de plebeyos
hoy la gran Jerusalén
contiene a mi llanto atentos.
Justicia y venganza pido,
arrastrando por el suelo
toda la pompa que fue
candor y yugo primero
de los adornos del día.
Y si no basta a ti Hebreo
Pueblo, a ti Imperio Romano,
la habré de pedir al cielo,
al sol, a la luna, estrellas,
agua, tierra, fuego y viento,
peces, aves, fieras, plantas,
a cuyo favor apelo
cuando en desagravio mío
hagan por él sentimiento,
estremecidos los ejes,
desplomado el firmamento,
titubeadas las estrellas
en confusas sombras viendo
túmulo la noche al grande
cadáver del universo.
JUDAÍSMO
No prosigas, que ha venido
tu querella al mejor tiempo
que pude desear. Tú a ella
¿qué dices?
EMANUEL
Que el verdadero
esposo soy y no pudo
nunca en mí estar el defecto
de no cumplir mi palabra
sino en ella, procediendo
infiel, pues me desconoce.
JUDAÍSMO
Mientras se averigua eso,
pues eres el acusado,
es preciso que estés preso.
Date a prisión.
Va asirle
EMANUEL
Ya lo estoy.
JUDAÍSMO
Pues ven conmigo.
EMANUEL
No tengo
de rehusarlo que, aunque piensas
que a engañarte, vine a esto.
FE
¡Ay de mí!
EMANUEL
No temas Fe,
pues tú eres por quien padezco.
Vase
JUDAÍSMO
Ven, Gentilidad, a hacerle
tú la causa.
GENTILIDAD
Yo no tengo
causa que hacerle; hazla tú,
que no ha de decir el tiempo
que la Gentilidad tuvo
parte en su persiguimiento.
Vase
JUDAÍSMO
Sí dirá, pues que forzado
habrás de venir en ello;
o yo me vengaré solo,
pues ya en mi poder le tengo.
Vase
BAUTISTA
Aunque me cueste la vida,
hablar en su verdad pienso
libremente al Judaísmo.
Vase
JUAN
Yo, a la mira del suceso,
le asistiré hasta las aras
como amigo verdadero.
Vase
PABLO
Yo a escribir en su descargo
iré a romanos y hebreos.
Vase
SIMPLICIDAD
Traza tiene de escribir
¡voto a diez!, y aun adefesios.
Aunque no es simplicidad
saberse escapar del riesgo,
huiré de aquí, que no hay simple,
que lo sea en su provecho.
Vase
FE
¡Ah ingrata! ¿Qué has conseguido
con la demanda que has puesto?
SINAGOGA
Vengarme de él y de ti
atajando sus intentos
de que al orden se me llegue
ni sea tuyo.
FE
Antes pienso,
que nunca ha sido más mío
que cuando está padeciendo.
SINAGOGA
Por lo menos no será
tu Sacerdote Supremo,
como preso.
FE
Sí será,
y nunca más cerca a serlo.
SINAGOGA
No será, pues que vendados
los ojos le cubre un velo.
FE
Sí será, pues es amito,
que es de fortaleza yelmo.
SINAGOGA
No será, pues por escarnio
blanca toga le han cubierto.
FE
Sí será, pues es el alba
uno de sus ornamentos.
SINAGOGA
No será, pues en las manos
un cordel atarle advierto.
FE
Sí será, pues ese es
del manípulo el aprecio.
SINAGOGA
No será, pues una infame
soga le han echado al cuello.
FE
Sí será, pues es la estola,
que le está cruzando el pecho.
SINAGOGA
No será, pues a una dura
coluna amarrarle veo.
FE
Sí será, pues esos lazos
son un cíngulo perfecto.
SINAGOGA
No será, pues en sus sienes
bronca corona le han puesto.
FE
Sí será, pues sus espinas
la corona le han abierto.
SINAGOGA
No será, pues una cruz
al hombro le están poniendo.
FE
Sí será, pues la casulla
y ella son el yugo nuestro.
SINAGOGA
No será, pues al Calvario
va tropezando y cayendo.
FE
Sí será, pues ese es
el plano al altar dispuesto.
SINAGOGA
No será, pues en él ya
ponen la cruz en el suelo.
FE
Sí será, pues es tenerla
el tabernáculo en medio.
SINAGOGA
No será, pues desmayado
se confiesa de su pecho.
FE
Sí será, pues es estar
ya la confesión diciendo.
SINAGOGA
No será, pues ya desnudo
sobre ella ajustan el cuerpo.
FE
Sí será, pues sobre el ara
ve el corporal descubierto.
SINAGOGA
No será, pues el tumulto
clama desde lo más lejos.
FE
Sí será, pues son los kiries,
de los profetas los ruegos.
SINAGOGA
No será, pues pies y manos
ofrece al clavo sangriento.
FE
Sí será, pues ese es
el ofertorio que ha hecho.
SINAGOGA
No será, pues fallecido
yace en profundo silencio.
FE
Sí será, pues es que está
en el memento primero.
SINAGOGA
No será, pues ya le alzan
enclavado en un madero.
FE
Sí será, pues eso es
alzar la hostia a todo el pueblo.
SINAGOGA
No será, pues amarguras
le dan cuando está sediento.
FE
Sí será, pues es el cáliz,
que va a la hostia sucediendo.
SINAGOGA
No será, pues perdonando
dice que ya está muriendo.
FE
Sí será, pues de difuntos
es el segundo memento.
SINAGOGA
No será, pues que ya expira,
dividiéndose alma y cuerpo.
FE
Sí será, pues eso es
partir la hostia por en medio.
SINAGOGA
No será, pues una lanza
saca agua y sangre del pecho.
FE
Sí será, pues ese es
el lavatorio postrero.
SINAGOGA
No será, pues un sepulcro
le recibe helado y yerto.
FE
Sí será, pues de él glorioso
sale triunfando y venciendo.
SINAGOGA
¿Cómo triunfando y venciendo?
FE
Como tú verás al tiempo
que venga segunda vez
a juzgar vivos y muertos,
que de esta primera misa
será el postrer evangelio.
Vase
SINAGOGA
¿Que de esta primera misa
será el postrer evangelio?
¿Cómo? ¡Ay de mí! ¡Qué furor!
Sale el JUDAÍSMO
JUDAÍSMO
¿Cómo? ¡ay de mí! ¡Qué tormento!
SINAGOGA
¿Quién los acentos me hurta?
Porque aun me faltan acentos
en que pueda desahogarme.
JUDAÍSMO
¡Sin duda, sin duda, cielos!
Verdaderamente era
este hombre Hijo de Dios mesmo.
SINAGOGA
Si eso dijo el centurión,
no has de decirlo ni creerlo.
JUDAÍSMO
¿Quién eres?
SINAGOGA
Tu Sinagoga.
JUDAÍSMO
Ni te conozco ni puedo
ya conocerte porqué
desde este instante te pierdo.
SINAGOGA
¿Cómo?
JUDAÍSMO
Como forajido,
prófugo y vago no tengo
patria ya en que aposentarme,
ni casa, ni ara, ni templo:
todo lo perdí.
SINAGOGA
No todo,
que si a hacer memoria vuelvo
aún se están mis sacrificios
vivos: vamos a acogernos
al de Abel.
Con el sacrificio y con el cáliz se aparece ABEL y el BAPTISTA en su nicho
ABEL
Ya no hallarás
en mí el abrigo primero.
JUDAÍSMO
¿Por qué?
ABEL
Porque como a sombra
me ha llegado el cumplimiento.
SINAGOGA
¿Quién eso te ha dicho?
BAUTISTA
Yo,
que fui el que enseñó el Cordero
de este sacrificio al mundo,
cuya sangre está pidiendo
con la mía y la de Abel
justicia y piedad al cielo
en ese cáliz en quien
ya es divino sacramento.
SINAGOGA
Vamos al de Isaac
Aparecen ISAAC y PABLO con el sacrificio
ISAAC
Ya no
hallaréis en él el mesmo.
SINAGOGA
¿Cómo?
PABLO
Como yo que dije
que en nada gloriarme debo
sino en la cruz, en el haz
de leña hallé este madero
Descúbrese la cruz
labrado, en que se vertió
aquella sangre cumpliendo
mi epístola, pues de todo
fue la cruz el fundamento.
SINAGOGA
Al trigo de Josef vamos.
Con las espigas aparecen JUAN y JOSEF en el trono
JOSEF
Ya el trigo es pan de los cielos.
SINAGOGA
¿Cómo?
JUAN
Como se cumplió
en él todo mi evangelio,
siendo el pan de sus espigas,
pan de los ángeles bellos.
Descúbrese la hostia
LOS DOS
¿De qué suerte?
Aparece EMANUEL de gala en el carro donde estuvo Melquisedec con el sacrificio de pan y vino con una hostia
EMANUEL
De esta suerte:
bien veis que presentes tengo
aquel cáliz con la sangre
en que se manchó aquel leño
y esta hostia que se hizo
del pan de Josef, a tiempo
que está de Melquisedec
el sacrificio compuesto
de pan y vino, a quien yo
ahora sostituyo, siendo
según orden suya sumo
sacerdote. Pues mi cuerpo
y mi sangre es la que veis,
juntando en un sacramento
el cordero, leña y trigo,
porque vea el universo
reducido al pan y al vino
el mayor de los misterios
que a la Sinagoga hice,
pues no quiso ella creerlos.
JUDAÍSMO
¡Qué pena!
SINAGOGA
¡Qué ansia!
JUDAÍSMO
¡Qué ira!
SINAGOGA
¡Qué confusión!
JUDAÍSMO
¡Qué tormento!
FE
Yo, que soy la Fe, esposa
suya, le adoro y lo creo
a cuya eucaristía, pues
ella es de gracia el augmento,
acompañando mis voces
todos me seguid diciendo:
MÚSICA
A las órdenes todos
vengan de la Fe,
donde están pan y vino
de Melquisedec
en mejor sacrificio
que se encierra en él
carne y sangre, el cordero,
la leña y la mies.
CC0 1.0
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Tracing Regularities in Pedro Calderón de la Barca's Dramatic OEuvre with a Computational Approach

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TextGrid Repository (2026). Calderón Drama Corpus. El orden de Melquisedec. El orden de Melquisedec. CalDraCor. Tracing Regularities in Pedro Calderón de la Barca's Dramatic OEuvre with a Computational Approach. https://hdl.handle.net/21.11113/4gc0z.0